Miércoles, 17 Febrero 2016 04:55

Hay que tener valor

O poca vergüenza torera, o no darse o no querer darse cuenta del entorno, para seguir, erre que erre, postulándose y proponiéndose, por ser quien soy y sin contar con Dios ni el Diablo, como candidato a intentar la investidura y, consiguientemente, pasar a formar Gobierno, con la que está cayendo sobre el Partido Popular en general y, especialmente, sobre las cúpulas del Partido en la Comunidad Valenciana (donde ya se habla sin ambages de una refundación, incluso con otras siglas) y de la Comunidad de Madrid (donde ya se ha nombrado una gestora presidida por Cristina Cifuentes) y, además, en la Sede Nacional, o sea, en Génova, por poner los  últimos ejemplos clarividentes y que parecen haber puesto el estoque de la corrupción en todo lo alto y ser suficiente esta estocada para hacer doblar al toro y que ruede sin puntilla, a la manera como despachaba los toros Manzzantini, que se convirtió en el torero preferido de Madrid, caracterizándose por su extraordinaria forma de ejecutar la suerte de matar, llegando a ser conocido como “el rey del volapié”,  tal como se ha puesto de manifiesto con la dimisión de la Presidencia del PP Madrileño llevada a cabo, sin condiciones y a la vista de hasta donde ha llegado el nivel de la corrupción y lo que te rondaré morena, de la incombustible Esperanza Aguirre, uno de los reductos que, tras su salida en falso de la actividad política, había venido resistiendo contra viento y marea, aun contra la voluntad absolutista del Presidente Nacional del Partido y, aún hoy, Presidente, en funciones, del Gobierno de España, Don Mariano Rajoy, pues de todos es conocida la animadversión recíproca entre ambos personajes desde 2.008 y las muchas ocasiones en que, directa o indirectamente, Don Mariano, había hecho llegar a la Aguirre su mensaje de que ya había llegado su hora de entregar su alma política al Olimpo de los Dioses y dejar expedito el campo madrileño para otro elegido, como no podía ser de otra manera, por el dedazo del Dios Político Supremo del PP, el propio Don Mariano Rajoy Brey. Y eso, que Esperanza había estado rápida de reflejos para inventarse una rueda de prensa callejera en el plenilunio de la noche del Jueves pasado, para, una vez más, echar balones fuera respecto a su gestión al frente de la dirección madrileña del Partido y desmarcarse de la más que posible financiación ilegal del partido, tras la tercera entrada a saco, podríamos decir, de la Unidad Central Operativa (UCO) de la guardia civil al Sancta Sanctorum del Partido Pepero, en un acto más, que, desde que estallara la Gúrtel, se había convertido en el menú casi diario en la Sede de Génova, y que, parece, que tras una breve y seria reflexión, ha llegado a la conclusión, de que ya está hasta el gorro de comer todos los días lo mismo y que estas últimas lentejas se las coma quien corresponda, que ya ella no tiene edad tampoco para estos excesos gastronómicos y para andar jugando con fuego, pues aunque ha salido ilesa de todos los incendios que, de un tiempo a esta parte, vienen asolando al Partido de La Gaviota (¿o es un charrán? ¿o es un albatros?) y que ya el traje de bombera se le ha quedado estrecho y que sea otro el que aguante esa vela en un entierro que parece anunciarse más bien antes que después y que ella ya ha cumplido con las expectativas que en la misma se depositaron, y tras el fracaso de su aspiración a tomar la vara de mando del Consistorio Madrileño, que ha tenido que ceder ante su antagonista, Manuela Carmena, aun cuando luchó hasta la extenuación por alcanzarla, hasta el punto de ofrecer la propia Alcaldía al candidato del PSOE, Antonio Miguel Carmona, no siendo suficiente este pastel, más que caramelo, puesto en el plato del socialista. Ahora, a esperar, a ver el agujero que en el PP puede provocar esta, ahora, repentina, decisión de la llamada “lideresa”, que, a decir verdad, ha estirado demasiado la cuerda y ha bailado con lobos y ya sabemos que estos jueguecitos o bailes, acaban fagocitando a quien, por seguir asido al Poder y sentado en la Poltrona, se deja llevar y no impone el ritmo. Desde luego, la reacción del máximo mandatario del PP, Don Mariano Rajoy Brey, Presidente Nacional del Partido y otrosí Presidente, en funciones, del Gobierno de España, ha estado en su línea ya marcada desde “in illo tempore” de hacer el Don Tancredo, y ha despachado el asunto, que no es menor, vamos, que es mayor, siguiendo con la propia jerga que gasta y gusta al Presidente, con un lacónico “Te comprendo”, que a buen entendedor, pocas palabras, como expresa uno de los refranes o frases hechas de que se adorna el idioma común de los españoles.

Pues bien, con esta lluvia, que no es que llueva sobre mojado, sino que llueve sobre una inundación, según las propias palabras de Aguirre, y  en la que están cayendo chuzos de punta, no parece que nuestro amado Presidente del Gobierno, en funciones, Don Mariano Rajoy Brey, se eche “p’adelante” en base a que demuestre tener un valor torero, sino que, fundamentalmente, y después de haberse negado, por dos veces, a emprender el camino hacia la investidura y la formación de Gobierno, en ese tradicional “laisser, laisser passer”, tan propia de nuestro hombre, enmascarada en un dominio de “los tiempos”, y que no es otra cosa que la perseverancia en no hacer nada y dejar que los problemas se resuelvan solos (que algunos, puede que sí, pero la inmensa mayoría necesita de una buena terapia de choque y de tratamiento, incapaz de ofrecer soluciones quien se esconde detrás de las faldas de las mujeres de su Partido y no es capaz de coger el toro por los cuernos), siendo su único discurso que él, sólo él, es  poseedor de la verdad y de la fórmula para sacar adelante a este país, aun hoy, a duras penas, llamado España, y reclamando para sí la Presidencia del nuevo Gobierno, como si los demás partidos hubieran de bailarle el agua y asumir los dicterios de quien tras gobernar cuatro años “manu militari”, arrasando en sus propuestas solo por la mayoría absoluta que le fue confiada por la ciudadanía y, en modo alguno, basada en el diálogo y el contraste de opiniones y pareceres con los distintos partidos de la oposición, a los que ha ninguneado, como si se tratara, poco menos, de un sistema absolutista, a la manera como lo eran los monarcas en el siglo XVIII, y prueba de ello, en el colmo del ninguneo, ha sido el récord guinness, que como Gobierno, ha alcanzado, de ser el que más uso, indebidamente, ha hecho del Decreto-Ley, a fin de pasar por encima de cualquier discrepancia o propuesta de la oposición, por lo que, ahora, mal puede convencer a nadie de que está dispuesto a dialogar y menos aún a ceder a fin de conseguir su propósito, que no es otro que volver a ningunear al país entero, y se le nota esa falta de cintura y  entrenamiento para llegar a algún acuerdo con quienes durante cuatro años se negó a hablar. Ahora, a la vejez viruelas, mas su empecinamiento no es otro que la envidia, el ataque de celos y la posibilidad de que Pedro Sánchez logre conformar acuerdos para la investidura y la formación del nuevo Gobierno, pareciendo mentira que después de haberse negado a dar un paso al frente, por dos veces, ahora quiera ser el niño bonito, que, por lo demás, queda incapacitado por los escándalos de la corrupción que asolan a su Partido, siendo la gota que colma el vaso de agua, las tres entradas de los gendarmes en la Sede Central del Partido, en Génova, como si de una banda mafiosa y delictiva se tratara, aunque hayan querido disfrazarse por los gerifaltes Populares como de colaboración con la Justicia, a lo que habría que decir, que a otro perro con ese hueso; y sobre todo, sin que ningún caso sea pequeño, el escándalo de los Peperos en su rama Valenciana, cayendo en lo grotesco, que la actual Presidenta, Isabel Bonig, se haya postulado como la cabeza de la regeneración en esa Comunidad, cuando sobre la misma pesan sombras incardinadas dentro de esas corruptelas a las que parecen que los populares habían convertido en un “modus operandi”, cuando no en un “modus vivendi”, al usar su puesto como Consejera de infraestructura para solicitar a los altos cargos de su departamento donaciones a la Caja del PP, a través de correos desde la propia Consejería.

Habría que decirle al Sr. Rajoy, que con su propio Partido investigado como beneficiario de corrupción, por si faltaba algo, con qué cara va a comparecer ante sus socios europeos, cuando en cualquier país de nuestro entorno, la sola sombra de sospecha sobre una irregularidad se paga con la dimisión o el cese inmediato. Basta recordar recientes casos de Ministros en Alemania, dimitidos por el “solo” hecho de haber copiado un párrafo de una tesis doctoral. ¡Imagínense lo que sucedería, si el Partido de la Merkel, tan adorada por el Sr. Rajoy, estuviera en la piel del Partido Popular!: ¿qué consecuencias se derivarían en Alemania?.

Pero, en fin, nos hallamos en España, donde contravenir la Ley, aun rayana en la vía penal, por nuestros gobernantes, goza de impunidad, cuando no es una acción acreedora a obtener una medalla.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

 17 DE FEBRERO 2016

Miércoles, 10 Febrero 2016 07:21

¿Perder el último tren?

Su Majestad el Rey de España, Don Felipe VI, cumpliendo con el mandato constitucional y como Jefe del Estado Español, llamó a consultas, en una primera ronda, a los líderes de todos los partidos políticos que obtuvieron representación en el Congreso de los Diputados, tras las Elecciones Generales en nuestro país, llevadas a cabo el pasado 20 de diciembre de 2.015, tras las cuales propuso como candidato para formar Gobierno al Presidente del Gobierno, en funciones, y Presidente del Partido Popular, Don Mariano Rajoy Brey, quien, por lo demás, se había ofrecido reiteradamente a dicha designación, alegando que era el líder del Partido Político que había ganado las elecciones, en porcentaje de votos y en número de Diputados, tratando de marcarle el paso a su Majestad, como si éste no supiera lo que tiene que hacer al respecto y suponiendo una intromisión intolerable en la facultad, y obligación a la vez, de designar un candidato a formar Gobierno por parte del Rey de España.

Pues bien, tras haber obtenido el primer premio en esta competición y ser designado como candidato para intentar formar Gobierno, el Sr. Rajoy Brey, éste, en un alarde de irresponsabilidad y de dejación de funciones, tras reiterar su derecho a ser el primer candidato en requerir de la Cámara Baja la confianza y la investidura para formar Gobierno, de forma reiterada y como un derecho adquirido, salió por peteneras y dejó plantado al Rey de España, haciéndole un feo inaudito e inédito en la reciente historia constitucional española, desde que se reinstaurara la democracia (al menos, formalmente) con la promulgación y aprobación de la Constitución española de 1.978, alegando que no contaba previamente a su comparecencia en el Congreso de los Diputados con el apoyo necesario para poder conformar una mayoría que le permitiese  formar Gobierno. Al respecto, no ha dejado de dar la vara llamando a capítulo a Pedro Sánchez, el actual líder del Partido Socialista Obrero Español, a quien conminó, machaconamente (hasta 17 veces según ha manifestado la Secretaria General del Partido Popular Doña María Dolores de Cospedal), a integrarse en una coalición, junto con el PP y Ciudadanos, con el fin de evitar lo que también, repetidamente, ha venido denominando la coalición de perdedores (PSOE, Podemos, Izquierda Unida, y quizás, los independentistas), alegando el bien de España y el de los  españoles, ante la deriva populista de esa última coalición, que, a la postre, y según el interfecto, no llevaría a España sino a la desconfianza de los inversores y de los demás Estados miembros de la Unión Europea, propiciando, a la vez, la ruptura de la unidad nacional, para lo cual, como he dicho anteriormente, por activa y por pasiva, llamaba, yo creo que hasta en sueños, al Sr. Pedro Sánchez, piedra angular para lograr su propósito de perpetuarse, al menos, cuatro años más, como Presidente del Gobierno y poder seguir dándose el pico con Ángela Merkel y la burocracia y partitocracia de la Unión Europea, donde cree este hombre ser respetado, pero que, a las pruebas me remito, en cuanto hay un cargo o un asunto goloso para cualquier país, es España la primera en ser descartada. La anuencia de Don Albert Rivera para este sueño la daba por hecha y, en realidad, sí parecía que éste estaba dispuesto a entrar al trapo, incluso a ojos cerrados. Ahora bien, lo pretendido para Pedro Sánchez era y es, poco menos, que el abrazo del oso, pudiéndose leer entre líneas “dame un cheque en blanco” porque de esta coalición, como no cabe la menor duda “yo voy a ser el líder y, por tanto, seré el próximo Presidente del Gobierno”, en una llamada SOS en la que no desvelaba qué programa ni qué acuerdos proponía para poder llegar a la misma, así como dejando en el limbo el papel de los otros dos convidados de piedra, PSOE y Ciudadanos, y el de sus respectivos líderes, Pedro Sánchez y Albert Rivera.

Pues bien, ante este desplante y cumpliendo con el mandato constitucional y su alta responsabilidad, de nuevo el Rey de España, Don Felipe VI, volvió a llamar a consultas, en una segunda ronda, a los líderes de los Partidos Políticos que han obtenido escaño en el Congreso de los Diputados, y a la que el líder del PP, Don Mariano Rajoy Brey, volvió a entrar con canguelo, descartándose, en este segundo momento, para asumir el posible encargo de su Majestad de que formara Gobierno y desbrozara su programa en el hemiciclo en que se asienta la soberanía popular, quizás creyendo que el Monarca, llamaría al Presidente de la Cámara Baja, Patxi López, para comunicarle la procedencia de una nueva consulta a los ciudadanos, a través de la repetición de las Elecciones Generales, como, al parecer, el propio Sr. Rajoy insinuó al Rey, que ya es tener desfachatez y meterse donde no le llaman dueñas o en camisa de once varas. Pero hete aquí, que mi gozo, en un pozo, y su Majestad, que de tonto no tiene un pelo, encomendó el encargo al líder de la segunda fuerza política más votada y en escaños, a saber, al líder del PSOE, Don Pedro Sánchez, quien, con sumo gusto y obediente, recogió el guante y se puso manos a la obra, aun reclamando un mes, como mínimo, para ponerse a trabajar en tal empeño, a fin de desbloquear una situación que empezaba a no ser agradable para nadie.

Mas, como no podía ser de otra manera, sabiendo cómo las gastan  y cómo se las toman los peperos de Mariano Rajoy, toda la artillería pepera ha comenzado a despotricar contra el nuevo candidato, revelando y poniendo de manifiesto que la decisión de su Majestad el Rey les ha pillado con el paso cambiado y puede que les haya hecho perder el último tren para asirse a las poltronas y a los coches oficiales del Poder. No sabemos lo que va a dar de sí esta nueva situación, que se presume dura y difícil, pero, al menos, ha habido una persona que ha dado la talla y el paso al frente para intentar cumplir con el encargo del Jefe del Estado. Y, repito, como no podía ser de otra manera, Don Mariano Rajoy Brey y todas la huestes peperas se han movilizado para poner piedras en el camino del líder Socialista para impedirle llevar a buen término el encargo recibido, a la manera como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, porque puestos a ser serios, si Don Mariano Rajoy requería de Pedro Sánchez su apoyo para el tripartito,  que quería formar para salvar a España y a los Españoles, en una apariencia de altura de miras y sacrificio personal, anteponiendo los intereses de aquélla y de éstos a los particulares y partidistas de cualquier formación política, proponiéndole prácticamente al Sr. Sánchez hacerse el harakiri, si realmente el Sr. Rajoy Brey se considera un hombre de Estado, ahora lo tiene a huevo y debiera, ante su pusilanimidad para echarse al frente a formar Gobierno, facilitar, por esas altas razones de Estado alegadas por el mismo, una y otra vez, y facilitar, bien con un voto a favor o, al menos, con la abstención, que el Sr. Sánchez forme Gobierno, y si pensaba al invitar a éste hacia el tripartito, PP, PSOE y Ciudadanos, con el Sr. Rajoy de Presidente del Gobierno, sí o sí, también debería proponerle al líder socialista esa reedición del tripartito, permitiendo que Don Pedro Sánchez sea el Presidente del Gobierno, ya que es el que ha tenido el valor de lanzarse al ruedo y mover ficha, ¡Ah, pero la grandeza de miras de quien alardea de ella, deja mucho que desear y parece ser mera soflama, mero atrezzo, de quien, acostumbrado a no hacer nada, a no arriesgar lo más mínimo, a dejar que las cosas y los problemas se resuelvan por sí solos con el paso del tiempo, en una palabra a ejercer de Don Tancredo Mayor del Reino, quizás, por su pusilanimidad e indolencia, haya perdido el último tren de asirse, aunque fuera en turista, al Poder.

En esta línea y según el Diario “El Mundo”, el Ibex presiona para que el PP deje  gobernar a PSOE y Ciudadanos, en un artículo de Casimiro García-Abadillo, según el cual “altos directivos abogan por que Rajoy se abstenga si Sánchez llega a un acuerdo con Rivera”, y, según un empresario, “el mejor servicio que podría hacer el Presidente de España es marcharse”. En definitiva, que el Sr. Rajoy debiera, y más ante los lamentables espectáculos de corrupción que corroen su Partido, predicar con el ejemplo, puesto que cuanto más tiempo tarde éste hombre en asumir su responsabilidad, mas trastrabillado, afectado y perjudicado quedará.

MIGUEL-ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

  10 de febrero de 2016

Miércoles, 03 Febrero 2016 16:13

PSOE: Nuestro deber moral de formar Gobierno

No recuerdo en nuestra reciente historia democrática  tantos traductores e intérpretes interesados del mensaje socialista, de su apelación a nuestra responsabilidad como partido político ni de tantas admoniciones a nuestros  compromisos presentes y futuros con España.

Resulta paradójico que todos  apelen a la responsabilidad de la segunda fuerza política, mientras se ha hecho un silencio ominoso sobre  la responsabilidad de la  primera, cuando le cabe el dudoso honor al señor Rajoy de ser el primer candidato a la presidencia del Gobierno que se inventa el no aceptar ni rechazar, sino declinar, presentar su investidura.

La incapacidad de Rajoy y del PP para formar Gobierno no procede como cabría pensar del complejo resultado arrojado por las urnas el pasado 20 de diciembre, sino de la práctica en la legislatura anterior de un absolutismo parlamentario del que no hace propósito de enmienda y que como el orgullo de los hidalgos,  su posición es de “sostenella y no enmendalla” con el anuncio de que no votarán a ningún candidato que no sea Rajoy y no descartar presentarse más adelante su candidatura, cuando el Jefe de Estado ya ha encargado a Pedro Sánchez el formar Gobierno.  

Como Odiseo los socialistas nos vamos a atar al mástil de nuestros principios para huir de los cantos de sirena que buscan nuestro naufragio, porque difícilmente  podríamos explicar a los españoles, ni a nuestros militantes que, lo único que podemos  ofrecer desde el Partido Socialista son cuatro años más de Gobierno del señor Rajoy, después de una legislatura denunciando el aumento indecente de la desigualdad, la falta de oportunidades para los jóvenes, un mercado laboral precario y sin derechos, la destrucción del Estado del Bienestar, los recortes en Educación y en Sanidad y la corrupción escandalosa del PP,

En campaña electoral dijimos que en nuestro país urgía un cambio y que este sólo sería posible con el concurso del Partido Socialista o no sería. .  A diferencia del PP, hemos sido respetuosos con los tiempos y las formas y ahora nos toca asumir la responsabilidad de lograr un  consenso con el resto de fuerzas políticas, en un diálogo que va a ser transparente dentro y fuera de nuestra propias filas, siendo  la voz del Partido Socialista, la de sus dirigentes y la de sus militantes y no otras,  la que asuma el éxito o el fracaso de este reto colectivo que nos demandan los ciudadanos. 

Tenemos un secretario general elegido por el voto directo de nuestros militantes en elecciones primarias  que confiaron la dirección de nuestro partido y de su candidatura a la presidencia del Gobierno y solo podrán ser los militantes los que decidan si es tiempo de mudanzas en esta empresa inconclusa para los que los plazos todavía no han expirado.

Nos asiste el derecho y el deber de intentar formar un nuevo Gobierno de carácter progresista y reformista, cuya prioridad sean las personas y aunque este camino sea incierto, para recorrerlo, los socialistas, un partido con 130 años de historia y que fue el impulsor de la más grande transformación social y económica de España,  tiene un secretario general y a su lado la voz de 200.000 militantes.

Los militantes del PSOE estamos  llamados a ejercer en un futuro cercano un papel histórico en la tradición de nuestro  partido. Por primera vez, hace 18 meses elegimos en elecciones primarias a nuestro secretario general y por primera vez también, nuestro partido someterá al voto de sus militantes los contenidos de un posible acuerdo de Gobierno.

Hay una nueva política que llegó hace tiempo al PSOE que está para quedarse y para  afrontar la regeneración política e institucional que nos exigen los ciudadanos, para impulsar un futuro de cambio con un nuevo modelo económico, social y político, para recuperar los derechos y ampliar las libertades, para hacer efectiva la igualdad de oportunidades y para devolver la esperanza y la ilusión a millones de españoles que aspiran a  un futuro mejor.

En la pasada campaña electoral  dijimos que el PSOE  tenía la responsabilidad política y la obligación moral de llegar al Gobierno, y que esa victoria no sería para el provecho de los socialistas, sino de  los millones de ciudadanos que la crisis y las políticas insensibles del PP habían dejado atrás.

La situación política nos exige a los militantes del PSOE dar lo mejor de sí mismos y por responsabilidad, acometer la prueba de intentar formar un Gobierno con los únicos valores que aprecian los ciudadanos y que antaño nos garantizaron  el éxito: unidad, liderazgo, consenso y sentido de Estado.

Manuel González Ramos

Diputado socialista y secretario general PSOE-Albacete

Miércoles, 03 Febrero 2016 01:24

Les crecen los enanos

Al Partido Popular y a Mariano Rajoy les crecen los enanos, como si dirigieran un circo en el que no hay payasos, porque no hay nada de qué reír, ni nada que haga gracia, y en el que tampoco hay animales (en el sentido estricto de la palabra) de acuerdo con la línea políticamente correcta de los movimientos animalistas. Sí existe la figura del maestro de ceremonias o jefe de pista, que bien podría ser un tal Rafael Hernando, portavoz del partido en el Congreso de los Diputados, me imagino que también en funciones, que no sé cómo la dirección del Partido lo mantiene como mantenedor, valga la redundancia, pues si los ojos y la cara son el reflejo del alma, en este caso no hay palabras para describir lo que nos inspira el tal Hernando, pues la mala leche que exhala, la cara retorcida que vislumbra aquélla y la expresión malévola y avinagrada, queriendo hacerse el gracioso a falta de payasos (que, a la postre, haberlos, haylos) y las carencias de ingenio y elocuencia que le acompañan, dejan entrever que este hombre acompaña las comidas más que con un buen vaso de vino tinto o blanco, con una botella de vinagre. Expresión de repugnancia, cadencia en el hablar repugnante, figura triste y amargada hasta la extenuación, propios del personaje, ínsitos a este espécimen, denota su intento de inocular su tristeza y amargura a los demás, no consiguiéndolo, pues no ofende el que quiere sino el que puede, falto de razón y argumentos para zaherir y amargar al contrincante.

Lo dicho, al PP y a Mariano Rajoy les crecen los enanos y de qué manera y a qué ritmo, cada vez más vertiginoso y espantoso. En plena campaña de pactos, que no sé yo cómo este hombre se sigue postulando para Presidente del Gobierno, sin saber cómo no hay nadie en su Partido capaz de persuadirle de que tome las de Villadiego o haga mutis por el foro, y que sigue ahí, como un Don Tancredo expuesto en la plaza pública aguantando el chaparrón de la corrupción, crónica, sistémica, institucionalizada en su Partido, por todo el territorio nacional (debe ser por el carácter ambulante de su circo) y que le va asiendo  y aprisionando como lo hace un pulpo con todos sus tentáculos, sin dejar ninguno fuera, tratando de dar a entender que la  misma, sea algo exógeno a él, sin darse por concernido, como si fuera un querubín o un arcángel caído del cielo vacunado contra el mal.

La antepenúltima (porque esto no tiene fin) ha sido la explosión de la última trama valenciana, sacada a la luz por medio de la llamada “operación Taula”, que ha dejado en mantillas a cualquiera otra anterior, que se sepa, y comparable a la mayor de las Fallas que se hayan instalado en la Feria Valenciana, por San José, en la que acabará quemándose e inmolándose la plana mayor del PP Valenciano (donde ya van imputados o investigados, que tanto monta, monta tanto, 50 miembros del grupo municipal en el Ayuntamiento de Valencia) y sus rescoldos llegarán, como no puede ser de otra manera hasta las puertas de la Sede de Génova, donde Mariano, practica la triple postura de los tres monos sabios o místicos: no ver, no oír, no hablar, y que se llevarán por delante hasta el último mono o el apuntador de un Partido que ha sido utilizado, y a la vista está, para esquilmar las arcas públicas valencianas, con lo que no es de extrañar el permanente SOS que los Presidentes peperos de la Generalitat Valenciana, en los últimos tiempos (léanse, Camps y Alberto Fabra) lanzaban al Gobierno de España demandando “money” ante la penuria y escasez de recursos monetarios de que adolecían las arcas públicas para hacer frente al coste de los servicios públicos más imperiosos y al cumplimiento de las obligaciones de la Administración Pública Valenciana. En cualquier caso, ¡qué no será la magnitud del escándalo que al frente del Partido se nombrará una gestora!.

Pero es que el caso de Rajoy, es único en la historia de nuestra democracia, porque él, sí, él, personalmente, conforme han ido estallando los chanchullos de los peperos, ha ido poniendo la mano en el fuego por sus gerifaltes pillados con las manos en la masa, y que han ido cayendo, paulatinamente, en la hoguera de las vanidades, veleidades y latrocinios al respecto: recordemos, por no ir demasiado lejos, que los tres últimos tesoreros del Partido están imputados y que, en relación con Don Luis Bárcenas, el último pillado in fraganti o el último en el tiempo, llegó a declarar que saldría inocente y que ponía la mano en el fuego por él; otro tanto ocurrió con el ex-Presidente de la Diputación de Castellón de la Plana, Carlos Fabra, ahora en prisión cumpliendo condena de cuatro años por delito de fraude fiscal; o por el ex-Presidente de Baleares, Jaume Matas, del que el Sr. Rajoy proclamó querer parecerse en su modo de gestionar y gobernar; y no digamos del ex-Presidente de la Diputación de Valencia y ex-Alcalde de Xátiva, Alfonso Rus, a quien tanto amaba y del que llegó a decir que sus éxitos, eran los éxitos del Partido y de él mismo, del propio Rajoy, y que le ha estallado en las narices, en plenas negociaciones para seguir al frente del Gobierno de España, y del que predicaba lisonjas y alabanzas mil, y a cuya operación Taula (por mesa en Valenciano) parece faltarle la cuarta pata a la que apunta Doña Rita Barberá, según todos los indicios que se conocen por el momento, y que se halla en una situación semejante a la de Esperanza Aguirre en Madrid, donde todos los colaboradores más cercanos e íntimos (no digo yo que se acostaran en cama redonda), están investigados o imputados por corrupción hasta las cejas, y que tanto ésta como aquélla, más que ostentar cargo público alguno, para el que debieran estar exentas, aunque sólo sea por vergüenza torera, se han revelado como más aptas para ocupar el cargo de Jefas de Bomberos de sus respectivas Comunidades, pues parecen estar hechas (hasta el momento) de amianto, como vírgenes ignífugas, es decir, indemnes e incombustibles al fuego, pese a las hogueras que en sus propias narices (y sin enterarse, declaran) se han producido y se producen en derredor suyo.

Y he dicho anteriormente, como antepenúltima la trama de la “operación Taula”, porque la penúltima (y a la última le quedan aún varios capítulos, por lo que se ve, hasta llegar a ella), ha sido ese vicio de nuestro Presidente a meterse en camisa de once varas o donde no le llaman dueñas, pues públicamente manifestó que a la Infanta Cristina le iría bien (teniendo en cuenta que ha tenido cuatro defensores, amén del Sr. Roca, a la propia Agencia Tributaria, al fiscal del caso, Pedro Horrach, y a la Abogacía del Estado, encabezada por la Abogada-Jefe de Baleares, Dolores Ripoll) quienes han luchado por evitar la pena de banquillo a la interfecta hasta la extenuación, y mi gozo en un pozo, porque esta pasada semana las tres juezas de la Audiencia de Palma, encargadas de enjuiciar el caso Nóos, han dictado Auto en virtud del cual no exoneran de responsabilidad, a bote pronto, a la Infanta de España, como se pretendía por tan altas instituciones, movidas como marionetas desde el Gobierno de España, y han concluido que cada cual aguante su vela en este entierro y que la justicia es igual para todos, como establece la Constitución Española y lo predijo el Rey Emérito, padre de la encausada, Don Juan Carlos I, en su penúltima perorata navideña, y que de la doctrina Botín, nasti de plasti y que a otro perro con ese hueso, o sea que a la Infanta Cristina empieza a no “irle bien” tal como predijera el Presidente del Gobierno de España en funciones.

Vamos, que el Sr. Rajoy ha demostrado estar en la inopia o se ha hecho el tonto y ante sus vaticinios habría que decirle que “menudo ojo para echar lluecas”.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

   3 de febrero de 2016

Martes, 02 Febrero 2016 16:21

Un acuerdo necesario

Un acuerdo necesario, posible y justo para los empleados públicos

El acuerdo alcanzado ayer entre el Gobierno de Castilla-La Mancha y los sindicatos CCOO, UGT, SATSE y ANPE, que representan a una amplia mayoría de los empleados públicos de la Junta, tanto en la Administración General como en el ámbito de la Sanidad y la Educación, supone un verdadero hito en la recuperación social y económica de la comunidad autónoma tras cuatro años de recortes, pobreza y desigualdad.

Por ello, me gustaría en primer lugar agradecer la comprensión y la disponibilidad de las organizaciones sindicales para acordar con el Gobierno de Castilla-La Mancha una recuperación de los derechos suprimidos a los trabajadores de la Administración regional.

Un acuerdo que evidencia que el Gobierno de García-Page cumple con sus compromisos y trabaja desde el diálogo para reparar todas las injusticias cometidas por el anterior Ejecutivo, compatibilizando la adopción de medidas para las personas que están trabajando con otras destinadas a aquellas que no tienen trabajo, como es el Plan Extraordinario por el Empleo.

Así, tras varios meses de negociación, Gobierno y sindicatos hemos acordado un calendario justo y asumible por la Administración regional para devolver gran parte de los derechos arrebatados en la anterior legislatura, sin que su cumplimiento suponga un menoscabo en la recuperación de otros derechos o prestaciones sociales que fueron suprimidos en los últimos cuatro años a muchos ciudadanos de esta región.

La devolución del 50% de la paga extra de 2012 pendiente aún de abonar; la recuperación del 3 por ciento del salario recortado por el anterior Ejecutivo; el incremento del 1% de la masa salarial en 2016; la devolución de los días adicionales por asuntos particulares y vacaciones; la concesión de cuatro días de ausencia por enfermedad al año sin merma retributiva o la convocatoria de ofertas de empleo público con la tasa de reposición máxima como se comprometió el presidente García-Page son los puntos principales de este acuerdo que consolida la política iniciada por el Gobierno de Castilla-La Mancha hace medio año para recuperar la autoestima de los trabajadores de la Junta.

Quiero resaltar, además, que el Ejecutivo regional ya había adoptado otras iniciativas en la misma línea que este acuerdo con los sindicatos como ha sido la recuperación de la jornada de 35 horas semanales a partir del 1 de enero de 2016; el abono de un 25% de la paga extra de 2012 en la nómina del pasado mes de octubre; la reincorporación de los interinos despedidos o la prolongación del servicio activo para empleados de la Junta cuando alcanzan la jubilación.

Estamos por tanto ante un acuerdo que no solo es bueno para un colectivo formado por más de 68.000 trabajadores y sus familias sino también para toda la ciudadanía que empieza a contar de nuevo en Castilla-La Mancha con unos  servicios públicos dignos de llamarse así.

Juan Alfonso Ruíz Molina

Consejero de Hacienda y Administraciones Públicas

Miércoles, 27 Enero 2016 01:00

La gran espantada

Esta pasada semana, nuestro monarca, el Rey de España, Don Felipe VI, ha tenido unos ajetreados días, quizás una de las semanas en la que más ha trabajado o, al menos, en la que ha estado ocupado, recibiendo uno a uno a todos los líderes de los partidos políticos que en las últimas elecciones generales, las del día 20 de diciembre de 2.015, han obtenido escaño en el hemiciclo, o sea, en el Congreso de los Diputados, por orden inverso al número de escaños obtenidos tras el escrutinio final, salvo Bildu y ERC, este último partido en represalia por la negativa del Monarca a recibir a la Presidenta del Parlamento Catalán, Carme Forcadell, para informarle presencialmente del nombramiento de Carles Puigdemont, como nuevo Honorable President de la Generalitat. Así desfilaron por el Palacio de la Zarzuela, el lunes los candidatos de Nueva Canarias (Pedro Quevedo), Foro Asturias (Isidro Martínez Oblanca) y Coalición Canaria (Ana Oramas); el martes lo hicieron los candidatos de Unión del Pueblo Navarro (UPN-Javier Esparza) y del PNV (Aitor Esteban Bravo); el miércoles acudieron al Despacho del Rey, los candidatos de Izquierda Unida (Alberto Garzón), los de En Marea (Antón Gómez Reino Varela y Alexandra Fernández Gómez, únicos que acudieron en pareja) y el portavoz de Democràcia i Llibertat (DiL, Francesc Homs); el jueves le tocó el turno a Compromís (Joan Baldoví), En Comú (Francesc Xavier Domenech) y al  líder de Ciudadanos (Albert Rivera); y, finalmente el viernes, fueron pasando por el Palacio de la Zarzuela, los candidatos de Podemos (Pablo Iglesias), del PSOE (Pedro Sánchez) y del PP (Mariano Rajoy). En total 14 audiencias, en cinco días, que habrán hecho acabar a su Majestad con la cabeza como un bombo.

Y tal como estaba cantado, por pura lógica y tradición, el Rey le encomendó al actual Presidente del Gobierno, en funciones, y candidato del Partido Popular, Don Mariano Rajoy Brey, la formación de Gobierno, por haber sido el PP el partido que más votos obtuvo en las elecciones, alcanzando la mayoría de Diputados, a saber, 119, tras el pase al grupo mixto del segundo en la candidatura por Segovia, Pedro Gómez de la Serna, debido a su expulsión del grupo popular, tras salir a la palestra los chanchullos comisionistas en los contratos facilitados a empresas españolas en Asia, Africa y Latinoamérica, en connivencia con el ya ex Embajador en la India, Gustavo de Arístegui, y separar a los tres Diputados de UPN.

En realidad, la elección de su Majestad lo ha sido un poco al albur, ya que nadie puede pensar que Don Mariano Rajoy Brey le hubiera presentado los apoyos necesarios para formar ese Gobierno estable que tanto predica y que ofrece en altavocía, pero sin arrimarse al toro, o sea, desde la barrera, con cuyas expectativas, es imposible realizar siquiera una faena de aliño indumentario, ya que ha repetido, eso sí, una y mil veces, su deseo de lograr una coalición de concentración dando vela en tal entierro, amén de a su propio partido, el PP, al PSOE de Pedro Sánchez y a Ciudadanos, de Albert Rivera, con el fin de formar un Gobierno fuerte, estable, creíble y generador de confianza en la Unión Europea y en los mercados (¡Ay, los mercados!), para lo cual propuso estar dispuesto a revisar la reforma laboral, la ley de seguridad ciudadana, más conocida como Ley mordaza, y la Ley de Educación, la Lomce que dejara en herencia el dimitido Ministro de Educación, José Ignacio Wert, mas parece que pensó mejor la propuesta y al poco negó tres veces la revisión de estos temas, antes de que cantara el gallo, a la manera como lo hizo San Pedro cuando negó a Jesucristo.

Pues bien, con estos mimbres, el Rey de España, llamó al Presidente del Congreso de los Diputados, Patxi López, el mismo viernes por la tarde-noche, para comunicarle la decisión que había tomado en torno a quien consideraba más apto para lograr la investidura y, consiguientemente, formar Gobierno. Y el elegido fue, como ya hemos dicho, Don Mariano Rajoy Brey, mas, de inmediato, mi gozo en un pozo, y el designado con el dedo regio, dio la espantá, a la manera como la diera Cagancho en Almagro, dejando, me imagino, a su Majestad con cara de bobo y obligándole a volver a más de lo mismo esta semana, a llamar a consultas a todos los candidatos que ya han pasado por el despacho del monarca, me imagino que con la misma cantinela, y, de nuevo, volverá a designar con su dedo al siguiente en la palestra, que, por pura lógica, debería ser el candidato del PSOE, Pedro Sánchez, segundo partido en votos y escaños, para que asuma la responsabilidad de conseguir la investidura, bien a la primera, (con mayoría absoluta), bien a la segunda (con mayoría simple), a no ser que Rajoy se saque un as de la manga y consiga por segunda vez el encargo de lidiar este toro, del que todos parecen no querer oír hablar y menos enfrentarse cara a cara, con estoque y muleta. A no ser que el tema se eternice, si ambos líderes, Rajoy y Sánchez, entran en la dinámica de un partido de tenis y se dediquen a devolverse la pelota.

Mas, lo que parecía cantado, después de las dudas de los jerifaltes del PP en orden a si Rajoy debía aceptar este encargo o no, por su exposición a un casi linchamiento en el Congreso durante la sesión de investidura, y más tras sus últimas machadas de dejar entrever que se hallaba preparando el discurso para aquélla y de repetir hasta la saciedad que él debía ser el primero en comparecer para intentar formar Gobierno, quedó todo en aguas de borrajas, incluso los medios de comunicación se han visto sorprendidos al vaticinar todos que el Rey propondría a Mariano Rajoy Brey para esta misión y que “evidentemente” (en propio término del concernido) éste iría a la investidura.

Ahora bien, cuando en principio todos especulaban con que la decisión del Sr. Rajoy suponía su caída del cartel para esta corrida, el muy cuco ha dicho que se retira pero que no se va, es decir, que deja paso a otro, a ver si se estrella, y entonces aparecerá él, como el ángel salvador y redentor para ser aclamado como los Césares cuando volvían a Roma tras las victorias de sus legiones, y aquí paz y allá gloria. No obstante, es muy difícil, por no decir imposible, que el PSOE se eche en brazos del PP, en un abrazo del oso que acabaría fagocitando al partido de Pedro Sánchez, que es lo que parece que quieren algunos de sus barones, pese a que Albert Rivera trate de intermediar entre unos y otros, como hombre de Estado que se cree ser, sin tener en cuenta que Mariano Rajoy Brey, a día de hoy y desde hace mucho tiempo, constituye un lastre para su partido, que se halla inmerso en dos frentes judiciales, como investigado (otrora imputado), por el pago con dinero de la “caja B” de las obras de la reforma de la Sede de Génova y por la destrucción de los discos duros de los ordenadores de Bárcenas (y de las agendas de visitas, que también cuentan), quedando la imagen del partido y sobre todo de su Presidente, el Sr. Rajoy Brey, hecha añicos y más dañada que los propios discos duros, pareciendo éste no darse cuenta de lo que pasa a su alrededor o, más bien, no querer darse cuenta y hacerse el longuis, como si lo que afecta a su partido sea algo ajeno a él o que le resbala y le trae sin cuidado, pues por activa, o por pasiva, está claro que no puede escaquearse de su responsabilidad en estos asuntos, como Presidente del Partido.

Por otra parte, ese dejar pasar el cáliz es la primera vez que ocurre en democracia y más parece un feo y  desobediencia a la primera autoridad del Estado Español cual es el Jefe del Estado, aunque diga el interesado que así se lo había manifestado al Monarca, lo cual parece un conchabeo propio de la edad infantil o de trileros.

En fin, llamada a consultas-2. La película continua y aún parece estar lejano el THE END

MIGUEL-ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

   27 de enero de 2016

Miércoles, 20 Enero 2016 00:24

Hacienda no somos todos

Después de décadas planeando sobre nuestras cabezas, como una Espada de Damocles, el lema o eslogan de que “Hacienda somos todos”, ahora, a la vejez viruelas, y tras siendo obligados los ciudadanos a comprometer, incluso, el alma, con la Agencia Tributaria, a la manera como se hace con el diablo, ahora resulta que mi gozo en un pozo, y una Abogada del Estado, concretamente la Abogada del Estado-Jefe de Baleares, Doña María-Dolores Ripoll, nos ha hecho caer de bruces del caballo, tal como le ocurriera a San Pablo, camino de Damasco, cuando se dirigía a laminar a los primeros cristianos seguidores del Mesías resucitado, y como quien no quiere la cosa y ni corta ni perezosa, que para eso es Abogada y, además, del selecto cuerpo de Abogados del Estado, nos ha revelado la verdad como si de una nueva evangelista se tratara, en un a modo de “el Evangelio, según Ripoll” y ha dado con la piedra filosofal y nos ha aliviado el alma y yo diría que casi el bolsillo, al interpretar que aquel eslogan, en realidad, no ocultaba sino una mera publicidad, en este caso, al parecer, engañosa, y que eso de que “Hacienda somos todos”, nada de nada, nasti de plasti, que se dice en castizo, y que el hobby de desviar de las arcas del Estado algunos milloncejos de euros no afecta a la colectividad exprimida para allegar  fondos a la Caja Pública de Caudales, con el sudor de la frente y, a veces, con lágrimas y sangre, y que, en definitiva, se trata de una simple distracción que afecta sólo a la Hacienda Pública, como tal entelequia, y a los demás ciudadanos, cumplidores, o casi cumplidores, que les den morcilla o por la retambufa, que no tienen vela en este entierro y que sigan pagando, aunque sea mediante extorsión o confiscación, que para eso son ciudadanos de a pie, y aquí a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Esta revelación, casi divina, sólo puede compararse a aquella otra, también de órdago a los pares y a la grande, que nos ofreció la entonces Ministra de Cultura del Gobierno de José-Luis Rodríguez Zapatero, Carmen Calvo, para quien el “dinero público, no era de nadie”, ambas en el mismo sentido de ningunear a los ciudadanos en general y de tomarles por el pito del sereno, cuando no, de hacerles tragar ruedas de molino o carros y carretas, que tanto da, da tanto, lo diga Dolores o lo diga la Calvo, y en esas estamos, totalmente desmoralizados y poco menos que a punto del suicidio colectivo, pues bien es cierto que tanto la Abogada-Jefe, como la ex Ministra, nos han hecho caer del guindo y de la felicidad suprema, pues siempre se había pensado (mal pensados que somos los ciudadanos de a pie) que el dinero que absorbían las terribles terminales recaudatorias, sean del Estado, de las Autonomías, de los Municipio o de las Diputaciones, pasaban a ser propiedad del colectivo integrado por todos los ciudadanos y su fundamento y objeto último lo constituían el sufragar los mastodónticos cuerpos de la Administración Pública en general, amén de subvenir a los servicios públicos y sociales por el bien común y el interés general del pueblo español- Pero, hete aquí, lo equivocados que estábamos, y ahí quedaba toda esa masa dineraria para goce y disfrute de unos pocos paniaguados, trapaceros y truhanes,   capaces de pasar por encima de los cadáveres de los menesterosos obligados a pagar, sí o sí, hasta que la muerte les redima de esta esclavitud y puedan, entonces, descansar en paz y, aún así, largo me lo fiáis, como dijera Don Juan Tenorio a Doña Inés, pues, ni aun muertos, quedamos libres de la sospecha y de la obligación de tributar.

Bien es cierto que la razón o fundamento de estas dos grandes revelaciones, tiene un origen distinto, aunque no distante. Y así, si la proclama o mandamiento de Doña Carmen Calvo, tendía a exonerar de responsabilidad a los chorizos de su partido (el PSOE), con Roldán a la cabeza, (sí, aquél Director General de la Guardia Civil o Benemérita, que se llevaba del Ministerio millones, entonces de pesetas, a espuertas, sólo que en maletines, ya que usaba traje y corbata), aunque parece que hizo escuela y se ha venido aplicando hasta la fecha y lo que te rondaré morena, la de la Sra. Abogada del Estado-Jefe, lo ha sido para intentar exonerar de toda clase de culpa y responsabilidad a la Infanta Cristina de Borbón, hija del abdicado Rey Don Juan-Carlos I, derivadas del caso Nóos, en el que está metida, aunque lo nieguen, junto con su esposo Iñaki Urdangarín y otros, hasta las cejas, pero ya sabemos que en un Estado de Deshecho, como es en estos momentos nuestro país, y no de Derecho, como proclama la Constitución Española, en el que cualquier Institución se prostituye con tal de servir a su señor y en el que la separación de poderes, base y fundamento de ese Estado de Derecho, a saber, la independencia entre los tres poderes del Estado, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, se hallan mezclados como en una ensalada se mezclan los tomates, con los pepinos, las cebollas, las zanahorias, las lechugas y cualquiera otra hortaliza ó  elemento que queramos adosarle, dejando esa separación y correlativa independencia en agua de borrajas, en una entelequia, en una desiderátum que sólo comparece en la letra pero no en la realidad, y, así, de esta manera, el Ejecutivo, antes, y ahora en funciones, presidido por el Sr. Don Mariano Rajoy Brey, está moviendo el cielo y la tierra, metiéndose donde no le llaman dueñas, con la finalidad de que el honor de la Infanta salga impoluto de este trance, y así, como en Fuenteovejuna, todos a una, Fiscalía Anticorrupción, Abogacía del Estado y la propia Agencia Tributaria, y más instituciones porque no tienen vela en este entierro, se han conjurado para lograr que nuestra Infanta de España, en la línea de sucesión al trono de España (mal que le pese a su hermano el actual Rey Don Felipe VI, que le inquiere y exige la renuncia a los derechos sucesorios en los que se encuentra en el 6º lugar), salga indemne, o como vaticinara el propio Presidente del Gobierno, metiéndose en camisa de once varas, donde  no le llaman ni le correspondía, “le vaya bien”.

Desde luego, esta nueva revelación ha caído como un mazazo entre la ciudadanía, y sólo es comparable a la desilusión, que padecimos cuando nuestros padres nos revelaron quiénes eran en realidad los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, los auténticos, y no esos payasos que se han sacado de la manga la Alcaldesa de Madrid, Doña Manuela Carmena (que yo creo que está para retirarla a un asilo o residencia de ancianos) o el honorable President de la Generalitat Valenciana, Ximó Puig, o sea, ni payasos ni payasas, sino que dichos Reyes, en realidad, eran nuestros propios padres, cayéndosenos, poco menos, que el cielo a los pies. Pues en esas estamos, esperando que la fruta madure y caiga por sí misma del árbol. Y por contribuir un poco a todo este batiburrillo, yo sigo creyendo que Hacienda somos todos, sólo que unos para pagar y otros para robar. Tampoco quedaría mal el eslogan que dijera que “Hacienda ahoga a todos”. O que “Hacienda somos todos, menos la Infanta”.

MIGUEL-ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

    20 de enero de 2016

Lunes, 18 Enero 2016 13:25

Las líneas esteladas de Podemos

Rescate social, Ley anti desahucios, transparencia democrática, eliminación de puertas giratorias, reforma fiscal… Seguro que estas propuestas eran las que todos y todas pensábamos que estarían sobre la mesa en las reuniones para explorar la posibilidad de fraguar un pacto de gobierno entre PSOE y Podemos.

Imaginábamos que se debatiría sobre los tiempos para la aplicación del consabido rescate ciudadano que anunciaba Podemos a bombo y platillo en campaña electoral, o sobre su financiación.

Pues no. Sobre la mesa están el referéndum catalán y la concesión de cuatro grupos parlamentarios para Podemos. Si, así de prácticos se han vuelto. Aunque a los diferentes portavoces de Podemos no les guste reconocer sus líneas rojas en las negociaciones, es evidente que hay dos cuestiones que son condición imprescindible para que se sienten a hablar, referéndum en Catalunya y conformar cuatro grupos en el Congreso, cambiemos las líneas rojas por líneas esteladas.

Lo que sí está claro como el agua es que los compromisos previos adquiridos por Pablo con Ada Colau determinan ahora el margen de autonomía de Podemos en estas negociaciones.

Cuando Ada Colau y Pablo Iglesias exigen un referéndum para la independencia de Cataluña (que por cierto bienvenido sea, pero siempre que también votemos en Albacete, en Murcia o en León, porque si nos afecta al conjunto, debemos decidir en conjunto) y además lo hacen como requisito para un pacto de Gobierno con el PSOE, lo que están haciendo es olvidarse de todos y cada uno de sus votos más allá de las fronteras catalanas.

Si PODEMOS frena un acuerdo de gobierno con el PSOE por el asunto Catalán está provocando directamente que gobierne la derecha. Está poniendo a los territorios por delante de las personas.

A la señora Colau le preocupaban los desahucios, pero a nadie le dijo que sólo aquellos que se producen en Martorell, Hospitalet o Badalona, sin importarle lo más mínimo los de Dos Hermanas, Hellín o Valverde de la Vera. Y Pablo Iglesias es cómplice o lo que es peor, víctima.

Yo entendía que ser de izquierdas era luchar contra la injusticia y la desigualdad, sin fronteras ni banderas. Pero eso será cosa de la vieja izquierda.

Como colofón del pragmatismo podemita, ahora el requisito que han puesto sobre la mesa es crear cuatro grupos parlamentarios en las Cortes, con sus cuatro intervenciones en cada sesión  y sus cuatro asignaciones económicas.

Pese a ello, no renuncio a imaginar un gobierno progresista en España, un gobierno que dé soluciones a las necesidades de las clases medias y trabajadoras que tan perjudicadas han sido durante estos años de gestión del PP. Un gobierno que trabaje por darle a este país un futuro más justo para esa mayoría de españolas y españoles que tenemos que trabajar cada día como única forma de salir adelante.

No renuncio a imaginar un gobierno socialista apoyado por un PODEMOS sensato, centrado en los problemas de la gente y no en las reivindicaciones territoriales.

Si a nivel local y autonómico nos entendemos, ¿Por qué no a nivel nacional?

Si en las conversaciones de bar o en los corrillos de pasillo coincidimos, ¿Por qué no en las negociaciones de Gobierno?

Si el PSOE facilitó Ayuntamientos de izquierdas en Valencia, Barcelona, Madrid o Cádiz, ¿Por qué PODEMOS no haría lo mismo en el Gobierno de España?

Manuel Martínez. (@Manu_Mtnez)

PSOE Albacete

Miércoles, 13 Enero 2016 06:32

¿Quién ganó las elecciones? (II)

Mas, volvamos a la pregunta a que se contrae el artículo: ¿Quién ganó las elecciones?, o, si queremos ser más exactos, ¿quién no ganó las elecciones? o, más bien, ¿quién las perdió?.

Hagamos un estudio comparativo entre las elecciones generales del año 2.011 y las pasadas elecciones generales del 20 de diciembre de 2.015. Por cierto, si los peperos se aferran a la tradición, en el sentido de que desde la instauración de la democracia allá por 1.979, siempre ha gobernado la lista más votada, bien por sí misma, por alcanzar la mayoría absoluta (1.982, Felipe González- 202 escaños; 1986, Felipe González-184 escaños; 2.000 José-María Aznar-183 escaños; 2.011, Mariano Rajoy-186 escaños), o con apoyos de minorías (1.979, Adolfo Suárez-168 escaños, y 183 con apoyos; 1.989, Felipe González-175 escaños, y 176 con apoyos; 1.993, Felipe González-159 escaños, y 181 con apoyos; 1.996, José-María Aznar-156 escaños, y 181 con apoyos; 2.004, José-Luis Rodríguez Zapatero-164 escaños y 183 con apoyos); o, incluso sin apoyos y en minoría (2.008, José-Luis Rodríguez Zapatero-169 escaños), no es una regla escrita que obligue a que esto sea así y haya que seguir dicha tradición a rajatabla, sin que pueda admitirse excepción alguna a dicha tradición, porque, en definitiva la tradición deja de serlo cuando por circunstancias nuevas o excepcionales debe cambiarse la misma.

Pues bien, Partido Popular, en 2.011, 44’63% de votos y 186 escaños, y en 2.015, 28’71% de votos y 123 escaños (119 si descartamos los 3 de UPN y el escaño de De la Serna, que ha pasado al grupo mixto) o sea, pierde un 15’92% de votos y 63 escaños; Partido Socialista Obrero Español, en 2.011, 28’76% de votos y 110 escaños, y en 2.015, 22’02% de votos y 90 escaños, o sea, pierde un 6’74% de votos y 20 escaños; Podemos, en 2.011 no existía como tal partido, y en 2.015, 20’65% de votos y 69 escaños; y Ciudadanos, igualmente no existía con tal implantación a nivel nacional, y en 2.015, 13’93% de votos y 40 escaños. No hace falta seguir con las demás formaciones políticas por su insignificancia cualitativa, aunque pudieran algunas ser esenciales para formar una mayoría de izquierdas.

A la vista de estos números, hay que decir que el Partido Popular, efectivamente ha sido el más votado, con un 28’71% de los votos escrutados, lo cual le deja en una situación pírrica comparando sus resultados del año 2.011 y si perdiendo 15’92% de votantes y nada más y nada menos que 63 escaños, siguen los populares alardeando de haber ganado las elecciones y que por ser la lista, comparativamente, más votada, debe gobernar sí o sí, me parece que deberían mirárselo, como suele decirse cuando se pretende algo basado en conjeturas y no en realidades, porque el batacazo es de escándalo y en cualquier país verdaderamente democrático, el líder de dicho Partido, o sea, el Sr. D. Mariano Rajoy Brey, habría dimitido y dejado todos sus cargos la misma noche electoral, en vez de salir al balcón de Génova botando como una marioneta y celebrando no sé qué triunfo y habría dejado paso a una cierta y verdadera regeneración en su partido que falta le hace, porque por mucho que cambie a los grumetes, si el capitán del barco sigue siendo el mismo del fiasco (¡de tantos fiascos!, diría yo), el barco no puede llegar a buen puerto, es más, antes que después acabará naufragando o varado en tierra firme.

En cuanto al PSOE, hay que decir que, efectivamente, ha sido la segunda fuerza más votada con un 22’02% de votos emitidos y contabilizados, perdiendo, por tanto, un 6’74% y pasando de 110 escaños a 90, lo que, igualmente que lo dicho respecto al Partido Popular, sufre una importante caída, aunque hay que decir que dados los antecedentes y la situación en que José-Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba dejaron al PSOE, bien puede decirse que ha salvado los muebles y camufla su caída comparativamente con la hecatombe del Partido Popular, pudiendo llegar a gobernar en colación con cuatro partidos más, o sea, con un quintapartito (¿PSOE-90, PODEMOS-69, ERC-9, PNV-6, UNIDAD POPULAR-2, total 176 escaños?) muy difícil, por no decir imposible, tal como se han puesto las cosas dentro del propio Partido Socialista, donde ya se han desenvainado los sables y se han afilado las navajas pidiendo la cabeza del Secretario General del Partido Socialista Obrero Español, Pedro Sánchez, poco menos que en bandeja, tal como le fue servida a Salomé por Herodes Antipas la cabeza de Juan el Bautista. Cierto es que, dados los resultados, tras la salida con vocación a gobernar con mayoría absoluta propia, deja mucho que desear, y la dimisión, en su caso, del Sr. Sánchez, debería ser por sí, pero es totalmente impresentable la caza de brujas que se ha desatado dentro del propio Partido Socialista, más teniendo en cuenta que algunos de los mayores críticos con el actual Secretario General del Partido, por ejemplo, Emiliano García-Page, sustenta su Gobierno en Castilla-La Mancha con el apoyo de Podemos, sí, ese mismo Partido que para el Sr. Sánchez se le presenta como hereje. Y es que las fieras ya han salido detrás de la carnaza. En este punto, Paxi López tiene más razón que un santo: nos estamos despedazando unos a otros.

En cualquier caso, la pretensión del Sr. Rajoy Brey de seguir asido al timón de la nación, con ese 28’76% de los votos de los españoles, no deja de sorprender, puesto que el mismo Sr. Rajoy Brey negaba legitimidad al Sr. Artur Mas para liderar el proceso independentista, cuando en las elecciones catalanas del pasado 27 de Septiembre los grupos favorables a la independencia obtuvieron cerca del 48% (47’8%) de los votos (sumando los de Junts pel Sí y los de la CUP), los cuales ya han llegado, in extremis, a un pacto de gobernabilidad.

En definitiva, si hemos de señalar a un ganador de estas últimas elecciones, más que nos pese, ese ha sido Pablo Iglesias y sus 69 escaños, cuando venían de la nada; lo que no podemos decir de Albert Rivera y su Ciudadanos, al alcanzar solamente 40 escaños, aun cuando también vinieran de la nada, o no tan de la nada, pero, acaso, su derrumbe a última hora quizás se debió a declarar en vísperas de las elecciones que apoyaría a la lista más votada para formar gobierno, sabiendo que lo sería la del PP, cuando en campaña ser hartó de conjeturar y liderar la regeneración democrática y sobre todo el fin del bipartidismo y acabar con las políticas del PP y del Sr. Rajoy.

Si hay que contestar la pregunta planteada, yo señalaría como vencedor en primer plano a Podemos, de Pablo Iglesias; en cuanto al PSOE habría que decir que ha salvado los muebles, aun cuando le quieren mover la silla al Sr. Sánchez los barones que, por cierto, huelen a rancio también; Ciudadanos aparece y desaparece como el Guadiana, pudiendo considerarse también perdedor ante las enormes expectativas que se marcaron sus dirigentes; y finalmente, el Partido Popular es el gran perdedor, dados los resultados y la pérdida de poder que ello conlleva y sin que sirva de consuelo el hecho de haber sido la lista más votada, con un pírrico 28’76% del electorado.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  13 de enero de 2016

Miércoles, 06 Enero 2016 02:43

¿Quién ganó las elecciones? (I)

O, si queremos ser más exactos, la pregunta que habría que hacerse es ¿quién no ganó las elecciones? O, más bien, ¿quién las perdió?.

Y es que, como ya viene siendo tradicional, en la noche electoral todos los representantes de los partidos políticos salieron a la palestra, con mayor o menor euforia, proclamando a los cuatro vientos ser los triunfadores, sin atender al resultado deparado en las urnas.

Ya presumíamos que ante la aparición de dos nuevas fuerzas emergentes en el panorama político nacional, tras los resultados que se dieron en las elecciones europeas y, más claramente, en las pasadas elecciones autonómicas y municipales, en las que, pese a ser la fuerza más votada, el Partido Popular perdió poder a manta y se empezó a fraguar el principio del fin del bipartidismo, PP-PSOE, o PSOE-PP, que tanto da, o tanto monta y monta tanto, Isabel como Fernando, como se decía en el reinado de los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, que la llamada a las elecciones generales del día 20 de Diciembre del pasado año, depararían sorpresas sorprendentes, valga la redundancia, y dejaría a más de uno con la boca abierta o compuesto y sin novio.

Ante los resultados elocuentes de las elecciones autonómicas y municipales de mayo del pasado año, el PP, con su máximo dirigente a la cabeza, Don Mariano Rajoy Brey, viendo las barbas de sus vecinos recortar, pusieron las suyas a remojar, y ante la pérdida de las mayorías absolutas aplastantes que consiguiera en las mismas elecciones del año 2.011, y las nuevas coaliciones de lo que ellos llaman, despectivamente, “de perdedores”, como si en democracia no fueran dos más dos cuatro y tratando de sacarse de la manga o de la chistera un conejo o una paloma, empezó a tejer y urdir esa teoría de que “debe gobernar la lista más votada” independientemente de que alcanzara mayoría absoluta o no, hasta el punto de que pergeñaba cambiar la Ley Electoral a fin de que, por arte de birlibirloque y porque lo ordeno y mando, a esa lista más votada, pero en minoría, le tocaría el gordo de la primitiva y se le daría virtualmente una mayoría absoluta de la que no disponía a fin de poder garantizar la gobernabilidad de las autonomías y de los municipios. Olvida el PP, en este punto, la esencia de la democracia, cual es la del diálogo y el pacto, porque la lista más votada no representa sino a una porción de los electores y, consiguientemente, de los ciudadanos, de este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, olvidando la aritmética, a su conveniencia, como si sacando el PP tres concejales y otras dos formaciones cualesquiera, cada una dos, la suma de éstas nos daría el resultado de cuatro, que, en definitiva, son más que tres y que obtendrían de esta manera la mayoría absoluta para poder gobernar, con tanta legitimidad, estabilidad y acierto, o más, como podría hacerlo esa lista más votada o la de un solo partido que alcanzara la mayoría absoluta; lo contrario sería despreciar el juego de la verdadera naturaleza de la democracia y buscar ataduras y excusas de mal perdedor, para perpetuarse en el poder a fin de gobernar bajo la “auctoritas” y “manu militari”, relegando siempre a la oposición a un mero papel de espectador y, lo que es peor, de sufridor de las consecuencias nefastas, que suelen derivarse en los casos de las mayorías absolutas, que acaban gobernando “absolutamente” sin escuchar ni dar opción a la oposición, que, en muchos casos, en su conjunto, representa a una mayor cantidad de ciudadanos que los que gobiernan, hurtando el debate, el diálogo y el pacto, que ya no serían necesarios, ni para qué, y a la prueba, por ser muy explícita, me remito a la forma en que el Partido Popular ha llevado a cabo su acción de Gobierno, ese gobierno que tanta preocupación les embarga y preocupa, mediante una apisonadora, y lo prueba, aún más palpablemente, el hecho de que el Gobierno de España del Sr. Rajoy, haya batido el récord Guinness en cuanto al uso y abuso del Decreto-Ley, una forma permitida por la Constitución Española, en su artículo 86, que lo prevé como excepción y sólo y exclusivamente para “en caso de extraordinaria y urgente necesidad”, convirtiendo el PP esta excepción en la regla general, y hurtando al Congreso de los Diputados el debate, la discusión y el contraste de opiniones y pareceres.

Pues bien, ante el panorama y la experiencia vivida en las citadas previas elecciones (europeas y autonómicas y municipales), con mayor ahínco y obsesión el Sr. Rajoy, por sí mismo y a través de sus vocingleros de turno, puso en marcha la teoría de que debería siempre gobernar la lista más votada, aunque no alcanzara la mayoría absoluta, con el único objetivo de salvar el culo, pues las encuestas le relegaban, sí, a ser la fuerza más votada, pero con escasas o ninguna posibilidad de alcanzar esa mayoría absoluta tan anhelada y a la que los populares le habían tomado el gusto y dando por hecho, tal como en más de una ocasión la Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal, ha venido poniendo de manifiesto, que o “el PP, o la nada”, es decir, si no gobierna el PP, sobrevendría el caos, convirtiendo a España en un solar, como si no la hubieran dejado ya de tal guisa quienes han venido enarbolando la bandera de la excelencia y la transparencia (sepulcros blanqueados por fuera y por dentro llenos de hipocresía y de iniquidad, San Mateo, capítulo 23, versículos 27-28). Por ello, tras denostar en la precampaña y en la campaña electorales, tanto al PSOE de Pedro Sánchez, como al Ciudadanos, de Albert Rivera, amén de al Podemos, de Pablo Iglesias, ahora, a la vista de los resultados que han deparado las urnas, el Sr. Don Mariano Rajoy Brey, a la sazón Presidente en funciones del Gobierno de España, y ante la posibilidad de verse desahuciado de La Moncloa, ha olvidado sus prejuicios y con tal de agarrarse al poder, como quien se agarra a un clavo ardiendo, tiende la mano a esas dos fuerzas políticas, PSOE y Ciudadanos, en busca de un frente constitucionalista, que le saque las castañas del fuego y le sirva de salvavidas, y que frene e impida que el Gobierno derive hacia una coalición de izquierdas, dejándole con el culo al aire y acabar con que el mismo siga calentando el escaño de color azul, que en el Congreso de los Diputados se reserva a los miembros del Gobierno. ¡A buenas horas, mangas verdes!, prometiendo un Gobierno estable que, en cualquier caso, dejaría mucho que desear, ante la costumbre ya inveterada del PP del “ordeno y mando” y su aversión al debate y al diálogo.

Desde luego, las caras del Presidente y de quienes se asomaron al balcón de Génova la noche del 20 de Diciembre, especialmente, la de Esperanza Aguirre, pese a haber sido el partido más votado, no disimulaban, aunque lo esperaban, la hecatombe sufrida por el Partido en esta nueva cita electoral y sin que, como no podía ser de otra manera, se produjese el milagro que todos, en su fuero interno, deseaban, de dar un vuelco a las encuestas y acabar por arrasar, lo que no se produjo, gracias a Dios. Sí, victoria al fin y al cabo, pero una victoria, acaso, la más amarga en la historia del Partido Popular, o lo que es lo mismo, una victoria con sabor a derrota, muy lejos de lograr una mayoría para gobernar, lo que intentará, por activa y por pasiva, con el manido argumento de que siempre ha gobernado la lista más votada, como si fuera una tradición inveterada que hubiera de mantener contra viento y marea: cabría hacerse la misma pregunta  ¿de haber sido la lista más votada la del PSOE y sumar el PP, con Ciudadanos, pongo por caso, una mayoría absoluta, el PP hubiera entrado en la coalición?. Mas esto es el futurible, del que Don Mariano huye como gato escaldado por el agua.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

6 de ENERO DE 2.016

 

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