Viernes, 01 Abril 2016 06:01

El llorón

En mi opinión, el mejor Secretario General del PSOE, ha sido Felipe González.

Desde que éste salió por patas, los socialistas han ido de mal en peor.

Sus sucesores, o han sido irrelevantes, o torpes hasta decir basta.

Por limitarme al anterior, decir que los socialistas eligieron a un desconocido en vez de a nuestro paisano Pepe Bono.

Y aunque nunca ha sido Santo de mi devoción, sin duda que con él nos habría ido mucho mejor a todos.

Pero prefirieron a Zapatero, y como si a un tonto le das un cargo, puedes esperar que se lo crea, las consecuencias las pagamos con creces, ruina, miseria, endeudamiento, paro, …

Pero recuerdan aquello de“otro vendrá que bueno te hará”, dicho y hecho.

De un gris y desconocido diputado del montón, Zapatero, a otro similar, Sánchez.

Uno demostró con creces que no tenía ni idea, y el otro solo tiene una idea,  ser Presidente como sea.

Por eso, como un niño chico lloriquea continuamente pidiendo apoyo al resto de perdedores para que él sea Presidente.

Viajó a Portugal, donde la izquierda sí se puso de acuerdo para desalojar del gobierno a la derecha ganadora de las últimas elecciones, y desde allí, con lágrimas en los ojos, propuso un gobierno a la portuguesa.

Y solo hay que ver la deriva que ha tomado Portugal para saber lo que podríamos esperar de un gobierno como ese.

También le ha llorado a Compromís, para pedirles su intermediación ante Iglesias.

Luego fue a Bruselas para suplicarle a Chiripas que intercediera ante Iglesias para que le deje ser Presidente.

Lo que le faltaba, llorarle a quien gobierna en Grecia apoyado en la extrema derecha griega.

Ir llorando por los rincones sin que te vea nadie lo puedo entender, pero en público, por respeto a los votantes que representa, me parece patético.

Ayer volvió a llorarle a Iglesias y éste le dio un clínex y palmaditas en la espalda, pero nada más.

Eso sí, la foto de Pedro y Pablo pone a sus socios de ocasión de los nervios.

La misma manta no puede cobijar a la vez a Podemos, Socialistas y Ciudadanos, alguno se tendría que quedar sin duda con el culo al aire.

Y es que los celos son muy malos.

Hasta la próxima.

Miércoles, 23 Marzo 2016 07:17

Un gobierno descontrolado

Suele decirse del Sr. Don Mariano Rajoy Brey, a la sazón Presidente, en funciones, del Gobierno de España, que es un gran parlamentario y que domina, como nadie, la escenografía del Parlamento. No sé si esto es verdad o no, pero aunque lo fuere, no es menos cierto que el Sr. Rajoy Brey adolece de una cierta alergia y aversión,  cuando no de un pánico galopante, a su comparecencia ante la Cámara Baja, sobremanera cuando es requerido, como prevé  la Constitución, por los distintos grupos de la oposición, a dar explicaciones sobre tal o cual materia, sobre este o aquel acuerdo del Consejo de Ministros, o sobre esta o aquella actuación del Presidente y sus Ministros, para conocimiento de los diputados y, en definitiva, para el debate y la toma de posturas y crítica, en su caso, de esas materias, a cuyo examen  tiene derecho el conjunto de los representantes de la soberanía nacional y, en consecuencia, adoptar, al respecto, las decisiones que estime pertinentes.

Esa alergia y ese pánico se ha puesto en evidencia, recientemente, en una doble cuestión: la primera en relación con el pacto que se alcanzó el lunes día 7 de Marzo entre la Comisión Europea y Turquía y que permitía la expulsión masiva de refugiados a este último país, a cambio de recibir 3.000 millones de euros, de suprimir el visado de sus súbditos para desplazarse por el territorio de la Unión Europea y de acelerar los trámites para el ingreso del país de la media luna como miembro de pleno derecho de dicha Unión. Pues bien, todos los partidos políticos en España, salvo el partido Popular, pusieron en duda la posible ilegalidad de ese acuerdo, cuestionado también por Naciones Unidas (la ONU). En relación con el mismo, el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, lo calificó de “inmoral y posiblemente ilegal”; y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, a través de Twiter, llegó a afirmar que “atenta contra el derecho de asilo”; Ciudadanos pidió la comparecencia en el Parlamento de un representante de la Agencia para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR); y el PNV llevó al Parlamento Europeo el rechazo a ese pacto de la inmensa mayoría del Congreso de los Diputados Español. Pues bien, ante la petición de comparecencia del Presidente del Gobierno Español para explicar los puntos y las comas del susodicho pacto o acuerdo, a fin de someterlo a la voluntad popular que concita el Parlamento y la adopción de una posición consensuada con los grupos de la oposición, el Sr. Rajoy ha salido por peteneras y se ha escudado en la peregrina idea de que al estar el Ejecutivo en funciones no están obligados ni él ni ninguno de los demás miembros de su Gobierno a comparecer en las Cortes y a dar explicaciones de su acción, por considerar que al no gozar de la confianza de aquéllas, salidas de las elecciones del pasado 20 de Diciembre, no tiene por qué someterse a su control, ya que un Parlamento diferente al que eligió al Presidente, en funciones hoy, no puede controlarle ni exigirle responsabilidades políticas. A este respecto, el Congreso de los Diputados consensuó la posición española, a través de la Comisión Mixta de la UE, con la comparecencia del Secretario de Estado para la UE, Fernando Eguidazu, bajo la premisa de que el acuerdo con Turquía debía rechazar “expresa o indirectamente la posibilidad de proceder a expulsiones colectivas a territorio turco o a cualquier Estado no miembro de la Unión Europea”; y la segunda, lo fue indirectamente, a través del Ministro de Defensa, Pedro Morenés, que no acudió a la Comisión de Defensa, a la que estaba citado, siguiendo el criterio de La Moncloa, o sea, repetimos, que al no haber sido designado el Gobierno en funciones por los parlamentarios salidos de las elecciones del 20 de Diciembre, no tienen obligación ninguno de sus miembros, de comparecer en el Parlamento, ante la petición de la oposición, es decir, de los partidos distintos al PP, a dar explicaciones de su actuación, ni pueden exigirles responsabilidad política alguna, lo que es de por sí absolutamente inaudito e inaceptable. ¡Bendita situación de interinidad, en la que los Ministros y el Presidente del Gobierno pueden hacer de su capa un sayo, sin responder ante Dios ni los hombres!, Así actuaban las monarquías absolutistas del siglo XVIII y así actúan las repúblicas bananeras de corte bolivariano, que tanto critican el Sr. Rajoy y todos sus conmilitones . Ya han anunciado los partidos políticos de la oposición que, de seguir por este camino anticonstitucional, el Gobierno en pleno será llevado ante el Tribunal Constitucional, pues según los expertos en materia Constitucional, no existe ninguna justificación que avale la negativa del Gobierno, en funciones, a someterse al control del Parlamento en un sistema democrático, y todavía con mayor razón al encontrarse el mismo en una “situación anormal” de interinidad que, en caso de llegar a tener que repetirse de nuevo las elecciones, podría prolongarse más de un año, dejando en evidencia las explicaciones y razonamientos alegados en el Congreso de los Diputados por el Secretario de Estado para las Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, el cual sugirió que “en caso de discrepancia, se puede disponer de las oportunas vías judiciales, en la defensa de los derechos del Parlamento”, idea peregrina donde las haya, impropia de un Gobierno Democrático (aunque sólo lo sea en la forma) y que terminaría por judicializar la vida parlamentaria inundando de demandas los Juzgados, ¡lo que le faltaba a la Justicia!, derecho que, por lo demás, asiste a cualquier ciudadano español, pero que acabaría colapsando la Justicia, haciendo que los Poderes del Estado, ya de por sí bastante debilitados en su interdependencia, se entremezclen entre sí, acabando con el  precario Estado de Derecho del que gozamos.

Lo que defienden Rajoy y el PP no es sino una contradicción y un disparate, ya que un Gobierno, en funciones con competencias para gestionar solamente asuntos de trámite, tendría las manos más libres que un Gabinete con plenas competencias, cuando, incluso, puestos a exigir ese control, más parece que debe vigilarse al Gobierno en funciones, que puede tomar decisiones y adoptar medidas que comprometan la acción del futuro Gobierno que salga de la investidura pendiente, que se encontraría atado de pies y manos por aquéllas decisiones que, sin control parlamentario, adoptase dicho Gobierno interino, o sea, en funciones, lo que contraría los más elementales principios de legalidad, incluida la propia Carta Magna. Por ello yerra la Vicepresidenta del Gobierno, también en funciones, la Sra. Soraya Sáenz de Santamaría, que es al parecer la madre de la criatura, al enviar una misiva al Presidente de Las Cortes, Patxi López, reafirmando el criterio del Ejecutivo de no comparecer en sesiones de control por encontrarse en funciones, creando un conflicto institucional, que pone de manifiesto la verdadera cara antidemocrática de un PP acostumbrado al ordeno y mando y sobremanera al Decreto-Ley y al dedazo, creyendo ser el único Partido en posesión de la verdad, despreciando a la inmensa mayoría de los españoles que no han caído en la tentación de votarles, que suman más, muchísimos más, votos, que los que Rajoy y su panda cacarean tener para justificar que deben gobernar.

Y ese desprecio al Congreso de los Diputados, Sede de la Soberanía Nacional, se ha visto agravado por la actitud del Gobierno, con su Presidente a la cabeza, que ha resuelto el trámite de informar a los demás partidos del pacto alcanzado el pasado viernes 18 en Bruselas sobre los refugiados, mediante el envío de una carta del Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón. De esta manera, seguimos erre que erre, en la posición del Presidente en funciones del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, de evitar su comparecencia o la de los Ministros u otros altos cargos en el Parlamento. Ante este desaire, los Partidos de la oposición siguen exigiendo que el Presidente debe comparecer en el Congreso para explicar lo acordado en Bruselas y no se conforman con esa comunicación por escrito que no deja de ser sino una tomadura de pelo, no solo a dichos partidos de la oposición, sino a la ciudadanía en general, cuya voluntad representan aquéllos. A este respecto, el Vicesecretario General de Ciudadanos, José Manuel Villegas, resumiendo el sentir de la mayoría de la Cámara, manifestó que “el Gobierno está echando un pulso innecesario al Congreso”, añadiendo que “cuestiones tan importantes como los posicionamientos en política internacional deberían pasar por la Sede de la Soberanía Nacional”. Por su parte, el Portavoz de Izquierda Unida-Unidad Popular, Alberto Garzón, ha anunciado la interposición de una querella criminal por parte de la formación ante el Tribunal Supremo contra Mariano Rajoy  y todo su Gobierno en pleno, por considerar que el acuerdo firmado en Bruselas confirma un trato “inhumano e ilegal” a los refugiados, viola múltiples tratados y se ha adoptado por un Gobierno en funciones que no ha dado las suficientes explicaciones al negarse a ser controlado por el Parlamento, calificando la actuación del Presidente del Gobierno como la de un “dictador temporal”.

En definitiva, alergia, aversión, pánico escénico, unidos a la indolencia, apatía y, en su caso, holgazanería, definen este intento del Gobierno de escaquearse del control parlamentario, confundiendo lo que es la propia institución, con las personas que en cada momento la integran.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

  23 DE MARZO DE 2.016

 

Viernes, 18 Marzo 2016 03:17

Ciutadans

Ciudadanos nació a partir de una plataforma cívica y cultural creada por intelectuales catalanes opuestos al nacionalismo catalán, con el objetivo de defender la españolidad de Cataluña, contra la radicalidad nacionalista, los complejos del PP y la ambigüedad de los socialistas.

Y dirigió su mensaje al votante moderado, tanto de izquierdas como de derechas, que asume que es compatible ser catalán y español.

Su repercusión animó a sus promotores a constituirse como partido político en julio de 2006.

Para elegir al Presidente de dicha formación, hubo varias listas y la ganadora estaba ordenada por orden alfabético de los nombres.

Ese fue el principal mérito para que fuera designado Albert Rivera.

Y por cierto, de eso hace casi diez años y sigue siendo presidente, él, que no para de exigir renovación a los demás.

Desde entonces ha aumentado paulatinamente sus votos, comiéndose a UPyD, y recibiendo el apoyo de votantes del PP y del PSOE defraudados y cabreados, y no sin razón.

Creo, que una de las razones de su éxito, ha sido su compromiso por la gobernabilidad en cada sitio de la lista más votada.

Así por ejemplo, en Andalucía facilita un gobierno del PSOE, tanto como en Madrid del PP.

Y en Albacete capital, el grupo municipal de Ciudadanos permite que gobierne la lista más votada.

Hasta ahora ha sabido nadar y guardar la ropa, hasta que se ha metido en el barrizal de la política nacional.

Aquí Albert Rivera ha metido la pata hasta el corvejón, al  renunciar a su promesa de no colaborar en ningún frente contra la lista más votada.

Un votante moderado de derechas, igual que un votante moderado de izquierdas, puede entender que su voto sirva para permitir que gobierne quien gane las elecciones, sea quien sea.

Pero que su voto se utilice torticeramente para intentar aupar al gobierno al perdedor no lo creo, y de celebrarse nuevas elecciones, seguro que les pasará factura.

Ciudadanos se ha entregado al PSOE en contra del PP, ganador de las elecciones, sin darse cuenta de que a poco que alguien les haga un guiño a los socialistas, se quedarán compuestos y sin novia.

Hasta la próxima.

Miércoles, 16 Marzo 2016 09:06

Las rejas de la discordia

Todos conocemos la expresión “¡ancha es Castilla!”, que según el Diccionario de Refranes, Dichos y Proverbios, de Luis Junceda, era una expresión muy traída y llevada por las gentes del Siglo de Oro, “con la que uno se infunde aliento a sí mismo y anima a otros a obrar libre y desembarazadamente, sin guardar miramientos, o sin reparar en dificultades”, y en este mismo sentido lo apostilla Alberto Buitrago Jiménez, en el Diccionario Espasa de Dichos y Frases Hechas: “se emplea esta expresión para dar a entender que alguien tiene libertad – o se la toma- para hacer lo que le venga en gana, sin límites ni fronteras, como no tiene límites ni fronteras, la grande y ancha tierra castellana”.                   

Pues bien, en este ámbito y contexto habría que incluir la licencia que desde el Consistorio de Albacete se concedió por la Concejalía de Urbanismo al propietario de la Planta Baja del emblemático edificio sito en la capital albaceteña, en las calles Marqués de Molins, conocida como calle Ancha, y la calle Concepción, haciendo chaflán a ambas calles, con el objeto de permitirle retirar las diez rejas metálicas que protegían y embellecían los diez huecos de luz a ambas calles, con la finalidad de adaptar dicho local a las necesidades del negocio a instalar en el mismo por su arrendatario, al parecer, un centro odontológico, que no creo yo que, en mi corto entender sobre el tema de los dientes que se ubican en ambas mandíbulas, exigiesen para dicha instalación el arrancado de las susodichas rejas, que, por cierto, han sido extraídas, cortándolas de sus soportes con sierra, a la manera, quizás, de como se extraía una muela a la antigua usanza, de tal manera que las han dejado inservibles para recolocarlas en cualquier hueco, a no ser que se les haga un implante metálico, y seguimos hablando en términos de odontología, dejando a la indicada planta baja con unas caries de espérame y no te menees.

En este sentido parece incardinarse la actuación de la citada Concejalía de Urbanismo del Excmo. Ayuntamiento de Albacete, que ha propiciado la extirpación de las rejas del emblemático Edificio a que nos venimos refiriendo, casi con nocturnidad y alevosía, privando al mismo de un elemento esencial y connatural con su categoría y catalogación, sustrayendo a los albacetenses parte de su Patrimonio y privándoles del disfrute y goce de una obra artística, artesanal, en una acción que jamás de los jamases debió permitirse por la autoridad municipal, cuyo acto podría incluirse en ese otro clásico dicho de “salga el sol por Antequera, y póngase por donde quiera”, frase con la que se indica, según el Diccionario referido anteriormente del Sr. Alberto Buitrago Jiménez, “que una acción se va a llevar a cabo, pase lo que pase y sean cuales sean sus resultados o sus consecuencias. Se supone que tal frase se originó en el campamento de los Reyes Católicos, instalado en Santa Fe, cuando, pasara lo que pasara, aunque sucediera algo impensable, o sea, salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera, se había decidido lanzar al día siguiente el último ataque a la ciudad de Granada. La clave para entender el significado de la frase está en que Antequera, ciudad de la provincia de Málaga, estaba y está al oeste de Granada, o sea, al poniente, por lo que era y es imposible que el sol pudiera y pueda salir por allí”.

Por otra parte, extraña que, la citada Concejalía de Urbanismo, al parecer, no haya solicitado, en su caso, la autorización de la Junta de Propietarios del Edificio en cuestión, ya que las citadas rejas constituyen un ornamento fijo de la fachada del mismo y, consiguientemente, constituyen un elemento común, intocable sin el consentimiento unánime de los propietarios, quienes, además, valga la redundancia, son propietarios de dichas rejas en proporción a su respectiva cuota de participación, y si faltare ese consentimiento, es indudable que la presunta donación (a que nos referiremos más adelante) de dichas rejas, hecha por el propietario del local comercial al Ayuntamiento para pasar a formar parte del Patrimonio Municipal, es radicalmente nula.

Lo cierto es que, al parecer, este caso concreto, como en otros muchos de ingrato recuerdo, sobre actuaciones permitidas por la autoridad competente sobre estas calles y otras de la ciudad de Albacete, han favorecido la desaparición de los pocos vestigios de Patrimonio digno de Protección que albergaba la capital de los albacetenses, dejándola huérfana de Edificios que embellecían la ciudad y que eran el orgullo de la ciudadanía en general, reduciendo a un puñado, que se pueden contar con los dedos de una mano, los Edificios o instalaciones dignas de protección para solaz de los coetáneos y de las futuras generaciones, a las que, impunemente, se les ha hurtado del disfrute y del placer del patrimonio artístico e histórico en que se integran dichos Edificios, los cuales merecían por sus características especiales y por su valor arquitectónico y artístico, una protección integral y una conservación fuera de toda duda en el sentido y para la finalidad indicados.          

Este asunto, ha puesto en pie de guerra y ha motivado la conciencia proteccionista y movilizado, no sólo a los vecinos del propio Edificio en cuestión, sino también a la inmensa mayoría de los ciudadanos de Albacete, amén de las voces autorizadas en materia de Protección del Patrimonio oriundo, a cuya cabeza se ha colocado el reconocido historiador y ex miembro de la Comisión Provincial de Patrimonio, Luis Guillermo García-Saúco Beléndez, quien ha dirigido una misiva al Sr. Alcalde de la Ciudad, dando pelos y señales de la aberración cometida contra el Patrimonio Local, recordando que no solo el Edificio afectado está por entero protegido al ser obra del Arquitecto Julio Carrilero Prat, sino que las rejas arrancadas son obra del más notable artesano, maestro herrero, José Tejados Romero, artífice, además, entre otros trabajos, de la puerta y barandilla del Ilustre Colegio Notarial de Albacete, hoy llamado de Castilla-La Mancha, sito también en la calle Marqués de Molíns, a tiro de piedra del Edificio que nos ocupa, así como de la farola original de la Fuente de las Ranas, la cual, tras su insensata desaparición, en su día, ha sido reproducida por el Ayuntamiento, con más pena que gloria.

Tropelías como esta se han venido sucediendo en nuestra Capital, dando al traste con el escaso Patrimonio digno de Protección que la misma albergaba. Claro, que esto sucede por fiarse de informes de técnicos que debieran asesorarse de personas cualificadas y expertas en esta materia, y no dejarse guiar por la arbitrariedad de sus sensaciones y criterios, que, a las pruebas nos remitimos, en no pocos casos son erróneos y merecedores de repudio, y habiendo seguido esta prevención, que poco costaba, no hubiera ocurrido el desaguisado que estamos analizando, con consecuencias, a veces, de imposible o muy costosa reparación.

Contrasta esta ligereza en la concesión de esta licencia, con la cerrazón que se ha experimentado en otros  casos, y por poner un  ejemplo, me referiré al Edificio sito, también en la Capital de nuestros sinsabores, en la calle de La Feria, número 54, hoy en obras de edificación de nueva planta, pero en el que ha sido obligado guardar y respetar una fachada, en plantas primera y segunda, que, hoy por hoy, carece de cualquier interés artístico para su protección, con la consiguiente incomprensible limitación de alturas, al figurar en el obsoleto Catálogo de Bienes Protegidos del Municipio, con la calificación de Protección de Máximo grado Medioambiental, cuando todos los edificios de igual o análoga naturaleza han desaparecido en esa zona, levantándose en los solares tras su demolición nuevas edificaciones de entre siete, ocho y nueve plantas de altura, lo que pone de manifiesto el grado de discrecionalidad y de arbitrariedad con que se juega desde esa dependencia municipal, quedando la decisión de otorgar o no las licencias solicitadas al albur de que salga la sota de bastos, o del estado de ánimo de quien ha de decidir en informe presuntamente razonado. Yo he vivido en carne propia el caso del que hablo, y la contestación de técnicos y autoridad municipal no salían del “compre vuelo de la antigua Central Contable”, que no sé yo hasta dónde llega el vuelo de esa central, debe ser por lo menos hasta el infinito cielo, pues no se sabe ya cuánto vuelo se ha fugado de la misma para implantarse en otro lugar, que, por lo demás, esto es cachondo, hablando en romance paladino, si tan estricta es la calificación medioambiental y grado de protección del Edificio en calle Feria, número 54, ¿cómo es posible que por arte de birlibirloque, de la noche a la mañana, desaparezcan las restricciones que el Catálogo impone y se pueda levantar un rascacielos comprando vuelo?. Pero, ¿de qué estamos hablando?. En realidad, otra de las contradicciones que se esconden dentro de ese Catálogo y del Plan de Ordenación Urbana, es que el Edificio ubicado a la izquierda del que hablo, chaflán a calle Feria y calle García Más, tiene siete alturas, el edificio ubicado a la derecha, Feria 52, actualmente tiene cinco alturas (en su día era gemelo del de la Feria, número 54) y si sus propietarios decidieran derribarlo hoy podrían levantar un nuevo Edificio de hasta ocho plantas de altura, y, prácticamente, todos los Edificios de la calle de la Feria, a uno y otro lado de la calle, ya están edificados con siete, ocho y nueve plantas de altura. Desde luego, calificar esto de cachondeo me parece corto. En realidad nos encontramos ante una expropiación forzosa, sin indemnización, contraviniéndose todos los principios generales del Derecho que informan el Ordenamiento Jurídico y la propia Constitución Española. La lógica, la razón, la sensatez y sentido común en este caso, exigía, que en el supuesto de nueva edificación, aparte de “la chuminá” de conservar o no la fachada, alcanzar la altura actual o posible futura altura de los inmuebles colindantes. Cabe recordar, también, el caso del antiguo Colegio de Salesianos, que de ser de protección integral y absoluta, lo que impedía mover ni siquiera una piedra, de la noche a la mañana y por la precipitación de destinar su solar a la ubicación de la llamada Ciudad de la Justicia, fue descalificado y derruido de inmediato, no quedando piedra sobre piedra y en espera del parto de los montes.

Mas volviendo al tema de las rejas, desde el Consistorio se nos ha querido vender la moto o la burra, que tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando, pues ante el revuelo que el arranque de las citadas rejas ha levantado en la ciudadanía y sigue levantando, ante las razones alegadas para su irregular desprendimiento del Edificio en cuestión, se ha tratado de remediar el dislate y contra-reloj se ha buscado la solución de la donación de las rejas por su propietario al Patrimonio Municipal, con la condición de que se ubiquen en un lugar público o en algún Museo de la Ciudad, lo que suena a tomadura de pelo, a querer hacer tragar carros y carretas, cuando no piedras de molino, a los ciudadanos, pues qué duda cabe que el mejor Museo donde debieran estar las rejas es el lugar de donde nunca debieron ser arrancadas, y por ese grado de Protección total del Edificio en que se ubicaban, en realidad, ya eran Patrimonio de todos los albaceteños.

Todo este trasiego de irresponsabilidades, de sinrazones, de premuras, y de nerviosismo para tapar el hedor de un acto nefasto, que podríamos calificar de vandálico, y los casos que, entre otros muchos, he comentado anteriormente, nos deja en la duda de si existe una doble vara de medir con el resultado de un desigual trato según sea el ciudadano afectado en cada caso, estableciendo categorías de primera y de segunda entre dichos ciudadanos.

Desde luego, es impresentable que la máxima autoridad municipal haya salido por peteneras, al asegurar que respeta las 1.500 firmas que, a través, de una plataforma digital, solicitan que las rejas vuelvan a su lugar de origen, reconociendo que ahora no hay posibilidad y que hay “170.000 albacetenses que no se suman a esta petición”. Mear fuera del tiesto también llamado.

Poner de relieve que la Concejal del Grupo Municipal Socialista, Marisa Sánchez, pidió al Alcalde de la ciudad que escuche a la ciudadanía y a su sentido común, pues “los elementos patrimoniales protegidos deben estar en su emplazamiento originario y solo en el caso de que no fuera posible, por alguna afección que pusiera en peligro su conservación, deberían ser trasladado a otros espacios”; así mismo el Concejal no adscrito, Pedro Soriano, destacó al efecto que “es complicado instalar en otro inmueble unas rejas a medida o exhibirlas en un Museo por su magnitud, por lo que tal vez se queden olvidadas en un almacén. Su naturaleza está en el local del que proceden”.

En fin, un acto más demostrativo de la desidia municipal, otra patata caliente para el Consistorio que, una vez más, parece haber quedado con el culo al aire y huérfano de argumentos fiables para defender lo indefendible. Así se destruye, poco a poco, paso a paso, los escasos valores patrimoniales que quedan vivos en la Nueva York de la Mancha, según calificación otorgada, por el insigne literato de Don José Martínez Ruiz, “Azorín”, a la ciudad de nuestros amores.

MIGUEL-ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

  16 DE MARZO DE 2016

Miércoles, 09 Marzo 2016 05:49

Retrato de familia

Tras las dos sesiones de investidura, acaecidas la semana pasada, días 2-3 y 4, meridiana y clarividentemente, todos los partidos políticos que lograron alcanzar algún escaño, tras las elecciones del pasado 20 de diciembre, han quedado retratados, tanto en cuanto a su fuero interno, cuanto en el fuero externo, y se han puesto a la intemperie, sin trampa ni cartón, las miserias y las virtudes de cada cual, sin que, ahora, a toro pasado, quieran dar una mano de pintura a su estructura y a sus entrañas, pues, a estas alturas de las películas, ya no cuelan los goles que los respectivos líderes de dichos partidos políticos quieren meter a los ciudadanos y el suero que intentan inocular a los mismos no servirá para salvar al soldado Ryan, que, en más de uno y dos casos, ha quedado retratado para los restos, poniendo de manifiesto que, salvo excepciones, pocas y escasas, lo que en el fondo y en la forma han defendido los susodichos líderes, ha sido el barrer para casa y, por tanto, en aras y beneficio de sus intereses particulares y partidistas, y, en modo alguno, salvo esas escasas excepciones, han mirado por el interés general de la Nación y de los españoles, a quienes ya empieza a agotarse la paciencia viendo que con estos mimbres es impensable que España pueda volver, al menos a corto y medio plazo, a gozar del estatus del Estado del Bienestar que ya abandonamos allá por el año 2.007, hasta el día de hoy, con unas políticas suicidas de austeridad, sobremanera en la última legislatura, a base de ajustes, recortes y privación de derechos y libertados individuales y sociales, que han dejado al país a la altura del betún y sumido en la miseria, la ruina, la pobreza, el horror y el espanto, por muy mucho que el Sr. Rajoy y toda su cohorte de adláteres, acólitos, corifeos, paniaguados y mamandurrieros, tanto veteranos como jóvenes, sigan proclamando y pregonando el mantra de que hemos salido de la crisis y de que en España, de nuevo, se vuelven a atar los perros con longaniza.

Quizás lo ocurrido en esas dos sesiones de investidura no haya sido sino la consecuencia de la mediocridad y falta de altura de miras de la casi totalidad de nuestros representantes parlamentarios, que no creo yo que se correlacione directamente con el nivel de los españoles que han depositado su voto, confiando ciegamente en estos sujetos, y que soñaron, al menos, por un instante, que el resultado de las elecciones obligaría a nuestros gerifaltes a alcanzar el éxtasis de lo que en una verdadera y auténtica Democracia y Estado de Derecho se supone, cual es el entendimiento, el diálogo, el debate, el pacto y el impulso que necesita este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, volviendo a la senda de la Constitución, mas nos la han dado con queso, remedando aquel dicho que, en su día, formulara el Rey Fernando VII, según el cual “andemos todos por el camino de la constitución, y yo el primero”, y a renglón seguido, si te he visto no me acuerdo o las palabras se las llevó el viento.

Y si a la mediocridad le añadimos la corrupción galopante que, un día sí y otro también, se ha venido destapando en el Partido que sustenta el Gobierno, en funciones, de España, o sea, el PP, la inexperiencia y la egolatría que adornan a otros, tales como Podemos, y las exigencias de quienes pescan en río revuelto la independencia de la vieja madre patria, léanse, ERC, CiL o PNV, nos puede resultar un cóctel mortal de necesidad, que no tendrá como consecuencia primera sino dejar varada a España en un “impasse” que no van a permitir los mercados (¡Ay los mercados!) y que la harán retroceder a siglos atrás de nuestra historia.

Podemos empezar por el primer responsable de este desaguisado, por ser el partido más votado y que más escaños ha obtenido, tal como gustan de proclamar sus dirigentes, el Partido Popular, con un Mariano Rajoy, con el que todo empezó cuando en la primera ronda de consultas y tras el encargo del Rey Felipe VI de que intentara la investidura, renunció, pura y simplemente, como quien renuncia una herencia, alegando no contar con  los apoyos necesarios para no hacer el ridículo en la sesión de investidura, la cual quería alcanzar por la puerta de atrás, precisamente alegando ser el Partido más votado y con más escaños, el Partido que había ganado (relativamente) las elecciones y que era la tradición en España desde el readvenimiento de lo que llamamos democracia que el Partido que había ganado las elecciones era al que correspondía formar Gobierno, en una palabra, que el Sr. Rajoy, ante tales argumentos, creía y esperaba que todos los demás grupos parlamentarios confesaran sus culpas y pecados, hicieran acto de contrición y a renglón seguido inclinaran la cabeza y de rodillas, cayeran de bruces ante el Patriarca Mariano y le elevaran a la Presidencia del Gobierno por aclamación indubitada e incontestada, porque sí, porque es el más guapo y porque es el único que sabe estar en el sarao europeo y el único que sabe codearse con la Matriarca Europea, Frau Angela Merkel. Era un deseo y un intento de poco menos que reeditar la Ascensión de la Virgen María, en cuerpo y alma, a los cielos. Pero fue que no, pues una cosa es ser negativo e indolente y otra muy distinta ser tontos de capirote, de solemnidad o de remate y este buen intento del viejo zorro cayó en saco roto y nadie le siguió el juego, afortunadamente. Por si fuera poco, en la segunda ronda de consultas, entró en el despacho real declinando que, de nuevo, su Majestad, el Rey de España, le encargara el intento de formar Gobierno, lo que no hizo, junto con el primer desplante, sino poner de manifiesto el poco coraje y valor de este hombre para ocupar la dignidad de ser, de nuevo, Presidente del Gobierno, pues hay que recordar sus dos fracasos en las elecciones de 2.004 y de 2.008, ante el Sr. Rodríguez Zapatero, Don José-Luis, y que si en las de 2.011 alcanzó una mayoría histórica no lo fue por méritos propios, sino más bien, por demérito del propio Sr. Rodríguez Zapatero, que se las puso, como a Fernando VII, “a huevo”, pues las habría ganado igualmente siendo cabeza de lista el “Chikiricuatre” .

Podemos seguir con Podemos, valga la redundancia, o sea, el Partido de Pablo Iglesias, y sus llamadas Mareas, que animado por el resultado obtenido en la cita electoral (69 escaños en conjunto) se ha creído el Rey del Mambo, el líder de un movimiento revolucionario llamado a subvertir el orden mundial y paladín de los derechos y las libertades ciudadanas, como si los demás fueran unos convidados de piedra y no supiesen lo que son los juguetes. Soberbia, egolatría, nula educación, vengativo, malos modos y peores maneras, haciendo de cada una de sus intervenciones un mitin guerracivilista de los albores del 36, pareciendo mentira que presumiendo de un cierto bagaje conceptual e intelectual, sea capaz de caer tan bajo, lo que hace que su discurso caiga  en el esperpento y en el ridículo, lo que se puso de manifiesto cuando se autoproclamó Vicepresidente del Gobierno y reclamó para sí y para sus compinches poco menos que la totalidad de las carteras ministeriales, entre ellas las más trascendentales e importantes, considerándose poco menos que “El Elegido”, el nuevo Mesías aterrizado desde las galaxias en la tierra para dar lecciones de todo tipo a quien, en su corta andadura pública y ocupacional, no ha hecho otra cosa que dar clases en la Universidad y postularse como titiritero en las tertulias televisivas, pero que ignora lo que es ganarse el pan con el sudor de la frente. No es de extrañar que el ex fiscal anticorrupción y ex eurodiputado de Podemos, Carlos Jiménez Villarejo, haya puesto a caldo a Pablo Iglesias y sus Mareas, por no haber facilitado, con su abstención, la investidura de Pedro Sánchez, poniendo a caer de un burro al autoidolatrado lider del nuevo Partido; no es de extrañar, así mismo, que la mitad de los electores de Podemos hayan censurado el no de Iglesias a la investidura de Sánchez; y no sería de extrañar que con esta actitud del Sr. Iglesias, se haya llegado a un punto de inflexión que suponga el derrumbamiento del Partido, a cuyo efecto hay que sumar en su debe la dimisión anteayer del “número tres” de Madrid y  Secretario de Organización de Podemos, Emilio Delgado, quien abre una nueva crisis interna en la formación en una de las regiones baluartes del Partido, que hay que sumar a los problemas regionales acaecidos en el País Vasco, en La Rioja, en Galicia, en Cantabria y en Cataluña, hartos del Caudillaje totalitario de un Pablo Iglesias que parece dispuesto a cargarse el Partido, que adolece ya de tantas fracturas que parece ser el epicentro de un terremoto, que le hará caer como un castillo de naipes.

Y si seguimos arañando en el espectro parlamentario, nos hallamos con los partidos nacionalistas e independentistas, léanse, Ezquerra Republicana (ERC), Convergencia y Libertad (CiL), y Partido Nacionalista Vasco (PNV), que yo me pregunto, que si no quieren saber nada ni nada esperan del Estado Español, ¿qué coño hacen presentándose a unas elecciones para amueblar el Parlamento Español? Desde luego, desde esta premisa, incurren en una “contradictio in terminis” escandalosa y les califican como unos advenedizos que lo único que quieren es chuparle la sangre a España y al resto de los Españoles, por su cara bonita y porque se creen de una pasta especial y de un ADN que les hace superiores al resto de los mortales y que no prestarán su apoyo como no sea a costa de envilecer aún más a la Nación Española, como lo han venido haciendo desde las primeras de cambio, a través de las diez legislaturas consumidas, sobremanera cuando se han necesitado sus votos para afianzar una mayoría simple obtenida por PP y PSOE, o sea, en definitiva, unos chupasangres, aprovechados y deplorables que han vivido y siguen viviendo del chantaje y la triquiñuela. Por cierto, que esto se acabaría obligando a estos partidos a presentarse en todas las cincunscripciones nacionales y haciendo el recuento de votos por la suma total de los conseguidos a ese nivel.

Mención aparte merece Izquierda Unida (IU) que solamente ha conseguido sacar dos escaños, o sea, representación parlamentaria por los pelos, que se llama, y con un representante, Alberto Garzón, a quien se le ha puesto la cara como un pan al oír de Pablo Iglesias la exigencia a Pedro Sánchez, a cambio de su apoyo, de concederle una cartera ministerial, cosa que ni en sueños pensaba este hombre, hasta el punto de que le ha entrado un subidón de bilirrubina y se ha creído imprescindible para la buena gobernanza del país, por lo que ante la negativa de Sánchez a romper sus conversaciones con Ciudadanos y tras el acuerdo alcanzado con Albert Rivera, ha sido el primero en levantarse de la mesa de negociación con el resto de lo que se llaman izquierdas, salvo el PSOE. Hubiera sido como el premio gordo de la lotería y eso sin siquiera echar a la misma. Ya soñaba con el coche oficial, la secretaria y el rendez vous y pleitesía de la ciudadanía en general.

Y dejamos para el final, a Ciudadanos (Albert Rivera) y al Partido Socialista Obrero Español (Pedro Sánchez), por haber sido los únicos capaces de haber entendido el mensaje electoral de la ciudadanía, de haber tenido arrestos para sentarse a negociar, sin esconder sus cartas ni un as bajo la manga, y haber dado una lección magistral al resto de las fuerzas políticas, (dejando a salvo a Coalición Canaria, único partido, fuera de PSOE y C’s, que ha sabido estar a la altura de las circunstancias), las cuales han quedado retratadas como lo que son: mediocres, oportunistas, hipócritas y no aptos para afrontar los retos que la Nación Española tiene planteados. Solo dos hombres, Pedro Sánchez y Albert Rivera, o Albert Rivera y Pedro Sánchez (con la excepción de Ana Oramas, de Coalición Canaria) han estado a la altura, comportándose como verdaderos “HOMBRES DE ESTADO” y no como ratas de alcantarilla. Y ello lo ratifica el que, tras la derrota, hayan manifestado que mantendrán en todos sus puntos y comas el acuerdo alcanzado, que sigue vigente para salvar a España de la inamovilidad y el descabezamiento gubernamental. Por ello, pese a que los agoreros califican de “fracaso” y “derrota histórica” la sufrida por Sánchez, nada más lejos de la realidad, pues ha sido, con diferencia, sobre todo respecto de Rajoy, quien se atrevió a coger el toro por los cuernos y comenzar a hablar y dialogar con todos los partidos, salvo, como es natural, con el presidido por Don Mariano, a quien hay que alejar del poder y evitar que siga en sus trece como si nada hubiera pasado y esté pasando en su partido, que, por cierto, ha sido calificado en sede judicial como “organización criminal”. Ahora se destapa pregonando  que Sánchez, por su falta de apoyos iniciales cuando recogió el guante que le tiró el Rey Felipe VI, envalentonado y amagado en la barrera sin haber siquiera sido capaz de asomar la cabeza por encima del burladero, espeta al líder socialista la siguiente perla: “usted ha usado las instituciones y eso es corrupción”, precisamente quien en su partido está hasta las cejas de ídem, lo que demuestra la incapacidad e inhabilidad de este hombre para seguir ostentando el poder, pidiendo ahora al Sr. Sánchez que se abstenga y le deje gobernar en minoría. Valiente que es, ahora que la piel del oso ya cuelga del perchero de Sánchez y Rivera.

Nada de fracaso, nada de derrota, sino antes al contrario, una auténtica y verdadera victoria, un auténtico y verdadero éxito, por parte de Sánchez y Rivera, quienes han dado sopas con onda al resto de esta pléyade de ineptos que asientan sus antifonarios indignamente en los escaños del Congreso de los Diputados.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  9  de marzo de 2016

Lunes, 07 Marzo 2016 13:30

El compromiso de Pedro Sánchez

El compromiso de Pedro Sánchez frente a la pinza del interés del PP y Podemos

La capacidad de liderazgo se demuestra en la diferencia  entre interés y compromiso. Cuando uno está interesado en hacer algo, lo hace solo cuando le conviene, pero cuando está comprometido, simplemente, lo hace.

Pedro Sánchez y el PSOE han demostrado la pasada semana este compromiso con España  proponiendo un Gobierno de progreso y reformista en acuerdo y diálogo con otras fuerzas políticas que es la interpretación de la voluntad popular expresada en las urnas el pasado 20 de diciembre.

Ha prevalecido el compromiso socialista con el interés general y Pedro Sánchez aceptó  el encargo del Rey para someterse a un debate de investidura, cuando a quien le correspondía asumir esta responsabilidad, el señor Rajoy la rehuyó por interés.

Los socialistas no hemos hecho ningún ejercicio de voluntarismo y hemos asumido la aritmética parlamentaria que nos obligar a sumar, a pactar, a dialogar y en virtud de este acuerdo, hemos suscrito un   Programa de Gobierno con 200 medidas con un pacto social y político que necesariamente debía ser transversal.

Nuestro compromiso es con el cambio para frenar la desigualdad y los recortes sociales y de derechos, para atender a siete  millones de españoles en situación de emergencia social, para devolver a los trabajadores sus derechos, para revitalizar la ley de dependencia, para frenar la desafección de los ciudadanos hacia sus instituciones desterrando la corrupción y   para que la sanidad y la educación queden blindadas como derechos en nuestra Constitución.

Hemos oído la voz de los ciudadanos que quieren un cambio de modelo económico y energético, un compromiso con el cambio climático para reducir las emisiones de CO2 y prohibir el fracking, un proyecto que ponga fin a las tensiones territoriales con un modelo de convivencia que ayude a integrar y no a separar nuestra identidad nacional y territorial y un  gran pacto nacional para la Educación, para la sanidad, para  la cultura y contra la violencia de género.

Por compromiso con España y los españoles hemos propuesto un presupuesto extraordinario de 7.000 millones de euros para un ingreso mínimo vital para familias sin ingresos, un complemento salarial contra la pobreza, una ley de lucha contra la pobreza energética y medidas que acaben con los desahucios.

A todo esto y mucho más el PP ha dicho no sosteniendo con contumacia por interés  que la presidencia del Gobierno tenía  que ser para el señor Rajoy cuando 8 de 10 españoles opinan que su tiempo político se ha terminado.

Y a todo esto PODEMOS, también, por interés electoral, ha dicho que no, a pesar de que el 50% de sus bases no están de acuerdo con la decisión de sus líderes.

Los españoles tienen claro que Podemos y PP son los responsables prácticamente exclusivos de que un pacto para un Gobierno del cambio no haya sido posible, un 80% se muestran críticos con su postura a la hora de impedir la formación de un nuevo Gobierno y el 50% de los votantes tanto de PP como de PODEMOS, eran contrarios a esta negativa.

Para Pedro Sánchez, el Gobierno del cambio ha dejado de ser una opción, es una realidad irrevocable tras las pasadas elecciones. Los socialistas durante la pasada campaña dijimos en calles, pueblos y plazas que los españoles urgían un cambio y que éste necesitaría de la necesaria concurrencia del PSOE y si no, no habría cambio.

No hay derrota socialista tras el debate de investidura, hay el triunfo de un pacto de 130 diputados en el que continuaremos trabajando para seguir sumando. Durante los dos meses que nos quedan por delante el PSOE va a mantener la misma actitud que asumió desde el encargo del Jefe del Estado: voluntad de consenso y diálogo con un compromiso irrevocable para un Gobierno del cambio a favor del interés general mediante un pacto transversal con otras fuerzas políticas.

Reiteramos nuestro compromiso con los retos y desafíos que nos plantea la sociedad española  y en este nuevo período que se abre nosotros seguiremos negociando propuestas  porque los españoles han podido ver que el  sí ha sido un compromiso con el cambio y el no las excusas del interés.

Manuel González Ramos

Secretario general PSOE-Albacete y diputado nacional

Sábado, 05 Marzo 2016 12:04

En política, ¿vale todo?, ¿o no?

¡Y pensábamos que teníamos una democracia consolidada!.

Los días transcurridos y los sucesos ocurridos a nivel político desde el 20 de diciembre demuestran que -al menos entre la clase política- eso no está nada claro.

Sí creo que a nivel social la democracia está arraigada y no temo a quienes se pretende presentar como destructores de lo conseguido hasta ahora porque considero suficientemente maduro e inteligente al votante español y no lo va a consentir.

Cada idea política tiene su tope de votantes, y los españoles el 20 de diciembre lo que dijeron, y no otra cosa, es que no quieren que ninguno de los cuatro partidos que ahora lideran los escenarios políticos gobierne con amplia mayoría, sino que estos se pongan de acuerdo.

La intención de voto podrá ir cambiando, pero siempre lo hará de forma que nadie pueda modificar los fundamentos de nuestra Constitución, cuya reforma y actualización no van a desvirtuarlos.

Pero vayamos a las curiosas contradicciones que a diario nos ofrecen nuestros políticos, y que hacen que el pobre contribuyente que parecía que se quería implicar un poco más en “el arte de lo posible” pierda la fe en la política y termine alejándose nuevamente, como viene ocurriendo generación tras generación.

¿Vale todo en política?. Si así fuera, ningún insulto sería más grave que otro, pero terminaríamos llegando a la convicción de que por la vía del agravio y el enfrentamiento visceral, cada vez será más complicado que España avance a velocidad de crucero.

Todos sabemos que la energía que nuestros políticos dedican a resaltar sus diferencias, no es otra cosa que un freno al avance de nuestra sociedad.

Y una cosa más, si creemos que todas las ideas son respetables, lo serían tanto las de centro como las llamadas extremas, y entonces Podemos habría de respetar al PSOE; el PSOE, al PP; el PP a Ciudadanos; y Ciudadanos a Podemos y viceversa.

Por otro lado, para quien diga que no todo vale, si se es consecuente, no valdrían las formas, ideas y propuestas de ningún partido político, y me refiero sobre todo a PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos que es a quienes los electores hemos encomendado la tarea de ponerse de acuerdo.

La verdad es que no creo que en este semestre lleguen a un acuerdo los caballeros de nuestra mesa redonda patria. Solo lo harán si llegan al convencimiento de que unas nuevas elecciones repartirían las fuerzas nuevamente sin mayorías hegemónicas y, entonces, sí que se verían obligados a pactar.

Que tras unas segundas elecciones –que considero lo más probable- se diera lugar a unos terceros comicios, sería escandaloso y no tengo tan mala opinión de nuestros políticos.

Por mojarme, mi opinión es que en España los políticos ya no se clasifican entre la derecha y la izquierda, no hay más que oír a los más radicales de todos los partidos (que en todos los hay). Los hemos de clasificar entre sosegados -partidarios de un cambio lento- o exaltados -que lo son de  una revolución-.

Creo que me estoy haciendo viejo porque me encantaría creer en los que proponen una revolución, pero tengo que reconocer que me quedo con los que nos ofrecen un cambio más tranquilito.

No me gusta nada el sistema, no me gusta el capitalismo, tampoco las vergonzosas diferencias económicas entre los habitantes de nuestra España y mucho menos si miramos allende nuestras fronteras.

Me encantaría poner un granito de arena a favor de la revolución. Pero prefiero que no sea cruenta y creo que todas lo son.

Y no me extiendo más porque el tema da para escribir una Wikipedia entera.

Albacete, 5 de marzo de 2.016

Miguel López Valles.

Viernes, 04 Marzo 2016 01:39

Sin sorpresas

Esta semana venimos asistiendo a la crónica de un fracaso anunciado.

Una pérdida de tiempo sin sentido y que solo lleva a aumentar el enfrentamiento y la animadversión de unos con otros.

Y no lo entiendo, si hay que ir se va, pero ir “pa na” ….

En las intervenciones del debate de investidura, más propias de una moción de censura, han dedicado más tiempo a descalificarse y faltarse el respeto, que a proponer soluciones razonables y asumibles para los problemas de los españoles, por lo que después de lo dicho, las posiciones de cada uno son insalvables para el resto.

Sin contar que, desde el momento en que Sánchez el breve se negara a reunirse con Rajoy, las cuentas estaban hechas y ninguno obtendría suficientes apoyos para formar gobierno.

Rajoy porque, teóricamente solo podría negociar y acordar con Ciudadanos.

Y Sánchez tampoco lo tenía más fácil.

Y es que intentar aglutinar al resto en un cordón anti PP era poco menos que imposible.

Tanto como mezclar churras con merinas, o lo que es lo mismo, Ciudadanos con Podemos.

Era pretender juntar el agua y el aceite.

Y a ese potaje imposible, además necesitaría añadir el variopinto resto de la cámara, con un resultado incomible.

Pero era la única oportunidad real de Sánchez para poder pasar a la historia como Presidente del Gobierno de España.

Únicamente Rajoy, que le había ganado ampliamente, le podía impedir lograr su sueño.

Y es que solo el que ha quedado primero puede disputarle la presidencia al que ha quedado segundo, de ahí su negativa, hasta en diecisiete ocasiones, siquiera sentarse con él.

Y como las matemáticas son una ciencia exacta, el resultado estaba cantado.

Ahora tras los insultos y descalificaciones de esta semana, Sánchez seguramente este viernes tampoco consiga los votos necesarios para ser investido Presidente.

Con lo que nuestros políticos seguirán mareando la perdiz y perdiendo un tiempo precioso que todos acabaremos pagando.

Total para disolver las Cortes a primeros de mayo y convocar nuevas elecciones para el 26 de junio, a las puertas de vacaciones.

Para este viaje no necesitábamos estas alforjas.

Hasta la próxima.

Miércoles, 02 Marzo 2016 06:28

La hora de la verdad

Como en los toros, antaño a las cinco en punto de la tarde, y hogaño a las seis, también en punto, de la tarde, que en esto de los tiempos y las horas el arte de Cúchares es inflexible, y quien no esté atento a esta liturgia corre el peligro de quedarse fuera de la plaza avistando la faena del maestro matador, desde la tronera que da acceso a la grada. Pues bien, este día uno de Marzo de 2.016 (a la manera como en los idus de marzo) va a comenzar la puesta en escena de la escena, valga la redundancia, para intentar alcanzar la investidura que permita la formación del nuevo Gobierno de España, a las dieciséis horas y treinta minutos, según ha previsto el Presidente de la Cámara Baja, Patxi López, y caso de no producirse esa investidura a las primeras de cambio (lo que se votará el día 2 de marzo), se intentará en una segunda oportunidad, cuarenta y ocho horas después, o sea, el jueves día cuatro de marzo, aunque el propio Presidente estaba estudiando la posibilidad de pasar esta segunda votación al sábado 5 de marzo, lo que ha hecho estallar al que se cree el gran perjudicado por este lance, el Partido Popular, con su Presidente a la cabeza, el ínclito Presidente del Gobierno, en funciones, Don Mariano Rajoy Brey, amén de su lenguaraz portavoz en el Congreso de los Diputados, Rafael Hernando, sí aquél parlamentario que en vez de acompañar las comidas con un buen vaso de vino, tinto o blanco, parece hacerlo con una botella de vinagre, por lo desabridas, agrias, insípidas, insulsas y antipáticas intervenciones, y han agarrado tal rabieta, como los chiquillos cuando se les quita un juguete, anunciando que ante tal situación, de producirse, recurrirían al Tribunal Constitucional, como ya han acostumbrado a hacer en toda esta Legislatura que no acaba de finiquitar, buscando siempre en el más Alto Tribunal de la Nación lo que debería ser objeto de obtención por medio del diálogo, el debate, el pacto y el consenso, pero ya sabemos que las huestes del Partido Popular y sobremanera sus prebostes están acostumbrados al ordeno y mando, a la “manu militari”, al Decreto-Ley, o sea, precisamente a todo aquello que se aleja de ese diálogo, de ese debate, de ese pacto, de esa disquisición que constituye el fundamento y el alma de la democracia y que tanto se echa en falta, sin embargo, en las repúblicas bananeras bolivarianas y totalitarias. Aunque, tranquilos todos, puesto que en la Junta de Portavoces ya se ha acordado que la segunda sesión sea el 4 de marzo.

Pues bien, viendo como en los prolegómenos y antesala de estos días fundamentales para despejar las dudas acerca de la formación del nuevo Gobierno que ha de tomar las riendas de este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, y cómo se toma el Partido Popular cualquier decisión, que consideran una agresión directa al alma del Partido y una afrenta a su jefe de filas, Mariano Rajoy, es impensable contar con él, por muchas misivas que a éste le remita el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, instando a esta formación política a sumarse al pacto alcanzando por el PSOE y ellos mismos, con el fin de sacar a España de este “impasse” en que se halla que no conducirá sino a la nueva convocatoria de elecciones, lo que supondrá, de un lado, un nuevo gasto electoral, cifrado en unos 160 millones de euros, de otro, que lo más probable es que los resultados sean análogos si no iguales, diputado más arriba o abajo respecto de los obtenidos en los comicios del pasado 20 de diciembre, y finalmente, una pérdida de tiempo que el país y su economía no pueden permitirse, so pena de ahondar más profundamente en los problemas que actualmente padecen España y los españoles, a saber, fundamentalmente, la sangría que para los ciudadanos supone esa lista de paro que no acaba de disminuir, por mucho que nos quieran hacer ver que se hayan creado 600.000 puestos de trabajo, lo que no es sino falso de toda falsedad, pues está pasando lo que pasaba con Penélope, que lo que tejía por el día, lo destejía por la noche, no acabando de terminar nunca lo que había de tejer, y está claro con un pequeño ejemplo: en la semana tecnológica que está celebrándose en Barcelona, un responsable de la misma, en televisión, anunciaba a bombo y platillo las bienaventuranzas que incardinarían a Cataluña y de rebote a España, la celebración de tal evento, pues se generará un impacto económico cuatrocientos millones de euros, y se crearán tropecientos mil puestos de trabajo, en fin, de los beneficios habría que ver con qué piedra filosofal los midió, y respecto al trabajo (azafatos, limpiadores y otros, sic), está claro que lo serían por los días que durara la feria, pero que, acto seguido a su finalización, volverían a engrosar la larga lista de parados, de manera que se podrá glorificar el mes de Febrero sobre una cierta cantidad de personas que habrán abandonado la lista del paro, pero que en Marzo volverán a integrarla de nuevo y si algún puesto se queda remoloneando lo será, como casi todos, de carácter temporal y precario.

Pero, a lo que vamos, ahora ha llegado la hora de la verdad, la hora de retratarse ante Dios y los ciudadanos, la hora de comportarse como un verdadero “hombre de Estado”, como un político que ama a su patria, como un ser que debe elegir entre el bien general, en interés de todos los españoles, o el bien particular de una sola formación política, de dejarse de remilgos, delicatessen e idioteces, y de dar la cara, aunque a alguno se la partan, para lograr que España siga pudiendo tener chance en el concierto internacional, es hora de aparcar los rencores partidistas, las desavenencias infantiles, de poner de manifiesto, repito, ante Dios y España, que estamos en la patria de los Reyes Católicos, de Cristóbal Colón, de Carlos I de España y V de Alemania, de Felipe II, en cuyo reinado no se ponía el sol, y de tantos y tantos que han ido jalonando la historia de nuestro país como un país a tener en cuenta en el concierto del mundo occidental, serio, formal y merecedor, por tanto, de respeto y consideración, de lo contrario volveremos a ser el espantapájaros que, lamentablemente, en algunos períodos de nuestra historia hemos sido y representado, siendo el hazmerreír de propios y extraños y sumiéndonos en la incuria y el aislamiento.

Y es que, Mariano Rajoy y el PP quieren revertir lo que ellos permitieron con su indolencia, su cobardía y su falta de responsabilidad, al haber rechazado ser los primeros en el intento de formar Gobierno, hasta por dos veces, y parece, que podría darse una tercera, en caso de fracaso de Pedro Sánchez y en el supuesto de que Felipe VI volviera a encomendar al Sr. Rajoy la formación de Gobierno, pues ya se ha dejado oír desde las filas peperas que el Sr. Rajoy no asumirá el reto a no ser que tuviera una mayoría garantizada para formarlo, lo que es tanto y no son tontos, de querer echar la lotería solamente en el supuesto de que supieran que el número de su décimo va a ser el premiado en el sorteo correspondiente.

Si de veras, el PP quiere prestar un servicio impagable a la nación española, debería votar a favor o, en su caso, abstenerse en la segunda votación de investidura del Sr. Sánchez (¡ojala lo fuera en la primera!) y así lavaría un poco la imagen tan deteriorada, lamentable y execrable que se ha ganado a pulso, con tanto trinque, por activa y por pasiva, dentro de sus filas, lo que no conseguirá con declaraciones como las de la Reina del Caloret, Rita Barberá, proclamando a bombo y platillo su inocencia y su ignorancia acerca de que era la capitana de un barco en el que hasta las ratas trincaban. Pero esto, quizás, sea demasiado pedir, para un hombre, Don Mariano Rajoy Brey, que se aferra a su cargo como una lapa, que no ama sino su egolatría de seguir siendo Presidente del Gobierno de un país que va a acabar, a base de recortes y análogos, dejándolo hundido en la miseria, en la pobreza, en el dolor y en el espanto. Es hora de que alguien, en el Partido Popular, o incluso el propio Monarca le llame a capítulo y le haga ver la realidad. Pero conociéndole, me parece que va a preferir morir, matando, llevándose por delante al PP y al conjunto de los españoles.

MIGUEL-ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

   2 de Marzo de 2.016

Miércoles, 24 Febrero 2016 07:57

Hay que tener cara

O mejor dicho, hay que tener más cara que espalda, o más cara que un saco de perras, o más cara que culo, o un morro que se lo pisa, que así de fértil es el refranero español del que ya sabemos que es, a la vez, tan certero, como puñetero, pues todos estos refranes se refieren, por modo hiperbólico, al caradura y desvergonzado, que todo lo avasalla en su provecho, sin que, por lo regular, nadie, si acaso antes al contrario, le pare los pies, tal como se expresa en el Diccionario de Refranes, Dichos y Proverbios, de Luis Junceda.

Pues bien, todos estos refranes vienen al caso de nuestro Presidente, en funciones, del Gobierno de España, Don Mariano Rajoy Brey, quien ni corto ni perezoso, a estas alturas de la película y sin que haya dejado, desde el primer momento, de postularse como el primer actor, a fin de obtener la investidura para formar el nuevo Gobierno de la nueva legislatura derivada de las elecciones del pasado 20 de diciembre de 2.015, aunque le temblaran las piernas en el momento crucial de su designación por el Rey de España, Don Felipe VI, por duplicado ejemplar, es decir, la primera, renunciando a intentar obtener esa investidura, una vez designado por el Monarca español para conseguirla, y la segunda autoexcluyéndose para el intento, pensando que, quizás, en esta segunda ocasión Don Felipe cayera en la trampa y la insensatez de tomar la decisión de que se repitieran, de nuevo, los comicios electorales, a ver si a la segunda, al Sr. Presidente, en funciones, le salía mejor la jugada y conseguía arrasar en las urnas, lo que, visto como está el patio, lo más probable es que aún consiguiera una victoria más pírrica que la conseguida el 20 de diciembre, que, a fuer de ser sinceros, acabó siendo una derrota, al haber perdido 63 escaños (de 186 que tenía) y descender en porcentaje de votos casi a la mitad (28’72%, frente al 44’6% anterior), lo que demuestra que, a veces, la victoria se convierte en la más amarga de las derrotas de un candidato a Presidente del Gobierno. Pues bien, el Monarca español, que de tonto no tiene un pelo, no se dejó llevar por los cantos de sirena que se entonaban en los alrededores del Partido Popular, y, con acierto y como debe ser el cumplimiento de su obligación constitucional, designó candidato para el intento de lograr la investidura al líder del Partido Socialista Obrero Español, Pedro Sánchez, quien, igualmente, en aras de su obligación y alta responsabilidad como líder del segundo partido en escaños y porcentaje en las citadas últimas elecciones, recogió el guante, con sumo gusto, y se puso manos a la obra a fin de conseguir los apoyos necesarios para lograr la investidura y, por ende, el derecho a formar Gobierno y sacar a España de este impasse en que se halla sumida al no aceptar el Sr. Rajoy el mandato que el Rey le ofreció. Lo raro de todo este proceso es que, recién terminado el escrutinio de las urnas, y desde el propio 20 de diciembre de 2.015, el Sr. Rajoy propalaba a los cuatro vientos que, por ser el ganador de la cita electoral, era quien debía intentar formar Gobierno, lo que proponía y defendía como algo que debía ser, sí o sí, porque siempre había formado Gobierno el líder del Partido que había ganado las elecciones, como si esto fuera un principio recogido en la propia Constitución Española, y nada más lejos de la realidad, lo que, además, no casaba, en absoluto, con su indolencia y abulia, una vez obtenido el mandato, para acabar renunciando, alegando que no tenía los apoyos necesarios, lo que chirría por todos sus costados, ya que para llegar a ese consenso respecto a su persona como nuevo Presidente del Gobierno, la única razón alegada, además de haber sido el ganador de las elecciones (que ya hemos visto victoria pírrica y amarga), lanzó un órdago a los pares y a la grande, proponiendo, por sí y ante sí, la gran coalición, PP, PSOE, Ciudadanos, pero sin mover ficha alguna en cuanto a propuestas y pactos, con la sola finalidad de impedir que otra gran coalición, la que él llamaba y llama, de perdedores, PSOE, Podemos y Partidos minoritarios, le mojasen la oreja y lograran llegar a un consenso para formar Gobierno, de cuya propuesta se inducía claramente, que el Presidente, en funciones, se proponía, así mismo, como nuevo Presidente del Gabinete a formar, y lo que parecía más claro que negro, es que pedía un cheque en blanco a los otros dos Partidos (PSOE y Ciudadanos) para seguir gobernando como lo ha venido haciendo en los últimos cuatro años, en base a un rodillo apisonador y aplastante, usando y abusando del Decreto-Ley, y sumiendo a la oposición en la miseria e incuria parlamentarias al impedirle el ejercicio de sus funciones y obligaciones en el arco parlamentario, por lo que el Sr. Rajoy, a la vista está, carece de facultades para el diálogo, el pacto y el consenso con otras fuerzas políticas distintas de las de sus siglas, e incluso, con éstas mismas, pues a la vista está y demostrado queda que, como Presidente del Partido, ha ejercido el mando con prepotencia, arrogancia y despotismo, por muchas reuniones que haya tenido y tenga a bien tener con el Comité  Ejecutivo Nacional de esta formación política, pues en ésta a la orden del día, está el ordeno y mando y el dedazo del Sr. Rajoy.

Por lo demás, y habiendo faltado a su obligación como líder de la fuerza más votada y a su designación como candidato realizada por el Rey de España, una vez que este testigo lo ha cogido Pedro Sánchez, en vez de apartarse y dejar el camino libre y expedito para que aquél haga su labor, el Presidente, en funciones, y sus acólitos, adláteres, corifeos, paniaguados y mamandurrieros, no están haciendo otra cosa que poner palos en las ruedas de las carretas del Sr. Sánchez, para verle descarrilar, a fin de retomar la iniciativa, que como hemos visto, la ha cedido el propio Sr. Rajoy. Pero, ítem más, cómo este hombre, aun con todo lo que está cayendo sobre el Partido que, con mano férrea, gobierna, hasta chuzos de punta, como vulgarmente se dice, con las tramas de corrupción más insidiosa, alarmante, execrable, abominable, detestable, odiosa y repugnante, tiene la cara (dura, por lo demás) de seguir postulándose para repetir como Presidente del Gobierno, como si lo ocurrido en Valencia, Madrid o cualquier otro sitio, que haya salido o esté por salir, no tuviera nada que ver con él, que de ser así, habría que, por este solo hecho de no enterarse de “ná”, quedar eliminado e inhabiliado para ejercer la alta responsabilidad que debe presumirse en un Presidente del Gobierno de España, pero para él, parece que los asuntos de sus ex tesoreros (con Bárcenas a la cabeza, como caballo de Troya, con la destrucción de los discos duros de los ordenadores y agendas), la Gúrtel, la Púnica, la Taula y demás operaciones levantadas por el Ministerio Fiscal y la Policía Judicial, registro por medio, por tres veces, de la propia Sede del PP, en la calle Génova de Madrid, y el propio carácter de investigado del propio Partido, aunque lo sea a título de beneficiario, fueran suficiente para que tomara las de Villadiego, y discretamente y sin hacer ruido, hacer mutis por el foro y dejar que otro ocupe su lugar, pero, al paso que vamos y conociendo al sujeto, parece que esto va a ser tanto como pedir peras al olmo, siendo escandaloso que nadie, en el Partido Pepero, cuestione su liderazgo ni sea capaz de cantarle las cuarenta a quien, desde luego, por todo lo antedicho, siendo el máximo dirigente del Partido, no puede negar responsabilidad y mirar para otro lado, en un Don Tancredismo obsceno, que no hace sino echar más tierra, lodo y barrizal sobre el Partido de la Gaviota  (o, ¿es un charran?, o, ¿es un albatros?), que parece que hasta el logotipo se halla ya en la incertidumbre, la confusión, el mareo  y la zozobra que reinan en la Sede y en el Partido Popular.

Por ello, aunque de extraño no tiene nada, conociendo al sujeto, causa un cierto asombro la letanía que ha venido prodigando en la última cumbre de la UE en Bruselas, a cuento del llamado “brexit” de Inglaterra, y en la que nuestro mandatario, en funciones, ha ejercido de voncinglero mayor del reino, propalando la idea de la imposibilidad de formar Gobierno, de que él era el ganador de las elecciones y de que iríamos de nuevo a las urnas, creando el desconcierto entre los socios europeos respecto a España, lo que ya deja puesto de relieve el Hombre de Estado, que el Sr. Rajoy cree encarnar. Pero ya sabemos, que en su ideario esquizofrénico no hay más salida para España que él, o sea, “el PP o la nada”. Valiente título de demócrata.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

24 de febrero de 2016

    

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