Nobleza obliga

Miércoles, 16 Agosto 2017 02:49

Esta locución, atribuida al filósofo Ancio Boezio, viene a indicar que cualquier persona que de verdad se precie viene obligada a conducirse en todo conforme a la caballerosidad, honradez y altura de miras que demanda la buena crianza, desoyendo las voces del egoísmo y las seducciones de la comodidad. Así lo pone de manifiesto el Diccionario de Refranes, Dichos y Proverbios de Luis Junceda, y en este sentido dicho el que suscribe se ve compelido en base al referido refrán a entrar al trapo del drama que hoy se cierne sobre una madre, una madre de dos hijos, de 11 y 3 años de edad, que, en defensa de los y jugándose el tipo, se halla en paradero desconocido, a fin de evitar que se dé cumplimiento a la sentencia de un Tribunal Español, y deje que sus dos citados hijos emprendan viaje, junto a su padre, a Italia, país de origen de éste y de adopción, en su día, de la citada Juana, la cual salió huyendo del país transalpino, cobijándose en España, su país, dando un quiebro a su ex-pareja, que, en su día, fue condenada por la Justicia española, por maltrato a su entonces esposa Juana Rivas, en 2.009 y pendiente de otra denuncia por el mismo motivo en 2.016, lo que ya de por sí denota el perfil de una persona a quien difícilmente se le puede tratar de esposo y, de rebote, de padre, porque, seguramente, el infierno vivido por Juana mientras anduvo en compañía de tal joya, no creo que nadie lo quiera para sí ni para persona alguna, siempre que se ande con la sensatez, el sentido común y la moral mínimos adecuados para que a una familia pueda considerársele eso, una familia, dentro de los parámetros normales y ordinarios de las familias en general, salvo que tiremos por el camino de en medio y ya, puestos a destruir, destruyamos el concepto, sin tener en cuenta el más mínimo pudor, honradez y honestidad exigibles a una persona como tal en este pleno siglo XXI, en el que tanto se aboga por el respeto a los derechos humanos (por cierto, haciendo un paréntesis, ahora, ¡a buenas horas, mangas verdes!, la ONU se ha dado de bruces con que en Venezuela, el dictador que aún mantiene mandato supremo, se están violando los derechos humanos. Desde luego, más vale tarde que nunca, pero a estas alturas da la impresión de que la Organización de las Naciones Unidas, con esta declaración y a estas horas, pone de manifiesto que es perfectamente prescindible y quizás, en este caso, ahorraríamos un importante cargo de gasto a cuenta del bolsillo del contribuyente).

Y es que el problema de Juana no puede resolverse con una sentencia, auto, decreto u orden de un Tribunal o de un Juzgado, que le obligue a presentarse ante uno u otro, a fin de hacer entrega de dos vidas, con toda la vida por delante, valga la redundancia, a un maltratador condenado por la propia Justicia, la cual parece mentar la soga en casa del ahorcado. Y aquí nos encontramos, una vez más, con el análisis de para qué sirve la justicia, si ésta se limita simplemente a aplicar la ley al pie de la letra, como un mármol frío e insensible, porque para eso no harían falta jueces, sino que podrían ser sustituidos por máquinas electrónicas, previamente preparadas al efecto, en las que tras introducir los datos y hechos, puros y duros, nos soltaran la sentencia, como un máquina expendedora de tabaco arroja el paquete previamente seleccionado, tras la introducción en la misma de unas monedas. Y es el propio término de Justicia, el que obliga al Juez, como persona encargada de su impartición a interpretar la ley y acomodarla al caso concreto, teniendo en cuenta sus particulares circunstancias, características, elementos y particularidades concretos que lo rodeen, y, por tanto, como el encargado de aplicar esa ley debe buscar que la aplicación de la misma derive en una efectiva conclusión de JUSTICIA, para lo cual debe, como función principal del juzgador, exprimir esa ley, como se exprime un limón o una naranja para sacarle el máximo jugo, retorciéndola, si preciso fuere, hasta la extenuación y, en modo alguno, por comodidad, aplicar dicha ley en su sentido estrictamente literal, porque de hacerlo así, ese juzgador se convertirá en un dispensador, no de justicia, que es lo que se espera de él, sino de INJUSTICIA y para ese viaje no necesitamos, como hemos dado a entender, tales alforjas.

El drama de JUANA se ubica en el drama de lo que llamamos VIOLENCIA DE GENERO, uno de los principales problemas con los que se enfrenta la sociedad actual, en la que el machismo y la preponderancia del varón sobre la mujer, sometiendo a ésta a su voluntad, deseo, afán e interés, considerándola, en cuerpo y alma, como un objeto de su propiedad y que por mucho que se hable de aprobar leyes y buscar consenso, este es un hecho, como otros, que por lo que sea, no existe sobre el mismo una voluntad política determinante, férrea y decidida de acabar con el mismo, porque para atajarlo no se ponen los medios suficientes, personales, materiales y económicos, y no digamos de los legislativos que, en realidad y no es mentira, parecen tratar a la víctima de culpable y provocadora de los males que padece.

La cuestión no es baladí, porque la misma conlleva riesgo para la vida de las mujeres y, en no pocos casos, para los propios hijos. Y hablando de hijos, por la propia ley de la naturaleza, los hijos son más proclives a estar con las madres que con los padres, por cuestiones mil, que no son del caso ahora analizar y especificar y que están en la mente de todos cuantos tengan dos palmos de frente, y sobremanera, cuando esos hijos se hallan en una edad en la que la figura de la madre es trascendental para su formación humana y espiritual, salvo casos muy excepcionales. De hecho, cuando surgen conflictos en la pareja, que abocan en una separación o divorcio, es entonces cuando el padre (el varón), parece acordarse y caer en la cuenta de que tiene hijos y quiere hacer uso de ellos, en muchísimos casos, para hacer daño a su ex-mujer, utilizándolos como arma arrojadiza contra ella, pues sabe que es el punto que más duele a la misma, y la estadística confirma este aserto, pues existen muchos casos en los que para “joder” a la ex-pareja, el propio padre, sí, el propio padre, es capaz de acabar con la vida de sus propios hijos, lo que acaba demostrando el poco interés y amor que por los mismos tenía, cuando las cosas iban bien y peor aún cuando las cosas van mal. Y la estadística me dará la razón: ¿cuántas madres han matado a sus hijos para herir, dañar y lastimar al ex-esposo, y cuántos padres han sido capaces de llegar a la aberración de matar a sus propios hijos con tal de zaherir y hacer sufrir a su ex-esposa?.

He sido testigo de casos en que, cumpliendo órdenes judiciales, de entrega de los hijos a los padres (varones), aquéllos se han mostrado reticentes a abandonar el hogar materno para cumplir, a lo mejor, simplemente, un fin de semana con el padre (varón). No es nada gratificante y da mucho que pensar ver, en pleno invierno, a un niño de cinco años, con su pijama, en casa caliente, un sábado a las 9 de la mañana, para salir de ese querido hogar, donde encuentra todo amor que precisa, amén de cuidados y demás, a fin de irse con su progenitor varón, en compañía del padre de éste, el abuelo, lo que denota que, una vez arrancado el niño de los brazos de su madre, recalará en las manos de los abuelos (que no digo que sea malo) y que el propio padre seguirá haciendo su vida, me parece indigno e injusto.

Desde luego, en el caso de Juana, debe prevalecer el derecho al bienestar de sus dos hijos, lo que tendrán si  se mantienen bajo  su compañía y custodia, y no es de recibo que los Jueces y Tribunales, se laven las manos, como se las lavó Poncio Pilatos, y obliguen a serles entregados a un condenado por maltrato, por muy arrepentido que esté, debiendo primar, además, la seguridad y repito, el bienestar, de esos menores, once y tres años, que, como debiera comprenderse por cualquier persona medianamente normal, encontrarán aquéllas bajo el manto y el amor de una madre, que ha sido capaz de jugarse el tipo y la libertad por los mismos: ¿cabe prueba mayor de amor, cariño y afecto hacia esos hijos?

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

16 de agosto de 2017

Insisto

Miércoles, 09 Agosto 2017 01:46

Tómese esta insistencia como una llamada, más bien un S.O.S., no sólo al pueblo de Albacete, sino también y principalmente, a esas autoridades que, cuando pintan bastos o surgen problemas poco simpáticos en su resolución, haciendo dejación de sus deberes y obligaciones, o sea, de las funciones que por ley les son inherentes a sus respectivos cargos, se esconden, como los caracoles, en su caparazón, o como los avestruces, su cabeza bajo el ala, dejando a la ciudadanía en general al pairo, inerme, a los pies de los caballos y en manos de la morralla, de los vándalos , de los porreros, de los vagos y maleantes, que pueblan la ciudad, y que no son pocos ni muchos, sino que son los que son y van en aumento ante la pasividad, la dejadez, la incuria, la indolencia y, por qué no decirlo, el miedo que les embarga ante ciertos retos y medidas a adoptar, que parece provocarles una cagalera que no se sujeta ni con Fontanec, Salvacolina, ni con ningún otro de esos productos farmacéuticos dirigidos a cortar en seco el chorro que por la retaguardia acaba escapándose como un río de lava.

Y es que, parece que no todos o acaso ninguno de los que se asientan en la alta esfera de la “Autoridad competente”, al menos por lo que yo aprecio en el día a día, se encuentra a la altura de las circunstancias, de esas circunstancias que rodean los cargos públicos y más cuando han de responder ante la ciudadanía, porque de su buen ejercicio se derivará una muy buena respuesta y base para el bienestar de los ciudadanos, y caso contrario, no harán sino cabrear al personal y dejarle impotente ante la dictadura que marquen los desaprensivos que, por su propia naturaleza, ni están contentos consigo mismos y tratan de trasvasar su malestar y malaleche, su calvario de vivir, a la generalidad de la población que no hace sino cumplir con los mandamientos de la ley natural, de la ley humana, de la ley social y también, en algunos casos, de la ley de Dios.

He de insistir, una vez más, en la imagen tercermundista, barriobajera, miserable, ordinaria y soez, que es, a la postre, la que se llevan de nuestra Ciudad esos pocos personajes que osan poner los pies en nuestras calles y que llamamos turistas que, desde luego no nos van a plantear los problemas que se están alumbrando en otras ciudades más turísticas, por su propia naturaleza, como son, entre otras muchas, Barcelona, Ibiza o Mallorca, lamentablemente, porque ya sabemos que el turismo es una de esas cosas que conlleva, por lo general, riqueza al lugar donde se asienta. Pues eso, esa imagen deplorable es la que se llevarán esos pocos turistas que tengan el valor de visitarnos y que quizás no repitan, al comprobar, cómo se las gastan las autoridades albaceteñas, incapaces de cuidar y mimar lo poco que pueda ser objeto de ser exhibido a los ojos de esos visitantes, entre ello, la Plaza Virgen de los Llanos, es decir, la Plaza dedicada a la Patrona, por antonomasia, de la ciudad de Albacete, ubicada junto a la Catedral, que es visita obligada de esos que llamamos turistas, individualmente o en grupo, como sucede con los viajes en autobús que organizan los Gobiernos Regionales en pro de sus jubilados. El tuerto, dicen, que es el rey en el país de los ciegos, y aquí, en nuestra Ciudad, es posible que los lugareños ya nos hayamos acostumbrados a esa imagen de miseria y de Bronx Manchego en que se ha convertido la meritada Plaza y que pasemos por ella y que, incluso, nos parezca bonita y atractiva y, en el colmo de los colmos, nos sintamos orgullosos de la misma, pues bien es cierto que todavía se halla vigente y pudiera haber sido rodada hoy sin ir más lejos, la famosa película interpretada por el tarazonero, José Isbert, bajo el título “Bienvenido Mr.Marshall”, y que nos creamos tan simpáticos que todo el mundo nos va a perdonar y a comprender nuestras miserias y bajezas. Pero no, no es el caso, hoy ya empieza el pueblo a despertar y empieza el mismo a distinguir entre lo bello y lo feo, entre lo bueno y lo malo, entre lo posible y lo imposible, y aquí y ahora, bien pareciera que nuestras Autoridades hayan llegado a la conclusión de su incapacidad para hacer de la Plaza Virgen de los Llanos el centro de devoción y admiración que debemos sentir ante Nuestra Patrona y Señora, evitando no ofender su dignidad y la dignidad de las gentes de bien que, pese a todo, aún confía en que esa Autoridad de una puñetera vez se arremangue y se ponga a trabajar en pro y beneficio de la Ciudad que todos los albaceteños desean tener y que los comentarios positivos y favorables sobre la misma alcancen tal volumen que acaben acallando el dicho que tradicionalmente se ha consagrado respecto de nuestra Ciudad y que no es otro que aquél que proclama “Albacete, cágate y vete”. Pero a lo que parece, a esas nuestras dichas Autoridades y cuando me refiero y nombro Autoridades en general, me estoy refiriendo a las de todo orden, clase y condición, léanse municipales, eclesiásticas y policiales, por decir las principales que deben preservar el orden y la convivencia en la Ciudad, así como otras arropadas bajo Asociaciones, entre la principal, por lo que le concierne y por constituir uno de sus principales objetivos, cual es velar por la imagen de Nuestra Patrona, o sea, la “Real Asociación Virgen de los Llanos”, pues a la vista está que, o bien por no querer, o bien por no poder, o por ambas cosas a la vez, han abdicado de sus funciones, en una dejación de las mismas vergonzosa y vergonzante, entregando las llaves de la citada Plaza a la inmundicia que hoy por hoy la puebla, a su antojo y libérrima voluntad, sin que se mueva un dedo para acabar con los porreros, los vándalos, los grafiteros, los monopatinadores y demás gentuza de todo orden y condición que han hecho de la mencionada Plaza su campo de tiro, jodiendo, pura y llanamente, a la vecindad de la misma y calles aledañas, a las personas que acuden con más o menos regularidad a la Catedral, para orar o asistir a los actos religiosos que en la misma se llevan a cabo, y a esos turistas a que nos hemos referido que deben llevarse un recuerdo de por aquí “nunca, jamás”, me verán.

Por otra parte, si todas estas autoridades son incapaces de preservar el orden, la limpieza (no olvidemos que en la Plaza se hace de “tó”, y que está convertida en un estercolero, aunque de vez, en vez, se haga pasar la manguera) y la decencia en dicha Plaza, en pro de los vecinos, de los albaceteños en general y de los forasteros que nos visitan, más vale que hicieran mutis por el foro y dejen al frente de las instituciones a personas válidas, valientes, trabajadoras y cumplidoras con sus deberes y obligaciones, que para eso los mantenemos con nuestros impuestos, y que toda esa tropa de haraganes, gandules, ineptos, incapaces, cobardes, acostumbrados a la lisonja, adulación, alabanza, halago, elogio, aplauso, coba, incienso y jabón, hueros, vacíos, indebidos e inmerecidos, vaya desfilando, como he dicho anteriormente, haciendo mutis por el foro. Pero ya puse de manifiesto en el artículo anterior, que ese lameculismo, (sin solución de continuidad), ese pasotismo, ese dontancredismo, que han hecho mella en nuestras Autoridades, convirtiéndolas en marionetas que bailan al son que tocan los asociales y los vándalos, queda patente comparando la reacción de la Vila-Real castellonense, con el Obispo de la Diócesis Segorbe-Castellón al frente, Don Casimiro López Llorente, rebelándose contra el sacrilegio que supuso el robo de un copón de la Iglesia de Sant Pasqual, con la absoluta ninguna reacción que el robo de la corona (y en su día, lo fue de la media luna que la adornaba) de la imagen de mármol de Nuestra Patrona que preside su Plaza, pasando de dicho sacrilegio y, al parecer, dándolo por bueno, pues dicha corona, cuya ausencia pronto llegará al año, ni se ha repuesto ni parece que haya voluntad de reponerla, dejando dicha imagen en una indigna representación de lo que debe ser Nuestra Patrona y Señora y Madre de todos los hombres.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

9 de agosto de 2017

Lo que marca la diferencia

Miércoles, 02 Agosto 2017 03:47

No todos los pueblos de España, y menos del mundo, son iguales, sino que entre los mismos existen diferencia y, en algunos aspectos, muy notables y sobresalientes, dependiendo todo, en el último caso y extremo, de las personas que conforman los mismos, de sus virtudes, de sus aciertos, de sus esfuerzos, de sus creencias, de sus talantes, en definitiva, del modo de ser de esas personas, que si todo es positivo, harán de su pueblo un pueblo relevante, digno y objeto de envidia por sus homólogos, y que si son negativas, harán avergonzarse a sus componentes, si es que a los mismos, les queda un ápice de responsabilidad y de decencia.

Por todo ello, y aunque el artículo 14 de la Constitución Española, proclame ampulosamente que “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”, lo cierto y aunque se trate de un principio respecto al tratamiento que las personas deben recibir en relación a su pertenencia a un país, en este caso, España, es, acaso, uno de los principios más falsos que puedan predicarse de nuestra Ley de Leyes, pues, a la vista de lo que cada uno se merece por su buen o mal hacer, ese aspecto legal de considerar a todos iguales ante la ley es más falso que las treinta monedas con que Judas vendió a Cristo en el Huerto de los Olivos, y bajo ningún concepto, en otros campos o supuestos, podemos seguir hablando de igualdad entre los pueblos, pues la calificación de cada uno de ellos, como hemos apuntado, dependerá del espíritu que se halle configurado en los mismos en relación con su masa humana, o sea, en relación con el conjunto de las personas o ciudadanos que conforman su población, de los que dimanarán los valores y principios positivos, deseables en todo conjunto de convivencia, o los valores y principios negativos que harán de esa masa humana una masa amorfa de carne con ojos, irresponsable, inhumana al fin, que se moverá por los instintos más bajos, nauseabundos, criminales, incluso, y desaprensivos, de los que la generalidad de los humanos deben huir y ponerse a buen recaudo, existiendo una obligación moral y espiritual de transmitir esos principios y valores, propios de la civilización cristiana de Occidente a las futuras generaciones, a fin de si, fuera posible, que éstas mejoren y suban el listón de sus antecesores para mayor gloria y avance de los pueblos en general y de las sociedades que los integran, todo hay que decirlo, con sus virtudes y sus no pocos defectos.

El pasado día 14 de Julio del presente año 2.017, fue detectada la sustracción de un “copón” de la Basílica de San Pascual, patrón de la ciudad castellonense de Vila-Real, o Villareal, amén de patrón de los Congresos Eucarísticos y Asociaciones Eucarísticas y de la Diócesis de Segorbe-Castellón. Constituyó un acto sacrílego, llevado a cabo por algún o algunos desaprensivos, que generó una alarma social y una indignación sin límites entre la población  de tócame y no te menees. Así como también entre las autoridades de todo orden y condición, hasta el punto de que el también pasado 24 del mismo mes y año, el Obispo de la Diócesis de Segorbe-Castellón, Monseñor Casimiro López Llorente, ofició una solemne misa, en desagravio por tan lamentable, bochornoso y repudiable acto sacrílego y vandálico, en la propia basílica del Santo, San Pascual, a cuyo acto asistieron centenares de ciudadanos de la Villa en cuestión, así como de las aledañas, representantes de la Corporación Municipal y movimientos y congregaciones religiosas, dejando pequeña la citada Basílica, en la que bien podría decirse que no cabía un alfiler.

En un emotivo discurso, Monseñor Casimiro, destacó que el mismo estaba fundamentado en tres términos a saber: reparación, presencia y adoración, apelando a no dejar a Cristo “abandonado” y planteó reflexionar “personalmente” si se hace lo suficiente por propiciar las visitas al Santísimo, reprobando que, en ocasiones, los fieles encuentren cerradas las puertas de las iglesias. También reprochó la actitud de algunas personas que acuden a los oficios “para saludarse”, sin recordar que la Eucaristía es lo más importante. Por ello, consideró que “estos hechos deben hacernos cuestionar nuestra fe para vivirla con mayor intensidad”. O sea, que, no se dejó nada en el tintero, con una valentía inusual.

Pues bien, esta reacción del pueblo y autoridades de la Villa de Villareal (Castellón de la Plana), con el Obispo de la Diócesis Monseñor Casimiro López Llorente a la cabeza, es lo que marca las diferencias entre un pueblo con arraigados principios y valores naturales, morales y espirituales, un pueblo con dignidad, un pueblo herido en lo mas hondo de su corazón y de su alma, con las agallas suficientes para reivindicar y hacer profesión de su fe y de su valor para no negar a Cristo, ni aunque el gallo cante más de tres veces, orgulloso de su manera de ser, de sus costumbres, de sus hábitos y de su saberse con la fuerza suficiente para hacer públicas y predicar a los cuatro vientos, sin tapujos ni medias verdades, sus creencias, sus convicciones y sus certidumbres.

Esa reacción, digo, es la que marca la diferencia entre esos pueblos de “chapeau”, y esos otros pueblos de bueyes que doblan mansamente su cornamentada frente ante los castigos y con el yugo prendido de su cuello, impotentes para afrontar las realidades y los retos que se presentan en el día a día y que hacen gala de unas tragaderas más anchas que las fauces abiertas de un hipopótamo. De esos pueblos en los que las Autoridades, eclesiásticas,  municipales y policiales, esconden la cabeza bajo el ala, y que en vez de proteger al ciudadano decente y honrado y procurar su bienestar (que para eso están y para eso los mantenemos con los impuestos que pagamos los españoles de a pie), se dedican a la adulación recíproca, encantados de haberse conocido y ahítos de gloria de mirarse a diario al espejo para contemplar lo guapos que son. De esos otros pueblos en los que las Autoridades, de cualquier clase y condición, destacan por su mediocridad, su indolencia, su ineptitud, su incapacidad manifiesta y su lameculismo, pasotismo y dontancredismo, y a las que sólo preocupan la manera de llenar la panza, a ser posible, gratis, y de los mejores manjares, siempre a costa del ciudadano.

Y en este parangón, no me quiero ir muy lejos, pues aquí y ahora, en nuestra propia Ciudad, Albacete, la Nueva York de La Mancha, que dijera Don José Martínez Ruiz “Azorín”, tenemos una prueba palpable y real de ejemplo de estos últimos pueblos, con la Plaza de la Virgen de los Llanos,  de la Patrona por excelencia de nuestra Ciudad, así como la del Patrono, San Juan, por la ubicación de la Catedral junto a la misma, Plaza convertida en un estercolero por la inacción, el “laisser faire, laissez passer”, tan típico de nuestra autoridad municipal y su correligionaria la policial, convertida la misma en un zoco de porreros, de vagos y maleantes, de vándalos, de gentuza en definitiva, que la tienen en un abandono impropio de una Ciudad decente, hasta el punto de que el sacrilegio cometido sobre la imagen de Nuestra Señora y Madre, de mármol, que preside dicha Plaza, al haberle sido sustraída la corona, dejando a la misma en un patética situación, pareciendo más que una imagen sagrada, la imagen de un cachalote, y ello va ya para un año, amén de las pintadas grafiteras que adornan las fachadas de ciertos locales que dan a la dicha plaza un aire de tercermundismo, que dañan la imagen y la marca de lo que sea la ciudad  de Albacete, si es que con estos lamentables hechos podemos llamarla Ciudad, y todo ello bajo la indolencia y la inacción, a mi juicio, rayana en Juzgado de Guardia Penal, de esas Autoridades que no se sabe si están para servir a la ciudadanía o, más bien, para putearla y sodomizarla.

Pues bien, esto es lo que marca la diferencia entre unos pueblos y otros,  aunque, lamentablemente, nos toque estar situados entre los que no son dignos de reseñar y destacar, sino por sus notas más negativas y lamentables.

MIGUEL ANGEL VICENTE MARTINEZ

2 de Agosto de 2017

 

‘Los abuelos: fuente inagotable de experiencia y pilar fundamental de la familia’

Para nosotros son nuestros padres, y para nuestros hijos son los padres de sus padres. La palabra abuelo, implica mucho más que una relación familiar, más que una definición de lo que lleva consigo el salto de dos generaciones, va mucho más allá y por eso es de ley que tengan un día en el que se reconozca su labor callada, sencilla y entrañable.

La figura de los abuelos es para nuestros hijos, al igual que para nosotros, una figura paternal, en la que refugiarse y en la que buscar y, sin duda, encontrar, respuestas, soluciones y consejos en momentos de la vida en los que parece que el rumbo se ha perdido, ellos son capaces de enderezar ese rumbo con unas pocas palabras.

Dicen que la experiencia es un grado, y ese grado se encuentra en su punto álgido en los abuelos y abuelas, que tienen su mochila de la vida llena de conocimiento y sabiduría, de saber encontrar la palabra adecuada en el momento perfecto y de conocer el consejo que necesitamos en cada segundo.

No puedo olvidar esa función de los abuelos de muleta de apoyo en la que los que somos padres descargamos el peso del día a día y que ayuda a la conciliación en estos tiempos en los que no es sencillo. Sabemos que, cuando nuestros hijos se quedan con ellos, están perfectamente cuidados y podemos continuar con nuestra actividad sin la preocupación que nos provocaría que estuviesen con otra persona.

Por todas estas razones es por lo que, desde el Ayuntamiento de Albacete, hemos decidido rendir un homenaje a esa figura entrañable, que tantos recuerdos nos evoca, esas figuras paternales, fuentes del saber a las que todos hemos acudido en algún momento y que, cuando faltan, tanto echamos de menos.

Finalizo esta breve reflexión deseando a todos los albaceteños que son abuelos que tengan un excelente día hoy porque es su celebración, y al resto, que sigan celebrando a diario el día de los abuelos, ya que lo merecen por estar siempre ahí y hacernos la vida un poco más fácil.

Manuel Serrano.

Alcalde de Albacete.

Algo huele a podrido

Miércoles, 26 Julio 2017 02:53

Con esta expresión se trata de poner en almoneda alguna actuación llevada a cabo, quizás, incluso, bajo la forma más exquisita de legalidad, pero que, en su fondo e interior, alberga alguna o algunas anomalías que, en definitiva, acaban provocando un daño a terceros a los que, por lo general, se les ningunea, se pasa por encima de sus cadáveres y se quedan, por así decirlo, a la Luna de Valencia.

Pues bien, dicho lo anterior, y en relación con la reciente venta del Banco Popular a la también Entidad Financiera Banco Santander, por un euro (que supongo habrá debida y cumplidamente pagado, aunque mueva un tanto a chacota), en base a una Resolución, la primera que se adoptaba en estas lides a nivel europeo, sirviendo el citado Banco Popular, de alguna manera, de conejillo de Indias, a fin de evitar rescates bancarios y proteger a los Gobiernos y a los órganos de fiscalización cuando, probablemente, y, más bien, sin probablemente, se les van las cosas de las manos, por su indolencia, su dontancredismo y su saber “no hacer, no tocar”, filosofía que acatan a rajatabla y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Y es que, una vez más, nuestros órganos supervisores, incluido el propio Gobierno de España, han estado, mirando para otro lado, silbando y pasando de sus obligaciones y responsabilidades, como si la cosa no fuera con ellos, que no sé yo para qué se invierte tanto dinero en sostener unos órganos que, a poco que se descuida uno, lo dejan más seco que la mojama, sin darse por enterados, o, quizás, bastante enterados, pero que, por intereses, espurios e inconfesables, de toda índole se llaman andana y que cada cual aguante su vela.

No soy un experto en Derecho Bancario, ni siquiera en Derecho Financiero, y mucho menos, en asuntos macroeconómicos, que todos, sin excepción, me suenan a chino y no sé yo, si quizás (valga otra vez la duda) con unos mimbres más de andar por casa fuera posible resolver los interminables problemas económicos que acaban asolando a un país, hasta el punto de poder dejar en la miseria, en la pobreza, en la indigencia a la inmensa mayoría de sus ciudadanos, a los que, con claridad, aunque no literalmente, parecen decirles “sálvese quien pueda”. Pues bien, en esa ignorancia (que no digo sea supina), yo me hago la siguiente pregunta: ¿quién es el dueño de una Sociedad Anónima? Creo, sin temor a equivocarme, que son los accionistas, que si la entidad va viento en popa pueden recoger suculentos dividendos, pero que si la cosa se tuerce y da por pintar bastos, puede que lleguen a no ganar, al no poder repartir dividendos, caso de no haber beneficios, o, en el peor de los casos, perder su inversión. Ahora bien, vuelvo a  repetir la pregunta ciñéndome al caso concreto del Banco Popular, S.A.: ¿Quiénes son (o eran) los dueños del Banco Popular, Sociedad Anónima?. Pregunta , de Perogrullo, cuya contestación ya ha sido dada anteriormente, o séase, los titulares de las acciones en que se divide su capital social, es decir, los accionistas.

Sabiendo que los dueños del Banco Popular, S.A. eran los titulares o poseedores de esas acciones representativas del capital social, ¿cómo es que, ante la drástica y dramática decisión de vender el mismo por un euro, no fueron convocados a una Junta General Extraordinaria, antes de adoptar tal decisión (lo fuera o no por la Autoridad Europea), para, no digo ya que ellos tomaran una decisión al respecto, que también, sino, al menos, para oír su voz en relación con tan contundente decisión? Decisión que ha supuesto la “expropiación” forzosa, con nocturnidad y alevosía, lo que ha supuesto la reducción del capital social a “cero” y el valor de sus acciones reducido también a “cero”. Yo, si fuera accionista, exigiría, como mínimo, el reparto entre todos los accionistas de ese “euro” conseguido por la venta, que ya son ganas de mentar la soga en casa del ahorcado, de la Entidad en cuestión.

En fin, por esa decisión adoptada allende nuestra fronteras, pero con la connivencia y complicidad de nuestro Gobierno de España y demás organismos de vigilancia, supervisión, inspección y control, más de 305.000 accionistas del Banco Popular, S.A., han perdido toda su inversión en el Banco por el que apostaron, tanto grandes, como medios y pequeños inversores, algunos de los cuales tenían todos sus ahorros (conseguidos durante toda una vida de trabajo, con sudor y también con sangre), quedándose al pairo, y este Gobierno de listos de España, que dice gobernarnos, bailando la yenka y zafándose de cualquier responsabilidad al respecto. En realidad, nos encontramos ante una “expropiación, pura y dura, sin indemnización alguna”, lo que supone una “violentación” del Ordenamiento Jurídico, incluida nuestra Carta Magna, o sea, la Constitución Española, en toda regla, y dejando, de la noche a la mañana, a los accionistas con el papel en la mano y con un valor “cero, patatero”, lo que nos lleva a cuestionar el hecho de en qué Estado de Derecho nos encontramos, en el que la seguridad jurídica, uno de los pilares fundamentales del mismo, campa por su ausencia.

Se trata de explicar, una vez cometida la tropelía, esta acción tan fuera, a mi juicio, de la ley, en que de un día a otro se había producido una fuga de capitales, dejando sin liquidez  a la entidad bancaria, fuga de capitales llevada a cabo de un martes a un miércoles, incluidos depósitos de las Administraciones Públicas, por lo que Bruselas trata de lavarse las manos, como Poncio Pilatos, culpando la caída del Banco a la mala gestión de sus directivos y a la prensa por su  “continuada cobertura negativa” de la citada fuga, como siempre, culpando al mensajero. Aunque no deben de estar muy tranquilos, con la decisión adoptada, cuando la propia Bruselas ha anunciado que asumirá las demandas contra el FROB por el Popular, y es que las demandas al respecto ya han empezado a salir a la luz, no solo contra los antiguos gestores del Banco, entre ellos, Ángel Ron y Emilio Saracho,  sino contra el FROB y la propia JUR (Junta Única de Resolución, a cuyo frente, como presidenta, está Elke Kónig), y también ha dejado entrever la vía para compensar a los accionistas de alguna manera, lo cual delata un importante cargo de conciencia que puede dejar a los pies de los caballos, caso contrario, a las Autoridades Europeas, que tanto se jactan de transparencia, cumplimiento de la ley y protección del ciudadano. Desde luego, la transparencia, brilla por su ausencia, ya que dicha Autoridad se niega a hacer público el informe elaborado por Deloitte, en el que se ha basado la JUR para adoptar una decisión tan atrevida y osada, como dramática y trágica. Y en ello insisten muchas Editoriales de los periódicos de nuestro país (por ejemplo, Expansión, en fecha 1 de Julio, y El Mundo, el 21 de Julio). Por ello, a toro pasado, y digo yo, que para lavar sus malas conciencias, la Presidenta del Mecanismo Europeo de Supervisión (MUS), Daniêle Nouy, ha declarado que hay “margen” para investigar la retirada masiva de depósitos por parte de grandes clientes del Banco Popular, sobre todo del sector público como Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, por si “algunas personas usaron información privilegiada para tratar de protegerse mejor que los pequeños depositantes”, así como la ya indicada posible indemnización o compensación a cargo de Bruselas para los “expropiados accionistas”, porque cuando pueda probarse que cuando hayan recibido “menos de lo que habrían recibido con arreglo a procedimientos de insolvencia ordinarios, deben tener derecho al pago de la diferencia”. Y asimismo, la Unión Europea pide “vigilar de cerca” la compra del Banco Popular por el Banco Santander, o sea, que esa mala conciencia está atormentando, al menos, formalmente o algo, a quienes han tomado parte en lo que podría calificarse como la ejecución de César por los senadores romanos, incluido el protegido Bruto (¿Tú también, Bruto?). Aunque es posible, que todo esto sean fuegos de artificios para callar la boca a más de uno, aunque difícil va a ser callar a esas bocas a las que se les ha expropiado el medio que tenían para subvenir alimentos  a sus poseedores. En cualquier caso, ocurra lo que ocurra, que cosas y gordas han de ocurrir, ante este atropello, chirría que esta “expropiación sin indemnización, con nocturnidad y alevosía”, se haya llevado a cabo sin siquiera oír la voz de los verdaderos y auténticos propietarios de la Entidad Financiera “Banco Popular, S.A.” (antaño, Banco Popular Español, S.A.). Y es que , este caso, traerá cola y no pequeña.

MIGUEL ANGEL VICENTE MARTINEZ

26 de Julio de 2017

La celebración del ‘Día de los Abuelos’ el 26 de julio viene siendo impulsada en España por la Fundación Mensajeros de la Paz, que lleva 18 años reivindicando el papel de los abuelos y abuelas en la sociedad.

Es innegable que los mayores transmiten cultura y afecto, en el papel que desempeñan los abuelos y abuelas en la educación de los nietos y, a causa de la reciente crisis económica, la impagable labor que llevan a cabo con los hijos y nietos en momentos en los que falta el trabajo y crecen las dificultades económicas.

A ambas cuestiones quiero referirme en este ‘Día de los Abuelos’, en el que rendimos homenaje a su figura tan entrañable. Sobre el rol de los mayores como “colchón familiar”, encontramos que según datos del Informe sobre exclusión y desarrollo social en España 2014 de la Fundación FOESSA, los mayores de 65 años son el grupo que más ayuda a hijos y nietos y que esa ayuda se ha incrementado con la crisis, pasando de un 9,7% en 2007 a un 10,3%  de los casos en 2013.

Es visible, por  tanto, la importancia de la solidaridad intergeneracional que se ha ido tejiendo durante la crisis, que evidencia que, tanto el cuidado que llevan a cabo los abuelos y abuelas de sus respectivos hijos y nietos como el sustento frente a la vulnerabilidad de las familias jóvenes, son dos características de la sólida estructura familiar en España.

Según una encuesta sobre los mayores publicada por el IMSERSO, el 37% de los abuelos cuidan diariamente de sus nietos, el 28% varias veces por semana, el 15% una vez por semana y sólo uno de cada diez dice no mantener contacto con ellos. Cuando cuidan de sus nietos, los abuelos y abuelas ponen en práctica una educación no formal, basada en el ejemplo y en el cariño de quienes teniendo todo el tiempo del mundo lo dedican a atender a los hijos de sus hijos.

Los abuelos y abuelas, en esa crianza sin prisa que llevan a cabo respecto a sus nietos, ejercen como transmisores de la historia de la familia, les cuentan sus vivencias y les trasladan sus experiencias. Se convierten, de este modo, en depositarios de la cultura familiar y los encargados de confiarla a las siguientes generaciones. De ahí la importancia cultural de la casa de los abuelos y abuelas, en la que los nietos se sumergen en ese otro mundo, el de la historia de la familia, que sienta en los nietos las bases de la identificación personal de pertenencia a un grupo familiar.

Quienes han dedicado toda su vida al trabajo y a la crianza de sus hijos, cuando acceden a la jubilación y al tiempo del merecido descanso, deben recibir del resto de la sociedad el agradecimiento por habernos entregado un entorno social mejor. En Castilla-La Mancha lo sabemos y por eso hemos creído que la mejor forma de reconocerles su esfuerzo es ofreciéndoles la posibilidad de acceder con facilidad a servicios y momentos que les recompensen ese esfuerzo.

Por eso en los centros de mayores de la red regional hemos incrementado la oferta de actividades para adaptarla a los gustos actuales de las personas mayores, que ahora son más activas y más inquietas. El Marco de Envejecimiento Activo, con sus distintos programas, les ha ofrecido unas 120.000 plazas en decenas de actividades, algunas muy concurridas, como las Rutas Senderistas o los talleres de formación en nuevas tecnologías.

Además, hemos recuperado el Programa de Termalismo Social, con estancias muy económicas para tratamientos termales, de las que se han beneficiado el pasado año más de 3.000 personas mayores en la región. Sin olvidar su vertiente terapéutica para personas afectadas por Párkinson o Alzheimer y sus familias.

Como sociedad agradecida que debemos ser con nuestros mayores, hoy más que nunca, debemos recompensar la generosidad de los abuelos y las abuelas, por darlo todo a cambio de nada, por su comprensión y por su cercanía. Por ser hoy como somos gracias a su trabajo. Feliz día para los abuelos y abuelas de Castilla-La Mancha.

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

 

 

Delirium Tremens

Miércoles, 19 Julio 2017 07:23

Este parece ser el mal que se ha apoderado de nuestros más altos mandamases y representantes de las instituciones de este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, y acaso lo sea por este también delirante clima que nos ha azotado y sigue azotándonos, durante los meses de mayo, junio y lo que llevamos de julio, y lo que te rondaré morena, con frío cuando debía hacer calor y un calor sofocante, no cuando debiera hacer frío, que no es propio de esta época, sino que escala en el termómetro hasta un cierto grado (40 a 44 ó 45 grados) que, en realidad, pudiera tener su efecto sobre las cabezas pensantes  de nuestro país, y que viene, además, como anillo al dedo o miel sobre hojuelas, para los agoreros del cambio climático, que todo lo achacan a la “malsanía” del ser humano, dejando de lado la ciencia y sobre todo la historia, porque si hace unos cuantos millones de años, lo que hoy es mar, era tierra, y viceversa, si lo que era tierra, era mar, está claro que la naturaleza se mueve como pez en el agua y va a su bola, importándole poco o nada la acción del hombre, el cual, por cierto, es el peor enemigo de la misma y es, quizás, por lo que la propia naturaleza se venga de cuando en cuando de la indolencia y la “vesanía” humanas. Dicho lo cual, no descarto que ciertas acciones humanas, puedan influir negativamente en ese llamado cambio climático, pero que sean cualesquiera que sean, la naturaleza en general, en su ámbito vegetal y animal, descartando dentro de este último tramo al ser humano, que pretendidamente se arroga la categoría de ser inteligente, sin perjuicio de reconocer que dentro de esa categoría militan o se alinean muchos pretendidos seres humanos que son más animales y más irracionales que la mayoría de esos animales que pueblan la tierra, y que dejan unas muy serias dudas de poder ser calificados como “personas”, de conformidad con el artículo 30 del Código Civil, en su redacción originaria de 1889: “para los efectos civiles, sólo se reputará nacido el feto que tuviere figura humana y viviere veinticuatro horas enteramente desprendido del seno materno”. ¡Ay, si se hubiera aplicado a rajatabla el primer requisito!. Despoblada estaría España.

Pues bien, dicho lo dicho, bien pudiera ocurrir que estas sensaciones climáticas estén influyendo muy negativamente, sobre las cabezas de quienes tienen sobre sus espaldas el deber y la obligación de evitar que este barco, llamado España, quede varado, o zozobre y naufrague en alta mar, dejando a propios y extraños a la Luna de Valencia.

Y así, nos encontramos con situaciones, propiciadas por sujetos que, acaso, debieran tomarse unas vacaciones (si es que no lo están todo el año) o, por lo menos, debieran dejar sus cargos, haciendo mutis por el foro y dejando que se pongan al frente de las instituciones a verdaderos artífices, válidos, trabajadores, honrados y generosos, valientes, probos, decentes, íntegros, justos, incorruptibles, diligentes, intachables (epítetos de los que parecen la casi totalidad de quienes se dedican a la cosa pública) para ver la forma de volver a hacer de España un país respetable, primeramente dentro de nuestras propias fronteras, y a la vez, o después, si se quiere, allende las mismas, porque la verdad, repito, en este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, pareciera que nos encontráramos en la  “Casa de Tócame Roque”, o en un “patio de porteras”, o cualquier parecido idéntico o análogo a ello, mientras los españolitos de a pie, esos que “duermen y callan”, como cantaran Mocedades en sus años mozos, y que trabajan, prácticamente, en muchos casos de sol a sol (no olvidemos que en nuestro país, cada ciudadano trabaja más de seis mese al año para engordar  la faltriquera del Estado, de las Autonomías, de las Diputaciones Provinciales o no, y de los Ayuntamientos), y con ese trabajo y ese sudor, a veces, incluso, con sangre, logra a penas llegar a fin de mes, y que son maltratados, a modo de delincuentes, por la Administración Pública en general, que carga contra ellos, como cargaban los Mamelucos contra la población madrileña el dos de Mayo de 1808.

Y de esa guisa, se presenta un Cristóbal Montoro, a la sazón y aún pese a todo lo que sobre su cabeza recae, tanto de ilegalidad como de indignidad, en su puesto de gerifalte, más fresco que una lechuga, y con más cara que un saco de perras, y tiene la osadía de espetar en el Congreso de los Diputados de que ya por fin, sí, ya ¡por fin!, allá para el año 2.020, habremos dejado definitivamente la crisis como una enfermedad que se posó sobre la piel de toro, a la manera como cayeron las siete plagas sobre el Egipto de los Faraones, lo que, por otra parte, aparte (valga la redundancia) del triunfalismo del Ministro, contradice lo que ya hace años viene predicando el Gobierno y el Partido Popular de que la recuperación ya ha hecho mella en el territorio nacional, que vamos como iba Alonso, en su época buena, a pijo sacado, siendo los que más rebajamos las cifras del paro, en relación con Europa, lo que no puede ser de otra manera, teniendo en cuenta que España es el país que más alto porcentaje de paro arroja y sigue arrojando, mas pese a ello, aún se ven locales comerciales que siguen cerrando, en los que los emprendedores echando un órdago a los pares, y a la chica y a la grande, se han dejado el poco patrimonio de que hacían gala, y las familias que están sumidas en la pobreza siguen en ella, y las que tienen verdaderos problemas para llegar a fin de mes aumentan, sin tener en cuenta el alto porcentaje que ni siquiera puede gozar de una semana de vacaciones (periodo mínimo que se considera necesario para oxigenarse y recargar las pilas), con la agravante de que con las medidas restrictivas de este Gobierno de listos de España, con sus recortes, ajustes y supresión de derechos ciudadanos, se ha dinamitado, o sea, hablando en romance paladino, se ha cargado a la “clase media” sobre la que se sustentaba el potencial económico y de bienestar de este país, y cuya recuperación va a costar Dios y Ayuda.

Y para echar más leña al fuego, aparece en la palestra la inefable Ministra de Empleo y Seguridad Social, Doña Fátima Báñez, mandando un mensaje de esperanza y tranquilidad a todos aquellos que ya gozan del estatus de jubilado y a los que aspiran a gozarlo de aquí al futuro, y ni corta ni perezosa, proclama que las “pensiones son sostenibles hoy y mañana”, o sea, que no habrá problema alguno para pagar a los pensionista sus haberes, incluidas sus pagas extras, ni hoy, a los que ya lo son, ni mañana, tanto a los que los que hoy lo son como a los que lo serán , sin tener en cuenta que este Gobierno de listos de España, se ha laminado la hucha de las pensiones, que la ha dejado más seca que la mojama, y que la recaudación por los afiliados a la Seguridad Social (la mayoría con sueldos ridículos que apenas cotizan) no da para más, habiendo tenido ya que echar mano del endeudamiento, vía préstamos (6 mil millones de euros para la paga extra de julio), para subvenir a las necesidades de los pensionistas y poder hacer frente a sus pensiones. Y como, al parecer, no tiene abuela, ella misma se da un baño de egolatría al manifestar que, en la actualidad, el modelo de Seguridad Social “es un referente de lo que nos une a los españoles, de la unidad entre generaciones y del compromiso entre territorios. Y es el mejor ejemplo en España de lo que hemos sabido construir a lo largo del tiempo en los territorios, el corazón de nuestro Estado de Bienestar”. Y añade, que nuestro sistema de Seguridad Social es “una de las instituciones más valoradas por los españoles, pero también de las más reconocidas fuera de nuestras fronteras. Es un referente para toda Iberoamérica de cómo hacer protección social e incluso está sirviendo de asesoramiento para países como China”. Aquí, debe venir otro ¡Toma del frasco Carrasco! Y los españolitos de a pie tan poco comprensivos y agradecidos con el Trabajo de la Ministra de Trabajo y toda su cohorte. ¡Desagradecidos que somos!.

Y apuntar, finalmente, la monstruosidad que se ha ejercido sobre el Banco Popular, que ha sido vendido por un euro el Banco Santander, con la connivencia, no sólo del Gobierno de España, sino de la propia Unión Europea, pasando por encima de los cadáveres de los más de 305.000  accionistas del Banco, que, o yo estoy tonto, o me parece que son los verdaderos propietarios de la Entidad Financiera, a los que se les ha expropiado, sin indemnización alguna, sus títulos, acciones, de propiedad, y a los que, para mayor inri y en un espectáculo dantesco y, a mi juicio, contrario a derecho, ni siquiera se les ha oído en Junta General Extraordinaria, que es lo procedente en un Estado de Derecho, porque algo, creo yo, tendría que decir más de uno. En fin, sobre este tema, volveremos, porque me parece que en el mismo “algo huele a podrido”.

No sé yo, si este “delirium tremens”, lo será de acuerdo con su  determinación psiquiátrica, como efecto del “bebercio”, pero, a lo que se ve, sus efectos se despliegan aun cuando la causa pueda ser otra.

MIGUEL ANGEL VICENTE MARTINEZ

19-Julio-2017

El manirroto

Miércoles, 12 Julio 2017 05:40

Según el Diccionario de Uso del Español, de María Moliner, “manirroto” “se aplica al que gasta más dinero del que es prudente gastar”, o sea, quien es “derrochador” o “malgastador”.

Pues bien, un ejemplo claro y contundente de persona a la que se le puede aplicar tal concepto, es a nuestro Ministro de Hacienda, Don Cristóbal Montoro, que de no dar ninguna explicación sobre sus affaires, para no gastar, ahora se ha puesto a tirar la casa por la ventana, y de qué manera.

Así, en cuarenta y ocho horas, y como si le hubiere dado un telele, un desconocido Cristóbal Montoro, ha tirado del ala (presupuestaria) y ha lanzado 5.400 millones de euros, como si estuviera en el país de Jauja, donde, según cuentan los más veteranos, ataban a los perros con longaniza.

Rebaja el IRPF para las rentas más bajas: dejarán de tributar por este concepto aquéllos que no alcancen a ganar más de 14.000 euros, y para los que lleguen a los 17.500, llevarán una rebaja en el tipo impositivo del 2%; concede una propina a las Comunidades Autónomas, a las que permite rebajar el objetivo del déficit (0’4%, en lugar de 0’3% para el año 2.018, 0’1% en lugar de 0’00% para el año 2.019), además de repartirles 1.200 millones de euros de la liquidación del ejercicio del año 2.015; también sube el techo de gasto, que aumenta un 1’3%, y ya, para remate, la eclosión festiva de la creación de 28.249 nuevas plazas en la Administración Pública, que supone la traca final de esta, digamos, enajenación mental temporal, transitoria y pasajera, de nuestro ínclito Ministro.

En cualquier caso, y como el propio Ministro ha reconocido, no hace lo que ha hecho por gusto y convicción, sino que justifica tal laxitud y rebajas por “necesidad política”, o sea, que en caso de gozar el Partido Popular, que es el que parapeta al Gobierno, de una mayoría absoluta, como la que tuvo en la Legislatura 2.011/2.015, nos hubiera hecho un corte de mangas y una pedorreta. Pero compelido y forzado por las circunstancias actuales de no gozar y disfrutar de esa mayoría absoluta, para hacer de su capa un sayo, como hizo en la legislatura mentada, y necesitado de apoyos para seguir subido en el machito, fundamentalmente de ese partido gaseoso, vaporoso y melifluo, cual es el Ciudadanos de Albert Rivera, pues no ha tenido más remedio que hacer de la necesidad virtud y actuar en contra de todos sus principios fundamentales, que no eran y son y seguirán siendo, que el de oprimir al ciudadano de a pie, al españolito para más señas, a impuestos, amén de recortes y ajustes y supresión de derechos si se tercia, lo que está en la médula de este individuo que, además, se regodea en ello y disfruta como un enano, viendo jodido al ciudadano y del que, además, con un morro que se lo pisa, se cachondea y se ríe, gozando de las penurias y los males, económicos se entiende, por lo que ante tal cambio radical y cuando esa “necesidad política” haya pasado a mejor vida, no le arriendo la ganancia a nadie sobre lo que posiblemente nos espera. Al tiempo, que el tiempo, dicen, pone a cada uno en su sitio.

En cualquier caso, volvemos a las andadas, pues si por un lado, algunas de esas plazas convocadas de empleo público, no sólo son necesarias, sino que son angustiosamente exigibles (pongamos, justicia, por ejemplo), por otro, otras, como las que se ofrecen para la Administración General del Estado, concretamente 6.994 nuevas plazas (pues otras 4.850 lo son para promoción interna), no acaba de casar con una de las obligaciones y promesas que el Partido Popular asumió allá por 2.011, que no era otra que la reducción de la elefantiásica Administración Pública, con supresión de organismos públicos que no son sino cobijo de adláteres, corifeos, acólitos, paniaguados y mamandurrieros del Partido de turno en el poder, que no sirven para nada y que, sin embargo, suponen un importantísimo gasto para las arcas públicas (sí, esas que se nutren del esfuerzo y el trabajo con el sudor de la frente y, a veces, también, con sangre, de los ciudadanos), debido a las generosas remuneraciones que se les ofrecen. Pero ya sabemos y esto no es nuevo, que las promesas electorales están para no cumplirlas, según nos vaticinara, con indudable acierto y no menos veracidad, “el Profesor”, o sea, el que fuera Alcalde de Madrid, Don Enrique Tierno Galván. Y así, creo, seguiremos, per “saecula, saeculorum” (amén), en esta España de “charanga y pandereta” tal como la calificara otro Profesor e inmortal poeta, Antonio Machado.

Desde luego, con tales disparos de salvas, el Gobierno nos querrá hacer comulgar con ruedas de molino, una vez más, achacando este despilfarro, este derroche, esta dilapidación, este dispendio, a que lo peor de la crisis ya ha pasado, o, más bien, que ya estamos en el meollo de la recuperación, cuando la realidad es que aún siguen muchas familias, más de las deseables, que no pueden llegar a fin de mes, cuando los emprendedores, sobre los que tanta énfasis pone este Gobierno, pierden lo poco que tenían ahorrado abriendo un negocio que a los pocos meses cierran, o la cantidad de locales comerciales, vacíos, tras cerrar su negocio los comerciantes instalados en ellos, abundan como setas, tras las lluvias de otoño, con el cartel de “SE ALQUILA”, y así, aunque me llamen agorero, una tras otra.

Porque ese baño de euforia que se da el Gobierno, y especialmente la Ministra de Trabajo, Fátima Báñez, sobre las cifras del paro, no están apuntaladas sino sobre pies de barro, pues ese aumento de trabajo es temporal (por las rebajas y por el verano), de mala calidad y con sueldos escasos (porque, además, es que no se da para más) y con jornadas, a veces, interminables, y esto es como siempre: o lo coges, o lo dejas, que otro vendrá y lo cogerá. Así, que menos lobos y más estar a pie de calle, conociendo y auscultando el verdadero estado de la ciudadanía. Y, por si fuera poco, aún tiene la desvergüenza la Sra. Bánez, de instar a los empresarios a subir los sueldos: ¿sabe esta señora lo que es tener una empresa, un comercio o un despacho, lo que es pagar las nóminas cada mes, con las retenciones oportunas, ingresar el IVA no cobrado y que no sabemos si se cobrará, haciendo de recaudador y de financiero, “gratis et more”, del Estado, y pendiente siempre la espada de Damocles sobre la cabeza del interfecto, en espera de lo que se le exija, “manu militari”, por la Administración?. Otro gallo cantaría, si todos estos miembros del Gobierno, de chaqueta y corbata y otras prendas de lo más caro del mercado, de manos blancas y lisas por no haber pegado, en su vida, un palo al agua, hubieran pasado por la turmix de haber tenido una empresa o negocio. Desde luego, que, seguramente, otro gallo cantaría, y no estarían, como están mayormente, a la Luna de Valencia, exigiendo a los demás lo que ellos son incapaces de exigirse a sí mismos.

Otro gallo cantaría, y no habría que esperar a que dicho gallo cantara tres veces, como en el pasaje Evangélico en el que San Pedro negó a Jesucristo.

He dicho, bueno, mejor ha dicho el principal implicado, Cristóbal Montoro, que toda esta traca de fuegos artificiales, lo son por imperativo de “necesidad política”, más yo creo también, que con todo ello, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, nuestro ínclito Ministro trata de echar tierra sobre los tres asuntos que han oscurecido, si no lo estaba ya, su imagen, tales como el super varapalo que le dio el Tribunal Constitucional sobre su “amnistía fiscal”, de la que es corresponsable todo el Gobierno de aquel, digamos ya fatídico 2.012; y sobre todo y ante todos, el Presidente del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, que aún sigue machito proclamando su “apoyo absoluto” a Montoro en estas horas bajas, en lo que constituyó una infracción, si no delictiva, rozando el larguero, de una tropelía descomunal tal como la calificó el Tribunal Constitucional, y cuyo hecho, creo y no me equivoco, que constituye uno de los hitos más deplorables, vergonzosos  y vergonzantes, ocurridos en nuestro país, aún hoy, a duras penas, llamado España, que junto con el intento de golpe de Estado el 23 de Febrero de 1.981 y el terrorismo de Estado que, bajo el Gobierno de Felipe Gónzalez, se fraguó con los GAL, son tres hitos que jalonan la historia negra de esa presunta reinstaurada democracia en España. ¿Con qué moral, el Gobierno de España osa instar a Puigdemont y demás independentistas catalanes a acatar la Constitución Española?.

Por si fuera poco, ahí está la reciente “reprobación” de que fue objeto Montoro por el Congreso de los Diputados, lo que, aunque se ría, es casi decir, vete (que es lo que debiera haber hecho) que aquí estás de más. Y ya la guinda, el asunto de la sociedad “Montoro y Asociados”, o “Equipo Económico” ¡y qué equipo, integrado por toda la cúpula de la Agencia Tributaria y algún refuerzo, de la época de su ministerio en el Gobierno de Aznar!.

Si todo esto pasa, y nadie se inmuta, y nadie se pregunta nada de nada, y se deja pasar el tiempo, que, dicen, todo lo cura, pues el resultado lo tenemos a la vuelta de la esquina, una democracia bananera, una república bolivariana, y el españolito de a pie a trabajar más de seis meses al año para engordar la faltriquera del Estado, de las Autonomías,  de las Diputaciones y  de los Municipios. Sólo nos queda el consuelo de que a cada cerdo le llega su San Martín.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ                 

   12 de julio de 2017

Ya tiene Albacete nuevo alcalde, Manolo Serrano, del PP. Sustituye a Javier Cuenca, que dejó el cargo por diferentes motivos, personales y relacionados con su partido (PP), tras dos años de cierta tranquilidad institucional, con una oposición que sacó adelante diferentes propuestas ante la minoría de gobierno, pero que en muchos casos no han tenido reflejo en nada de lo cotidiano.

Ahora llega Manolo Serrano, un hombre de partido, con muchos años en el Ayuntamiento. Dicen que el alcalde en la sombra desde hace cuatro años o más. Serrano es seguramente el mejor alcalde que ahora mismo podía tener Albacete, primero porque se da continuidad al mandato de los ciudadanos con su voto, tras dos años en los que no ha habido nada que avalase un cambio de gobierno, más allá del de las ideas y la forma de gobernar, pero para ese cambio debía haber oposición, que no la hay.

El PP pasa el pleno de elección de Serrano con un 7, ha sabido mantener lo suyo y ‘ganarse’ a Ciudadanos. Saca adelante con solvencia su candidatura y Serrano lo hace mostrándose como lo que ha sido siempre, un buen negociador, más allá del color político con que se quiera ver a este hombre del PP.

La oposición ha sacado otro cero, como en la elección de Javier Cuenca. Cada uno vota su ‘ombligo’ y ya han cumplido. Ganemos, como siempre, queriendo más de lo que puede exigir por sus votos y sus concejales y el PSOE como un partido a la deriva, sin rumbo y sin fondo, al menos en este Ayuntamiento. Los ‘estrechos’ de PSOE y Ganemos no han querido ni hablar con Pedro Soriano, el concejal no adscrito, por una cuestión de ego personal, porque les ha llamado lindezas como ‘pagafantas’ o ‘tontos útiles’. Por ese enfado personal no ha habido ni propuesta, ni negociación, para un cambio de gobierno. 

Yo no diré que son lo que dice Soriano que son, pero sí diré que su oposición no ha servido para nada, que les está siendo muy fácil ser oposición, hablando mal del alcalde o votando en contra de lo que propone el PP, pero sin que ni una propuesta con tres dedos de frente haya salido adelante. Sí, ya sé que han salido muchas, pero ¿han servido de algo? ¿Se ha mejorado en algo? Una respuesta para la doble pregunta. NO.

El PSOE, sobre todo el PSOE, y me fijo en la persona de Modesto Belinchón como cabeza visible, ha estado lejos de ser un partido con ganas de gobernar. Decía hoy Belinchón que él quería ser alcalde “pero no a cualquier precio”. Faltando el respeto así a Soriano, que seguramente será un ‘bocas’ pero que en lo concerniente al Ayuntamiento, ni ha robado, ni ha malversado ni se ha llevado un euro, por tanto no sé a qué tanta inquina contra Soriano, tantos ascos a un concejal que sí, se le va la lengua y las teclas cuando escribe notas de prensa, pero también tendrían que mirarse al ombligo el resto de concejales, los que va de importantes y serios, que a este señor le han negado desde un teléfono a un lugar físico en el Ayuntamiento donde ejercer una labor para lo que fue elegido, no nos olvidemos. En las filas de Ciudadanos sí, pero este señor es un cargo electo y merece un respeto.

Pues, termino, por ese empecinamiento de querer demostrar que están por encima de Soriano, en el PSOE han dejado la oportunidad de gobernar. Y ahí sí se pueden hacer cosas, ahí las decisiones llegan a los ciudadanos. Los votantes del PSOE querían un PSOE que gobernara, no uno en la oposición, un lugar muy cómodo para los políticos de medio pelo, y, lo siento mucho en lo personal, pero han demostrado en PSOE y Ganemos que son de medio pelo, que no tienen madera ni arrestos para llevar el gobierno municipal. Y como ha valido más su ego personal que el resultado final, seguirán en la oposición, con sus sueldos, sus liberaciones y sus casetas de la feria…, que esa es otra.

 

El alguacil alguacilado

Miércoles, 05 Julio 2017 07:33

O el nuevo DON TANCREDO del solar patrio. Si repasamos la Historia de la Tauromaquia, en su capítulo relativo al espectáculo que protagonizaba el llamado DON TANCREDO, o sea, aquel individuo que, subido a una silla, aguantaba, estoicamente, el paso y las arremetidas del toro en su derredor, sin mover un músculo ni una ceja. Como pone de manifiesto el Diccionario de Uso del Español, de María Moliner, se trata de una “suerte del toreo introducida en España por un torero llamado Tancredo López, quien la vió ejecutar en La Habana, la cual consiste en permanecer el que la ejecuta sobre un pequeño pedestal resistiendo en absoluta inmovilidad la aproximación y contacto del toro. Se prohibió en 1.908, pero todavía se ha repetido alguna vez con posterioridad”. Y añade el citado Diccionario: “se emplea también en sentido figurado, especialmente en política: “Dontancredismo, tancredismo”. Ahí hemos llegado ya donde íbamos.

Y así, en el ámbito de la política ya podemos decir que tenemos muchos Don Tancredos, si consideramos como tales a los políticos que se aferran a la poltrona como una lapa y permanecen quietos, impávidos, ajenos, a todo lo que les caiga encima, aunque sean carros y carretas, pero que tienen como dogma no ser despegados de la dicha poltrona, así caigan rayos y truenos, resistiendo, como buenos Dontancredos, las embestidas que desde todos los ángulos reciben, pero, como en aquella canción de Melody, “antes muerta que sencilla”.

Y para solaz y divertimento del coliseo patrio, hemos hallado a un político, en actitud de Dontancredismo , excepcional y que va camino de superar todas las marcas habidas hasta la actualidad y hacerse con todas las medallas de oro allá donde compita. Me estoy refiriendo a un Ministro, capaz de encaramarse a una silla o a un pedestal , más bien a una poltrona, que resiste sin descabalgarse de ella, pese a las arremetidas y embestidas que el toro le arrea, manteniéndose firme en la susodicha como un pelele de feria.

Este nuevo DON TANCREDO, no es otro que el Ministro de Hacienda, el ínclito, Don Cristóbal Montoro, que si se sintió concernido cuando el Tribunal Constitucional, en su sentencia de 8 de Junio del corriente año, lo corneó, ¡y qué cornada!, por la incostitucionalidad de su “amnistía fiscal”, reiterada y eufemísticamente, calificada o bautizada por el citado, como “regularización fiscal”, pasándose la Constitución Española por el forro o la entrepierna, conculcando principios fundamentales afectantes a los derechos y libertades de los españoles, y poco menos que reduciendo la dicha Constitución a un klínex que, una vez usado, se tira a la papelera (aunque esto es un decir, o, al menos, lo deseable, porque en este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, lo normal sería tirar el mentado klínex directamente al suelo).

El Tribunal Constitucional, cumpliendo, bien y fielmente, en este caso, con su obligación de guardar la virginidad de la Carta Magna Española, puso al Ministro de hoja perejil, dejándolo temblando como un junco en medio de un huracán, a los pies de los caballos, desnudo en toda su desnudez (esto último en sentido figurado, porque de lo contrario a más de uno le hubiera dado un yuyu), llamándole de todo lo que se pueda llamar a un inepto o, más bien, a un infractor de la Ley de Leyes, poco menos que reo de delito de lesa majestad.

Pues bien, en esta carrera de Dontancredismo iniciada por el Ministro Montoro, el pasado jueves tuvo su epítome, y lo que te rondaré morena, con la reprobación de su persona por el Congreso de los Diputados, en el que todos los Grupos Políticos lo baldearon como se baldea una alfombra, salvo su propio partido, el PP, ¡cómo no!, y la abstención del PNV, que sigue a lo suyo, esperando que caigan más peras del olmo.

No obstante, no hay que olvidar ni pasar de soslayo sobre este tema que, acaso, sea uno de los más graves que hayan sucedido en nuestra reinstaurada democracia (si es posible seguir llamando democracia a este sucedáneo de que gozamos en España), marcando un hito, posiblemente sólo comparable al intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1.981, o al terrorismo de Estado (los GAL), en el que el Ministro Montoro ha estado arropado por el Gobierno en pleno (y aún le siguen arropando, especial y efusivamente el Presidente Mariano Rajoy) y por el Partido Popular, como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta que la “amnistía fiscal” fue aprobada por Decreto Ley, emanado del Gobierno de España, y ratificado parlamentariamente por el rodillo del PP, vigente en aquellos momentos (año 2.012). Aunque, teniendo en cuenta que el citado Decreto Ley fue amparado por el Gobierno en pleno, bien podría decirse que la responsabilidad recayó sobre todos sus miembros y que la dimisión, en cualquier caso, debería ser del Gobierno en pleno, máxime teniendo en cuenta que tanto el Presidente, Mariano Rajoy Brey, como la generalidad de sus miembros han defendido públicamente y en sede parlamentaria, contradiciendo la doctrina del Tribunal Constitucional, tomándosela a choteo, poco menos que halagando la hazaña perpetrada con la vejación de la Constitución Española.

Bien es cierto, que la reprobación, aunque no lleva en sí misma pena alguna, pues el reprobado puede regodearse y así lo hace, mofándose de los reprobadores y de la ciudadanía en general, debería, por dignidad, aplicarse el cuento y presentar de inmediato su dimisión, o por lo menos ser obligados a la pena de Sambenito y coroza, a la manera como se utilizaba sobre los condenados por la Inquisición Española, porque la reprobación supone un estigma sobre la cabeza del reprobado y un síntoma de desprecio por parte de todos hacia su persona.

Pues bien, ya tenemos al Ministro, de una parte “CONCERNIDO”, y, de otra, “REPROBADO”, ¿cuál será la próxima? Pues bien, podría ser la de pasar a investigado (o imputado como se ha denominado toda la vida), por sus tejemanejes y enjuagues llevados a cabo, en un clarísimo caso de tráfico de influencias y de uso de información privilegiada. Y ello, a través de la Sociedad que constituyó en 2.006, bajo la denominación de “Montoro y Asociados”, a caballo entre su salida del Gobierno en 2.004 y su regreso a la política en 2.008, pasándole las acciones a su hermano Ricardo y cambiando la denominación de la sociedad, para evitar rastreos y malentendidos, por el de “Equipo Económico”, sobre la que la titular del Juzgado de Instrucción número 22 de Madrid ha admitido la querella presentada por la Fiscalía Anticorrupción contra la citada Sociedad. En concreto, la querella se dirige contra la propia Sociedad, como persona jurídica, y siete personas físicas: Ricardo Martínez Rico, Secretario de Estado de Presupuestos con Cristóbal Montoro durante el mandato de José-María Aznar como Presidente del Gobierno; Salvador Ruis, ex-Director General de la Agencia Tributaria; Francisco Piedras, que fue Director General del Gabinete Técnico en el Ministerio de Hacienda; Manuel de Vicente-Tutor, exdirector del Gabinete del Director General de la Agencia Tributaria; Ricardo Montoro, hermano del Ministro; Manuel Teruel, entonces Presidente de las Cámaras de Comercio; y Carmen de Miguel, Directora General. O sea, un elenco de primera división y de tentáculos arraigados en la columna vertebral de la Administración Económica y Tributaria del Estado, o sea, la élite de la cúpula de la Agencia Tributaria para más señas, sin olvidar las cenas que les organizaba su conmilitón Rodrigo Rato (¡menuda pieza!) con importantes empresarios, incluso del IBEX-35, para ponerles al día de las políticas económicas del PP, para cuando llegara al Gobierno, lo que se preveía. No son baladíes los delitos, presuntos, que se les imputan: prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y falsificación de documentos mercantiles y certificados. Desde luego, que el despacho en la Subdelegación del Gobierno en Andalucía ve “mien mano” de Alfonso Guerra se queda en mantillas.

¡Dios mío!, y el recién nombrado Presidente de la Republique Francaise,  Emmanuelle Macron, ha hecho dimitir, sin llevar en el cargo más de veinte días, a dos de sus Ministros: Richard Ferrand, mano derecha del Presidente francés durante la campaña electoral, lastrado por sospechas de nepotismo; y a Sylvie Gaulard, ya ex-Ministra de Defensa, por posibles irregularidades en el pago de los sueldos de sus asistentes cuando era eurodiputada. Simples sospechas, que podrían arrastrar a más Ministros, dando ejemplo de lo que es una verdadera democracia y donde se aplica que “el que la hace, la paga”, y no como en este remedo de democracia española, en el que los culpables, aun pendientes de ser declarados así por los Tribunales, se toman a chacota sus incumplimientos de la ley, porque se consideran investidos de un poder divino análogo al que sostenía a los Reyes Absolutos de la Edad Moderna, y entonando dicho aserto como un mantra los prebostes del Partido Popular, que aplican el mismo a los demás, pero que parece que para ellos el que la hace no la paga, sino que aún se encumbra mucho más.

En fin, esto es hacer política, en este País, repito, aún hoy, a duras penas, llamado España, o como bien dijera nuestro inmortal Antonio Machado, “la España de Charanga y pandereta” y, en este caso, el Alguacil Alguacilazo (o endemoniado) como nos dejara escrito el irónico Francisco de Quevedo y Villegas .

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

5 de julio de 2017