Miércoles, 25 Mayo 2016 10:56

¿Otra vez, Mariano? (I)

De nuevo te arropas con la piel de cordero, aunque estemos entrando ya en plena primavera y el sudor empiece a hacer mella en nuestros sobacos. De nuevo, te lanzas desde la altura y sin paracaídas, como si el tiempo no hubiera pasado desde aquél 20 de Noviembre del año 2.011, sobrepasando, con un sobrevuelo, el pasado 20 de Diciembre de 2.015, que arrojó unas elecciones baldías, inservibles para tus pretensiones de seguir siendo el número Uno en este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, y sin importarte un bledo el bienestar de los españoles y la lectura del mensaje y, a la vez, mandato, de las urnas, que dictaron sentencia, haciendo perder a tu partido, nada más y nada menos que 63 escaños y más de 20 puntos en porcentaje de votos, lo que en cualquier país civilizado del mundo, incluidas las repúblicas bananeras, habrían llevado al líder de dicho partido a tomar las de Villadiego, haciendo mutis por el foro, y haber abierto la puerta a la regeneración de un partido, que empieza a oler a corrupción por todos sus poros y todos sus costados. Mas, ni te inmutaste, en tu tradicional inmovilismo del Dontancredismo que practicas como nadie, más bien volviste a dar saltos de alegría desde el balcón de Génova, rodeado de tus impasibles escuderos, como si hubieras, de nuevo, haber ganado las elecciones, arrasando y pasando por encima de los demás Partidos, como pasaba el Cid Campeador sobre los moros que asediaban Valencia. Volviste a creerte el imprescindible, sólo en tu imaginario y mirándote al espejo como al espejo se miraba la madrastra del cuento de  Blancanieves, preguntándole al mismo, “espejito, espejito, dime quién es el más guapo de este reino”. Y claro, como no podía ser de otro modo, te respondías tú mismo, en tu enfebrecida egolatría de considerarte el mejor de entre los mejores del mundo mundial, sin reparar en que el espejo no hace sino reflejar tu propia imagen y el que habla no es sino tu imaginación. Mas, como en tu partido, nadie ha llamado a la autocrítica, nadie es capaz de poner blanco sobre negro, nadie osa siquiera poner alguna objeción a tu liderazgo por miedo a ser borrado del mapa, como en tu partido no se celebran las primarias, sino que sigue mandando el dedazo, la autocomplacencia, la dictadura partitocrática, en el que no se mueve nada sin que lo consienta el líder, sobre el que todo descansa y  en el que todo se cambia para que nada cambie, como en el partido rige una férrea disciplina, en el que las decisiones del líder se aceptan por aclamación y a mayor loor y gloria del mismo, en un remedo o parodia de cómo rige los destinos de Corea del Norte, Kim Jong-un. Como en tu partido no rige ni un ápice la democracia y en el mismo rige aquel principio que proclamó el entonces Vicepresidente del Gobierno de Felipe González, el inefable Alfonso Guerra, de que “el que se mueva, no sale en la foto”, resulta que nadie es capaz de cuestionar nada de nada y el silencio de los corderos y el amén ante todas las decisiones del ser supremo son acatadas marcialmente, a rajatabla, sin rechistar y sin una sola discrepancia, y ello, aunque caigan chuzos de punta, pues todo gira en derredor del Sancta Sanctorum ubicado en el corazón de Génova y ¡ay de aquellos que osen cuestionar cualquier decisión que salga del mismo!.
Pues bien, ¿otra vez, Mariano?, te metes en camisas de once varas, y aunque sea desde la lejanía de un diario británico, tal cual es el “Financial Times”, osas prometer que bajarás los impuestos a los españoles si de nuevo vuelven a depositar en ti su confianza, tal como hicieron en aquellas abrumadoras elecciones de Diciembre del año 2.011, ¿Cómo tienes el valor de restregarnos por los ojos esa promesa mil veces incumplida durante tu mandato en estos últimos cuatro años? ¿cómo te mofas de quienes en aquellos momentos de zozobra y de desequilibrios presupuestarios depositamos en las urnas el voto a favor de la gaviota? Es como despertar de un mal sueño, pues de todas aquellas promesas (bajada de impuestos, respetar espacios en restaurantes y bares para fumadores, no ingresar el Iva de las facturas no cobradas, reforma de la ley del aborto para que no siguiera adelante el genocidio uterino de millones de seres cada año, ilegalizar a aquellos partidos que cobijaran a los etarras y homenajear a las víctimas del terrorismo, acabar con la injerencia del Poder Ejecutivo en la designación de los órganos de representación, rectores y de gobierno de los jueces, vía Consejo General del Poder Judicial, y devolver al Poder Judicial la independencia que proclama respecto del mismo la Constitución Española, etc, etc.) ninguna fue cumplida, antes bien, algunas medidas adoptadas lo fueron en contra de lo prometido, dejando la confianza depositada, vía contrato electoral de los ciudadanos con tu partido, hecha agua de borrajas, con unas medidas hirientes y rayanas en la tomadura de pelo al electorado en general: En el año 2.012, tuvo lugar la mayor subida del IRPF en toda la democracia, con una bajada posterior en 2.015 por intereses partidistas electorales, creando nuevos impuestos, tales como el del 20% sobre los premios de la lotería, que iba a ser una medida temporal, pero que parece se ha quedado a perpetuidad, como tantos otros, y que se han petrificado sobre el bolsillo del ciudadano, o la nueva regulación sobre los incrementos patrimoniales con su escandalosa supresión de los coeficientes de abatimiento y la actualización del valor de la moneda, y así en una escalada y subida de la presión fiscal insoportable para el ciudadano, que ha lastrado la marcha de la economía y ha empobrecido a una tercera parte del país, quedando borrada del mapa la tradicional clase media española y, por si fuera poco, aprobando la llamada ley mordaza, también conocida como la del palo y tentetieso, que prevé la imposición de multas astronómicas a quien solo ose mover un dedo ante un miembro de las fuerzas de seguridad o, por simplemente, mirarle a los ojos, y que causó escándalo, en su día, en la propia Comisión Europea, que nos llamó al orden.
 
MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ
25 DE MAYO DE 2016
 
         
 
Jueves, 12 Mayo 2016 17:42

Empleados públicos

Hola Miguel.

Cuando el PP asume la ruinosa herencia de los socialistas, no se calienta la cabeza y recurre a lo sencillo, recuperar las cuentas públicas principalmente a base de esquilmar el bolsillo de los que, por tener nómina, son fáciles de controlar.

Y lo primero es apretar el cinturón a los empleados públicos.

Les reduce el salario; les roba una paga extra; les quita días de moscosos y canosos; paraliza ofertas de empleo; etc, etc.

Esto ayuda a recuperar la economía, pero también a un desgaste y deterioro de sus expectativas de voto.

A nadie le gusta pagar los trastos rotos de otros, y menos cuando los verdaderos culpables se van de rositas.

En Castilla La Mancha, Cospedal, no podía hacer otra cosa y aplicó dichas medidas a rajatabla.

Un inciso.

Los empleados públicos regionales, con el mismo trabajo y categoría,  siempre han cobrado más, bastante más, que los empleados públicos del Estado.

Dicho esto, a finales del pasado año, con la mejora de la situación económica, alguna sentencia y sobre todo la convocatoria de elecciones, el gobierno del PP empieza a devolver todo lo anterior.

Menos en nuestra Comunidad, donde García Page, olvidando sus promesas electorales, ni recupera aún la bajada de salarios, ni devuelve parte de la extra robada, ni permite que los empleados públicos regionales vuelvan a disfrutar de los moscosos y canosos escamoteados.

A pesar de ello, los sindicatos subvencionados le jalean, o callan, luego otorgan.

Pero como de tonto no tiene un pelo, idea una zancadilla contra el PP.

Aprobar la reducción de jornada de 37,5 horas a 35 horas semanales.

A sabiendas de que esa competencia es del Estado, lo que obligará necesariamente a éste a recurrir dicha norma.

Conclusión, García Page es justo y generoso con los empleados públicos, pero el PP sigue en contra de los derechos de éstos y lo impide.

De devolver los derechos escamoteados a los empleados públicos, dentro de sus competencias, nada de nada, pero sí le pone el caramelo en la boca a éstos, cuando el caramelo no es suyo.

La duda es cuantos empleados públicos se chupan el dedo y le creen.

Los sindicatos subvencionados ya lo hacen.

Hasta la próxima.

Domingo, 08 Mayo 2016 19:31

Europa no se hará de una vez…

Artículo del presidente Emiliano García-Page con motivo del 30 aniversario de la adhesión de España a la Unión Europea

Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho“… La cita está recogida textualmente de la Declaración de Schuman que, fechada un 9 de mayo de 1950, recoge la propuesta francesa de instaurar una entidad supranacional europea, “una Alta Autoridad común” que mediante la gestión de los recursos de carbón y acero de Francia y Alemania, y de cuantas naciones quisieran sumarse al acuerdo, serviría para garantizar una paz duradera entre ambos países.

La idea era simple y tremendamente sugerente para un continente que había vivido dos Guerras Mundiales devastadoras en apenas treinta  años. Crear una Europa unida para construir una paz duradera, levantando el primer escalón con la unificación del mercado del carbón y del acero (materias fundamentales para hacer la guerra) bajo una misma Alta Autoridad europea, lo que significaba tanto controlar a través de una entidad superior la fabricación y el mercado de armamento tanto como la puesta disposición de todos los países de materias primas fundamentales para su reconstrucción. Francia lo tenía claro: “La solidaridad de producción que así se cree pondrá de manifiesto que cualquier guerra entre Francia y Alemania no sólo resulta impensable, sino materialmente imposible”. “Dicha producción se ofrecerá a todo el mundo sin distinción ni exclusión, para contribuir al aumento del nivel de vida y al progreso de las obras de paz”.

El resto es historia conocida. Un año después, Francia, Alemania Occidental, Italia, los Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo ponían en marcha la CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero), y paso a paso, se ha llegado a un punto que algunos consideran de inflexión, y otros de máximo desarrollo posible del sueño de una Europa Unida: la Unión Europa con 28 países miembros, cuyas instituciones tienen capacidad de decisión sobre distintas e importantes políticas comunes y otras con competencias compartidas con los Estados miembros.  Ello incide de forma directa, como no puede ser de otra manera, en la vida de sus 508 millones de habitantes, distribuidos a lo largo de una superficie de 4 millones de km².

Políticas que van desde la Agricultura, el Medio Ambiente, una única Aduana Común, con el correspondiente Mercado Único y la  Política Comercial  hasta los transportes, las telecomunicaciones o la libre competencia; desde la política exterior hasta la circulación interior de personas, capitales y mercancías.

Para España, 2016 es un año especial, pues se cumplen treinta años de nuestro ingreso como Estado miembro de pleno derecho, tras la firma del acuerdo de adhesión en aquella histórica jornada del 1 de junio de 1985, en el Palacio Real, con Felipe González firmando en nombre de todos los españoles. Aquel primer Gobierno socialista que tanta incertidumbre y temores había despertado en una derecha muy anclada todavía en el triste pasado reciente, dirigía a España hacia el lugar que históricamente le correspondía en la construcción de una Europa unida en la defensa de la democracia, los derechos humanos y la paz continental.

Desde entonces, la apuesta por construir una Europa cada vez más solidaria, más amplia y más decidida en la apertura de espacios abiertos ha sido un punto de consenso esencial en nuestro país, independientemente del partido en el Gobierno, en cierto modo porque como  Schuman en 1950, veíamos en Europa la vía de superación de tremendas heridas internas y el ámbito ideal para alejar de nuestra conciencia la posibilidad de nuevos enfrentamientos fraticidas o de nuevas aventuras golpistas.

Con el paso del tiempo, y merced a nuestro compromiso con la Unión Europea, España ha ido reduciendo notablemente su déficit de renta, riqueza y bienestar con respecto a otros países de su entorno (en aquel momento España era uno de los países más pobres de Europa), y también ha paliado muchas de las graves diferencias socioeconómicas entre regiones y territorios de nuestro país. En este tiempo, España ha presido en cuatro ocasiones, por un periodo de seis meses, el Consejo de la Unión Europea, tiene amplia y constante presencia en el Comité Económico y Social y en el Comité de Regiones, y ha ampliado su presencia en el mundo. En la actualidad, hay hasta 33 proyectos europeos con posibilidades de desarrollo en España, además de la disponibilidad financiera de los Fondos Estructurales, puestos al servicios de los entes locales, regionales y nacionales, que supusieron un presupuesto global de inversión de la Unión en nuestro país, solo en el año 2014, de 11.539 millones de euros, aunque al final no todos los fondos pudieron absorberse. Teniendo en cuenta que nuestra aportación al presupuesto de la Unión fue de 9.978 millones de euros, hubiéramos podido continuar siendo ese año perceptores netos de fondos comunitarios. Por ello, mi Gobierno ha hecho una apuesta decidida y clara por la optimización de dichos fondos en la parte que nos corresponde.

Para Castilla-La Mancha, estar en Europa ha supuesto un gran balón de oxígeno y realizar  importantes inversiones en infraestructuras (carreteras, ferroviarias, etc.), mejorar nuestras estructuras agrarias y percibir cuantiosas ayudas procedentes de la PAC. Nuestra región actualmente está considerada como región en transición para el periodo 2014-2020, por estar su PIB entre el 75% y el 90% de la media de la UE, habiendo abandonado la categoría de región de “convergencia” (antiguo objetivo nº 1).

Pero Europa está presente en cada rincón de esta región. Nuestros amplios espacios naturales están reconocidos y protegidos por legislación europea y es gracias a ésta que se han podido salvaguardar amplios espacios condenados a la explotación irracional o su destrucción directamente. Nuestros pueblos siguen viendo la llegada de fondos europeos a través de los programas de desarrollo rural, y la PAC es una política que afecta directa e indirectamente a la mayor parte de la población. Nuestros jóvenes estudiantes “se van de Erasmus” y nuestras aulas universitarias se pueblan de jóvenes europeos.

Nuestra moneda es la misma que en la mayor parte de los países de la Unión, y nuestras exportaciones conviven en plano de igualdad con las de otras potencias europeas, teniendo con ellas un comercio muy intenso. Hay un gran espacio social y comunicativo europeo que supera las barreras y las fronteras y, en definitiva, nos sentimos europeos y detentamos jurídicamente la ciudadanía europea.

Cierto que, como decía al principio, Europa parece haber llegado a su máximo punto de desarrollo, y que nacionalismos de nuevo cuño y miedos viejos parecen querer dinamitar la construcción europea que tantos años nos ha costado asentar. Pero la respuesta no es menos unión, sino más Europa. Más coraje para defender un espacio común, y para dejar que las instituciones europeas ejerzan su tarea. Y sobre, más ilusión y perseverancia para acogerse al paraguas amigo de la Unión a la hora de afrontar la crisis y generar un concepto amplio y firme de ciudadanía europea.

Nuestra posición oficial como país no ha cambiado, ni debe cambiar. La Unión Europea es el marco natural de desarrollo político y económico de nuestro país, y es por ello que en estos momentos España asume sus responsabilidades impulsando una Unión más eficaz, más democrática, más próxima a los ciudadanos, capaz de responder a los retos y necesidades del nuevo siglo y así debe seguir siendo.

Treinta años en la Unión Europa nos ha permitido cambiar a mejor nuestra forma de vida, y también la de millones de europeos.

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

 

 

 

Miércoles, 04 Mayo 2016 06:09

Otra vez elecciones

En esta España de nuestros sinsabores y desvelos en la que, en época de Felipe II lideraba un Imperio en el que no se ponía el sol, éste parece haberse puesto, nublando, no sólo la vista, sino también la mente y el entendimiento de nuestros gerifaltes políticos, que han quedado envueltos en las tinieblas y la oscuridad de un día sin fin, tras más de cuatro meses de las últimas elecciones habidas en este país, en este caso, las generales, llevadas a cabo el pasado 20 de Diciembre del año 2.015, para conformar un nuevo Parlamento (Congreso y Senado) y cuyos diputados y senadores electos han estado vegetando, mientras el tiempo se consumía en espera de la formación de un nuevo Gobierno que encabezase la XI Legislatura, hecho que no ha acaecido, aun cuando ha habido un intento, encabezado por Pedro Sánchez y Albert Rivera, PSOE y C’s, que tras alcanzar un pacto, no logró sumar al mismo a ninguna otra fuerza política, ni siquiera conseguir la abstención del Podemos de Pablo Iglesias o el PP de Mariano Rajoy, aunque aquél se ofreció al diálogo, escaso, por cierto, pues el mismo iba condicionado con un chantaje inasumible cual era el de que el llamado Partido Morado, copase más de la mitad de las carteras ministeriales, entre ellas las más relevantes, como Interior, Asuntos Exteriores o Hacienda, amén de la vicepresidencia del Gobierno, bien en la persona del propio Pablo Iglesias, bien en la de otra cabeza del citado partido, que esto es lo único que estaba dispuesto a ceder el “coletas”, amén de apartar de ese futurible Gobierno al Partido llamado Naranja, el C’s de Albert Rivera.

Pues bien, ante este panorama, su Majestad el Rey de España, Don Felipe VI, no tuvo otra alternativa que poner en conocimiento del Presidente del Congreso, Patxi López, tras la última ronda de consultas con los primeros espadas de los partidos que hubieron representación en el Congreso, la imposibilidad de conformar una mayoría suficiente para ello, por lo que, de acuerdo con lo prevenido en la Constitución Española, procedía la convocatoria de nuevas elecciones, panorama inédito en la reinstaurada democracia española, pues en las diez anteriores legislaturas, siempre había sido posible la formación de Gobierno, bien por haber obtenido algún partido la mayoría absoluta, bien por haber sido posible llegar a pactos que cimentasen ese Gobierno necesario para regir la locomotora nacional, habiendo sido siempre uno de los dos partidos mayoritarios en nuestro país, a saber PSOE o PP, instauradores de lo que ha venido llamándose “EL BIPARTIDISMO”, que parecía haber tocado fin, tras estas últimas elecciones.

El caso es que “por fas o por ne fas”, unos por otros, la casa sin barrer, y entre todos la mataron y ella sola se murió. Ahora, los cuatro grandes, al menos en representación obtenida, a saber Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera, ya, desde el minuto cero, intensificarán sus ataques entre sí con la intención de que quede claro quién ha sido el responsable de haber llegado a este callejón sin salida, y consiguientemente culpable de haber abocado al pueblo español de nuevo a las urnas, en una situación coyuntural en la que España y los españoles no están para estos trotes, teniendo en cuenta la situación en que se halla el país, pendiente de reformas importantes, con el déficit desbocado, imposible de controlarlo por más que el Sr. Cristóbal Montoro y su entorno traten de maquillarlo, con un frenazo en la virtual creación de empleo, tras los últimos datos de la EPA que ponen al descubierto la fragilidad de nuestra economía para rebajar esa cifra maldita del desempleo, antes bien, se vuelven a perder casi 20.000 empleos, y con una Seguridad Social, cuya Hucha de las Pensiones, allá por 2.019, es decir, a la vuelta de la esquina, quedará más limpia que una patena y plena de telarañas, con lo que el panorama que se presenta a ojos de nuestro inmediato futuro es más bien negro que blanco, si no es su inmersión en un mundo de tinieblas, oscuridad e impotencia para afrontar los retos del futuro. Los únicos que no pierden con este dispendio y pérdida de tiempo son los políticos, que tienen garantizado el presente y el futuro, y que han estado cobrando cuatro meses por un trabajo que ha sido una monumental chapuza y que ahora se aprestan a un más de lo mismo, pues aunque desde altas instancias, incluida la de la Casa Real, se abogue por la austeridad en este nuevo marco electoral, va a ser que no, pues a ver quién es el guapo que renuncia a las subvenciones y a la bagatela que supone ser candidato, de nuevo, a lo que se presenta como una muerte anunciada, por fracaso y porque, en definitiva, los resultados nuevos a salir de la jornada electoral van a resultar ser los mismos o casi los mismos que los habidos tras el 20 de Diciembre de 2.015, por lo que sólo el esfuerzo exigido de nuevo a la ciudadanía de requerirle de nuevo el voto, y el gasto electoral que conllevará la nueva convocatoria, no va a servir sino para volver a la casilla de salida, salvo que se produzca un milagro o se dé un pucherazo, que cualquier cosa puede ocurrir en este país nuestro de cada día.

Todo ello por la manifiesta incapacidad e ineptitud de nuestros representantes políticos de llevar a buen fin el mandato electoral encomendado por los ciudadanos, lo que ha puesto de manifiesto la aversión de los mismos para el diálogo y el pacto y su obsceno deseo de querer ser cada cual el Presidente del Gobierno a toda costa,  por creerse los más guapos y guays del tablero electoral.

En realidad, ante el manifiesto fracaso de quienes salieron elegidos en las urnas el pasado 20 de Diciembre, no deberían poder repetir en la nueva cita, siendo apartados de toda lista electoral y que vengan otros con más capacidad, menos avaricia de poder y menos soberbia y prepotencia; lo cobrado en estos largos cuatro meses deberían devolverlo a las arcas públicas del Estado, pues no han estado sino sesteando y mareando la perdiz, viviendo unas vacaciones en el mar de lujo; y, en cuanto, a la nueva campaña electoral, debería ser prohibida, pues tenemos muy reciente la murga que ya nos dieron en la que antecedió a la del 20 de Diciembre, y no hay razón, en ningún caso, para que el respectivo programa electoral sufra modificaciones, en cualquier caso, programar en TVE una serie de espacios en los que tenga cabida todo el abanico de los partidos, que es el medio más idóneo para que el mensaje llegue hasta los confines de la tierra, hasta el punto más remoto de la piel de toro, y así, podrían ser escuchados los mensajes de todos los partidos, sin excepción, pues a los mítines tradicionales sólo acuden los militantes y los simpatizantes de cada partido, y así se guardaría el anonimato de los ciudadanos en consonancia con la Ley Orgánica 15/1.999, de 13 de Diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal y, además, supondría un ahorro importantísimo en lo presupuestado para gastos electorales; mas, a ver quién es el guapo, que renuncia a la vanidad y al “ego” de verse idolatrado, aunque sólo lo sea por los suyos.

De nuevo, en momentos de crisis y con los deberes incumplidos, nos enfrentamos a un gasto electoral, que superará los CIENTO SESENTA MILLONES DE EUROS, a tenor del  coste de las últimas elecciones que publicaba el Diario “ABC”, el pasado 26 de Abril, a saber:

 

         Personal:........................................................................... 7.904.373’29

         Representantes Administración:   ................................... 6.767.406’99

         Fuerzas Seguridad:.......................................................12.704.430’44

         Juntas Electorales: ......................................................... 6.645.807’84

         Miembros Mesas:......................................................... 11.746.509’08

         Acondicionamiento Locales:............................................1.235.089’95

         Ayuntamiento:................................................................7.797.737’47

         Impresos y papeletas:.....................................................6.326.010’33

         Empaquetado, Distribución:............................................1.324.512’97

         Adquisición urnas y cabinas:  ..........................................   370.603’70

         Montaje urnas y cabinas:................................................ 2.075.613’63

         Locales almacenamiento:.................................................  206.995’73

         Material escritorio:........................................................... 230.000’00

         Traslados y envíos:.....................................................   49.217.794’60

         Desplazamientos...........................................................       39.756’36

         Material oficina:..............................................................     288.538’13

         Líneas telefónicas:...........................................................   100.000’00

         Medios materiales juntas:.................................................    345.826’15

         Escrutinio provisional:....................................................17.383.000’00

         Campaña institucional:....................................................... 381.150’00

         Reuniones coordinadores:................................................  102.809’59

         Centro difusión nacional:................................................... 900.000’00

         Imprevistos:.....................................................................  859.223’68

         Fondo de contingencia:.................................................   1.000.000’00

         TOTAL PRESUPUESTO.........................................  135.953.209’93

Además, hay que tener en cuenta las subvenciones que reciben los partidos políticos por Diputado y Senador conseguido, así como un tanto por voto obtenido, y que ascendieron a casi 32 millones de euros.

 Bonita cifra, que debiera ser asumida por quienes han sido incapaces de cumplir, bien y fielmente, con su obligación, pero que correrá a cargo del bolsillo conjunto de los españoles, como siempre que nuestros queridos altos representantes la cagan.

Por cierto, como se desprende del listado de gastos presupuestados, amén de las subvenciones antedichas, el único sujeto interviniente en el proceso electoral, que se queda a la luna de Valencia, al pairo, a dos velas  o con un palmo de narices, es el NOTARIO, obligado a otorgar los poderes electorales para solicitar el voto por correo de quienes queriendo ejercer el derecho a voto no pueden desplazarse por imposibilidad física a la oficina correspondiente de Correos para solicitarlo, amén de estar de guardia las 24 horas del día D, el día de las elecciones, todo ello “gratis et amore”, porque así lo decidió alguien que pensó que los Notarios ya ganan bastante y que son funcionarios públicos, lo que de todo punto es falso: en cuanto a lo primero, nadie se mete con lo que ganan otros y el Notario gana lo que trabaja, con arreglo a la Ley; y en cuanto a lo segundo, el Notario es un funcionario público, pero sin remuneración a cargo del Estado, y aun si así fuere, también son funcionarios públicos, los representantes de la Administración, las Fuerzas de Seguridad, los Jueces y Secretarios que integran las Juntas Electorales, etc., los cuales sí que tienen remuneración a cargo del Estado. Pero es que, además, no es que la intervención notarial sea gratuita, sino que es onerosa para el fedatario que presta su intervención, ya que el poder requiere ser redactado, se redacta en papel, se imprime en la impresora la matriz y la copia, y hay que realizar la salida oportuna al domicilio del ciudadano impedido, todo lo cual conlleva un coste que asume íntegramente el Notario, lo que no tendría que ser así, viendo que hay presupuesto para que cobre (o chupe) del proceso electoral hasta el último mono; ítem más, todo ello con absoluta preferencia a cualquier otro asunto que tenga que despachar el Notario, que debe de declinar su actuación para atender con urgencia estos requerimientos. Ante ese monumental coste general de las elecciones, bien podría reservarse una partida, que no es sino el chocolate del loro,  para remunerar al Notario su actuación, que bien podría ser enviando cada Notario a la Agencia Estatal de la Administración Tributaria una relación de poderes otorgados y ser satisfecha por dicha Agencia el importe que conlleva cada uno de los mismos. Pero esto, es como pedir peras al olmo, pues mucho me temo que la Administración hará oídos sordos a esta cuestión y los representantes del Notariado no se caracterizan por sus reivindicaciones ni están por la labor de hacer oír su voz.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

4 de Mayo de 2016

Viernes, 29 Abril 2016 18:38

Al 1 de mayo con la cabeza alta

‘Al 1 de mayo con la cabeza alta y la conciencia tranquila’, artículo de opinión de Manuel González Ramos

Los  socialistas participaremos un año más en una jornada festiva y de reivindicación de los derechos de los trabajadores como es el  1 de Mayo.  El 1 de Mayo es una fiesta socialista, aprobada por la Segunda Internacional del Congreso Obrero Socialista celebrado en París en 1889, y el PSOE puede salir a la calle  junto con los sindicatos con la cabeza alta y la conciencia tranquila.

Muchos pensamos que a este 1 de Mayo llegaríamos con un Gobierno Socialista, presidido por Pedro Sánchez, y que tendríamos avanzado muchos de los compromisos que suscribimos con los trabajadores de este país  con dos objetivos fundamentales: aumentar los niveles de empleo y reducir la precariedad laboral.

Teníamos y tenemos un programa de Gobierno progresista y reformista con reformas legislativas cuyas prioridades son derogar la reforma laboral y elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores.

No ha podido ser… por ahora y muchos ciudadanos y ciudadanas pueden sentirse defraudados, pero desde luego ese apunte no se puede anotar en el debe del PSOE.

Lo hemos intentado hasta el último momento, hemos negociado y consensuado con todas las fuerzas políticas que han querido interpretar de forma honesta la voluntad popular expresada en las urnas el pasado 20 de diciembre.

Nuestro compromiso con los trabajadores y trabajadoras de este país, con los jóvenes y con los parados se mantiene firme y seguirán siendo nuestra prioridad política.

Por esta razón mantenemos que es necesario derogar la reforma laboral, restablecer el equilibrio de poder en la negociación colectiva,  eliminar la figura de los falsos autónomos y becarios,  reducir el número de contratos incentivando el trabajo indefinido y garantizar la igualdad salarial entre hombres y mujeres.

Preservando estos compromisos suscribimos un acuerdo para lograr un Gobierno preocupado por las personas y sus necesidades que pusiera fin a la prioridad absoluta de los convenios de empresa sobre los convenios de ámbito superior, el mantenimiento de la ultraactividad de los convenios colectivos mientras durase la renegociación,  la supresión de la obligatoriedad del arbitraje de la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos en los procedimientos de “descuelgues” y la reducción del número de tipos de contratos que evitaran el abuso y el fraude laboral.

Pero no ha podido ser. El PP ha querido mantener un modelo de trabajo basado en la precariedad, en los bajos salarios, en la pérdida de derechos y en la desigualdad, y otras formaciones -que se dicen de izquierdas- han puesto los egos y los sillones por delante de las necesidades de los trabajadores y trabajadoras de este país, bloqueando y saboteando cualquier tipo de acuerdo por encima de sus intereses partidistas y defraudando la esperanza que  muchos millones de españoles tenían en un Gobierno del cambio y de alternativa al Gobierno de Mariano Rajoy.

Este 1 de Mayo es la antesala de una nueva campaña electoral y desde la filas del PSOE ya adelanto que nuestra voz no va desfallecer explicando en las calles y las plazas de nuestros pueblos y ciudades qué Gobierno queremos, cómo lo queremos y para qué lo queremos. 

Seguiremos defendiendo la necesidad de derogar la reforma laboral, la aprobación de un nuevo Estatuto de los Trabajadores y un plan de choque por el empleo y la inserción laboral como el que ha aprobado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para dar empleo a 60.000 personas en los dos próximos años; demostrando que si hay voluntad de pacto y de consenso, si se quiere ser generoso y con altitud de miras dejando a un lado las siglas partidistas y poniendo delante las necesidades de los ciudadanos, sí se puede y se puede siendo socialista.

Manuel González Ramos

Secretario general del PSOE

 

Viernes, 29 Abril 2016 13:35

Solo cuestión de fotos

Sin duda que lo que más les gusta a los políticos, sean del color que sean, son las fotos.

Hay incluso fotos de inauguraciones que se repiten una y otra vez por distinto gobernante y en distinta época.

Por esa regla de tres, un gobernante al uso, tiene que impedir las fotos de sus contrincantes.

Recuerdo que en 2003, Pérez Castell, siendo Alcalde de Albacete, boicoteó la traída de aguas del Júcar a nuestra ciudad, realizada por el gobierno de Aznar.

Cómo iba Pérez Castell a permitir que la “derechona” se hiciera esa foto.

La excusa fue la necesaria e irrenunciable planta de nanofiltración para tratar el agua superficial.

Se negó a abrir el grifo, e incluso amenazó con dimitir antes, castigándonos a seguir bebiendo agua subterránea.

Hoy, trece años después, la dichosa planta, que nos ha costado ocho millones de euros, no está previsto que entre en funcionamiento salvo que haya sequía y tengamos que recurrir otra vez al agua subterránea.

Con lo que se ha demostrado que la planta de nanofiltración era innecesaria, y el agua de los pozos era mucho peor que la superficial.

Es decir, Pérez Castell y sus chicos nos mintieron descaradamente.

Solo era cuestión de fotos.

Otro ejemplo es el nuevo Hospital de Toledo.

En los últimos años de desgobierno regional, los socialistas aprobaron construir uno de los mayores hospitales de Europa, como lo oyen, de toda Europa.

Eso sí, sin partida presupuestaria suficiente, ni capacidad para conseguirla.

Cuando llegó el PP al gobierno regional, modificó ese proyecto faraónico, lo ajustó y presupuestó a las necesidades reales de Toledo y comarca.

Pero el Ayuntamiento de dicha ciudad, siendo Alcalde García Page, negó la preceptiva licencia para iniciar las obras del nuevo proyecto.

No podía consentir la foto de Cospedal inaugurando las obras.

Tras las nuevas elecciones, ya con García Page en el gobierno regional, el Ayuntamiento de Toledo, que sigue en manos socialistas, ya sí que puede conceder la paralizada licencia.

Antes los socialistas de García Page impidieron la foto de su adversaria del PP, Cospedal, pero ahora que se la puede hacer él mismo todo son facilidades.

El interés general se sustituye por el interés particular.

Así son nuestros políticos, pierden la vergüenza, si es que la tuvieron alguna vez, por una foto y su propio interés.

Hasta la próxima.

Miércoles, 20 Abril 2016 08:36

¿Ajuste o desbarajuste?

Un nuevo jarrón de agua fría se vierte sobre la economía española, pues según el ahora Superministro, en funciones, o Ministro al cuadrado, Don Luis de Guindos, que ostenta las carteras de Economía, así como la del renunciante José-Manuel Soria, que se lo ha llevado por delante el tsunami que se ha desatado en el Canal de Panamá, con los Papeles de ídem, como digo Superministro de Economía y ahora, también, de Industria, Energía y Turismo, no ha tenido más remedio que reconocer que la locomotora de la economía vuelve a enfriarse, de acuerdo con las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FIM) que preside la incombustible y controvertida Christine Lagarde, que por primera vez, desde el año 2.013, ha rebajado las expectativas de la que dicen cuarta economía de la zona euro, o sea, nuestra España, la España de charanga y pandereta, tal como acuñara Don Antonio Machado, la España de nuestros sinsabores y de nuestros desvelos. Así, la francesa del Fondo prevé para nuestra economía un avance del 2’6% del PIB para el año 2.016 y de un 2’3% para el año siguiente 2.017, aun cuando nuestro Superministro, en funciones, eleva  una décima las previsiones para el año 2.016 (2’7%) y  2’4% para el año 2.017, optimista que es nuestro prohombre, dando al traste con las previsiones que se habían previsto, valga la redundancia, del 3% para el año 2.016 y del 2’9% para el 2.017. En cualquier caso y como el que no se consuela es porque no quiere, el Superministro, en funciones, ha lanzado las campanas al vuelo para hacer menos engorrosa la píldora que ha de tragarse un enfermo llamado España, y así, de esta guisa nos ilustra que, pese a esta desaceleración de nuestra economía, la misma es menos intensa que en los países del entorno (no creo que en este entorno incluya a los países del norte de África), destacando que, pese a este drástico recorte en los pronósticos inicialmente previstos, la española sigue siendo la que más crece de entre las grandes economías avanzadas, resaltando, además, que en estos dos años España puede crear cerca de 900.000 puestos de trabajo, lo que no parece muy posible, a no ser que se cuenten los miles de puestos de trabajo temporales (una semana o diez días a lo sumo) que se crean en las Fallas Valencianas, o en la Feria de Abril de Sevilla, o en la próxima Feria de San Isidro en Madrid, que aquí, con tal de hacernos tragar carros y carretas o piedras de molino cualquier cosa puede esperarse que salga de la boca de un Gobierno que más que en funciones está en disfunciones, sosteniéndose con respiración asistida y esperando cada día un nuevo sobresalto y escándalo que acabe apagando y olvidando el del día anterior, y ello prácticamente, sin solución de continuidad, y erre que erre.

Ahora, también, ante estas negras perspectivas, y tras haber incumplido el límite del déficit impuesto por Bruselas a España para el año 2.015, que del 4’2% exigido, pasó al 5% real como la vida misma y que supondrá para el Gobierno, éste o el que venga, un ajuste extra para cumplir con los objetivos presupuestarios, dando la razón a las negras expectativas que sobre este asunto ya había previsto el FIM y que el desequilibrio para este año 2.016 rondará el 4%, lo que ha obligado al Gobierno a suplicar a Bruselas un nuevo plazo más amplio, al menos, un año más, para embridar el déficit que este año estaba fijado en el 3% del PIB. Al respecto, el Superministro resaltó que el Gobierno, en funciones, de España, ya ha tomado una primera medida consistente en declarar la  no disponibilidad del crédito de 2.000 millones de euros (equivalentes a dos décimas del PIB) y su colega y correligionario Don Cristóbal Montoro, Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, ha achacado este desfase del déficit a las manirrotas Autonomías, a las que ha instado a congelar partidas presupuestarias, desatando la ira de los capitostes autonómicos que, caso de seguir la orden del Ministro Montoro, verán sus facultades mermadas para la prestación de los servicios públicos y sociales que competen a las mismas y hartas ya de que el Ministro despotrique, sin ton ni son, y cargue contra las mismas, a las que ha  enviado sendas cartas conminatorias, amén de intervenir los gastos de Aragón y Extremadura, amenazando a las incumplidoras con cortarles el grifo de la financiación. Es este un tema peliagudo en el que el Ministro, con sus formas toscas y drásticas de actuar, puede acabar emponzoñando aún más, si cabe, las relaciones con los Gobiernos Autonómicos, que ya, prácticamente, puede decirse que le han declarado la guerra, queriendo aparentar que hace algo (como ese recorte del gasto en 2.000 millones de euros anteriormente referido, que sería el chocolate del loro) a fin de obtener de Bruselas el beneplácito de la prórroga de un año más para cumplir con el objetivo del déficit.

En cualquier caso, España, en las condiciones actuales, aparte de una regeneración democrática, política e institucional, que la sociedad demanda  a gritos, necesita una reforma urgente y total de su sistema impositivo y de cotizaciones a la Seguridad Social, empezando porque el esfuerzo que, en su caso, se le impone a la ciudadanía, de la que siempre se echa mano para que tire del carro, se vea recompensado con que lo que se ingresa en la Caja Pública de Caudales no se dilapida, ni se despilfarra, ni se hurta directamente por quienes deberían ser muy escrupulosos en su administración y aplicación, para llevárselo crudo a un paraíso fiscal mediante sociedades “offshore” o a pelo. Y es que, con el panorama actual, ¿quién va a decidirse a invertir en este país en el que cuando te das de alta te conviertes en sospechoso delincuente sin presunción de inocencia al que hay que perseguir y machacar hasta la muerte? Realmente el panorama cambiaría si dejáramos de lado este sistema impositivo actual que es absolutamente confiscatorio y, por ello, injusto, que, con razón, hace crecer la economía sumergida a un ritmo vertiginoso, calculándose que se sitúa ya  entre el 20 y el 25 por ciento del PIB. Lejos queda aquél intento del Ministro Montoro para llevar a cabo una reforma cabal e integral de nuestro sistema impositivo, tributario y fiscal, recordando aquel comité de expertos o de sabios  ( que ya la consideración de sabios sabe a esperpento) designados “ad hoc”, con su presidente, el profesor Manuel Lagares al frente, lo que no deja de ser una tomadura de pelo y un fraude a la ciudadanía y un mal empleo de los caudales públicos, cuando no una malversación de los mismos, porque qué necesidad teníamos de contar con dicho comité, cuando los auténticos expertos, que  bregan en la práctica del día a día (Abogados del Estado, Inspectores y Funcionarios de alto estanding y demás familia) están incardinados en el organigrama de la Administración Pública, tanto Estatal, como Autonómica, Provincial y Municipal, sin que, a día de hoy, se haya desvelado el pico (quizás en millones de euros) que costara a las arcas españolas esta alegría, ligereza  y arbitrariedad de Montoro y que, en realidad, acabó en papel mojado, en agua de borrajas, guardado y olvidado en cualquier cajón del Ministerio a la espera de una voz que, como a Lázaro, le diga, “levántate y anda”.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

   20 de abril de 2016

Martes, 19 Abril 2016 12:47

Socialistas resilientes

La resiliencia, aplicada al ámbito de la política, podría definirse como la capacidad que tienen los partidos políticos para sobreponerse a los resultados adversos, reconstruyendo sus vínculos internos y su comportamiento externo, a fin de reponerse y reimpulsar sus objetivos políticos.

Si hay un partido resiliente en la política española, ese debe ser el Partido Socialista, que, tras su fundación el 2 de mayo de 1879, atesora una trayectoria que abarca ya 137 años de constante adaptación a la sociedad sobre la cual pretendemos aplicar nuestro ideario político.

Un partido que asumió su papel anecdótico durante el turnismo en la Restauración, mayoritario en la II República, asesinado en la Guerra Civil,  perseguido y exiliado en la dictadura, para después volver a ser mayoría en la incipiente democracia de los ochenta. Y todo ello llevando a cabo los cambios necesarios para, sin renunciar al programa máximo de la búsqueda de la igualdad entre todos los seres humanos,  adaptarse a las distintas sociedades.

La salida del marxismo como elemento clave y las sucesivas renovaciones generacionales que se han ido produciendo (Zapatero tras Felipe González  y  Pedro Sánchez tras Rubalcaba) le han dado al PSOE ese cariz resiliente que nos ha permitido vertebrar la política española, ya que estarán de acuerdo conmigo que esta España no se entiende si de la ecuación suprimimos al Partido Socialista.

Ahora, estamos ante otro momento adverso para los socialistas españoles, solo que la amenaza ya no es un agente externo, sino que la tenemos incluida en nuestra propia acción, en nuestro día a día. La amenaza actual no es otra que la pérdida de una buena dosis de credibilidad social, del derecho a ser escuchados por una parte de la ciudadanía que espera algo más, una transformación mayor como solo el PSOE es capaz de hacer. 

Un partido como el PSOE no puede permitirse el lujo de, simplemente, sobrevivir políticamente. No podemos aspirar a, únicamente, resistir a los envites de otros partidos y medios de comunicación que ven en la socialdemocracia a un animal herido en mitad de la sabana, cual víctima propicia para culminar su cacería. Estudiando la historia de este partido no podemos hacer otra cosa que no sea la de reponernos a las adversidades de una forma decidida y clara. Ocupamos un espacio político que es propio y que debemos defender con todas nuestras armas, que no son otras que las ideas, la cercanía, el trabajo constante por la corrección de desigualdades y la generación de un futuro digno, que ilusione a quienes hoy han dejado de oírnos, por mucho que gritemos.

Internamente, sigamos con el camino marcado en el último Congreso, abriendo las decisiones al conjunto de la militancia. Continuemos con la renovación de equipos, de caras, de formas de hacer política, de referentes. Rompamos con la previsibilidad de nuestra acción política, dejemos que la ciudadanía vuelva a estar expectante ante lo que el PSOE tiene que decir.

Para, ello es necesario abandonar el lastre de los personalismos; guardar los rifles, quienes ya los hayan desenfundado; y, sobretodo, apelar al sentido de prevalencia de lo colectivo sobre lo individual y tener como única meta reimpulsar nuestros objetivos políticos, con el valor añadido, de haber aprendido algo de nuestro pasado inmediato.

No digo que sea fácil, pero ¿Acaso alguna vez lo fue? 

En nada me referiré al aspecto externo. De nada servirán nuestro programa electoral o nuestra idea de país y de futuro sino recuperamos antes el derecho a ser oídos.

Para concluir estas líneas, que no hablan sino que gritan, haré una muy interesada referencia al sentido de la resiliencia en el arte, que no es otra cosa que la capacidad de una obra de mantener su particularidad y personalidad, a pesar de los subjetivismos. 

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Viernes, 15 Abril 2016 08:12

Cumpliéndose el guión

Quiero creer que todos los partidos políticos, sean del color que sean, buscan facilitar y mejorar la calidad de vida de la gente.

Y eso como teoría suena bien, pero la práctica es mucho más cruda y difícil.

Y es que, lo que los diferencia es el camino que proponen para conseguir el fin antes descrito.

Desde la izquierda pretenden lograrlo gastando más, mientras que desde la derecha lo hacen gastando menos.

Lo que nos lleva a un bucle permanente.

La izquierda gasta y malgasta hasta que la economía no puede más y llega la arruina, propiciando que llegue la derecha y se ponga a recortar hasta que la gente se harta de apretarse el cinturón y los mandan a paseo.

Momento en que vuelve la izquierda a gastar lo que con la derecha se ha ahorrado y mucho más.

Y vuelve la burra al trigo.

Además de que cada vez que entra un gobierno de otro color político, sea en la administración que sea, dedica más esfuerzo a deshacer lo hecho por los anteriores, que a solucionar los problemas de la gente.

Hasta ahora el bipartidismo era la tónica general, por lo que la alternancia en la gobernación era lo normal.

Los últimos resultados condenaron a esa gobernación necesariamente a la negociación entre varias fuerzas políticas, lo cual sería fácil si tuviéramos  otros representantes políticos.

Pero viendo la inquina, la envidia, el odio y la animadversión que se gastan, era fácil prever que íbamos de cabeza a unas nuevas elecciones.

Si entre ellos se vetan, se llaman deshonesto, marciano, Don Tancredo, o se arrojan cal viva a la cara, metafóricamente hablando, cómo esperar que se pongan de acuerdo para una investidura.

Es más, si esa investidura se produjera, imaginan el periodo de gobierno tan convulso que nos ofrecerían.

Pero hay que reconocer que hay presiones de todo tipo, pero las que más  pesan para superar y olvidar todos los insultos y descalificaciones que se han dedicado últimamente, son de índole personal.

Y es que muchos de los parlamentarios elegidos en diciembre no le han cogido aún  el gusto al cargo, y no duermen de pensar si repetirán o no en las próximas elecciones de junio.

Y eso, quieran o no, pesa y mucho.

Hasta la próxima.

Miércoles, 13 Abril 2016 07:17

La izquierda errática

De momento, y si un milagro no lo remedia, no habrá un Gobierno de Progreso o de Cambio, que es lo que la ciudadanía había encomendado a sus candidatos electos en las Elecciones Generales del pasado 20 de Diciembre, al que parecíamos abocados después del Gran Pacto a que fueron capaces de llegar Pedro Sánchez y Albert Rivera, o sea, el Partido Socialista Obrero Español y Ciudadanos, basado fundamentalmente en la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción  y el rescate de los servicios y prestaciones sociales, que sufrieron un gran desgaste tras los recortes y los ajustes bestiales llevados a cabo por el Partido Popular en su cuatrienio de Gobierno con mayoría más que absoluta. Una pena, ya que los dos partidos citados, PSOE y C’s, habían hecho un gran esfuerzo por poder llegar a un consenso más generalizado que permitiese ese nuevo Gobierno, libre de las ataduras del pasado, ligadas fundamentalmente a la corrupción sistemática desde el primer minuto de la reinstauración de la democracia y así hasta nuestros días y eso que no sabemos y, quizás nunca sabremos, el verdadero alcance de esa corrupción política, institucional, que ha llevado a los ciudadanos a desconfiar de todos los políticos, convirtiéndose este término poco menos que en sinónimo de “ladrón y sinvergüenza”, es decir, que sólo estamos asistiendo a la punta del iceberg, sin saber lo que se esconde tras las siete partes sumergidas del mismo, mas la sospecha y haciendo un cálculo a bote pronto o a ojo de buen cubero, nos conducirían a cifras de escándalo que sobrepasarían las más negras expectativas pensadas, y si no, ahí están a la vista, como último gran fraude los llamados papeles de Panamá, bajo los que se esconden quienes, quizás, nunca nos enteremos de los que son, por muy mucho que desde el Ministerio de Hacienda, con su Ministro, en funciones, Cristóbal Montoro, anuncie poco más o menos que habrá un Sodoma y Gomorra para los implicados, lo que no deja de ser sino una mera machada para intentar contentar a cuantos ingenuos e infelices sean capaces de creerse las bravatas de nuestro citado Ministro y a fin de que sigamos  pasando religiosamente por la Caja Pública de Caudales a ingresar hasta el último aliento de vida que nos quede.

Pues bien, cuando se anunció una mesa a tres bandas, a la que se sentarían el PSOE, Ciudadanos y Podemos, parecía que, en algún momento, podría abrirse paso ese Gobierno de Progreso o de Cambio, quedando el intento hecho añicos por la petulancia, arrogancia y soberbia de un líder (eso se cree él), cual es el tal Pablo Iglesias, endiosado, que creyéndose el nuevo Mesías (¡Ay, que pretensiones!) creía llegado el momento de encaramarse al nuevo Gobierno y así, por arte de birlibirloque, manejar la agenda y los tiempos de los otros dos partidos, con unas exigencias propias de un párvulo, de un neófito, de un ingenuo, al que, desde luego, le faltan muchos mimbres siquiera para ser el Ordenanza de cualquier Ministerio, y que pretendía entrar a saco en ese nuevo Gobierno, imponiendo los cargos que quería repartirse entre su panda, por  creerse los más guapos del universo, y considerándose con derecho a decidir, unilateralmente, sobre el futuro de los españoles, precisamente, quienes en el tiempo que llevan gobernando por sí solos o en coalición en Ayuntamientos o Autonomías, no hayan dado muestras de más ineptitud que aptitud, de más demagogia que realidad, de más inepcia que preparación para gobernar “la cosa pública” y los asuntos derivados de la misma, al menos, con una cierta sapiencia, con un mínimo de sabiduría, sensatez y sentido común. Y a la prueba me remito, con los enormes ridículos y desbarres y traspiés de que hemos sido testigos y seguiremos siéndolo,  en Barcelona (con Ada Colau), en Cádiz (con Kichi), en Madrid (con Carmena, ¡Ay, Carmena!), y en el día a día de la coalición, con el punto de inflexión que supuso la destitución, “manu militari” del Secretario de Organización de Madrid, Sergio Pascual, por el Secretario General, Pablo Iglesias, que para tapar el hedor que evaporaba su acción, corrió a sustituirle por Echenique, un pobre hombre, que, en su día, también fue defenestrado por el Secretario General, y ahora se cree el rey del mambo hasta que de nuevo le dé un aire a Iglesias y lo mande a donde no es educado citar el nombre. Y qué decir de Errejón, el niñato que jamás dejará de serlo, que si la cara es el reflejo del alma, desde luego, no hay quien le quite el aire que denota y pegado al Secretario obediente como un cordero, que ya sabemos que en Podemos se están poniendo de manifiesto todos los peores defectos de lo que ellos socarronamente han venido llamando “la casta” (por cierto, que ahora que ellos son también casta no se refieren a ella despectivamente como antaño), tales como “el ordeno y mando” y sospechosos, además,  de financiación ilegal: ¿alguien da más?.

En definitiva, que nos hallamos ante personajes que jamás se han manchado las manos trabajando, paridos entre algodones por la Universidad, y entrenados en tertulietas televisivas hechas a medida de los tertulianos. Y por si fuera poco, ahí tenemos a Alberto Garzón (IU) cuyo único discurso se basa en etiquetar a Albert Rivera y su partido, Ciudadanos, de “la derecha”, ya que, desde luego, parece que poco más tiene el discurso de una Izquierda Unida que apenas ha sacado representación parlamentaria (dos escaños) y también llegó a soñar con, al menos, un sillón ministerial.

En fin, repito, un Gobierno de Progreso y de Cambio, conformado por Pedro Sánchez y Albert Rivera, o sea, el PSOE y Ciudadanos, que si Dios no lo remedia y ocurre un milagro de última hora, se irá al traste por la actitud indolente, irresponsable e injustificable, no ya de Podemos, sino de su Secretario General, Pablo Iglesias, quien se creyó la piedra angular para dicho Gobierno, y que parece tener una gran empanada mental, locución con la que “figuradamente se da a entender que alguien, como resultado de abrigar ideas confusas e informaciones mal digeridas, adolece de desorden intelectivo y turbiedad conceptual”, según expresa el Diccionario Espasa de Refranes, Dichos y Proverbios, de Luis Junceda.

En el pecado llevarán la penitencia, ya que unas nuevas elecciones les pasarán factura, como ya vaticinan algunos sondeos, por su falta de cintura y por creerse los reyes del mambo y reinar en el Olimpo: ¿hasta alcanzar el cielo?, o ¿bajar a los infiernos?

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  13 de abril de 2016

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