Miércoles, 06 Diciembre 2017 00:26

Esta sociedad está enferma (II)

Ejemplos de “violentación”, quebrantamiento, vulneración, incumplimiento y contravención de las normas, no sólo civiles y penales, sino éticas y morales (siendo éstas las inspiradoras  e impulsoras de aquéllas y, por ende, de originario cumplimiento), están a la orden del día. Uno de ellos, por su inmediatez y su repercusión mediática, es el ocurrido el pasado año, en la madrugada del seis al siete de Julio, en el inicio de las fiestas de los San Fermines, en Pamplona (ciudad y fiesta que encumbró al ámbito mundial, el escritor estadounidense, Ernest Heminway), conocido ya triste y famosamente, por el caso de “La Manada”, presunta violación  múltiple llevada a cabo por cinco jóvenes (más cerca ya de la treintena), hechos y derechos, con plena conciencia y capacidad de obrar, contra una chica de 18 años, a la que introdujeron en un portal de un edificio cualquiera de una calle cualquiera de la capital pamplonica, presunta violación conjunta y grupal, como se ha venido en denominar, como decimos, presuntamente, mientras no haya sentencia firme que lo confirme, pero sobre la que recaen todos los indicios y circunstancias para que así sea. Realmente, es un caso dramático, no sólo por esas circunstancias, cinco hombres, cinco, si es que tales pueden llamarse de esta guisa, más derechos que un poste de los de las líneas telefónicas de antaño junto a las carreteras, en plena juventud de fuerza física y, aparentemente, acaso, poco mental, que se arrojaron como fieras sobre la desvalida muchacha, que no pudo ofrecer resistencia ante un posible mal mayor,  sujetos o individuos cobardes agazapados bajo la presunta avalancha de su actuación en grupo, capaces, en ese presunto anonimato, de las más bestiales y degradantes perversiones de que es capaz el ser humano, y que, al parecer, no es caso único, sino que esta actuación revela junto con los hechos acaecidos en la localidad cordobesa de Torrecampo (abusando dentro de un coche de una joven semiinconsciente) que este era un “modus operandi” de tan maquiavélica y macabra manada. Es evidente, ya de por sí, que el sobrenombre de “manada” repugna por su propio significado (“reunión de animales, domésticos o salvajes”), así como la actitud de éstos de difundir, de inmediato, las imágenes que allí grabaron, por las redes sociales, considerándolas como la prueba fehaciente de su machada, de un triunfo o logro y de un machismo atávico y cavernícola.

Ante lo que se les viene encima a esa manada de cinco imbéciles, tal como los ha calificado uno de los letrados de la defensa, tratando de justificar la acción de los integrantes de la misma, en sus conclusiones: “Mis representados no son modelo de nada, pueden ser hasta unos verdaderos imbéciles, sus conversaciones privadas son de patanes. Pero son buenos hijos, algunos tienen trabajo y otros lo intentan, están unidos a sus familias y amigos. Su imagen ha sido destrozada sin que hayan cometido los delitos de los que se les acusa. No agredieron sexualmente a nadie y no deben estar un día más privados de libertad”. Así se expresaba el defensor de tres de los miembros de la citada “Manada”, Agustín Martínez Becerra, quien, además, criticó los juicios paralelos creados “en los medios, en la calle y hasta en los Parlamentos” y calificó de “escrache” la manifestación que el pasado 22 de Noviembre se convocó ante el Palacio de Justicia de Pamplona durante la declaración de los acusados. Con ello, da por sentado, que la chica de 18 años, que pare él debe ser escoria y miseria, fue la que condujo a esos cinco tíos al portal y la que llevó la iniciativa, y si no fuera así, bien parece que poco le importa lo que presunta e ilegalmente cometieran sus defendidos, echando toda la carne del asador en la balanza de la víctima, a la que se sometió a un escandaloso proceso de vigilancia con el fin de demostrar que la agresión sexual no le hizo mella y que, en definitiva, mutatis mutandi, disfrutó con la misma. En cualquier caso, entiendo que las defensas deben argüir cuantos argumentos y medios estén a su alcance para lograr la absolución, o, en su caso, la menor pena, para sus defendidos, pero me parece escandaloso y denigrante que se sumerjan en procelosos y escabrosos razonamientos o en la simpleza de los mismos para lograr tal fin. De esta guisa, los letrados de la defensa afirmaron que, en la actitud de la víctima, que fue grabada por sus presuntos agresores, “no se ve asco, ni dolor, ni sufrimiento”, y cuestionaron su comportamiento tras los hechos, sin ponderar el más que posible trauma que debió sufrir la misma ante la avalancha de los cinco “imbéciles” que se le venía encima, que le debieron, como mínimo, dejar en estado de “shock”, y dando a entender que tras los hechos acontecidos dicha víctima debiera casi haber quedado hecha una piltrafa y poco menos que haber ingresado en un convento de clausura. Y todo ello, tratando de justificar lo injustificable, pues ya sabemos todos y si no lo sabíamos, ahora lo sabemos, que a los San Fermines se va, no a divertirse sanamente, sino a practicar sexo con un grupo de cinco maromos, con total desenfreno y de una manera pervertida y aberrante: ¿mandarían dichos letrados a sus hijas a padecer el contubernio sexual que defienden? ¿cuál sería su estado de ánimo si una de sus hijas hubiera sufrido en sus carnes la agresión sexual que parecen defender?. Pues bien, deben tener en cuenta estos sujetos y esos letrados, que hasta una puta o furcia, ejerciente del trabajo más antiguo del mundo, tiene derecho a su libertad y a su dignidad y puede ser objeto, igualmente, de una violación, mas la diferencia está entre el querer o no querer, entre el consentir o no consentir. En fin, el juicio ha quedado visto para sentencia y la Audiencia de Navarra ha rechazado poner en libertad a los encausados, tal como habían solicitado sus defensas, aunque uno de los tres Magistrados haya emitido un voto particular a favor de la libertad provisional con medidas cautelares, lo cual hará que esta Navidad, también, la paseen entre rejas estos individuos, cuya imagen no sólo ha quedado destrozada, en palabras ya mencionadas de uno de los defensores, sino que, en caso de haber una sentencia condenatoria, que todo apunta a que la habrá, también habrá quedado destrozada su vida, pero de ello los únicos culpables y responsables habrán sido quienes presumiendo de actuar con total impunidad se han encontrado con la realidad de que no todo el monte es orégano y que no puede uno ir por la vida por libre arrasando todo lo que encuentre a su paso, habiendo demostrado, eso sí, que tienen mucho “sexo”, pero que carecen de un mínimo de “seso”. Lo peor será para sus familias, pero ¿y para la víctima y su familia, qué?.

Más que un santo tiene razón Juan Manuel Parada, cuando expresa, en su columna en ABC, del día 27 de Noviembre pasado que “Es grotesco que una época que aplaude la infestación pornográfica y la sexualidad más pluriforme y animalesca, a la vez que persigue y escarnece las virtudes domésticas, pretenda al mismo tiempo que los hombres vean en las mujeres seres dignos de respeto. Es por completo demente que una época que glorifica el utilitarismo, la soberanía de la nación y la búsqueda constante de goces inmediatos y novedosos pretenda al mismo tiempo castigar las violencias que brotan de las aberraciones que glorifica”. Nada que objetar, a tan verdadero razonamiento, salvo la referencia que hace a la sexualidad “más animalesca”, porque los animales, aun siendo seres irracionales, no caen en esas aberraciones depravadas y denigrantes en las que suelen caer los humanos, con más asiduidad de las que serían deseadas.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

                         6 de diciembre de 2.017

 

     

Miércoles, 29 Noviembre 2017 04:17

Esta sociedad está enferma (I)

Y, por sinonimia, con la enfermedad sobre un mortal, hay que tratar al enfermo, ver cuáles son sus síntomas y, en consecuencia, ponderar el tipo de medicación oportuno para intentar por todos los medios que el enfermo mejore, acabe sanando y evitar que la enfermedad se cronifique y termine con la vida del enfermo.

Pues bien, son muchos los síntomas que la sociedad actual, que nos hace evocar aquel refrán según el cual cualquier tiempo pasado fue mejor, presenta y que necesitan de una terapia de urgencia si no queremos que el grueso de la sociedad acabe en la picota y la propia sociedad desautorizada para seguir en el día a día, aunque, a veces, sea a contracorriente y pese a nuestros políticos, que éstos, también, parecen llevar el descrédito escrito en su frente, pues siendo como es, que su misión es dirigir el timón de la sociedad, cual buque, hacia el futuro, con los menos contratiempos posibles, en realidad, son los que ponen piedras en el camino, y demostrado queda que todo lo que sale de ellos es un bluff, mera palabrería que se lleva el viento, promesas incumplidas por doquier, y soluciones para la ciudadanía ninguna, pues cuando se crea un problema se deja que sea ésta, por sí misma, quien se lo resuelva, pues ellos no se dedican a otra cosa que a sestear en sus poltronas, a guarecerse bajo un buen paraguas con unos sueldos de escándalo, y que, pese a ello, como les parece poco, aún se dedican a meter la mano en el bolsillo de la sociedad, léase en la Caja Pública de Caudales, cuyos fondos son allegados, para más inri, con el esfuerzo y el trabajo de los ciudadanos, que dejan en el camino una estela de sudor, lágrimas y, en no pocas ocasiones, sangre, cuando no mueren en el intento, pero aún así, con esa caradura y sinvergonzonería que les caracteriza, no se cortan un pelo y nunca tienen límite, pues todo les parece poco, que bien pareciera que la “democracia” en España, su reinstauración dicen (que, de todas maneras habría que analizar si esto es cierto o no, por lo que más acertáramos hablando de pseudo-democracia), haya sido la espita, el pitido de salida e inicio de un saqueo a manos llenas de las arcas públicas por estos rufianes y perillanes, que se han creído con todo el derecho del mundo a enriquecerse a tope y dejar al pueblo al pie de los caballos, en la indigencia y en la miseria, y aunque, ahora, a estas alturas, cuarenta años después, se airean ciertos escándalos, sometidos a revisión de los Tribunales, tales no son más que la punta del iceberg o el chocolate del loro, habiendo quedado en la oscuridad, bajo las tinieblas, muchos casos de enriquecimiento, que no  hay más que mirar de soslayo para acabar concluyendo, con aquél dicho según el cual uno se pregunta que “de dónde sacan, para tanto como destacan”, pues no se entiende cómo, en un lapso corto de tiempo, con los sueldos oficiales (que, quiérase o no, no son pequeños, amén de las bagatelas, canonjías y prebendas de todo tipo) se afloran patrimonios que no los crearían personas honradas y morales con el trabajo de toda una vida.

Pero, en fin, así estamos, y mientras no haya un cambio radical y se deje de mirar para otro lado y se meta el bisturí por donde hay que meterlo para sacar toda la mugre y mierda que inundan las cañerías del poder, tanto a nivel nacional, como autonómico, provincial y municipal, no nos quedará otro consuelo que soñar con un mundo mejor por llegar, algún día, y sin saber si lo veremos.

Pues bien, uno de esos síntomas de enfermedad grave y para la que, a mi juicio, no se ponen los remedios adecuados para atajar la sangría que producen, es todo lo que se esconde bajo lo que ha venido en llamarse la “violencia de género”, cuyo  día Internacional se celebró el pasado día 25, lo que ya de por sí, cuando es preciso etiquetar un problema dedicándole un día Mundial o Internacional, para ponerlo de manifiesto y llamar la atención sobre el mismo, mal empezamos, porque, en realidad, en vez de tratar de poner las medidas adecuadas para atajarlo, se trata de esquivarlo, cerrando los ojos y con palabrería hueca, huera y barata, y en estos casos de extrema gravedad, en que nos jugamos la vida de tantas y tantas mujeres, o el estado físico y mental de tantas y tantas otras, no es de recibo que nos limitemos a esos discursos tan del gusto de los políticos actuales, dejando el análisis de su médula y de sus causas y las medidas o remedios para atajarlas, para “ad calendas graecas”, pues este río sanguinario no se termina ni se acaba con la salida de los alcaldes y concejales a la puerta de los Consistorios a guardar un minuto de silencio cada vez que una mujer suma su nombre a la lista interminable de víctimas, lo que no supone sino un lavado de la mala conciencia de quienes habiendo sido elegidos para mantener el orden y la convivencia en paz y armonía, se llaman andana y duermen tan tranquilos, sin que sus sueños se vean concernidos por esta lacra social. ¿En verdad se lucha para acabar con esta lacra? ¿Se ponen todas las medidas para ello y para lograr la protección de las víctimas o previsibles víctimas? De todo punto de vista, y los hechos me dan la razón, parece que no, o, al menos, no se toman todas las medidas necesarias que esta grave enfermedad de la sociedad exige para librarla de su mal. Incluso, a veces, parece que las dichas medidas son un choteo o cachondeo, porque, vamos a ver, ¿qué medida es la pena que para el maltratador o acosador supone la orden de alejamiento? ¡una tomadura de pelo!, como no puede ser de otra manera, cuando se deja al libre albedrío del condenado y a su propia vigilancia, el cumplimiento de la tal pena, pues, para mayor inri, esos aparatos que dicen que se les colocan, y no siempre, en muñecas o tobillos, fallan más que una escopeta de feria, y aun funcionando, cuando se quiere reaccionar ya se ha consumado el asesinato o el destrozo físico, de exparejas, excónyuges, e hijos e hijas, que quedan todas al albur del “buenismo” del desgraciado de turno, que, por lo que se ve, carece de conciencia y de alma. Es tanto como poner a la zorra a guardar las gallinas, o al lobo al rebaño de corderos. Y así nos luce el pelo, con la cuadragésima quinta víctima en lo que va de año, el pasado día 24, en Vinarós (Castellón), precisamente horas antes de la conmemoración del “Día Mundial de la Eliminación de Violencia contra la Mujer”, eufemístico “nomem” que demuestra de por sí, que, en realidad, nada o casi nada se quiere hacer contra esta lacra que sufren las mujeres, siendo relevante un estudio, de esa manera, como los que se llevan a cabo en este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, o sea, tarde y mal, que desvela que en nuestro país se denuncia, de media, una violación cada ocho horas, algo más de tres al día, y se presume de que más de un millón setecientas mil mujeres y niñas que viven en España han sufrido una agresión alguna vez en su vida, y lo que delata escandalosamente, es que sólo en el 18 por ciento de los casos la agresión era de un desconocido, mientras en ocho de cada 10 casos, había sido la bestia o fiera culpable un amigo o pariente. Y es que, dentro de la familia, se dan muchos casos de violación y abusos cometidos por el “pater familias”, callando, grosera y perniciosamente, la pareja o cónyuge, por miedo a perder al maromo, que ya son ganas de anteponer éste a sus propios hijos e hijas. ¿Ponen los poderes públicos los medios necesarios para terminar con esta lacra? A veces, pareciera que lo que interesa a los mismos es mantener el problema, como medio de distracción de otros problemas o del propio saqueo que llevan a cabo en la Caja Pública de Caudales, o como medio de mantener una pléyade de profesionales con un trabajo. Ya veremos cómo es posible luchar un poco más valiente y eficamente contra esta monstruosidad, pero uno, de momento, podemos adelantarlo: elevar las penas del Código Penal y, sobre todo, en vez de poner protección a la víctima, que siendo inocente no tiene por qué tener un moscón encima controlándole todos sus actos, coartándole su libertad, pues sería más acorde con la situación y los hechos, poner un vigilante (o dos) permanente al maltratador o violador, cuando esté fuera de la cárcel, y con vigilancia las 24 horas del día, a fin de evitar tanta desgracia como, día a día, nos ponen los pelos de punta o como escarpias. Sin olvidar un mayor presupuesto para esta lucha sin cuartel, la implementación de menos laxitud por parte de los órganos judiciales con el maltratador o violador y, en definitiva, más pena de privación de libertad para éstos, incluyendo la cadena perpetua, pues sabido es que la reinserción o rehabilitación de este tipo de delincuentes es de imposible final feliz.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

                        29 de noviembre de 2017

 

Miércoles, 11 Octubre 2017 07:50

La carga de los mamelucos

El 2 de Mayo de 1.808, se produjo un violento ataque, un levantamiento del pueblo de Madrid contra la ocupación francesa ordenada por el Emperador francés Napoleón Bonaparte con la finalidad de entronizar en el trono de España a su hermano José. Ese día, se produjo el combate callejero del pueblo de Madrid contra el ejército invasor, a saber, la caballería francesa de las tropas de Murat, con los mamelucos de la Guardia Imperial, tropas de élite, lo que provocó la consiguiente y sangrienta represalia del ejército francés.

Pues bien, no se había visto en la historia de este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, desde el alzamiento del pueblo de Madrid, ese 2 de Mayo de 1.808, contra las tropas invasoras francesas de Napoleón y su consiguiente represalia, una carga como la llevada a cabo, por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, contra la población pacífica e indefensa catalana, el pasado domingo, uno de Octubre, y cuya única arma la constituía una papeleta de papel para votar en el referéndum convocado al efecto por el Govern de la Generalitat de Catalunya.

Cierto es que el referido referéndum, había sido prohibido por el Gobierno de España y declarado ilegal por el Tribunal Constitucional de la Nación por contrario a las normas contenidas en la Constitución Española. Y, aunque, pese a ello, el mismo se llevó a cabo, sabiendo de sus ineficaces efectos jurídicos y políticos, no se comprende esa obstinación del Gobierno de Rajoy de tratar de impedir a toda costa, incluso usando la fuerza bruta, la votación. Quizás, el Gobierno de España se sintió ninguneado y asombrado por el dispositivo independentista para llevar a cabo su objetivo, que no era otro que sacar a relucir las urnas para alojar en ellas las papeletas en cuestión. Y es que, de la proclama tajante, repetida hasta la saciedad, por el Gobierno de España y por su propio Presidente, Don Mariano Rajoy Brey, de que ese día uno de Octubre no habría preferéndum, o sea, que el referéndum no se iba a llevar a cabo, fue desarticulada y yo diría que puesta en ridículo, por el dicho operativo del movimiento independentista, que le tomaron el pelo al Gobierno de España y a todos sus componentes, pues la anunciada, a bombo y platillo, incautación de diez mil urnas y diez millones de papeletas, en una nave de cierto polígono industrial, les llevó a pensar que era la puntilla a la realización de ese ilegal referéndum, lo que quizás fue un cebo para que las dichas fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado bajaran la guardia, puesto que las verdaderas urnas se hallaban a buen recaudo en cierta población de la zona catalana-francesa y las papeletas, de una u otra manera, se hallaban ya en poder de los votantes, tejiendo un dispositivo de distribución de las citadas urnas propio de las resistencias clandestinas de los países ocupados durante la Segunda Guerra Mundial. Quizás, este ninguneo, llevó a las autoridades de las que dependían esas fuerzas y cuerpos de seguridad a ordenar ese ataque, con saña, brutal, contra la ciudadanía indefensa que se agolpaba en los colegios electorales, con el resultado patético, terrorífico, infernal, que mostraron las cámaras de particulares y medios de comunicación. Y es que, pese a ese pensamiento de que el referéndum había quedado desarticulado con la incautación de urnas y papeletas dicha, y pese a todo el dispositivo político, judicial y policial desplegado por el Gobierno de España, usando a la Fiscalía como lanzadera de su intervención, le estalló, hecho añicos, en las narices al Sr. Rajoy y a sus conmilitones, que se las prometían muy felices y que acabarían comiendo perdices, dejando en ridículo a Carles Puigdemont y todos sus acólitos, cuando, en realidad, el ridículo circuló por las venas gubernamentales, lo que era un hueso duro de roer y, menos aún, de digerir, por lo que las pasiones más bajas del ser humano, florecieron, en esas órdenes a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, dadas para actuar con extrema contundencia y salvajismo, como pudo comprobarse y que puso de manifiesto, una vez más, que ese refrán tan español, de “muerto el perro, muerta la rabia”, es un desiderátum.

Esa fuerza bruta desplegada por los antedichos fuerzas y cuerpos de seguridad, pusieron los pelos de punta o como escarpias, como no podía ser de otra manera, no sólo al pueblo español en general, sino también a la comunidad internacional, especialmente europea, la cual pese al apoyo incondicional dispensado al Presidente del Gobierno de España, no ha ocultado su estupor y asombro por el empleo de una brutal fuerza humana contra gente de toda edad, arrastrada por los pelos, arrojada como un fardo escaleras abajo, pisoteada, pateada, aporrada y asaeteada con pelotas de goma. Unas fuerzas y cuerpos de seguridad, en cuyas filas bien pareciera hallarse infiltrada una legión de Orcos, de esas bestias inmundas que colaboraban, en el Señor de los Anillos, con las fuerzas del mal, para acabar con toda especie de vida en la tierra llana.

Y no es de echar la culpa a quienes cumplían órdenes de la superioridad, particularmente políticas, por mucho que los políticos responsables se amparasen en la Fiscalía y los Jueces, dimanadas del Gobierno de España, sostenido por el Partido Popular, en el que ha encontrado cobijo y se ha embozado la derechona más rancia y casposa, retrógrada, carca y reaccionaria, esa derechona defensora de que al igual que la letra, el orden, con sangre entra. Es sintomático que en España no exista legalmente un partido de ultraderecha, a la manera como proliferan en auténticas y verdaderas democracias, tales como Alemania, Inglaterra, Francia, Holanda o Bélgica, y es que en nuestro país, la misma se ha aglutinado en parte de ese Partido Popular, de ordeno y mando, y a la que, de vez en vez, hay que darle protagonismo, para que siga asentada en dicho Partido.

En definitiva, pésimo ejemplo, que ha hecho sonrojar la marca España delante de nuestros socios europeos, y que, quizás, por la tarde, se retrajeron y guardaron mayor compostura, por una llamada de urgencia de la Káiser europea, la alemana Frau Angela Merkel: ¡Frena, Marriano, que la has “cagao” y te has “pasao” cuatro pueblos!.

No es de extrañar que, ante las imágenes y los acontecimientos vistos y vividos, el Delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, haya pedido públicamente “disculpas” por las cargas de la Policía Nacional y la Guardia Civil, realizadas durante el dispositivo para frenar el 1-O, “en nombre de los agentes que intervinieron”, aun cuando achacó la culpa en última instancia, a la Generalitat, que se negó a obedecer la orden judicial de anular el referéndum y animó a la población a acudir a los centros de votación, palabras que fueron avaladas por el Ministro Portavoz del Gobierno, Iñigo Méndez de Vigo: “si hubo incidentes y hay personas que resultaron perjudicadas, evidentemente todos lo sentimos”.

Ni qué decir que la reacción de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a través de sus sindicatos (SUP, CEP, UFP, SPP y ASP) fue pedir el cese del Delegado del Gobierno de Cataluña, después de sus declaraciones de “pedir disculpas” a la vista de los casos puntuales de la actuación bruta de las policías, instándole a que “si quiere pedir perdón por alguien que lo haga por la clase política, por aquéllos que dejaron que se llegara a esa situación y por los Mossos por no cumplir con lo que les habían encomendado”. Si bien, el Magistrado Francisco Miralles Carrió, investiga la denuncia presentada por la Generalitat contra la actuación de la Policía y la Guardia Civil el 1-O, dictando un auto en el que cifra en 99 heridos en Barcelona y de ellos sólo dos graves e investiga por delitos de lesiones la intervención de la Policía Nacional en 23 centros de votación de Barcelona, y no sólo en uno, como pedía la Fiscalía (¡Ay, la Fiscalía, siempre al servicio de su señor!), aduciendo que no comparte el argumento del Ministerio Público de que las actuaciones de la policía “en absoluto afectaron a la normal convivencia ciudadana”, pues “resulta evidente que no es así, al menos, según las diversas grabaciones realizadas por los ciudadanos y los profesionales que allí se encontraban, emitidas por los medios de comunicación”. Tampoco comparte el Juez que quienes acudieron a los centros de votación el Uno de Octubre perdieran su derecho a expresar su opinión, como sostiene el Ministerio Público. “Lo que era ilegal y constitutivo de un presunto delito de desobediencia era la convocatoria, organización y promoción del referéndum” y “lo que no es ilegal ni ilícito es que los ciudadanos convocados por su Administración Autonómica, se dirigieran a los puntos de votación” que se les dijo, “a reunirse o realizar cualquier actividad que allí se hubiere programado, incluido depositar un papel sin valor legal alguno en una urna”, añade su Señoría. Mas pronto han salido los talibanes de turno a crucificar al Magistrado Miralles, titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Barcelona desde 2.014, pues según fuentes juridicas, no destaca por asumir grandes cargas de trabajo y se le considera próximo a la tesis independentistas: “lo lógico es que siga la máxima de los tiempos que corren, es la más cómoda para él y sus ideas”.

Y es que, en definitiva, lo que ha dolido en lo más hondo de la dignidad del Gobierno de España, es que el referéndum tuvo lugar, y que el Estado, con toda la fuerza y poder de su “auctoritas” y “potestas”, a través de los órganos de jurisdicción ordinaria y extraordinaria y empleando a fondo las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ha hecho el ridículo por no poder domeñar el espíritu independentista y el operativo puesto en escena por éste, puesto que a la postre, referéndum, lo que se dice referéndum, sí que ha existido, mal que les pese a tanto arbitrario, que siempre soñaron con aplastar el movimiento secesionista sin bajarse del burro y porque sí. Ahí tenemos la prueba de la fuerza de la voluntad, del deseo de libertad, una vez más, como la que expresara en su grito antes de exhalar el último suspiro Braveheart...

En definitiva, un estruendoso fracaso del Gobierno de España y de Mariano Rajoy, como pone de manifiesto Ignacio Camacho en su columna del domingo 8 de Octubre en el Diario “ABC”: tras el 1-O “el marianismo estaba KO, aturdido y desarbolado. Su estrategia fallida contra el referéndum lo dejo al borde del descalabro” y, como se interroga Eduardo Inda en un artículo titulado ¿Dónde estaba el CNI?, en el Diario “La Razón” del pasado lunes, día 9, argumentando que contando “con 3.500 hombres y mujeres, un presupuesto de 261 millones y 7 kilos de fondos reservados, ¿cuál ha sido el resultado de la labor del CNI en la prevención de este nuevo 23-F?: a efectos prácticos, la misma que la de los espías de Camerún o Brasil: ninguna”.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  11 de octubre de 2017

 

Miércoles, 27 Septiembre 2017 07:38

Cosas de casa

Una Feria más, y el otoño que ya ha comenzado a dejarse sentir, dando fin al verano, un verano atípico, en cuanto a las elevadas temperaturas que han asolado, y nunca mejor dicho, la piel de toro, con sus vaivenes de bajadas repentinas del termómetro, que han dejado un verano variopinto, en el que se ha batido el récord de turistas, no sé cuántos millones más que el año pasado, según machaconas estadísticas, aunque los resultados, dados vocingleramente con algarabía y fuegos de artificio, quizás no hayan sido todo lo rebosantes que la vorágine viajera hace presumir. En lo que se refiere a Albacete, aumentaron los turistas rurales (un 6’7% más con respecto a 2.016), mientras que los días de hospedaje contratados bajaron (un 13’6%), lo que pone de relieve que la ciudadanía se anima a salir de casa, pero la bolsa sigue bajo mínimos y hay que recortar por algún lado.

Decíamos que una Feria más, y, efectivamente, la vivida es una Feria más para los muchos albacetenses que la llevamos sufriendo desde nuestra fecha de nacimiento, y que algunos la esperan y disfrutan intensamente, otros hacen una faena de aliño, hablando en términos taurinos, y otros pasan olímpicamente de ella, incluso poniendo pies en polvorosa, o sea, yéndose fuera de la ciudad, generalmente a aprovechar los últimos días de baño en la mar verde (o azul, según el día) y salada.

Diez días de algarabía, con la agravante o la ventaja, de que este año, por mor del calendario, se ha vivido en dos largos fines de semana, que es a lo que aspiran los hosteleros y los feriantes, y en cuyo tema se está estrujando el cerebro esa pretendida y pomposa mesa de sabios, que son los de siempre y que, quizás, sean los menos capacitados y los menos representativos para decidir sobre algo que, a mi juicio, en todo caso, caso (valga la redundancia) de insistir en este asunto, debiera decidirse apelando al “derecho a decidir” (ahora que tan de moda está con el tema de la independencia de Catalunya) a través de un referéndum local, por la sencilla razón de que es un asunto que interesa a la población entera de Albacete capital y porque la ciudadanía albaceteña ya es mayorcita de edad para que la sigan tratando, en éste como en otros temas, como menores de edad o incapaces sujetos a tutela o curatela. Aunque mi opinión particular es que la Feria de Albacete es y debe seguir siendo del 7 al 17 de Septiembre de cada año, como ya es tradición casi inveterada, salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.

Sigamos con la Feria y sus circunstancias, siendo uno de los primeros actos la Cabalgata de Apertura, la cual sigue siendo tediosa, por larga y repetitiva, pues la grandeza y esplendor de una cabalgata no radica en que dure cinco o seis horas, consecuencia de demasiadas carrozas, la mayoría de escaso valor artístico y poco plural, pues la mayoría se limitan a albergar niños y niñas vestidos de manchegos y allá películas. Se debiera mirar más por la calidad que por la cantidad y acudir a verdaderos orfebres en este tipo de cosas que harían las delicias del público y evitarían el bostezo de más de uno a lo largo del recorrido. Por otra parte, una cuestión típica de nuestra Feria, que, prácticamente, se ha acabado con ella, ha sido prohibir poner las sillas cada vecino como le viniera en gana, lo que daba una nota de color y alegría a la uniformidad que presentan las filas de sillas, iguales y carentes de colorido, con las que el Ayuntamiento saca un poco más de pasta a los ciudadanos. Una vuelta a la tradición, en este aspecto, no vendría mal, aunque ya sabemos que se solían sacar para este menester las peores sillas de la familia, cada una de su padre y su madre, pero tenía su gracia.

Seguimos con la Feria, sobre la que, como no podía ser de otra manera, al día siguiente de su finalización, sin tiempo para el sosiego y la autocrítica, nuestros munícipes, con nuestro principal regidor a la cabeza, salieron a la palestra para alabar todos los aspectos de la misma, tirar fuegos de artificio (y no me refiero al monumental castillo de fuegos artificiales que pone el colofón a la Feria), contándonos el cuento de la lechera y ponerse medallas como se las ponía el cómico Barragán, resaltando la subida de la recogida de residuos (un 23% más que el año anterior), una media de 35.000 kilos diarios de basura en el recinto ferial. Siendo una novedad este año, quizás por vergüenza torera, o por desvergüenza, (ya que el mismo se da por beneplácito de la autoridad competente), la omisión de cuántos chavales han practicado el botellón, lo que sigue siendo un baldón que recae sobre las cabezas de nuestros munícipes, que se creen que hacen una gracia con su permisividad y lo que consiguen es incrementar el camino hacia la descerebración de la juventud. Pero allá sus conciencias, si es que la tienen.

Otro aspecto lamentable y bochornoso de esta Feria y de todo el año, es la situación que, por voluntad de nuestros munícipes, se mantiene en la Plaza de nuestra Ciudad dedicada, nada más y nada menos, que a la Patrona, la Virgen de los Llanos, y también,  aunque sea de rebote, de nuestro patrono San Juan, permaneciendo durante estos días la imagen de Nuestra Señora, de mármol, ubicada en dicha Plaza como homenaje a la misma, descoronada, así como el Niño Jesús que sostiene en sus brazos y sin la media luna que remata la misma, permitiendo el estado de suciedad e inmundicia que presenta la susodicha (en ella no hay una triste papelera, lo que ya dice todo de nuestros regidores), y rodeada de fachadas grafiteadas, con mal gusto y marranería, y pésima ejecución, pareciendo que dicha autoridad se regodea en ese estado de miseria, indigencia y abandono, que hacen de dicha Plaza un rincón de basura, inmundicia, mugre, cochambre, porquería y suciedad, lo que contrasta con las declaraciones realizadas por nuestro primer munícipe, nuestro ínclito Alcalde, Manuel Serrano, por la gracia, más bien por la desgracia, de nuestro anterior regidor Javier Cuenca, que realizó en el Diario La Tribuna de Albacete, el pasado 7 de Septiembre, reconociendo que se siente emocionado “de manera especial” por los actos en que participa la Patrona, la “protagonista indiscutible”, así como por la cabalgata de apertura y su posterior traslado a su capilla en el recinto ferial, la ofrenda floral y la tradicional misa en su honor, junto a su traslado de regreso al Ayuntamiento el 17 de Septiembre, declaraciones que, como poco, habría que calificar de hipócritas y farisaicas, pero ya sabemos que los políticos ponen una vela a Dios y otra al Diablo y dicen lo que no sienten con tal de contentar al populacho, creyendo que así quedan de “puta madre” y ganan votos. No se compadece esa miseria en que se halla la citada Plaza de la Virgen de los Llanos, con el anuncio de que el Ayuntamiento retiró más de 1.500 pintadas hasta Agosto, siendo la superficie sobre la que tuvieron que trabajar los equipos de limpieza municipales, durante los primeros ocho meses de este año, de más de 18.000 metros cuadrados, resaltando que las pintadas en fachadas de particulares que se vean desde la vía pública sí son eliminadas por dicho equipo a costa del Ayuntamiento, según han manifestado los técnicos, pero no así las realizadas sobre fachadas interiores o retranqueos. Pues, una de dos, o son ciegos dichos técnicos y, por ende, la autoridad municipal, o actúan con nocturnidad y alevosía, y posible prevaricación, porque las fachadas de los locales que circundan la imagen de Nuestra Señora, en su Plaza, no me digan que no se ven desde la vía pública. Desde luego, lo tienen fácil, si adoptaran la decisión del Alcalde de La Roda, conmilitón del equipo de Gobierno de Albacete, de poner cámaras, como ha hecho aquél, en el Parque Municipal, para acabar con la acción de los vándalos sobre el mobiliario público. Pero, al parecer, aquí en la Capital, somos más cerrados y obtusos y quedamos a la altura del betún, dejándonos mojar la oreja por ediles de localidades muy inferiores en habitantes y categoría a las de la Capital Manchega. Por cierto, dentro de unos días, en la dicha Plaza Virgen de los Llanos, la Guardia Civil, celebrará la festividad de su patrona, la Virgen del Pilar, y no sé cómo no les da vergüenza a los mandos de dicho cuerpo de seguridad del Estado, y a toda la caterva gubernativa que tiene a bien dejarse ver para estirar el cuello, de festejar tan importante acto en un lugar que más bien debiera calificarse de estercolero.

Otro punto, a mi juicio, criticable y mejorable, es el Concurso de Pintura Rápida, que ha caído y tocado fondo y aún no se sabe si seguirá cayendo, pues de los cerca de 100 participantes de otrora, se han pasado a los 35 escasos de este año, lo cual tiene su justificación en los premios que se conceden, muy bajos, si tenemos en cuenta que la Feria de Albacete tiene calificación de Interés Internacional, y soportando su coste, esencialmente, los particulares, a los que se busca como patrocinadores, cuando debieran ser procedentes de los fondos públicos que el Consistorio no tiene empacho en utilizar para otros pormenores feriales, menores, valga de nuevo la redundancia. También, quizás, por aquello de ser un Concurso Popular, de la Feria, acaso debería formarse un Jurado Popular y dejar ya de que mangoneen los de siempre, expertos y menos expertos, abriendo el mismo a una verdadera participación de la ciudadanía. La verdad es que este año ha dado pena la calidad de los trabajos, con carácter general, salvándose alguno por excepción, pero, claro, los grandes pinceles de este tipo de eventos se retraen ante la cicatera retribución de los premios, como ya he señalado.

Finalmente, y eso, quizás, no depende de mí ni de la autoridad competente,  y metiéndome en camisa de once varas, por ser un acto de economía privada y voluntario, cual es el “Pisto de la Tribuna”, el cual, aunque sea por una sola vez, debiera, a mi juicio, abrirse a la ciudadanía, hacerlo más participativo para el pueblo, que es, de largo, quien con la adquisición de los diarios sostiene la cabecera del periódico, y ya está bien de ver siempre los mismos caretos, sin que lo cortés quite lo valiente. No sería mala idea reservar un número importante de invitaciones a sortear entre los lectores del Diario, a la manera como se sortean entradas para los toros y para otros menesteres. Ello daría una mayor popularidad y brillo al acto al que nos venimos refiriendo, porque para pelar langostinos y comérselos gratuitamente vale cualquiera.

En fin, este es, a vuelapluma, un análisis o balance de lo que para mí ha sido la Feria Septembrina de Albacete, desde un punto de vista subjetivo, pero, a mi juicio, no carente de objetividad. En cualquier caso, Feria en honor de nuestra desahuciada Patrona, a quien, por mucho que se obstinen quienes tantos golpes de pecho se dan y tanto dicen amarla, dejándola abandonada a su suerte, seguirá reinando en compañía de su  amantísimo Hijo y acabará dando a cada cual su merecido, más bien antes que después...¡Dios te salve, María de los Llanos, Señora de la sombra y la luz...!.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

                         27 de septiembre de 2017

Miércoles, 20 Septiembre 2017 03:49

A vueltas con el botellón

En Mayo de este año, la revista “The Lancet”, publicaba los resultados del último informe del Instituto de Evaluación y Métrica Sanitaria de la Universidad de Washintong, que analiza la calidad asistencial y el acceso a los recursos sanitarios de más de 190 países de todo el planeta, y nuestro país, este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, ocupaba el número 8 del ranking. Pero, como casi todo en esta vida, cuando no se está al loro, cuando la sociedad en general navega a la deriva, generalmente porque quienes tienen el deber y la obligación de asir con fortaleza el timón de la nave, se quedan dormidos a su frente o porque dejan el mismo en manos de ineptos e incapaces, suele ocurrir lo que, sin remedio, ha ocurrido, y es que en otro estudio sociosanitario publicado hace unos días, en este mismo mes de Septiembre, sufragado por la Fundación Bill y Melinda Gates y también publicado por la revista “The Lancet”, nos ha arrojado un jarro de agua fría y nos ha hecho darnos de bruces con la realidad, pura y dura, cotidiana, que sumerge a España un poco en el fondo del pozo, debido a este nuestro particular “laisser faire, laisser passer”, tan del agrado de nuestros mandamases y que suele acabar con el resultado de que la nave encalle o quede varada, sin que sea posible seguir el rumbo hacia el Estado de la Felicidad, o sea, hacia ese Estado de Bienestar, que tantas veces ocupa la boca de aquéllos, tratando de hacernos creer que vivimos en el mejor de los mundos posibles, o sea, rozando, si no entrando y ubicándonos, ya, con nuestra propia dosis de soberbia, en el Cielo, volviendo al Paraíso Terrenal del que el hombre, por su arrogancia y vanidad, fue expulsado por desobedecer el mandato de Dios Padre. Pues bien, este último trabajo que mide el acercamiento a los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas basado en la mejora de los indicadores de Carga Global de Enfermedades, trata de averiguar si cada uno de los 188 países estudiados se está acercando o se está alejando de los objetivos de eliminar alguna de las enfermedades globales propuestas como erradicables para este siglo, tales como el alzhéimer, dolor de espalda o migrañas. Dicho trabajo recoge datos de cinco estudios mundiales realizados por más de 2.500 colaboradores; este estudio que informa cada año de las causas de mortalidad, esperanza de vida y expectativas de vida saludable, y es catalogado como un atlas mundial de la salud, suspende a España en hábitos saludables, lo que le ha hecho descender del puesto 7 al 23 del ranking, siendo los grandes responsables de este descenso, casi a los infiernos, el “alcohol”, el “tabaco” y la “obesidad infantil”. Los suspensos de España en obesidad infantil han sido de 36 puntos sobre cien, en tabaquismo de 25 puntos sobre cien y el abuso del alcohol, de 10 puntos sobre 100. Lejos quedamos en relación con el país que encabeza la lista, que, como en Educación, es Singapur, seguido de Islandia y Suecia. Y por si fuera poco, o añadiendo más leña al fuego, hace unos meses un informe europeo alertaba de que, en el viejo continente, los ciudadanos nos exponemos a un riesgo de padecer cáncer que duplica el de otras comunidades, por nuestra tendencia al consumo excesivo de alcohol.

Pues bien, en relación con el “bebercio”, o sea, con nuestra adicción a consumir bebidas alcohólicas, el pasado Lunes, día 11 de Septiembre del corriente año, el Diario “La Tribuna de Albacete”, se hacía eco de las declaraciones del Vocal de la Sociedad Española de Medicina del Adolescente, el pedíatra albaceteño, Félix Notario, que lleva años trabajando sobre el problema del alcohol entre los adolescentes, y con ocasión de la permisividad del botellón en nuestra Feria Septembrina, manifestó no ser partidario de la decisión de permitir este tipo de concentraciones durante las fiestas mayores de nuestra capital. E incide en que “hay permisividad total en el consumo de alcohol, la gente joven sigue bebiendo y cada vez más. Lo que más nos preocupa es la edad de inicio, porque es lo que realmente hace más daño. Todos los estudios recientes nos hablan entre los 13 y 14 años cuando empiezan a beber. Un pequeño porcentaje lo hace de forma habitual y un porcentaje mayor lo hace de forma ocasional. Es triste y preocupante que empiecen tan pronto porque la maduración cerebral no está completada a esas edades. El adolescente es muy vulnerable al consumo de alcohol”. Insiste en que “la permisividad de España con el alcohol es total, y destacaba que hasta el 78% de los menores admitían que resulta fácil obtenerlo. Además, señala, que España es el país de Europa en el que los jóvenes empiezan a fumar primero: lo hace el 33% de las chicas y el 29% de los chicos de 14 a 18 años. Y yo, añado, por constatación directa, que ese “fumeque” no suele limitarse al tabaco convencional, sino que por regla general, se sitúa en el porro y lo que venga detrás. Ante esta situación, el propio Dr. Notario, aboga por la familia, como centro neurálgico, para poner en práctica las buenas costumbres e infundir a los menores principios saludables, amén y por añadidura, la educación en los centros escolares, todo ello con el fin de rebajar y llegar a eliminar los miles de jóvenes que acaban en los servicios de urgencias de los hospitales tras los botellones, como consecuencia de los comas etílicos.

Contrasta con los datos arrojados por los estudios e informes señalados al principio y la cordura y sensatez de las reflexiones del Doctor Félix Notario, la ligereza con que nuestras autoridades municipales se toman el problema del alcohol en nuestra capital, que pese a la prohibición tajante proclamada por el artículo 36.1 (“No está permitida la práctica del “botellón” en el ámbito de aplicación de esta Ordenanza definido en el artículo 4”, o sea, “Las prescripciones de la presente Ordenanza son de aplicación en todo el territorio del término municipal de Albacete”) del Texto Refundio de la Ordenanza Reguladora de los Espacios Públicos de Albacete para Fomentar y Garantizar la Convivencia Ciudadana y el Civismo, pomposa denominación, que no casa con la conducta de nuestros munícipes, que contravienen esa Convivencia y ese Civismo, cuando en base al punto 4 de ese mismo artículo 36, hecha la ley, hecha la trampa (“lo dispuesto en el apartado primero se entiende, a su vez, sin perjuicio del régimen de autorizaciones, ... como del que gozan manifestaciones populares debidamente autorizadas, como la Feria, dentro del ámbito de celebración de las mismas”), ha dado permisividad a la práctica del botellón durante cinco días en esta pasada Feria (días 7, 8, 9, 15 y 16), lo que parece ya una costumbre institucional que contradice, además, todas esas proclamas de las consecuencias perversas que el consumo de alcohol en exceso, siempre, y más aún en menores de edad, conlleva, porque no hay que extrañarse de que ese “botellón a la carta” permitido por nuestra autoridad municipal, lo llevan a cabo principalmente hordas de menores de entre 13 y 18 años, porque aunque exista una prohibición tajante de consumo por los mismos, y prohibición de dispensar bebidas alcohólicas igualmente a menores, lo cierto es que se hace la vista gorda y se mira para otro lado, porque ya me dirán Vds. qué control ejerce la policía, sea municipal o nacional, sobre esas, repito, hordas, que, como zombis los ves caminando por las calles cargados de bolsas de plástico, repletas de botellas de alcohol, litronas y mezclas de todo tipo, para desembocar en los aledaños de la Plaza de Toros, pues para averiguar su edad no hay que pedirles el carnet de identidad, sino que su minoría la llevan reflejada en el rostro y en sus fachas. Pero allí convergen miles, con la agravante de incumplir también el punto 3 de la mencionada Ordenanza Cívica (“En cualquier caso, deberán observarse las normas establecidas en esta Ordenanza sobre limpieza y depósito de residuos, estando prohibido arrojar al suelo o depositar en los espacios públicos recipientes de bebidas como latas, botellas, vasos o cualquier otro objeto”). Se ve que la autoridad municipal no se pasea por esos aledaños, una vez terminada la juerga, para concienciarse de que dejan los mismos hechos una auténtica mierda, un verdadero estercolero, un inmenso basurero, de desperdicios, botellas, latas, vómitos, micciones líquidas y sólidas, y un largo etcétera de inmundicia, en cuya limpieza inmediata se afana un batallón de barrenderos y basureros, con el único objetivo de borrar las huellas del crimen, pues ya se sabe, que ojos que no ven, corazón que no siente, dejando, eso sí, un reguero de comas o semicomas etílicos que no se los salta un galgo.

Y no hay que dejar de lado la responsabilidad que en estos hechos y práctica tienen los progenitores de las criaturas, pues son los primeros en poner en entredicho la prohibición del botellón, en aras a que los cubatas en los bares y pubs están muy caros, a lo que habría que argüir, que una persona mayor de edad, tiene derecho a consumir tantos cubatas como le permita el bolsillo, mas a los menores ni una gota de alcohol, por su bien y el bien de la sociedad Y también reseñar que para divertirse no hay que consumir alcohol hasta ponerse hasta el culo y caer víctima de un coma etílico, sin tener en cuenta, además, las molestias que causan a los vecinos circundantes que tienen todo el derecho del mundo a dormir y descansar, tanto si trabajan al día siguiente como si no. Y por lo observado en la actitud de estos menores, el botellón no lo circunscriben a los días permitidos, sino que lo practican toda la Feria entera.

En fin, bien pareciera que la autoridad competente no buscara sino fomentar el alcoholismo, a fin de descerebrar a los jóvenes, buscando en el mañana una docilidad y una sumisión totales e incontestables, al serles extirpada la facultad de pensar y de decidir, manejándolos como una masa de carne con ojos o como un rebaño de corderos aborregados. Si no, no se entiende esa adicción a la permisividad, que, además, oficialmente, se extiende también a otros días, como por ejemplo y por no ir más lejos, el Día de Jueves Lardero.

Parece mentira que nuestros munícipes, que se jactan de ser los más listos y preparados por ser de la capital, no sigan el ejemplo reciente del Ayuntamiento de Fuente Alamo, que recientemente, ha implantado la política de “tolerancia cero” con el “botellón”, medida aprobada por la Junta de Gobierno Municipal para impedir el consumo de bebidas alcohólicas por menores y, además, evitar ruidos y suciedad en la localidad, firmando el Alcalde, Félix Torralba, un bando por el que establece multas que van de los 100 a los 600 euros para las personas que beban alcohol en grupo, en zonas públicas o al aire libre. Y tal es su voluntad de acabar con esta lacra que, al no tener policía municipal ni poder estar la Guardia Civil permanentemente en el pueblo, ha sido contratada seguridad privada. ¡Chapeau, por el Edil de Fuente Alamo! Y a ver si el de aquí toma ejemplo y se pone las pilas, que la tarea de primer regidor de la Capital no se circunscribe única y exclusivamente a abrir y cerrar la puerta de Hierros del Recinto Ferial.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

                   20 de septiembre de 2017

La Feria de Albacete 2017 tiene que tener, evidentemente, un balance absolutamente positivo. Ha sido una feria, salvo excepciones, segura y limpia. Una Feria con más visitantes, buena

Jueves, 07 Septiembre 2017 20:11

Una gota en el mar de la Cooperación

Artículo del presidente Emiliano García-Page con motivo del Día de los y las Cooperantes mañana 8 de septiembre

El día 8 de septiembre del año 2000  los Jefes de Estado de 191 países del mundo asumieron la necesidad de un cambio global y suscribieron el Compromiso de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Sus metas y plazos quedaron definidos para 2015 y recientemente se han redefinido hasta 2030, con el nombre de Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Cada año el 8 de septiembre se celebra el Día del Cooperante, instituido oficialmente en nuestro país desde 2006 para reconocer el trabajo de los más de 2.800 españoles y españolas que dedican su esfuerzo profesional diario a la Cooperación para el desarrollo en el exterior. Aprovechemos este día para sensibilizar sobre la necesidad de que existan las personas cooperantes y su trabajo por un desarrollo global, equitativo y sostenible.

Respecto al perfil personal de estos profesionales, según el estudio realizado por la Agencia Española de Cooperación (AECID), la mayoría son mujeres, el 56 por ciento del total, y  el 77 por ciento mayores de 35 años. En cuanto a las zonas geográficas donde trabajan, un 47 por ciento desarrollan proyectos de cooperación en África Subsahariana, mientras que el 22 por ciento están asentados en América del Sur, el 15 por ciento en América Central y Caribe, en tanto que en un cinco por ciento de los casos orientan su labor a las regiones de Asia y Pacífico, Magreb, Oriente Medio y Próximo.

El 37 por ciento de las personas cooperantes son personal religioso. El segundo grupo mayoritario, el 27 por ciento,  trabaja para Organizaciones no Gubernamentales de Desarrollo (ONGD), mientras que el 11 por ciento del total lo hace para organismos internacionales dedicados a la cooperación. El ocho por ciento del personal español destacado en el terreno se encuentra trabajando para la Agencia Española de Cooperación.

En Castilla-La Mancha aportamos el tres por ciento de los cooperantes españoles en el mundo y hemos tratado de contribuir con nuestro “granito de arena” a esa gran obra que es la lucha por un mundo más justo y más solidario, trabajando por aquellos que viven en cualquier rincón del planeta en situaciones de pobreza, exclusión social, desigualdad o asolados por conflictos armados o catástrofes naturales.

Por eso en 2016 hemos recuperado la convocatoria de subvenciones para entidades de cooperación, que se había perdido durante los cuatro años de la anterior legislatura. De este modo ha sido posible dedicar más de dos millones de euros a 23 proyectos, destinados a la construcción y reforma de instalaciones, así como a equipos, materiales y suministros de proyectos de cooperación en 10 países del mundo.

Entre las prioridades geográficas de los proyectos de la cooperación castellano-manchega, se encuentran Centroamérica (El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua), Caribe (Cuba, República Dominicana y Haití), América del Sur (Bolivia) y África Subsahariana (Burkina Faso, Malí y Senegal). Nicaragua y Guatemala, con cinco proyectos cada uno, han sido los países de preferencia de nuestras entidades de cooperación, por el número de proyectos que han recibido; le siguen Senegal con tres proyectos, Bolivia, Mali y El Salvador con dos y Honduras, República Dominicana, Cuba y Burkina Faso, con uno.

Un pequeño grano de arena, para una enorme montaña de necesidades en el mundo. Pero sin duda un buen principio para recuperar la Cooperación en nuestra región. Pues, como decía la madre Teresa de Calcuta, "a veces sentimos que lo que hacemos es sólo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota".

Un cooperante combate la sed y el hambre, pero también lucha por devolver la adolescencia perdida de millones de niños y jóvenes, por su educación, por su salud, por su dignidad. Al cooperante no le está permitido dudar, cansarse, enfurecerse o desmotivarse. La sonrisa de un niño, el abrazo de un joven o unas simples palabras de gratitud de un adulto son su mejor medicina, son su recompensa y su estímulo para seguir adelante y para evitar dejar en el olvido a todas esas causas justas y a los muchos amigos y compañeros de ideas y profesión que un día se marcharon para no volver. El cooperante es el mundo y nuestro mundo, hoy, les sigue necesitando.

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

 

 

Miércoles, 06 Septiembre 2017 03:13

Yo, “si tin por”

Y no sólo por mí, sino por mi familia, mis allegados, mis convecinos y por cualesquiera personas que pudieren ser objetivo de una masacre como la que sufrimos hace unos días en Barcelona, la Ciudad Condal, entre otras razones porque los hechos que las desencadenan depende de la voluntad de unos animales (con perdón para los bichos que se encuadran dentro de este calificativo), de unos bestias, exaltados, descerebrados, para los que la vida de sus congéneres no vale un pimiento, incluso la propia, cuando están dispuestos a morir en nombre de Alá. Porque está en juego lo más preciado que tenemos que es la vida. Porque les hemos abierto las puertas de par en par y les hemos dado de comer en nuestro mismo plato; y así nos lo pagan, porque no tienen voluntad de integración, sino de conquista y destrucción de todo lo que huela a occidente.

Y esto es, queramos reconocerlo o no, una guerra desencadenada por el islamismo contra la Civilización de Occidente, esa Civilización basada en unos principios éticos y morales, en unos principios fundamentales, de entre los que destaca con luz propia el derecho a la vida y, consiguientemente, el respeto a la misma, la propia y la de los demás. Civilización de siglos que, en realidad, viendo la deriva que van tomando las cosas, tiende a desaparecer, ante el entreguismo, el calzonacismo y la candidez de quienes desde las más altas instancias tienen obligación de conducir el destino de los ciudadanos bajo su mando, procurando su bienestar, no sólo personal, sino también material, pero, a lo que se ve, bien pareciera que esta caterva de máximos exponentes de nuestras instituciones van por otro camino, vendiendo su alma y la de los demás, al diablo, que bien pareciera que con incapaces de asumir el gran reto que la sociedad exige en estos momentos de convulsión.

Todo se fía al buenismo, maniatados por unos Derechos Humanos que les obligan a abrir las puertas del mal a quien tenga por conveniente cometer una barbarie de la índole brutal a la que nos venimos refiriendo y en su lucha contra ella sólo les cabe el lamento y la resignación, bien entendido que los que pagan, como siempre, las consecuencias, son los ciudadanos de a pie, que ellos bien que se preservan y toman las medidas adecuadas para que no les salpique una pizca lo que sufre la calle en sus carnes.

Y todo ello, por estar gobernados por una pandilla de incapaces y calzonazos, tanto a nivel español, como europeo, que, reunión tras reunión, lo único que son capaces de acordar es medidas para atormentar a la ciudadanía con recortes, rebajas y supresión de derechos, me refiero a la ciudadanía normal, a la que trabaja y paga, sobre cuyos lomos se vierten todo tipo de imposiciones para llenar esas arcas de caudales que nuestros gerifaltes, como no les cuesta un duro, que así es, se encargan de dilapidar en obras faraónicas, cuando no en llenarse la faltriquera propia y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga, o quien venga el último que cierre la puerta. Sin embargo, contra la mala hierba, esas mismas autoridades se muestran complacientes, encantados de haberse conocido, prodigando todo tipo de dádivas y beneficios sin límite alguno, lo que no sabemos si es por miedo, o si es por inepcia o incompetencia, o ambas cosas a la vez, que ya sabemos que la autoridad competente es muy dada a darle el palo a quien no se lo merece, a fin de que recaiga el escarmiento en cabeza ajena.

Por todo ello, resulta grotesco todo ese aparato que se montó para decir no al terrorismo, usando y abusando de nuestro Jefe del Estado, nuestro Monarca, Don Felipe VI, al que llevaron en volandas a la Ciudad Condal en esa manifestación pergeñada para el día 26 del pasado mes de Agosto, esgrimiendo los eslóganes, tan al uso ya, de “Barcelona somos todos” o “no tin por”, lo que no deja de ser una burda manipulación del pueblo español, que ya sabemos que es muy dado a adoptar toda consigna que provenga del poder establecido, quizás, por miedo, a sufrir represalias, como suele ser habitual por estos pagos, por este país, aún hoy, a duras penas, llamado España. Y lo peor del caso es que todos esos eslóganes, repetidos hasta la saciedad, por nuestros representantes políticos, acaban por desbordar la paciencia del más templado, que ve como se van las fuerzas por la boca y no por los medios que debieran ser los adecuados para luchar y evitar la vileza de los males que se ciernen sobre Occidente, que pareciera que diéramos por bueno todo lo malo que nos pasa y que no nos cupiera otra salida que la resignación y la puesta en escena de la otra mejilla para que sigan golpeándonos donde más nos duele. No es posible pasar página sin más tras las consecuencias horribles y desbordantes que han originado tan repugnantes actos, dejando en el olvido a los fallecidos y a los heridos, así como a sus familiares, amigos y demás ciudadanía de bien que trabaja a diario para vivir y dejar vivir. Si se pone en peligro lo más sagrado que nos ha dado Dios, que es la vida humana, algo habrá que hacer, cualquier cosa, menos cruzarse de brazos y esperar a la próxima. No cabe conformarse con posibles, tal como el Presidente del Gobierno de España, Don Mariano Rajoy Brey, deja entrever, cómo reformar la ley para luchar contra el yihadismo, que legislación hay de sobra en este país y en el mundo entero para luchar contra el mal, sólo hay que aplicarla ejemplar y contundentemente, sin que tiemble la mano y sin remilgos, y no achantarse ante el qué dirán, queriendo ser más papista que el Papa, y si no que se lo pregunten al Sr. Juez que tuvo a bien revocar la orden de expulsión del imán que ha sido el cerebro de estos atentados, según él porque no vió amenaza alguna, estaba arraigado y el delito por el que se le condenó a pena de cárcel estaba “lejano en el tiempo”, cuando todos los antecedentes apuntaban a una fiera esperando su momento. Pero así se las gasta, a veces, la justicia, que ha estado a punto de encarcelar a Juana Ribas por, simplemente, haber luchado con amor de madre por el bienestar de sus dos hijos menores de edad, a la que le pedía la Fiscalía cuatro años de cárcel, y aún no sabemos cómo acabará este culebrón veraniego.

Por todo ello, parecen poco menos que lágrimas de cocodrilo, esos llamamientos a la unidad, como si bastara estar unidos para acabar con el mal que nos acecha día y noche, aunque aquí cada cual a lo suyo, sobre todo los responsables políticos a salvar el culo, como sea y caiga quien caiga, si no, no tiene sentido la manifestación del Ministro del Interior Juan Ignacio Zoido de que “no hubo indicios de radicalización en Es Satty”, y se queda más ancho (que ya lo es), que largo.

Pues bien, todas esas proclamas que desde las altas instancias del poder se hacen llegar, como un mantra, a los ciudadanos, no tienen otra consigna que engañar a éstos, haciendo una faena de aliño y así hasta la próxima. Porque, si de verdad, fuera verdad, valga la redundancia, esa proclama que repiten hasta la saciedad de “no tin por”, o sea, “no tengo miedo” en español contante y sonante de la lengua de Cervantes, no sé yo cómo no predican con el ejemplo y todos esos gerifaltes, desde el primero hasta el último, no renuncian a los guardaespaldas y a las medidas de seguridad que rodean cualquier movimiento en público (y también en privado) de los mismos, amén de al coche blindado que no se inmuta ni ante una bomba. Ahorraríamos un pastón y entonces invitaría a dichos gerifaltes a que se adhirieran, como yo, a ese eslogan, repito, que encabeza el presente artículo: yo, “si tin por”.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

                 6 de septiembre de 2017

 

Lunes, 04 Septiembre 2017 14:37

Adiós de un bibliotecario

El 9 de julio de 1973 inicié formalmente mi trabajo en bibliotecas públicas, en uno de los dos bibliobuses que Julia Méndez arrancó al Ministerio de Educación para que los libros llegasen a toda la provincia de Toledo. Fue una experiencia que me marcó: comencé a amar las bibliotecas y a defenderlas. Tras la paralización en 1976 de ese servicio, llegó un período como funcionario de la Seguridad Social destinado en el Hospital Nacional de Parapléjicos, que me ayudó a conocer el sufrimiento fuerte de esos enfermos y sus familias y cómo muchos iniciaban una nueva vida, sin rendirse a la desesperanza. Una atapa que coincidió con la finalización de mis estudios de Geografía e Historia y mis comienzos en la defensa de la cultura y de las bibliotecas a través de los medios de comunicación. Y un bienio apasionante: 1981-1982, en el que puse en marcha el Comité de Defensa de la Biblioteca de Toledo, con la complicidad de una buena muestra de la sociedad civil toledana, en lucha a favor de la Biblioteca, que moría de asfixia. Nuestras voces llegarían al Ministerio tras el triunfo electoral del PSOE en octubre de 1982 y mantuvimos una reunión con el recién nombrado director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Jaime Salinas, editor e hijo del poeta Pedro Salinas. Pero el Ministerio, que entendió nuestras propuestas y valoró nuestra lucha, decidió no decidir nada y los proyectos de ampliación de la Casa de la Cultura y Biblioteca de Toledo quedaron en un cajón.

Por eso, cuando en enero de 1984 me incorporé al gabinete del consejero de Educación y Cultura tenía muy claro que una de las cuestiones pendientes que había que resolver era la Biblioteca. Cuando José María Barreda me preguntó: “¿Y el Alcázar como sede?” me sorprendí pero vi que era una propuesta maravillosa. Y comenzamos a trabajar en el proyecto para convertir el Alcázar en un gran centro cultural que acogiera también la sede de la Biblioteca de Toledo, como germen además de la futura Biblioteca Regional. He escrito sobre las vicisitudes para desarrollar este proyecto, que culminaría con la apertura de la Biblioteca de Castilla-La Mancha el 16 de octubre de 1998, después de diversos proyectos. Tras siete años de director de gabinete presenté mi dimisión en enero de 1990 por razones personales y familiares cesando en septiembre de ese año. Y en marzo de 1991 me hice cargo del Servicio Regional del Libro, Archivos y Bibliotecas, permaneciendo hasta el 31 de enero de 2006, un quindenio fundamental en la gestión de los archivos y bibliotecas de la Junta. No es momento de balances, que ya están hechos en numerosos trabajos e investigaciones. Pero sin duda lo más importante fue el objetivo de democratizar y universalizar el servicio de biblioteca pública en la región, como un reto que era una verdadera utopía en todo el país. El Gobierno regional entendió la importancia del objetivo y nuestra política bibliotecaria se convirtió en un referente nacional. Por ello no acepté dirigir la Biblioteca de Castilla-La Mancha en las diversas ocasiones que me ofrecieron ese puesto: quería seguir luchando por las bibliotecas municipales de nuestra tierra, incluso en pequeñas poblaciones. Uno de los grandes expertos en lectura de nuestro país, Antonio Basanta, director general de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, calificó a Castilla-La Mancha como “motor del sistema español de bibliotecas”. Y con los principios de cofinanciación y corresponsabilidad, Gobierno Regional y Administraciones Locales consiguieron un avance espectacular en las bibliotecas de nuestra región.

Después fui cerca de siete años Jefe del Servicio de Enseñanza Universitaria, en un momento crucial, con los cambios en las titulaciones y las nuevas propuestas de estudios formuladas por el Gobierno Regional. Y el 1 de diciembre de 2012 asumí la dirección de la Biblioteca de CLM, sin duda en el peor momento: con funcionarios interinos cesados, con el departamento de Actividades desmantelado por despido de los profesionales de la Fundación de Cultura y Deporte, y sin presupuesto para actividades ni para adquisiciones, que luego en los primeros meses de 2013 se subsanó mínimamente. Era un proyecto que me apasionaba y que conocía bien, porque había estado cercano a todo lo acaecido en ese centro desde mucho antes de su apertura. Y como Jefe de Servicio de Bibliotecas mantuve un estrecho contacto y colaboración con los dos primeros directores, Carmen Sañudo y Joaquín Selgas, ambos magníficos profesionales y excelentes personas, a los que yo mismo propuse para el puesto.

Estos cinco años en la Biblioteca son sin duda los más apasionantes y fundamentales en mi trayectoria profesional. Diseñar políticas bibliotecarias y ejecutarlas fue una necesidad y un desafío que ha permitido sembrar los valores de las bibliotecas públicas. Incluso en estos largos años de crisis y desierto, desde 2010, las bibliotecas han seguido funcionando de manera ejemplar, a pesar del olvido del Gobierno regional hacia estas casi cinco centenares de bibliotecas, que como escribí en 2006 son una verdadera “constelación de estrellas para Castilla-La Mancha en nuestro tiempo”. Sin subvenciones y sin apenas apoyos, las bibliotecas han actuado gracias a unos profesionales que son un referente en cada municipio y que en conjunto suponen una de las mayores fortalezas de la sociedad y la cultura regionales.

Dirigir esta Biblioteca me ha permitido algo fundamental: estar en contacto directo con los usuarios. Y ello desde un modelo de trabajo muy concreto: la Biblioteca ha trabajo en coalición y complicidad con la sociedad, con todo tipo de colectivos y entidades y con una legión de defensores de esta Biblioteca que me llevo como lo más hermoso de mi tarea: La Asociación de Amigos de la Biblioteca de CLM, los medios de comunicación, las asociaciones vecinales y socioculturales, la Universidad y el conjunto de los centros educativos, el Conservatorio y la Escuela de Música, la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas, el Ateneo, los creadores (artistas, escritores, músicos, historiadores, geógrafos, urbanistas, filósofos…), editores, libreros, Organizaciones no Gubernamentales y otros colectivo del llamado “tercer sector”…. ¡He encontrado tanto apoyo en la sociedad toledana que tendré gratitud de forma permanente y me sentiré comprometido con ella siempre!

Mi trabajo ha sido posible gracias a un gran equipo. Menciono a Carmen Morales, directora adjunta, para mostrar mi reconocimiento a todos los compañeros. He reiterado que aunque la Biblioteca tiene en su sede una gran fortaleza, y también lo son el conjunto de sus instalaciones y de sus importantes colecciones, tanto de fondo antiguo como moderno, la verdadera fortaleza de ésta y de todas las bibliotecas públicas está en su corazón, en realidad un doble corazón formado por los profesionales que trabajan en la Biblioteca y por los ciudadanos, especialmente aquellos que de forma cotidiana vienen a este centro, su segunda casa en muchos casos. La Biblioteca de CLM es de los ciudadanos, que la financian con sus impuestos y espero y deseo que siga siendo un referente en sus vidas.

Digo adiós, y lo hago con gratitud. A la sociedad, en todos sus sectores. A los distintos responsables políticos y técnicos que han confiado en mí a lo largo de todos estos años y a tantos compañeros de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, especialmente del Servicio de Bibliotecas. En un nombre quiero expresar mi agradecimiento a todos los compañeros: Óscar Arroyo, actual Jefe de Servicio de Bibliotecas y que cogió la bandera de su defensa. A archiveros y bibliotecarios de toda España, e incluso de otros países, que he ido conociendo en estos muchos años. Pero especialmente a los profesionales de mi región, a los que tienen un equipo importante y a quienes trabajan en soledad cada día, dejándose su esfuerzo e imaginación para que los ciudadanos puedan ser un poco más felices a través de su centro.

Digo también perdón, a aquellas personas que haya podido ofender, a quienes tal vez se sintieron atacados por mis palabras en mis artículos periodísticos o en intervenciones públicas: confieso que la defensa de mis ideas y especialmente de las bibliotecas la he ejercido de forma apasionada.

Queda mucho camino por recorrer. Seguiré con mis dos pasiones: las bibliotecas públicas y mi tierra, Castilla-La Mancha, especialmente Toledo. Intentaré seguir contribuyendo en la medida que Dios me otorgue fuerzas y sabiduría. Y defenderé la libertad de expresión, el derecho a la vida, la cultura, la regeneración de la política y las instituciones, la participación de la sociedad civil y los valores de respeto, solidaridad, tolerancia y convivencia como necesarios para nuestra vida cotidiana y para una sociedad mejor. Espero que la Biblioteca de Castilla-La Mancha, en el emblemático Alcázar de Toledo, siga siendo un faro de esperanza, un referente del compromiso social, cultural y educativo; la principal puerta de acceso democrático a la información, un centro de propuestas para mejorar la vida local y regional, y un foco en el que cada día se practique la libertad, sin barreras ideológicas, religiosas, sociales o educativas. Las bibliotecas son el gran baluarte de la democracia y, como conquista ciudadana y servicio público, necesitan recursos que las Administraciones Públicas responsables deben consignar en sus presupuestos. Cuando los gobiernos desdeñan a las bibliotecas en sus presupuestos se están olvidando del corazón de la sociedad y por ello no merecen gobernar.

Termino con una palabra, sencilla pero escrita con tinta del corazón: gracias.

Juan Sánchez Sánchez,

Director de la Biblioteca de Castilla-La Mancha

 

 

Nos encontramos aún con la conmoción de los terribles atentados que han tenido lugar en Barcelona y Cambrils  hace unos pocos días.

Este nuevo tipo de terrorismo tristemente se ha instalado no solo en Europa, sino también en decenas de países de todo el mundo con menos impacto mediático.

Tras el tremendo golpe físico y emocional, se desatan pasiones muchas veces furibundas, alimentadas no solo por un sector de la ciudadanía, sino por grupúsculos ultras y prensa de ese mismo corte.

Es justo uno de los objetivos principales de estas organizaciones criminales;  que se generalice, que se criminalice a grandes sectores de población solo por tener en común el lugar de nacimiento, la etnia o la religión. Que se establezca un “ellos y nosotros”; y eso es precisamente lo que debemos evitar, ser correa de transmisión de lo que el Daesh o Al Qaeda quieren.

Sorprende  como en Europa, muchas veces estos terroristas son jóvenes nacidos en nuestras sociedades occidentales, a veces ya las terceras generaciones, muchos de ellos como los de Cataluña, estudiosos, bilingües, etc. ¿Qué puede llevar a un chico joven a sufrir esta transformación y querer asesinar indiscriminadamente a quienes han sido su entorno habitual durante toda su vida?

Es complicadísimo, y sería muy atrevido por mi parte dar en el clavo del problema; pero me gustaría dar una perspectiva, de las centenares que habrá,  desde el trabajo social.

Generalmente las familias migrantes de diversas nacionalidades, por múltiples causas suelen tener rentas bastante bajas que han de dedicar a cubrir necesidades básicas y que los deja fuera del uso y disfrute de recursos comunitarios cuando estos tienen un coste para ellos inasumible. Hablo de excursiones, acceso a espectáculos, o un ejemplo concreto, chavales y chavalas a los que les encanta el futbol o la música, pero que no pueden apuntarse a estas actividades porque no pueden pagarlo.

Nos encontramos con poca participación de estas familias en asociaciones tales como AMPAS, clubes de lectura, asociaciones juveniles, de mujeres, etc. Unas veces es por la barrera idiomática, otras veces por los endiablados horarios laborales, o directamente porque nadie ha ido a ofrecerles la participación.

Hablamos con frecuencia de chicos y chicas que han nacido en nuestros pueblos, incluso que ya han adquirido la nacionalidad, que han ido a Marruecos una vez en su vida, pero que a pesar de todo, cuando hay un problema en cualquier ámbito de su entorno se les califica como los moros, las moras, y lo que no dejan de ser casos de  bullying, adquieren una nueva dimensión, un plus de desprecio por el origen de tu familia.

Estos factores de exclusión, no tienen por qué derivar en un caladero de terroristas, en un 99,99% no lo hará; pero sí que puede ser un cultivo para que alguien aproveche la baja autoestima del que no se siente suficientemente acogido e inocularle ideas radicales que lo lleven a la locura vista.

Podría seguir poniendo ejemplos, pero sería demasiado largo

Por eso, no solo por lo acaecido estos días en Cataluña, pero también por esto; hace falta más y más trabajo social en nuestros pueblos, en nuestros barrios. Han de existir recursos sociales comunitarios en forma de programas  y de profesionales que trabajen no ya la integración, sino la “inclusión” que asegure que todos los ciudadanos sin excepción, puedan ejercer sus derechos, aprovechar sus habilidades y tomar ventaja de las oportunidades que encuentran en su medio.

Trabajo social que busque que todos los vecinos y vecinas participen activamente en su comunidad, en las asociaciones, en las ofertas de ocio, deportivas, y que estas sean accesibles económicamente a todos y todas. Derribando las barreras idiomáticas, culturales y tendiendo puentes hacia el conocimiento mutuo y el diálogo constante.

Este papel lo tiene el trabajo social, y es necesario potenciarlo muchísimo. Es un magnífico trabajo preventivo con réditos sociales.

Por eso desde aquí reclamo a la administración central, autonómica y local una potenciación de los fondos de la dinamización comunitaria y el regreso de profesionales tan necesarios como fueron los SAMI (servicio de atención  mediación intercultural) en Castilla La Mancha, así como los/as Dinamizadores Comunitarios

Y trabajemos con la sociedad que nos rodea, con nuestras familias, amigos, vecinos, usuarios, en las redes sociales; hemos de convencerles que no hay bandos, los terroristas no representan ninguna religión, ni raza, ni etnia.

Con sus actos, estos criminales solo buscan sembrar el odio, la desconfianza.

No dejemos que triunfen sus postulados.

Si por estas acciones criminales en Barcelona, alguien decide dar la espalda a nuestros/as vecinos/as, simplemente por su lugar de nacimiento o por la religión que profesan, estará haciendo triunfar a los objetivos de estos asesinos.

Pero si nuestra respuesta es más trabajo, unión, más diálogo y más vecindad; los terroristas habrán fracasado.

Hoy más que nunca TODOS/AS UNIDOS/AS.

 

Floren Alfaro Simarro

Colegiado 13-461

Trabajador Social de Atención Primaria de Villamalea (Albacete)

Presidente del Colegio de Trabajo Social de Castilla La Mancha.

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