El brindis al sol futbolero del Partido Popular

Jueves, 02 Abril 2015 22:11   Antonio Martínez Opinion
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“Un partido de futbol sin goles, es como un domingo sin sol”, dijo en una ocasión D. Alfredo Di Stefano, hasta tal punto llega la pasión futbolera en el planeta, y claro, en Albacete, no íbamos a ser menos.
La polémica sobre si el dinero público ha de servir para ayudar a sobrevivir a un equipo de futbol, volvió a saltar días atrás, cuando se afirmaba desde las ondas de la Cadena SER, que el Ayuntamiento está estudiando personarse, si no lo ha hecho ya, en el proceso de liquidación del Albacete Balompié, para salvaguardar los intereses de la ciudad, dicen,  de tal forma que la Ciudad Deportiva del Alba no caiga en manos privadas, argumentan, si al final se produce la liquidación del club, cuestión esta que ha dejado de estar clara tras la aparición milagrosa de la Diputación Provincial que ha prometido un Convenio de 600.000 € pagaderos en tres años, no sabemos en base a que convocatoria, ni en base a qué méritos, que esa es otra.
La situación por la que atraviesa el Alba no es fácil de explicar, ya que fue el propio presidente Garrido quién pidió la liquidación voluntaria de la sociedad, y semanas después, a través de sus abogados, solicita la paralización de la liquidación, amparándose en el Convenio con la Diputación y en una aportación dineraria propia, con lo que ha conseguido alargar la situación judicial, consiguiendo más tiempo, tiempo, en el que el rumbo deportivo del equipo parece que ha cogido, por fin, una deriva positiva, y es que no hay que olvidar que el año próximo en Segunda División los derechos de televisión serán más altos que en la presente temporada, y es que el presidente Garrido no solo mira lejos, sino que va a estar en el Albacete mientras le sea rentable, y que el primer día que crea que puede empezar a perder dinero, pues ya sabemos lo que pasará, se despedirá a la francesa y hasta aquí hemos llegado.
Ante esta nueva situación, la pregunta que surge es obvia, ¿Qué persigue el Partido Popular en el Ayuntamiento con anunciar su personación en el proceso de liquidación, ni más ni menos que para salvaguardar los intereses de la ciudad? Yo creo, y es mi humilde opinión, que quede claro, que busca dos cosas, la primera, lavar la malísima imagen que tiene entre la afición futbolera albaceteña tras sus desencuentros con el anterior Consejo de Administración, lo que propició que el concejal de Hacienda fuera recibido con una sonora pitada en el acto el que se iba a descubrir  la placa por la que la Ciudad Deportiva pasaba a tener el nombre de Andrés Iniesta, y la segunda, pues anunciar sin anunciarlo, que está dispuesto a echar una mano al Albacete Balompié amparándose en el interés general, que eso siempre queda bien, que para eso estamos en año electoral y hay que prometer lo que sea con tal de arañar un puñado de votos. Ya lo dijo Quevedo “Nadie ofrece tanto, como el nada quiere cumplir” y esa frase al Partido Popular albaceteño le viene como anillo al dedo.
Por aclarar un poco este embrollo, (hasta a mi me ha dado la risa),  si al final el club entra en proceso de liquidación, las deudas con la Seguridad Social o con Hacienda se intentarán saldar con la venta de los bienes que posea la sociedad, a saber, la Ciudad Deportiva como principal activo, además de la propia licencia federativa para jugar en segunda, no sabemos aún si A o B.
Unas instalaciones catalogadas urbanísticamente como Equipamiento Dotacional Deportivo, y esto es importante saberlo, porque allí no se puede hacer otra cosa que deporte, además de crear cantera y construir ilusiones, que no adosados. Vamos, que si hay algún particular que se eche para adelante y ponga el dinero necesario para quedarse con esas instalaciones, lo que comprará serán unos campos de futbol de césped natural y artificial, una cafetería, un gimnasio, vestuarios, oficinas, etc. etc….. unas instalaciones que tendrá que mantener en buenas condiciones si le quiere sacar alguna rentabilidad vía alquiler de las mismas, aunque sea al propio club o al Instituto Municipal de Deportes, lo que se me antoja un negocio ruinoso, a la vista del coste anual que dice el Alba que le supone el mantenimiento de las mismas, del que continuamente se anda quejando y del que se quiere librar por lo civil o por lo criminal, que diría Luís Aragonés. 
¿Realmente hay peligro de que la Ciudad Deportiva caiga en manos privadas?, no más de lo que ocurre hoy en día, donde los accionistas minoritarios del club pintan menos que yo en el primer piso del número 5 de la albaceteña Calle del Muelle, frente a la mayoría que posee el Presidente Garrido por unos u otros cauces. De ahí que la opción del brindis al sol cobre cada día que pasa más valor.
Jurídicamente, parece que la Ciudad Deportiva es propiedad del Club una vez se puso en marcha hace unos años el concurso de acreedores y quedaron sin valor los Convenios que el Ayuntamiento y el Alba tenían suscritos. Con él último convenio suscrito entre en Alba y el Ayuntamiento, parece que se puso punto y final a los compromisos entre ambas instituciones, o eso se nos dijo en el Pleno. Por eso ahora llama un tanto la atención este nuevo número de magia del Partido Popular, que emulando al mismísimo Juan Tamariz, eso sí coincidiendo con la convocatoria de las elecciones municipales, para darle mayor emoción al asunto, se saca un conejo de la chistera en forma de personación judicial para preservar el interés general, y de paso aparentar que se echa una mano al club de los amores de muchos albaceteños, justo ahora que se acercan las elecciones, utilizando el recurso del regate corto propio de jugadores marrulleros y con pocos recursos.
A la vista de esta actitud, el 25 de mayo aún se preguntarán por qué han perdido las elecciones. Y mientras pasa todo esto, los que se dedican a jugar los domingos, siguen ajenos a todos estos dimes y diretes y siguen intentando, y de momento consiguiendo, mantener al equipo en Segunda División. Que así sea.