Cosas de casa

Miércoles, 27 Septiembre 2017 07:38   Opinion
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Una Feria más, y el otoño que ya ha comenzado a dejarse sentir, dando fin al verano, un verano atípico, en cuanto a las elevadas temperaturas que han asolado, y nunca mejor dicho, la piel de toro, con sus vaivenes de bajadas repentinas del termómetro, que han dejado un verano variopinto, en el que se ha batido el récord de turistas, no sé cuántos millones más que el año pasado, según machaconas estadísticas, aunque los resultados, dados vocingleramente con algarabía y fuegos de artificio, quizás no hayan sido todo lo rebosantes que la vorágine viajera hace presumir. En lo que se refiere a Albacete, aumentaron los turistas rurales (un 6’7% más con respecto a 2.016), mientras que los días de hospedaje contratados bajaron (un 13’6%), lo que pone de relieve que la ciudadanía se anima a salir de casa, pero la bolsa sigue bajo mínimos y hay que recortar por algún lado.

Decíamos que una Feria más, y, efectivamente, la vivida es una Feria más para los muchos albacetenses que la llevamos sufriendo desde nuestra fecha de nacimiento, y que algunos la esperan y disfrutan intensamente, otros hacen una faena de aliño, hablando en términos taurinos, y otros pasan olímpicamente de ella, incluso poniendo pies en polvorosa, o sea, yéndose fuera de la ciudad, generalmente a aprovechar los últimos días de baño en la mar verde (o azul, según el día) y salada.

Diez días de algarabía, con la agravante o la ventaja, de que este año, por mor del calendario, se ha vivido en dos largos fines de semana, que es a lo que aspiran los hosteleros y los feriantes, y en cuyo tema se está estrujando el cerebro esa pretendida y pomposa mesa de sabios, que son los de siempre y que, quizás, sean los menos capacitados y los menos representativos para decidir sobre algo que, a mi juicio, en todo caso, caso (valga la redundancia) de insistir en este asunto, debiera decidirse apelando al “derecho a decidir” (ahora que tan de moda está con el tema de la independencia de Catalunya) a través de un referéndum local, por la sencilla razón de que es un asunto que interesa a la población entera de Albacete capital y porque la ciudadanía albaceteña ya es mayorcita de edad para que la sigan tratando, en éste como en otros temas, como menores de edad o incapaces sujetos a tutela o curatela. Aunque mi opinión particular es que la Feria de Albacete es y debe seguir siendo del 7 al 17 de Septiembre de cada año, como ya es tradición casi inveterada, salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.

Sigamos con la Feria y sus circunstancias, siendo uno de los primeros actos la Cabalgata de Apertura, la cual sigue siendo tediosa, por larga y repetitiva, pues la grandeza y esplendor de una cabalgata no radica en que dure cinco o seis horas, consecuencia de demasiadas carrozas, la mayoría de escaso valor artístico y poco plural, pues la mayoría se limitan a albergar niños y niñas vestidos de manchegos y allá películas. Se debiera mirar más por la calidad que por la cantidad y acudir a verdaderos orfebres en este tipo de cosas que harían las delicias del público y evitarían el bostezo de más de uno a lo largo del recorrido. Por otra parte, una cuestión típica de nuestra Feria, que, prácticamente, se ha acabado con ella, ha sido prohibir poner las sillas cada vecino como le viniera en gana, lo que daba una nota de color y alegría a la uniformidad que presentan las filas de sillas, iguales y carentes de colorido, con las que el Ayuntamiento saca un poco más de pasta a los ciudadanos. Una vuelta a la tradición, en este aspecto, no vendría mal, aunque ya sabemos que se solían sacar para este menester las peores sillas de la familia, cada una de su padre y su madre, pero tenía su gracia.

Seguimos con la Feria, sobre la que, como no podía ser de otra manera, al día siguiente de su finalización, sin tiempo para el sosiego y la autocrítica, nuestros munícipes, con nuestro principal regidor a la cabeza, salieron a la palestra para alabar todos los aspectos de la misma, tirar fuegos de artificio (y no me refiero al monumental castillo de fuegos artificiales que pone el colofón a la Feria), contándonos el cuento de la lechera y ponerse medallas como se las ponía el cómico Barragán, resaltando la subida de la recogida de residuos (un 23% más que el año anterior), una media de 35.000 kilos diarios de basura en el recinto ferial. Siendo una novedad este año, quizás por vergüenza torera, o por desvergüenza, (ya que el mismo se da por beneplácito de la autoridad competente), la omisión de cuántos chavales han practicado el botellón, lo que sigue siendo un baldón que recae sobre las cabezas de nuestros munícipes, que se creen que hacen una gracia con su permisividad y lo que consiguen es incrementar el camino hacia la descerebración de la juventud. Pero allá sus conciencias, si es que la tienen.

Otro aspecto lamentable y bochornoso de esta Feria y de todo el año, es la situación que, por voluntad de nuestros munícipes, se mantiene en la Plaza de nuestra Ciudad dedicada, nada más y nada menos, que a la Patrona, la Virgen de los Llanos, y también,  aunque sea de rebote, de nuestro patrono San Juan, permaneciendo durante estos días la imagen de Nuestra Señora, de mármol, ubicada en dicha Plaza como homenaje a la misma, descoronada, así como el Niño Jesús que sostiene en sus brazos y sin la media luna que remata la misma, permitiendo el estado de suciedad e inmundicia que presenta la susodicha (en ella no hay una triste papelera, lo que ya dice todo de nuestros regidores), y rodeada de fachadas grafiteadas, con mal gusto y marranería, y pésima ejecución, pareciendo que dicha autoridad se regodea en ese estado de miseria, indigencia y abandono, que hacen de dicha Plaza un rincón de basura, inmundicia, mugre, cochambre, porquería y suciedad, lo que contrasta con las declaraciones realizadas por nuestro primer munícipe, nuestro ínclito Alcalde, Manuel Serrano, por la gracia, más bien por la desgracia, de nuestro anterior regidor Javier Cuenca, que realizó en el Diario La Tribuna de Albacete, el pasado 7 de Septiembre, reconociendo que se siente emocionado “de manera especial” por los actos en que participa la Patrona, la “protagonista indiscutible”, así como por la cabalgata de apertura y su posterior traslado a su capilla en el recinto ferial, la ofrenda floral y la tradicional misa en su honor, junto a su traslado de regreso al Ayuntamiento el 17 de Septiembre, declaraciones que, como poco, habría que calificar de hipócritas y farisaicas, pero ya sabemos que los políticos ponen una vela a Dios y otra al Diablo y dicen lo que no sienten con tal de contentar al populacho, creyendo que así quedan de “puta madre” y ganan votos. No se compadece esa miseria en que se halla la citada Plaza de la Virgen de los Llanos, con el anuncio de que el Ayuntamiento retiró más de 1.500 pintadas hasta Agosto, siendo la superficie sobre la que tuvieron que trabajar los equipos de limpieza municipales, durante los primeros ocho meses de este año, de más de 18.000 metros cuadrados, resaltando que las pintadas en fachadas de particulares que se vean desde la vía pública sí son eliminadas por dicho equipo a costa del Ayuntamiento, según han manifestado los técnicos, pero no así las realizadas sobre fachadas interiores o retranqueos. Pues, una de dos, o son ciegos dichos técnicos y, por ende, la autoridad municipal, o actúan con nocturnidad y alevosía, y posible prevaricación, porque las fachadas de los locales que circundan la imagen de Nuestra Señora, en su Plaza, no me digan que no se ven desde la vía pública. Desde luego, lo tienen fácil, si adoptaran la decisión del Alcalde de La Roda, conmilitón del equipo de Gobierno de Albacete, de poner cámaras, como ha hecho aquél, en el Parque Municipal, para acabar con la acción de los vándalos sobre el mobiliario público. Pero, al parecer, aquí en la Capital, somos más cerrados y obtusos y quedamos a la altura del betún, dejándonos mojar la oreja por ediles de localidades muy inferiores en habitantes y categoría a las de la Capital Manchega. Por cierto, dentro de unos días, en la dicha Plaza Virgen de los Llanos, la Guardia Civil, celebrará la festividad de su patrona, la Virgen del Pilar, y no sé cómo no les da vergüenza a los mandos de dicho cuerpo de seguridad del Estado, y a toda la caterva gubernativa que tiene a bien dejarse ver para estirar el cuello, de festejar tan importante acto en un lugar que más bien debiera calificarse de estercolero.

Otro punto, a mi juicio, criticable y mejorable, es el Concurso de Pintura Rápida, que ha caído y tocado fondo y aún no se sabe si seguirá cayendo, pues de los cerca de 100 participantes de otrora, se han pasado a los 35 escasos de este año, lo cual tiene su justificación en los premios que se conceden, muy bajos, si tenemos en cuenta que la Feria de Albacete tiene calificación de Interés Internacional, y soportando su coste, esencialmente, los particulares, a los que se busca como patrocinadores, cuando debieran ser procedentes de los fondos públicos que el Consistorio no tiene empacho en utilizar para otros pormenores feriales, menores, valga de nuevo la redundancia. También, quizás, por aquello de ser un Concurso Popular, de la Feria, acaso debería formarse un Jurado Popular y dejar ya de que mangoneen los de siempre, expertos y menos expertos, abriendo el mismo a una verdadera participación de la ciudadanía. La verdad es que este año ha dado pena la calidad de los trabajos, con carácter general, salvándose alguno por excepción, pero, claro, los grandes pinceles de este tipo de eventos se retraen ante la cicatera retribución de los premios, como ya he señalado.

Finalmente, y eso, quizás, no depende de mí ni de la autoridad competente,  y metiéndome en camisa de once varas, por ser un acto de economía privada y voluntario, cual es el “Pisto de la Tribuna”, el cual, aunque sea por una sola vez, debiera, a mi juicio, abrirse a la ciudadanía, hacerlo más participativo para el pueblo, que es, de largo, quien con la adquisición de los diarios sostiene la cabecera del periódico, y ya está bien de ver siempre los mismos caretos, sin que lo cortés quite lo valiente. No sería mala idea reservar un número importante de invitaciones a sortear entre los lectores del Diario, a la manera como se sortean entradas para los toros y para otros menesteres. Ello daría una mayor popularidad y brillo al acto al que nos venimos refiriendo, porque para pelar langostinos y comérselos gratuitamente vale cualquiera.

En fin, este es, a vuelapluma, un análisis o balance de lo que para mí ha sido la Feria Septembrina de Albacete, desde un punto de vista subjetivo, pero, a mi juicio, no carente de objetividad. En cualquier caso, Feria en honor de nuestra desahuciada Patrona, a quien, por mucho que se obstinen quienes tantos golpes de pecho se dan y tanto dicen amarla, dejándola abandonada a su suerte, seguirá reinando en compañía de su  amantísimo Hijo y acabará dando a cada cual su merecido, más bien antes que después...¡Dios te salve, María de los Llanos, Señora de la sombra y la luz...!.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

                         27 de septiembre de 2017