Los auxiliares de ayuda a domicilio, o los técnicos de atención sociosanitaria a personas en el domicilio, son una figura clave en el desarrollo de los Servicios Sociales de Atención Primaria, desde la implantación del Plan Concertado , y posterior  desarrollo de la prestación de apoyo a la unidad convivencial.

Desde los años 80 y hasta el momento actual su cualificación, andadura y formación se ha ido transformando para ir adaptándose a los nuevos perfiles de familias, a los nuevos procesos en su relación con las empresas en las que son contratadas, y en definitiva se han ido adecuando a un sistema de atención que incluye diferentes problemáticas de las familias que van más allá de la mera atención en situaciones de falta de autonomía de las personas.

En todo este devenir de años de trayectoria profesional, paralelamente a la configuración de los Servicios Sociales de atención primaria, y en primera línea a la cabeza de los servicios ha estado el programa de ayuda a domicilio, y por consiguiente las auxiliares.

Trabajadores sociales, educadores sociales y auxiliares domiciliarias o técnicos de atención sociosanitaria en el domicilio, han dado forma y la siguen dando a este recurso imprescindible para el municipio y sus vecinos, importante en contenido por cuanto contribuye a dotar de apoyo y soporte a la familia,  pero escaso en índice de cobertura y financiación.

Estos trabajadores, en su inmensa mayoría mujeres, tienen un lugar de trabajo un tanto especial. “El domicilio”.

Con una jornada que transcurre entre los desplazamientos a pie, en bus o en vehículo y los hogares de las personas a las que atienden, un despliegue de profesionales acuden diariamente a multitud de hogares en pueblos y ciudades.

Estas profesionales pasan a formar parte de una estrategia de apoyo en las unidades familiares previamente valoradas por los técnicos y se mueven entre personas con falta de autonomía personal, potenciando sus capacidades y favoreciendo la permanencia en su entorno.

Por su bagaje profesional y por sus habilidades personales, han de estar dotadas de especiales capacidades para moverse con sutileza y sensibilidad, con la mira puesta en que la persona que se encuentran cada día es única.

Actualmente y sobre todo desde la promulgación de la ley de Autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, desde los Servicios Sociales y desde las Administraciones, asistimos a tener en boca el servicio de ayuda a domicilio como una prestación que puede dar respuesta a multiplicidad de situaciones de atención de la vida diaria de las personas.

Tradicionalmente la ayuda a domicilio daba respuestas en mayor o menor medida a situaciones de atención sociosanitaria y de otra índole en el seno de los hogares. En la actualidad, se prioriza la atención a las personas dependientes que han sido valoradas y que han obtenido grado de dependencia.

Pero hoy no vamos a hablar del servicio de ayuda a domicilio, sino de quienes en primera línea acompañan y contribuyen al bienestar personal y familiar.

Además de hacer su labor en múltiples tareas relacionadas con el cuidado a la persona y en el hogar, estas profesionales son más que ejecutoras de actividades plasmadas por los técnicos en unos proyectos de trabajo. Su quehacer diario, empático, sutil, de acercamiento a la persona, de saber estar, de saber escuchar, y de transmitir, hace que estas profesionales tengan una visión privilegiada de la fragilidad de las personas, y también de sus múltiples fortalezas; de las inquietudes de la familia y del día a día de las personas con capacidades diferentes.

Con profesionales de proximidad como las que integra el servicio de ayuda a domicilio y con una buena gestión y apuesta económica de los servicios de ayuda a domicilio, el lema “envejecer en casa” podría llegar a tener sentido.

Solo hace falta sentarse en una mesa de trabajo con ellas, para comprender el valor de su mensaje, del conocimiento profundo de las inquietudes de las personas, de lo imprescindible que resulta su visión para poder mejorar e incidir sobre determinados aspectos de los servicios de apoyo a las familias.

Para  personas que viven solas y no disponen de familiares, la auxiliar se convierte en un estímulo diario con quien poder compartir el día a día, las noticias, los problemas de la ciudad, y por qué no hasta los achaques.... en definitiva, su labor traspasa la frontera de la realización de un buen aseo, de un buen mantenimiento de la vivienda, para convertirse en un sentirse acompañado y atendido en un momento concreto del proceso vital de las personas. Esto no es algo que se pueda plasmar en los proyectos, ni resulte visible en nuestras memorias de trabajo, pero que está presente.

Especial importancia merece la persona receptora del servicio, de manera que hay que priorizar el modelo de atención centrado en la persona. De esta forma, gustos e intereses y opiniones, constituyen el eje vertebrador sobre el que construir la intervención, llegando a acuerdos, dejando a la persona decidir sus proyectos de vida aun en circunstancias de fragilidad o dependencia.

Queda mucho por avanzar y por construir para mejorar cada día en el servicio de ayuda a domicilio, y no debemos caer en el error de olvidarnos de las experiencias vividas de tantas auxiliares, y de otros tantos familiares, usuarios y profesionales  que conforman entre todos un conocimiento científico  basado en la evidencia. Aprovechar al máximo estas capacidades es capital para construir un sistema de apoyo de calidad a las familias.

 

 Carmen Carrasco Jaramillo. Es Trabajadora Social Colegiada nº 13-133. Coordinadora de Ayuda a Domicilio del Ayuntamiento de Toledo.

Viernes, 12 Mayo 2017 17:12

El Trabajo Social y las Familias

Si hay colectivo donde la figura del trabajador social siempre ha estado presente desde el nacimiento de la disciplina ha sido La Familia- desde las visitadoras amistosas de Mary Richmond de finales del siglo XIX hasta los actuales programas de atención a la familia- y esa presencia tiene que ver con la vocación trasformadora de la sociedad de la profesión. Porque si el ser humano es por naturaleza un ser social (Aristóteles) el primer agente socializador que encuentra es la familia y por tanto el alumbramiento del Trabajo Social tenía que hacerse “en familia”.

Y desde entonces el axioma Trabajo Social-Familia ha ido creciendo de manera ininterrumpida ampliando el objeto de trabajo, desde el apoyo más asistencial para prevenir la pobreza y la exclusión social, pasando por la protección de los menores – defendiendo desde el inicio la consideración del niño como un ser de especial protección- hasta la consideración de la familia como agente trasformador.

Ese Trabajo Social primario colocó a la familia en el centro de un Nuevo Modelo de Protección Social. Participó de manera decisiva en el salto a la era moderna provocando un cambio fundamental como fue la trasformación de la beneficencia en asistencia social y luchó contra argumentos socialmente aceptados como la predestinación de las familias en situación de vulnerabilidad a ser excluidas por designio divino. Desde una visión actual puede no calibrase de manera adecuada lo que supuso ese cambio, pero lo que esos primeros profesionales de Trabajo Social consiguieron supuso un cambio no sólo en la concepción normativa de la ayuda a la familia sino un cambio en la mentalidad colectiva equiparable a la consecución de los derechos que realizan hoy en día cualquier minoría en cualquier lugar del mundo.

Como Ciencia Social el Trabajo Social con Familias ha estado en constante cambio, tanto en la metodología como en el objeto de trabajo, adaptándose a los cambios sociales y a la influencia de otras disciplinas que vinieron a enriquecer la intervención y favorecieron un abordaje integral e interdisciplinar de las problemáticas familiares.

A nivel metodológico los primeros años de la profesión la intervención con las familias se caracterizaba por ser una intervención puntual, individualizada y poco sistematizada. Poseía un carácter eminentemente asistencial dirigido atender las necesidades materiales de la familia más que a promover las capacidades personales. La trabajadora social ejercía en calidad de experta y modelo a seguir para las familias.

El primer cambio sustancial en la intervención familiar se producirá en la década de los setenta. Aunque se mantiene la figura del trabajador social como experto, la intervención se enriquece incluyendo una metodología grupal además de la individualizada. Durante esta década el Trabajo Social crecerá y se nutrirá de los movimientos sociales que se producen en todo el mundo en defensa de las clases desfavorecidas y en las que tuvo un peso decisivo los grupos de presión y los movimientos comunitarios.

   Será la época del nacimiento de las llamadas “Escuelas de Padres” en las que se aúna un proceso académico de educación formal, basada en el aprendizaje de conocimientos teóricos, y la señalización de los problemas familiares. Con el paso de los años descubrimos que esta metodología tenía carencias dado que, aunque la información era necesaria, ésta no era suficiente para el cambio de actitudes. Los padres no interiorizaban la necesidad de cambio, no realizaban ningún proceso introspectivo y situaban la solución de sus problemas fuera de sus capacidades parentales por lo que los cambios que se producían eran poco eficientes y con un carácter efímero.

Durante la década de los noventa surgirán los llamados “programas de segunda generación” en los que el trabajo interdisciplinar entre psicólogos y trabajadores sociales cobrará mayor relevancia. Estos programas pretenden dotar a los padres de técnicas y procedimientos basados en la modificación de conducta en las que un experto entrena a los padres en toda una batería de técnicas: refuerzos, castigos, retirada de privilegios, modelaje…Pero seguíamos sin hacer “un cambio trascendente” en esos padres dado que seguíamos diciéndoles qué estaba mal y que debían hacer sin que la familia realizase ningún análisis de su situación, situándonos, en ocasiones, en un excesivo roll fiscalizador y produciendo una relación asimétrica entre profesional y beneficiario.

Ya entrados en este siglo la necesidad de completar el trabajo individualizado que se hacía con las familias en la atención primaria y los recursos especializados se vio reforzada con el surgimiento de los “programas de tercera generación”. Estos programas especializados en familia realizaron una apuesta clara por la metodología grupal. Esta nueva concepción ha supuesto una innovación organizativa de los servicios sociales y un cambio en el rol del trabajador social, pasando de experto a dinamizador. El trabajador social se convierte en un acompañante de la familia durante el proceso de la intervención en el que no juzga las opiniones y permite que el grupo interaccione y busque las respuestas a sus necesidades dando por tanto protagonismo a las familias.  Ya no concibe a la persona como un objeto de enseñanza sino un sujeto de aprendizaje. Esta innovación metodológica ha permitido que las familias pongan en marcha procesos de ayuda mutua, ha alentado el intercambio intenso de emociones y de nuevas formas de hacer frente a los acontecimientos reduciendo el estigma y la sensación de aislamiento social mediante la significación de sus fortalezas. Los cambios nacen dentro del grupo y son aprehendidos- que no aprendidos- de manera innata. El trabajador social ha abandonado su rol de experto para convertirse en guía cambiando con ello el punto de vista del que parte la intervención detectando fortalezas de las familias y creyendo firmemente en las capacidades parentales inherentes en todas las personas.

Esta evolución metodológica ha sido la respuesta a los cambios que han ido produciendo en las familias en el más de un siglo de vida que tiene la disciplina. Hemos acompañado a la familia en su transición de unos modelos tradicionales hasta los nuevos retos que planteaba la era moderna como los cambios en las formas de familia, la redefinición de los roles de género y los cambios de modelos de crianza.

A día de hoy nos encontramos con una nuevo reto; fomentar la parentalidad positiva como paradigma unificador de la intervención familiar que plantea un enfoque holístico aunando medidas administrativas, apoyo psicosocial y apoyos que permitan la participación comunitaria y evite la exclusión de las familias en situación de vulnerabilidad.

Este nuevo reto del axioma Trabajo Social-Familia permitirá aumentar la confianza de las familias en sus propias posibilidades, fomentará la resiliencia en sus miembros con una intervención integral con todos los miembros de la familia y centrando los esfuerzos en las potencialidades más que en las carencias.

Pero la sociedad y las familias seguirán evolucionando y nacerán nuevos modelos de familias y con ellas nuevas necesidades y los trabajadores sociales seguiremos interpretando esa nueva realidad y creando nuevas metodologías con el mismo objetivo con el que nuestra profesión nació; mejorar la calidad de vida de las familias.

José María Sánchez Merino, Trabajador Social por la Universidad Complutense de Madrid.

Su carrera profesional ha estado centrada en programas de atención a las familias y a la infancia.

En la actualidad coordina en la región el primer recurso de metodología grupal de atención a las familias “Aula de Familia”.

 

Viernes, 28 Abril 2017 17:26

Una nueva estrategia para la seguridad

Artículo de opinión: "Una nueva estrategia para la seguridad y salud en el trabajo con la implicación de toda la sociedad.

El 28 de abril celebramos el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el trabajo. Una jornada que debe servir para recordarnos a todas y todos la necesidad de mejorar de forma continua y permanente las condiciones laborales, para hacer de nuestros centros de trabajo lugares cada vez más seguros y saludables.

Es un día también para recordar a todas aquellas personas que han sido víctimas de accidentes de trabajo sobre todo en el caso de las que pierden la vida en accidentes laborales y para tomar conciencia del importante problema que supone para la sociedad. Reducir la siniestralidad laboral es un problema social que debe ser abordado como una de las grandes prioridades por el conjunto de la sociedad.

Y es que mejorar las condiciones de seguridad de nuestras empresas es un reto que implica a las empresas, a los trabajadores y a las administraciones públicas a todos los niveles. Si mejorar la salud laboral es un problema que nos incumbe a todos, entre todos también tenemos que contribuir a diseñar y aplicar la estrategia para reducir la siniestralidad.

Por ello, durante estos últimos meses, hemos estado trabajando para poner en marcha el nuevo Acuerdo Estratégico para la Prevención de Riesgos Laborales 2017-2021, y que va orientado a la mejora de las condiciones de trabajo, a la integración de la perspectiva de género, a la consideración del factor de la edad y a la reducción de la siniestralidad laboral.

Una siniestralidad laboral cuyo repunte en el año 2016, hace todavía más necesaria la puesta en marcha de una nueva hoja de ruta en la que participemos todos los que tenemos algo que aportar.

Una estrategia en cuyo diseño hemos participado el Gobierno regional junto a los municipios y las diputaciones provinciales, la inspección de trabajo, los agentes sociales, las asociaciones sectoriales y las mutuas y servicios de prevención ajenos. En definitiva todas las entidades implicadas en la mejora de las condiciones de trabajo.

Esta maquinaria de participación social se ha estructurado en siete grupos de trabajo, que tras la evaluación de las más de 500 propuestas presentadas por todos los agentes, se ha traducido en un plan con 148 medidas de actuación englobadas en cinco ejes que engloban la difusión de la cultura preventiva, la integración de la prevención en la gestión de la empresa, los servicios de prevención ajenos, las enfermedades profesionales y el papel de las administraciones públicas en la seguridad y salud laboral.  

Hemos estado trabajando en la elaboración de este acuerdo. Pero eso no implica en absoluto que hayamos esperado para tomar medidas que contribuyan a la mejora de la seguridad laboral. Hemos puesto en marcha acciones como las convocatorias de ayudas para mejorar las condiciones en el sector de la construcción y para fomentar los proyectos de inversión en seguridad y salud.

También estamos llevando a cabo la nueva programación técnica, que durante este año pretende estar presente en más de 3.300 empresas de la región, para prestarles asesoramiento y asistencia técnica y que puedan así mejorar la integración de la prevención en sus sistemas de gestión, contribuyendo por tanto a mejorar las condiciones de seguridad laboral.

La campaña de la OIT con motivo de la conmemoración de este Día Mundial en 2017, se centra en la necesidad fundamental de los países de mejorar su capacidad para recopilar y utilizar datos fiables sobre seguridad y salud en el trabajo.

En esta línea, la Comunidad Autónoma de Castilla- La Mancha cuenta desde 2007 con el Observatorio para la Prevención de Riesgos Laborales, configurado como un órgano colegiado y participativo, para la consulta y asesoramiento en materia de prevención de riesgos laborales. Contar con datos fiables sobre seguridad laboral, la siniestralidad y sus causas, es fundamental para poder establecer la hoja de ruta que nos permita tomar medidas para atajar este problema.

Quiero terminar reconociendo la labor de todas y todos aquellos que, tanto en el ámbito público como en el privado, trabajan día a día para que el trabajo en Castilla-La Mancha, en España y en todo el mundo, sea cada vez más seguro y saludable, en la convicción de que entre todas y todos seremos capaces de hacerlo posible.

 

Patricia Franco

Consejera de Economía, Empresas y Empleo

Artículo de opinión de la consejera de Economía, Empresas y Empleo con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud Laboral en el Trabajo, el 28 de abril

 

Viernes, 28 Abril 2017 17:23

Somos gente de suerte (Trabajo social)

Dinero que está en la mano

Tal vez se deba guardar

La monedita del alma

Se pierde si no se da.

Estos versos de Antonio Machado son oportunos para empezar a hablar del Trabajo Social, de los trabajadores y trabajadoras sociales, de nosotras y nosotros.

Hemos tenido mucha suerte.

Formamos parte de un gran ejército que ocupa distintas partes del planeta. No somos tantos como quisiéramos pero tampoco somos pocos y debemos seguir luchando para que cada día seamos más.

Somos gente buena,  en el buen sentido de la palabra, como decía Machado

"...Y más que un hombre al uso que sabe su doctrina, soy, en el buen sentido de la palabra, bueno."

La empatía, la tolerancia, la compasión, la paciencia, la comprensión, la búsqueda, la insumisión, la rebeldía, la resistencia, la superación... Son todos los elementos que contiene la palabra bueno...al margen del hombre al uso que sabe su doctrina.

Yo creo que son todos los hombres y mujeres buenos los que hacen un contrapeso para sostener el mundo, con todas las tragedias que ocurren.

Y es que " hay seres que justifican el mundo, que ayudan a vivir con su sola presencia"

Estas son  palabras de Albert Camus, el escritor  francés premio Nobel   de literatura. Estas palabras están en un libro suyo llamado El Primer Hombre, cuyo manuscrito se encontró sin terminar cuando murió en un accidente de tráfico. En este libro habla de sus orígenes, de su vida, de su familia, de la búsqueda de su padre, que murió en la Primera Guerra Mundial. En un momento, a lo largo del libro, cuando habla con un amigo mayor que él y este le dice - Yo no he hecho nada en la vida, nada importante...- Camus le responde con estas palabras: " Hay seres que justifican el mundo, que ayudan a vivir con su sola presencia."

Ya sólo desear que este grupo sea cada vez más grande

 

Caridad Serrano

A lo largo de su trayectoria profesional ha sido, profesora de EGB en pueblos de Albacete, voluntaria en Guatemala, en donde trabajó en un colegio y en una librería. Cuando volvió a España estudio Trabajo Social y luego trabajó en dos psiquiatricos, en Santiago de Compostela y en Vigo.  Volvió a Albacete y trabajó en la Asociación Asprona y en el Equipo de A. Temprana, en apoyo a niños con problemas.

No he hecho nada importante, como dice el amigo de Albert Camus, pero me gustaría ser lo que dice él, ser un ser que justifica el mundo, que ayuda a vivir con su sola presencia.

Su aportación a esta columna semanal, es el Discurso que pronunció del Día del Trabajo Social, celebrado en Albacete el 24 de marzo de 2017.

Lunes, 17 Abril 2017 16:45

Cuidar al que cuida

Importancia del cuidado del Trabajador Social como principal recurso de ayuda

En una profesión como el Trabajo Social, basada en la relación de ayuda, donde las capacidades y aptitudes del profesional deben ser las principales herramientas de la intervención social, y el establecimiento del vínculo interpersonal es determinante; parece evidente que el esfuerzo de las instituciones se destine a cuidar estos recursos personales, facilitando los soportes necesarios para mejorar su formación y capacidades, y reducir los factores de riesgo que puedan afectar a su estado emocional, cognitivo, fisiológico y de comportamiento.

Sin embargo, tanto las instituciones como los propios profesionales aún no somos del todo conscientes del riesgo que conlleva el no cuidarnos, tanto a nivel personal como a nivel profesional, cuando los servicios ofrecidos se destinan a mejorar el bienestar social de las personas atendidas.

Los trabajadores sociales desarrollamos nuestra intervención diaria en un contexto social lleno de incertidumbres donde el aumento de las desigualdades y la vulnerabilidad social, genera cada vez más sectores de población que demanda ayuda para hacer frente a sus dificultades y no caer en situación de pobreza y exclusión social, o para salir de las mismas.

Gran parte del trabajo es escuchar activamente las demandas y problemas de otros durante horas, días y años; lo que influye de manera muy directa sobre la vida personal, familiar y profesional del trabajador social. Si bien, pocos son los recursos de apoyo y la documentación existente sobre los riesgos psicosociales de los Trabajadores Sociales, cómo prevenirlos y cómo tratarlos.

Por ello, la escasez de recursos, los dilemas éticos a los que nos enfrentamos y, en ocasiones, la falta de apoyo estratégico de las instituciones, nos genera una sobrecarga emocional y laboral, así como sentimientos de incomprensión ante la falta de apoyo y recursos para desarrollar nuestro trabajo; generando situaciones de frustración y queme profesional, convirtiendo el trabajo en una prisión, lo que puede llevarnos a no prestar una intervención de calidad, lo que afecta

directamente al bienestar de las personas que intentamos ayudar; así como a sufrir nosotros y nosotras mismas enfermedades psicosociales, bajas laborales e incluso abandono del trabajo.

Es importante que, tanto las organizaciones como los profesionales, reconozcamos la necesidad de reflexionar sobre aquello que se hace, como instrumento de mejora continua; así como la necesidad de incorporar estrategias de apoyo para aumentar el desarrollo personal y profesional, considerando a los profesionales del Trabajo Social como un valor en alza para la sociedad.

Si bien, como reflejan diferentes estudios y autores, a los trabajadores sociales (igual que a otros profesionales de la salud y el bienestar) nos cuesta reconocer que sufrimos desgaste y que tenemos que aprender a pedir ayuda. Necesitamos reconocer que las diferentes etapas del ciclo vital por las que todos pasamos al igual que situaciones de enfermedad nuestras o de nuestros familiares más cercanos, situaciones de incapacidad, o muerte de un ser querido; necesitan que nos paremos para elaborar lo sucedido y darnos un tiempo para retomar con nuevas energías nuestra vida y poder continuar ayudando a los demás de forma positiva.

Como señala Carmina Puig (2011)1, las organizaciones y los profesionales deben destinar los recursos suficientes para evitar el grave riesgo que comporta no atenderse y no cuidarse; por rentabilidad económica, por razones de prevención ante el desgaste y la no implicación en la organización, así como por razones de calidad del servicio que se ofrece a las personas.

Dicha responsabilidad se refleja en diferentes normativas y códigos éticos, como por ejemplo en la Declaración de Principios de la Federación Internacional de Trabajadores Sociales (FITS) aprobada en 20042, la cual recoge la obligación de los trabajadores sociales de hacer lo necesario para cuidar de sí mismos profesional y personalmente en el lugar del trabajo y en la sociedad, para asegurarse de que puedan ofrecer los servicios adecuados.

Así mismo, las diferentes Leyes de Servicios Sociales aprobadas en nuestro país en los últimos años recogen la importancia del factor humano dentro de los servicios sociales, haciendo referencia en todas ellas al derecho de apoyo a los profesionales, como metodología de mejora de las propias organizaciones, cuyo fin último es el aumento de la calidad del servicio prestado a las personas.

Por todo ello, ha de promoverse el interés por ayudar al que ayuda, dotando a los profesionales del Trabajo Social de herramientas y de mayores competencias para enfrentarse a las dificultades que se presentan en el día a día de la intervención social.

Herramientas y recursos como pueden ser: comisiones deontológicas, servicios de supervisión de apoyo, formación continua, talleres de coaching, refuerzo de equipos de trabajo e implementación de la figura de coordinador de equipo, reorganización de los tiempos de trabajo, y por supuesto, inversión pública en los recursos de bienestar social.

En un momento como el actual, en el que las restricciones presupuestarias hacen que los profesionales de la acción social emerjan con más valor, si cabe, presentándose como el principal recurso de las instituciones; se hace imprescindible el cuidado y apoyo de los profesionales, convirtiendo la crisis en una oportunidad para la formación y el bienestar de los trabajadores sociales, lo que sin duda repercutirá directamente en la calidad de los servicios prestados y el bienestar de la ciudadanía a la que dirigimos nuestros servicios.

 

Carolina Jiménez Muñoz; Trabajadora Social colegiada 13-974, con más de 10 años de experiencia en Servicios Sociales de Atención Primaria en el ámbito rural de Castilla-La Mancha.

 

1 Puig I Cruells, Carmina. (2011). La Supervisión en los Equipos de Servicios Sociales: una oportunidad para la reflexión, el pensamiento y el cuidado de los profesionales. Universidad Rovira i Virgili. Tarragona

2 Ética en el Trabajo Social. Declaración de Principios de la Federación Internacional de Trabajadores Sociales. Articulo 5.6, sobre la conducta profesional.

 

 

Miércoles, 12 Abril 2017 03:37

España ¿Estado de Derecho? (IV)

Ahora bien, como siempre, nuestro más Alto Tribunal, peca de timorato y poco valiente, y no concede efectos retroactivos a todos los actos, injustamente, confiscatorios y contrarios a Derecho, o sea, ilegales 100X100, que desde el año 2.007/08 se han venido liquidando con tanto desparpajo y alegría, causando un importante perjuicio a los ciudadanos, lo cual es incongruente con la declaración de nulidad de esa forma o fórmula de liquidar, porque si dicha forma o fórmula es contraria a Ley, nada más y nada menos, que a la Constitución Española, por inconstitucional nunca debió aplicarse ni ingresar en el Ordenamiento Jurídico, con lo que carece de fecha desde la que iniciar la cuenta del plazo para la prescripción. Pero así de largos son nuestras Señorías del Constitucional, basándose en Razones de Estado, bajo las cuales ya he dicho en más de una ocasión que se esconden los más sórdidos, deplorables, inconfesables, vergonzosos y canallescos hechos y sucesos sobre el suelo patrio. Y es que no estamos hablando del Chocolate del Loro, sino que se calcula que la recaudación en este período hasta el día de hoy puede rondar los 13.000 millones de euros, millones de euros que se les han escamoteado a los ciudadanos y que se les han esquilmado y confiscado de sus bolsillos, con destino incierto, quizás, incluso, en muchos casos, para que el arrebatacapas de turno se los apropiara indebidamente para su bolsillo o el bolsillo de su partido o para ambos bolsillos, que ya sabemos que los pantalones (prenda también usada mayoritariamente por mujeres) suelen tener, como mínimo dos bolsillos y, a veces, tres o cuatro.

Mas, en este tema de las Plusvalías, aun habiendo ganancia patrimonial, nos encontramos con otro hecho totalmente insólito y contrario a los principios constitucionales (ningún hecho imponible puede gravarse dos veces), y así, en este caso positivo, amén de liquidarse el Impuesto Municipal de Plusvalía, al año siguiente en el  Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), nuestro ínclito Ministro de Hacienda, Sr. Cristóbal Montoro, extiende su “longa manu”, dando una vuelta de tuerca más al bolsillo del contribuyente, y le aplica el concepto de Incremento Patrimonial (ganancias patrimoniales), por lo que por el mismo hecho imponible se ha venido y se sigue gravando doblemente al contribuyente en lo que constituye un escándalo de proporciones mayúsculas, convirtiendo al Estado Español, no en un Estado de Derecho, sino en un Estado Confiscatorio. Y no cabe aducir que la plusvalía municipal grava el incremento del valor del suelo exclusivamente, dejando a un lado la construcción, porque el incremento patrimonial en el IRPF grava el bien íntegramente, suelo y construcción, por lo que,  al menos, debería, en su caso, descontarse lo pagado por la plusvalía municipal.  Y si seguimos raspando en la piel de estos Impuestos nos encontramos con otra aberración, cual es la sujeción a los mismos de los actos de naturaleza gratuita (mayoritariamente donaciones), en los que no hay Plusvalía ni Incremento Patrimonial para el donante (el que se desprende de su bien urbano) sino que hay una pérdida patrimonial como la copa de un pino, pues no es que tenga ganancias, sino que lo que se tiene es una pérdida monumental, o sea, total, al desprenderse gratuitamente de dicho bien, o sea, sin contraprestación alguna. Pero en este puñetero país ya sabemos que el principio sobre el que se ha asentado nuestro entramado organizativo es el de “recaudar, como sea”, aunque nos pongamos por montera todo el Ordenamiento Jurídico, incluida la Carta Magna, o nos lo pasemos por la entrepierna o el arco del triunfo. Y luego, para atender a fines esenciales, graves, inaplazables y, en su caso, a vida o muerte, que afectan a la colectividad, que ésta se organice y convoque maratones, encuentros, cuestaciones, etc, etc, para poder obtener unos míseros euros con los que atender a los fines sociales y menos sociales a los que deberían subvenir el Estado, las Comunidades Autónomas, los Ayuntamientos y las Diputaciones Provinciales, que se llaman andana y que dejan al ciudadano de a pie más triste que un torero, al otro lado del Telón de Acero, que cantaba y canta Joaquín Sabina. Y también sabemos, porque los hechos son tozudos y la realidad persistente y no se puede esconder, que pese a tanta ilegalidad, tanta falta de moral, de principios y de conciencia de nuestros gobernantes, éstos se irán de rositas y que una vez más, de sus desmanes, atracos y robos, responda y pague el ciudadanito de a pie.

Y luego, se rasgan las vestiduras y ponen el grito en el cielo, porque el Presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloen, en sus declaraciones a un medio de comunicación alemán publicadas el pasado 20 de marzo, y en las que, tras meditar sobre la solidaridad dentro de la eurozona, reflexionó sobre cómo se gastan los países del Sur los fondos europeos: “en copas y mujeres”, concluyó.

Ni qué decir, que ciertos eurodiputados, españoles principalmente, y los medios de comunicación caseros, todos a una, como en Fuenteovejuna, pidieron y piden a gritos la dimisión del líder holandés por lo que dicen “insultos”, que no cabe duda iban dirigidos a España, Portugal, Italia y Grecia, o quizás, más bien a solamente España, y, seguramente, sin saber de la misa la mitad.

Por su parte, nuestro Ministro de Economía, Luis de Guindos, entró a la palestra calificando las declaraciones dichas de desafortunadas, pero afilándose los dientes porque ve una grieta por la que podría acceder al puesto del holandés, que ansía y que ya perdió en su día en buena lid.

A decir verdad, y valga la redundancia, Mr. Jeroen dijo una verdad como un templo, tan grande como la copa de un pino centenario, y es la primera vez en la historia de la humanidad que, por decir la verdad, se pida la dimisión de un político. Mas todo puede suceder en este mundo actual en que los valores se hallan invertidos, y más en este país, aun hoy, a duras penas, llamado España.

Y no sólo eso, sino que el tal Jeroen, en realidad, se quedó corto, al menos que yo sepa, respecto de España, sobre la que omitió que buena parte de esos fondos europeos son saqueados y esquilmados por la clase dirigente, tal como se está demostrando en las numerosas vistas judiciales que se suceden por toda la piel de toro.

Item más, quizás animaron al Presidente del Eurogrupo a tales declaraciones, el ser conocedor de las conversaciones grabadas en el despacho del Rey Emérito en la Zarzuela, Don Juan-Carlos I, cuando ostentaba la Jefatura del Estado, en el que pareciera más lógico que en tal sede se trataran verdaderos asuntos de Estado y no de líos de faldas.

Si los políticos españoles dimitieran, como ha hecho el Ministro de Interior francés, Bruno Le Roux, por contratar a sus dos hijas con dinero público, teniendo en cuenta la cohorte de asesores, adláteres, corifeos, acólitos, paniaguados y mamandurrieros que nuestros mandamases contratan a dedo y con unos sueldos de escándalo a costa del erario público, con todo tipo de parentesco y amiguismo, habría que formar el Gobierno con los Presidentes de Comunidades de Vecinos.

¡País de charanga y pandereta!, tal como nos calificara el inmortal poeta Antonio Machado, que era español, por lo que conocía de primera mano el paño y la idiosincrasia de España y de los Españoles.

 

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

12 de abril de 2017

 

 

 

Martes, 11 Abril 2017 11:09

Empeñados en mitigar el Parkinson

Artículo de opinión de la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, con motivo del Día Mundial del Parkinson, mañana 11 de abril
Tal día como hoy, hace 200 años, nacía el doctor James Parkinson, que fue el primero en tipificar los síntomas de una enfermedad que acabó llevando su apellido, de la que están diagnosticadas en Castilla-La Mancha más de 5.000 personas, que hoy conmemoran el Día Mundial del Parkinson.
Un temblor muscular en reposo, sin motivo aparente. Ese suele ser la razón por la que una persona acude al médico y descubre que padece una enfermedad que marcará el resto de su vida. “Parkinson”, es el diagnóstico. A los temblores le sigue la rigidez muscular, la alteración de los reflejos, el cambio de postura del cuerpo y cómo se realizan las tareas cotidianas, desde responder a una pregunta hasta coger un vaso. 
Empieza así una dolencia crónica, degenerativa del sistema nervioso central, que incapacita de forma progresiva a quien la padece y que acaba afectando a todos los miembros de la familia. Es la segunda patología del deterioro cognitivo más importante por prevalencia, pero sin embargo es una gran desconocida. En 200 años no se ha encontrado la causa de su origen. Precisamente la falta de información y la disparidad de datos hacen muy complicada la puesta en marcha de proyectos de investigación para atajar sus causas.
El movimiento asociativo de personas afectadas por esta dolencia ha puesto este año en marcha la campaña “#EmpeñadosporelParkinson”, una acción de sensibilización social con la que reclaman un centro de referencia nacional de investigación,  que coordine los esfuerzos por encontrar cura a esta dolencia. La investigación coordinada, otra vez, resulta crucial en esta lucha.
En nuestra región trabajamos estrechamente con el movimiento asociativo en una segunda vertiente de esta enfermedad, la de mejorar la atención y con ello la calidad de vida de las personas que la sufren. A través de los programas ‘Mejora T’ de promoción de la autonomía personal y los servicios de rehabilitación que gestionan las asociaciones provinciales y comarcales, nuestro Gobierno ha tejido una red de apoyo que resulta fundamental para que el colectivo, formado por afectados y sus familias, puedan sobrellevarla. 
Además, desde octubre del año pasado contamos con la recién constituida Federación de Castilla-La Mancha de asociaciones de Parkinson, para coordinar mejor esa atención y con la que ya el pasado año pusimos en marcha el programa de Termalismo Terapéutico para personas afectadas, sus familias y los profesionales de las once asociaciones que integran esa estructura federativa regional.
A través del apoyo económico que brindamos a las asociaciones, estas pueden ofrecer a sus usuarios los servicios de atención social, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, psicología, formación a familiares y enfermos o servicio de Ayuda a Domicilio. También resultan fundamentales los talleres y actividades de musicoterapia, manualidades, yoga, estimulación cognitiva, risoterapia o las salidas culturales y de convivencia que ofrecen las entidades.
El retorno que nos llega de los efectos que producen en estas personas es conmovedor. Los baños termales atenúan la rigidez y aminoran los temblores. Los talleres de musicoterapia parecen obrar milagros mejorando su movilidad. El respiro familiar que proporcionan estas actividades, el apoyo moral que brindan a los miembros de la familia estos servicios,  mitigan los efectos de una dolencia que les acompañará el resto de sus vidas, que ojalá sea cada vez más larga y con mejor calidad. En eso estamos empeñados.
 
Aurelia Sánchez Navarro
Consejera de Bienestar Social de Castilla-La Mancha
Miércoles, 05 Abril 2017 08:37

Adiós Elena, un abrazo eterno

Uno nunca termina de aprender a decir adiós. Y menos aún, cuando la despedida llega así, de sopetón, como un golpe seco, tan injusta como es a veces la vida, sin darte tiempo a asimilar lo que ha pasado. Te repites, pero, ¿cómo puede ser? ¿Qué es esto? ¿Es posible que el jueves estuviera dando el callo, trabajando, y hoy ya no esté?
Me cuesta mucho hacerme a la idea de que mañana, en las Cortes de Castilla-La Mancha, o el martes de la semana que viene, en la próxima reunión de mi Consejo de Gobierno, voy a volver la cabeza hacia un lado y ya no voy a ver a Elena.
Recordarla, sí. Me acordaré yo tan a menudo como todos los que la conocieron y compartieron con ella alguna parte de su vida. Porque Elena quería y era imposible no quererla. Nunca una mala palabra, nunca un mal gesto. Siempre con una sonrisa. Siempre dispuesta a trabajar lo que hiciera falta.
Ha sido una gran colaboradora porque era, lo primero, una gran persona. Una gran compañera y una gran consejera, que hablaba con la misma ilusión de cómo ayudar a una familia para evitar un desahucio, que cuando nos contaba lo inteligente que demostraba ser, cada día más, su hija Daniela.
Nadie puede llenar nunca el vacío que deja ninguna persona. Y menos aún en casos como el de Elena, que era una mujer muy formada y culta, pero que demostraba una sensibilidad hacia los demás, hacia quienes peor lo pasan, que estaba muy por encima de su curriculum académico y de su trayectoria profesional.
El vacío que dejas en nuestra Mesa del Consejo de Gobierno es irremplazable no como consejera, sino como Elena De la Cruz. Termino estas líneas y llego a la conclusión de que sigo sin saber despedirme bien. Por eso te digo lo único que me sale de una garganta que ahoga un sollozo y de un corazón que sufre, pero que está orgulloso de ti:
Adiós Elena, un abrazo eterno.
 
Emiliano García-Page Sánchez
Presidente de Castilla-La Mancha
Miércoles, 05 Abril 2017 07:42

España ¿Estado de Derecho? (III)

Otro botón de muestra, tanto en la letra de la Ley, como en la interpretación y aplicación de la misma, nos lo han venido dando nuestros Ayuntamientos, que ni cortos ni perezosos, y pese al clamor de la ciudadanía y de la realidad de los hechos, vuelvo a repetir, haciendo de su capa un sayo, durante todos estos largos diez años de crisis (y lo que te rondaré morena), han venido pasando al cobro el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, lo que vulgarmente se ha venido conociendo como  “la plusvalía”, tal como si siguiéramos dentro del “Boom inmobiliario”, haciendo oídos sordos y cerrando los ojos a la realidad de ruina, miseria, horror, espanto y llanto que con la cacareada crisis quedó sumida la población española, de la que aún no se ha recuperado y lo que aún nos queda, por mucho que los vocingleros oficiales (incluidos medios de comunicación), adláteres, acólitos, corifeos, paniaguados y mamandurrieros propalen a los cuatro vientos que ya está aquí la recuperación, la cual ni está ni se la espera, al menos, a corto plazo, pues no hay más que fijarse en el panorama que nos presenta la realidad, en el día a día.

Pues bien, el Tribunal Constitucional (en uno de esos aciertos a que algunas veces nos tiene acostumbrados) ha declarado nula la Ley de Haciendas Locales, en materia de “Plusvalía” y su cálculo, pues como cualquier hijo de vecino con dos dedos de frente puede colegir, si en la venta, en muchas veces forzadas por razón de la penuria económica a que nos hemos visto abocados por la ineptitud y la inepcia de nuestros gobernantes, en vez de tener plusvalía, han obtenido minusvalía como la copa de un pino, o lo que es lo mismo, que no han tenido ganancias, sino pérdidas y, generalmente, muy importantes: ¿cómo es posible que haciendo la vista gorda hayan venido liquidando como si todo fuera miel sobre hojuelas?. Pero nuestros Ayuntamientos a lo suyo, aplicando la normativa como si siguiéramos en el País de las Maravillas de Alicia o en el Dorado, pues para ellos siempre había ganancias, dada la fórmula que les arbitraba la citada Ley de Haciendas Locales y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

Por una vez, nuestro más Alto Tribunal ha visto la luz y ha tenido compasión de la ciudadanía esquilmada, exprimida, empobrecida, arruinada y atormentada por el continuo saqueo de sus bolsillos, a mayor gloria del despilfarro, la malversación y la apropiación indebida (léase robo, en términos de los bandoleros  de Sierra Morena del siglo XIX y principios del XX, aunque éstos parece que repartían el botín entre los pobres) de los fondos incautados o confiscados (nunca mejor dicho) al ciudadano de a pie. Y haciendo un alarde de sentido común, de sensatez y de justicia, ha considerado este impuesto municipal cobrado a un ciudadano que no ha tenido más remedio que malvender su casa o la finca que fuere, causándole la operación importantes, o aunque sean pequeñas, pérdidas, es inconstitucional y confiscatorio (recordemos a este respecto el artículo 31.1 de la Constitución Española: “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo, inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”). Calculándose que los ayuntamientos han recaudado cerca de 13.000 millones de euros, que no son moco de pavo, durante los peores años de la crisis y que han sido sustraídos del bolsillo de los ciudadanos.

Así, el Tribunal Constitucional, en una sentencia publicada en febrero del corriente año, ha decretado que “en ningún caso puede el Legislador establecer un tributo tomando en consideración actos que no sean exponentes de riqueza”. Esto es, que los Ayuntamientos, sólo pueden exigir la Plusvalía cuando se produce, efectivamente, una ganancia. A mayor abundamiento, los Magistrados del Alto Tribunal recalcan que no puede haber impuestos que “graven una capacidad económica” que es “inexistente, virtual o ficticia”. Aunque el fallo del Tribunal Constitucional se ha producido en respuesta a una cuestión de inconstitucionalidad planteada por un Juzgado de San Sebastián, en relación a varios artículos de la norma foral vasca de este impuesto, sucede que esos artículos son una copia de la normativa estatal que regula este tributo. Por ello, en un primer momento, Hacienda, o sea el Sr. Cristóbal Montoso, se llamó andana y trató de escaquearse, como siempre que a la misma le toca apoquinar, señalando que el fallo no se podía extender del ámbito foral al nacional, por afectar a la Ley Especial de Haciendas Locales del País Vasco, mas no ha tenido más remedio que recular al ser dicha ley un calco de la ley nacional, prometiendo el Sr. Montoro con la boca pequeña, que se cambiará la ley, quizás, para “ad calendas graecas”, aun cuando le apretará el zapato cuando recaigan sobre su despoblada cabeza una lluvia de meteoritos en forma de sentencias judiciales condenando a la Administración Pública.

Y es que, los Ayuntamientos, en este aspecto, como en todo lo que toca a la Administración Pública en materia fiscal y de impuestos, en definitiva, de recaudación, han aplicado y aplican la maquinaria extractiva “manu militari”, ante lo que el ciudadano de a pie poco o nada puede hacer pendiendo siempre sobre su cabeza la espada de Damocles de la ejecución y el embargo de sus bienes.

Por otra parte, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), presidida por el Alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, también ha querido desmarcarse de esta tropelía y asalto a mano armada, culpando a Hacienda que es de la que emana la Ley de Haciendas Locales, manifestando que los municipios sólo se han limitado a cumplir lo estipulado en la tal ley, que ya es excusa de querer exculparse, desparramando la tinta como pulpo en peligro, como siempre que  asoma las orejas la responsabilidad sobre los políticos, argumentando que ya, en su día, advirtieron de lo dudoso de esta práctica impositiva, lo que nos lleva a pensar que para qué existe la ley, que debe cumplirse con arreglo a los parámetros que la originan y la fundamentan, constituyendo la aplicación literal de la misma, con las fórmulas aplicadas por los municipios, un fraude de proporciones descomunales, que, con arreglo a esas prevenciones y remilgos dubitativos, no hacen otra cosa que dejar muy a las claras que la ilegalidad se verificaba a conciencia y, por tanto, con culpa, cuando no con dolo, lo que deja  en muy mal lugar a los Consistorios que han venido actuando mirando al tendido, pero jodiendo al ciudadano, clavándosela hasta el corvejón, entera y doblada.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

   5 de abril de 2017

Sábado, 01 Abril 2017 11:37

Rompamos las barreras del Autismo

Artículo del presidente Emiliano García-Page con motivo del Día Mundial del Autismo

Las Naciones Unidas designaron el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que este año tiene como lema internacional “Hacia la autonomía y la autodeterminación”, que son recogidos en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, referidos a la necesidad que toda persona tiene de autonomía personal y a ejercer su capacidad jurídica, en igualdad de condiciones que los demás, en todos los aspectos de la vida.

Por ese motivo, en España, la Confederación Autismo España y la Confederación Española de Autismo (FESPAU), en coordinación con Autismo Europa, han promovido una campaña de concienciación para darse a conocer a la sociedad y  atraer su atención sobre las necesidades y la realidad de las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) y sus familias. La campaña lleva por lema: “Rompamos juntos barreras por el autismo. Hagamos una sociedad accesible”.

Son incontables las barreras que deben salvar a diario las personas con autismo para disfrutar sus derechos fundamentales y poder formar parte de la comunidad de forma plena. Esos obstáculos varían en función de cada individuo y de sus necesidades específicas. Para el movimiento asociativo del autismo es muy importante que la sociedad en su conjunto entienda cuáles son las barreras a las que se enfrentan las personas con TEA, porque eso permitirá una mejor adaptación a sus necesidades.

El primer paso para avanzar hacia una sociedad más accesible es que eliminemos conceptos en torno al autismo que están superados. A las dificultades que tienen que afrontar como personas se une el hecho de que el desconocimiento alimenta mitos como que son incapaces de sentir o de expresar afecto, que no verbalizan sus pensamientos, que todas las personas con autismo son genios o que son incapaces de asistir a un colegio normalizado.

Creencias que esconden realidades personales que nos sorprenderían. Porque los expertos confirman que sienten, ríen, lloran, se enfadan, acarician, dan besos, juegan… y tienen una percepción que hace que tengan otro modo de expresarse. Con una estimulación adecuada, cuanto más temprana e intensa mejor, evolucionan hacia metas que eran impensables hace unos años.

El Gobierno de Castilla-La Mancha promueve una atención temprana que permite un diagnóstico precoz, una intervención profesional cada vez a más corta edad y una integración socio-educativa plena e inclusiva.

Hemos mejorado los procesos de diagnóstico y valoración del autismo a través de las Unidades de Salud Mental infanto-juvenil, que son los referentes profesionales en un primer momento.

La red de recursos de Atención Temprana de la región, constituida por 47 centros y servicios itinerantes, ofrece un modelo de intervención centrado en el entorno, en el que los profesionales se coordinan con la familia para conseguir mayores resultados.

Desde el Gobierno regional hemos puesto los medios para dar cabida a la diversidad en el modelo educativo, desde la certeza de que todos somos iguales en el derecho de disfrutar de oportunidades, aunque diferentes en el modo en cómo accedemos a las mismas. Con el apoyo profesional en las aulas TEA y con el nuevo Protocolo de alumnado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) de Castilla-La Mancha, se normalizan los cauces de comunicación y coordinación entre profesionales, se fortalece la comunicación con las familias y se recalca el papel esencial del profesorado y de los especialistas de la orientación en la atención precoz e integral. 

Porque ante el autismo nunca debemos cerrar las puertas, al contrario, rompamos las barreras y avancemos hacia una sociedad plenamente accesible.

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

 

 

Página 1 de 17