Justicia social y trata de seres humanos

Lunes, 20 Febrero 2017 17:15   Rousiane Souza Opinion
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Justicia social y trata de seres humanos con fines de explotación sexual

Por Rousiane Souza , Trabajadora  de Social de la  Asociación  “Guada Acoge” 

Este 20 de febrero,  Día  Mundial de la  Justicia Social,  es buen momento para  hablar de la  práctica  del  trabajo social  con  las  víctimas de trata de seres humanos con fines de  explotación sexual. Estas víctimas son consideradas en  la  actualidad como “LAS ESCLAVAS   DEL SIGLO XXI”.

Vamos a reflexionar sobre los conceptos de  Justicia Social,  Trabajo Social y Trata de Seres humanos con  Fines de Explotación  Sexual con una definición literal de cada termino, para que  podamos  ver   el campo de actuación de los/as profesionales y la perspectiva  que podemos tener  con  este colectivo a corto y medio plazo.

El Trabajo Social es definido como una profesión basada en la práctica y una disciplina social que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y los principios de la justicia social.

La Justicia social se refiere a las nociones fundamentales de igualdad de oportunidades y de derechos humanos, más allá del concepto tradicional de justicia legal. Está basada en la equidad y es imprescindible para que los individuos puedan desarrollar su máximo potencial y para que se pueda instaurar una paz duradera.

 La Trata de seres humanos hace referencia a la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. La explotación incluye como mínimo, la derivada de la prostitución y de otras formas de explotación sexual (Protocolo de Palermo).

La trata de Personas con fines de explotación sexual debe ser analizada desde una perspectiva global e interconectada, en la que confluyen factores económicos, sociales, políticos y culturales. Las desigualdades de género, la feminización de la pobreza y los flujos migratorios existencia  de una  demanda, la tolerancia social son factores interrelacionados y determinantes en este fenómeno.

Las víctimas de trata sufren en  la  gran  mayoría de los casos agresiones sexuales y físicas, abusos emocionales  y económicos  e  intimidaciones, como también reciben amenazas  contra sus familiares a modo de método coercitivo para garantizar su silencio y sumisión. Los tratantes consiguen así mantener inmovilizadas a sus víctimas que se encuentran, casi en la totalidad de  los casos, asustadas y aisladas socialmente en un territorio desconocido, sin documentación, conocimiento del idioma y de las posibilidades de ayuda y sin redes de apoyo. En  este contexto , sin ayuda externa,  muy pocas son capaces de huir y escapar de los traficantes, dejando  en ellas  una serie de  secuelas ,  que  en  ocasiones  es  difícil  la recuperación  total de la  víctima.

A este respecto, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos establece una  serie de recomendaciones  sobre los derechos humanos y la trata de personas,  basados en el principio de primacía de los derechos humanos de las personas que han sido objeto de este delito.

En nuestra profesión, ni que decir tiene que uno de los pilares en el que desarrollamos nuestro trabajo es en el de la Justicia Social. Es nuestro deber como trabajadores/as sociales la utilización de todos los recursos y servicios existentes para garantizar que, quien ha padecido una violación de sus derechos, y más concretamente, quién ha sido víctima de Trata con fines de Explotación Sexual pueda acceder a tales recursos y recuperar  su dignidad en la medida que sea posible, como forma de  justicia social. Otro aspecto que  quisiera resaltar muy necesario,  aparte  de utilizar  todos los  recursos existentes, el  estado emocional en que salen victimas exige  que  los  profesionales estén formados y sensibilizados  frente  a  este drama  humano y  sean  capaces de ser  empáticos para generar un estado de  confianza, muy necesario  para un el largo  proceso de recuperación.

 

Rousiane Souza es Trabajadora  de Social de la  Asociación  Guada Acoge   actualmente y responsable del  área  de  Trata de  dicha  entidad. También es  participante  del  Foro sobre  la  Trata de Seres Humanos de la  Comisión Episcopal en  Madrid por la  Delegación de  Migraciones de la Diócesis de Sigüenza -Guadalajara .