Lunes, 11 Mayo 2015 11:57

Por la visibilidad de la Enfermería

Todos los años celebramos el Día Internacional de la Enfermería pero no todos los años son iguales. El deseo siempre es el mismo, ser más reconocidos y valorados por lo que hacemos, pero las circunstancias del momento en el que nos encontramos están, como no puede ser de otra manera, muy presentes.
2015 puede ser un año especialmente significativo si finalmente fuera cierto que es el fin de una etapa, de un ciclo marcado por la recesión, los recortes y el deterioro de la calidad de vida, y también el inicio de un nuevo periodo esperemos de mayor prosperidad económica y social.
Los enfermeros queremos pensar que será así y que el esfuerzo realizado en los últimos años habrá servido para algo. Además de la recuperación de los derechos perdidos, queremos pensar que los próximos años traerán una reorientación del sistema sanitario que ofrecerá más oportunidades laborales y profesionales.
En coincidencia con las recomendaciones de la OMS y de la OCDE,creemos que nuestro Sistema Nacional de Salud debe evolucionar hacia un mayor desarrollo de las políticas de cuidados, teniendo muy en cuenta queéstas van a predominar en este siglo XXI, como consecuencia del envejecimiento de la población y el aumento de las patologías crónicas en nuestro país.
También sabemos que nuestra formación universitaria y competencias nos capacita para asumir mayores responsabilidades dentro del sistema sanitario y en otros entornos laborales (colegios, centros sociosanitarios, empresas…), lo que, en definitiva, implicaría una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos y a medio y largo plazo una disminución de los costes sanitarios.
Tenemos el convencimiento de que es lo mejor para todos y la confianza de que será posible, pero esto no es suficiente. Para alcanzar cualquier objetivo hay que sumar el mayor número de fuerzas posible y, por ello, resulta fundamental que los ciudadanos a los que atendemos se conviertan en nuestros aliados.
Para ello, deben conocernos mejor y, de esta forma, hacernos necesarios e imprescindibles para ellos. Al respecto, aún queda camino por recorrer. Una reciente encuesta de SATSE concluye casi 6 de cada 10 ciudadanos opina que la sociedad no conoce el trabajo de los profesionales de enfermería.
Se trata de una barrera que debemos superar entre todos los profesionales y que sólo será posible si nos hacemos ver y oír con más fuerza, y si sabemos diferenciarnos del resto de profesionales del sistema sanitario.
Ocasiones como la celebración del Día Internacional de Enfermería suponen una nueva oportunidad para seguir avanzando en la consecución de este objetivo, pero ha de ser un empeño constante y continuado a lo largo de todo el año por parte de todos y cada uno de los profesionales enfermeros. 
En 2016 celebraremos nuevamente nuestro día. Será otro año, un año distinto. Esperemos que en esa ocasión se hayan puesto los cimientos de lo que ahora deseamos. En ello va, no solo nuestro desarrollo profesional, que también, sino el futuro de la salud de todos los españoles.
 
Alejandro Laguna, secretario general de SATSE Castilla-La Mancha
 
Martes, 05 Mayo 2015 17:18

A propósito del consumo

No se trata de consumir más sino de que consuma más gente
Este mundo endemoniado y superficial que nos hemos dado la clase media y alta de occidente, o escarmienta, o será escarmentado.
No podemos vivir para satisfacer nuestros sentidos y arrinconar sentimientos y cerebro para que simplemente escuchen -sin reflexionar- el primer cuarto de hora de cada noticiario.
Hemos de implicarnos si no queremos que nuestra sociedad cruja como las placas tectónicas que periódicamente se llevan miles de vidas por delante sin que nada ni nadie pueda detenerlas.
Hace unos días, un buen amigo se lamentaba al recordar cómo fuimos capaces de hinchar hasta que reventara la burbuja inmobiliaria que todos y cada uno de los españoles sabíamos que teníamos debajo de nuestros traseros y que haría saltar por los aires nuestra economía.
Y sin embargo no aprendemos. No aprenderemos nunca.
Ahora nos dicen que hemos de estar contentos porque el consumo interno vuelve a tirar de la economía, y todos nos mostramos más favorables al gasto. Incluso creemos que es una obligación patriótica. Un deber para levantar el país.
Craso error una vez más. No se trata de que los que pueden gasten más, sino de invertir en que más gente pueda acceder al comercio básico.
Antes hablaba de la clase media y alta de nuestra sociedad. Créanme todos si digo que creo ciegamente en ella si la consideramos individuo a individuo, pero colectivamente y aunque le reconozca buena parte de la responsabilidad de tirar del carro, desconfío de ella porque creo que se mira demasiado al espejo para estar guapa, y demasiado al ombligo para sentirse satisfecha.
No podemos sentirnos satisfechos al comprobar que nuevamente volvemos a consumir sin grandes preocupaciones. Nuestra responsabilidad no es consumir más. En la parte alta de la pirámide social, todos tenemos mucho más de lo que necesitamos y por tanto, repito, nuestra verdadera responsabilidad es que sea mucha más gente la que tenga acceso al consumo básico, y no consumir nosotros.
Para que crezca nuestra sociedad no ya en volumen sino en justicia, en solidaridad, en igualdad, en libertad, lo realmente imprescindible es que haya más gente que acceda al consumo, y si en lugar de hablar sólo del suelo patrio lo hacemos de la aldea global, con más responsabilidad aún hemos de pretender que haya mucha más gente que acceda a los alimentos y los bienes de primera necesidad.
En los momentos más álgidos de esta crisis que aún no nos ha abandonado, buena parte del empresariado empezó a mirar allende los mares y a colocar sus productos en otros países. Ese es un camino sin retorno que debe hacernos protagonistas de un avance generalizado. Eso es mirar hacia el futuro pues para nada implica un debilitamiento de nuestra economía sino muy al contrario una mejoría en nuestra maltrecha balanza de pagos.
Estamos sin duda en el mejor enclave geográfico para convertirnos en suministradores, asesores, promotores, colaboradores, etc…, del continente menos desarrollado del planeta.
Si ayudamos a los africanos a salir del pozo en el que están metidos, estaremos dando trabajo aquí y allí, estaremos mejorando el nivel de vida de aquí y de allí. Nuestras empresas, las que inviertan en tan monumental mercado podrán dar trabajo a ambos lados del estrecho. Estaremos resolviendo en parte el problema de la emigración.
Eso sí que serían buenas noticias: “España se convierte en el primer proveedor de África”. Sin embargo mucho me temo que no será así. Ni siquiera Europa lo será, sumida en sus propios errores y mirándose como decía antes al espejo; al ombligo. Levantando altos muros para que quienes podrían ser la solución de nuestros problemas nos miren con recelo y terminen por derribarlos hagamos lo que hagamos.
Tomémonos nuestro tiempo, reflexionemos sobre estos temas y obremos en consecuencia. Seamos consumidores responsables. Facilitemos el acceso al consumo de la parte baja de la pirámide. Es responsabilidad de todos.
Alguien muy cercano me dijo un día: “Si no consumimos, nuestras empresas cerrarán y nuestra economía se vendrá a pique”. Aquel día compré dos bufandas y dos pulseras. 
A veces no sé lo que hago. A veces no sé lo que digo.
Albacete, 5 de mayo de 2015.
Miguel López Valles

La encuesta de la UCLM sobre las municipales de Albacete venía a señalar que el PP ganaría con una mínima ventaja sobre el PSOE y que Ciudadanos sería la tercera fuerza política, con Ganamos como cuarta y última. El reparto de concejalías sería algo así como 9, 8, 7 y 3. Esta igualdad supone que tendrá que haber pactos. La pregunta es sencilla, ¿pactos para avanzar o pactos para que siga el PP cuatro años más?

Los votantes albaceteños deberán pensar muy mucho su voto y antes de depositarlo deberían saber que piensan hacer con él las formaciones nuevas, especialmente Ciudadanos, ya que de Ganemos no hay duda  que es un formación de izquierdas que difícilmente pactaría con el PP para que los ‘populares’ siguieran cuatro año más con sus políticas de recortes.

Es sencillo, Ciudadanos debe decir con mucho tiempo de antelación si pactará o no con el PP, pensando que los populares sean la fuerza más votada. Si están por esa labor, ¿para qué vale el voto del enfado?, si la gente vota otra cosa que no sea PP porque están cansados de esta política, ¿es de recibo mantenerlos en el poder? No valen las mamarrachadas de cualquier político, aquello de que salimos a ganar y no queremos hablar de pactos. Los votantes tenemos derecho a saber que harán con nuestro voto y los partidos la obligación de decir clarito lo que van a hacer.

Están tardando los partidos, todos, en decir que harán con nuestro voto. Está claro que no habrá mayorías y queremos saber con quién van a pactar. Es más, me atrevería a pedir a todos que si antes de las elecciones, mejor hoy que dentro de tres semanas, no han dicho que pactos aceptarían y cuáles no, estos partidos no merecen nuestro voto.

Es claro, para seguir con el PP no hace falta votar a otra fuerza que no sea el PP. Si quiero cambio no es de recibo votar a otros y que al final sigan los mismos. Ese tipo de cosas es lo que el ciudadano de a pie no entiende, votar diferente para seguir igual.

Lo bueno de esto es que las municipales llegan ya y a las nacionales les faltan meses. El que se ‘retrate’ ahora tendrá su castigo después. Y una cosa más, no somos gilipollas, sabemos que significa una abstención en un momento dado o una ausencia en el pleno. Ya está bien de reírse de la gente. Aquellas ‘burras’ de que dejamos gobernar a la fuerza más votada y cosas por el estilo ya no las compramos.

Señores y señoras de aquellos que quieren o serán partidos bisagra, ¿a quién van a apoyar?  Y esto no es solamente de Albacete, es exportable a toda España.

Miércoles, 01 Abril 2015 01:55

Salir el tiro por la culata

Según el Diccionario de Uso del Español, de María Moliner, salirle a  alguien el tiro por la culata es tanto como “recibir un daño cuando pensaba causarlo u obtener un beneficio”, también, como sinónimo de “chasco, engaño, equivocarse”.
Viene esto a colación con el anuncio que, en enero pasado, realizó la Secretaría de Estado de la Santa Sede, de que el Santo Padre, Francisco I, no tiene prevista la visita a España durante el año 2.015, con motivo de la celebración del centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, entre otras razones porque la agenda del Sumo Pontífice está a tope, previendo numerosos viajes durante el año 2.015, en concreto dos al continente americano (Ecuador, Bolivia, Paraguay y Estados Unidos) y otro a África, amén de las muchas tareas que absorben el tiempo del Sucesor de Pedro.
Ni qué decir tiene, que esta noticia ha caído como un jarro de agua fría, sobre la piel de toro, sobre todo en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, causando una gran desilusión esa ausencia en Ávila con motivo del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, al haberse considerado esa visita como muy importante por el espaldarazo que supondría la presencia Papal, según reconoció su alcalde, Miguel-Ángel García Nieto.
Quizás, o sin quizás, esta posición adoptada por el Vaticano, en orden a la ausencia del Vicario de Cristo en Ávila para la efemérides señalada, se fundamente en que este año 2.015, en el que se desarrollan varias citas electorales, fundamentalmente las de Mayo (Autonómicas y Municipales) y Generales (noviembre-diciembre) y, por ello, no haya querido el Papa involucrase en este clima electoral, y sobre todo no dejarse utilizar por ningún partido político para arrimar el ascua a su sardina, caso, más que probable,  del Partido Popular.
 Y quizás, o sin quizás, también, haya incidido en esta toma de postura y decisión, el poco respeto a la vida del concebido y no nacido, a quien el Partido Popular ha abandonado y dejado a su suerte, al negarse a derogar la Ley de Plazos que estableciera la llamada Ley-Aído, que permite, por la sola y libre voluntad de la madre, aniquilar el feto que la misma porta en su vientre durante las primeras 14 semanas de gestación, convirtiéndose en Juez y parte en ese Sumarísimo Juicio, en el que se dilucida la vida y la muerte del nonato, quien carece siquiera de defensor alguno en el mismo.
Todos recordamos la promesa electoral del Programa del Partido Popular con que concurrió a las elecciones de Noviembre de 2.011, en el que se comprometía, caso de ganarlas, como así ha ocurrido, prácticamente, a regresar a la normativa de 1.985 sobre este asunto, y que se llevó por delante al Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, cuyo proyecto, siguiendo la línea tradicional del humanismo cristiano e ideológico que ha impregnado desde siempre el ideario pepero, al dejar la  reforma en aguas de borrajas a instancias del Presidente del Gobierno, Sr. Rajoy Brey, según éste, por no existir consenso social ni político al efecto, saliéndose de la tangente con excusa tan inane como inconsistente, a la manera como el que sale por la noche a comprar tabaco y no vuelve a su casa.
 Y es que, es, precisamente, esa falta de consenso la tónica general que ha presidido todo el íter de la gobernanza del país, en esta España nuestra, a duras penas, aún llamada España, incluso habiendo usado y abusado del Decreto-Ley, con objeto de impedir la deliberación parlamentaria y teniendo enfrente y en contra a la totalidad del arco parlamentario. O sea, excusa de mal pagador, aunque, a decir verdad, en realidad, el programa electoral del PP se ha caracterizado por su reiterado incumplimiento en tantas y tantas materias y promesas que, una más, acaso la más importante por su contenido ético y moral, hayan creído que no importa y les será perdonada. Así ha hecho oídos sordos, sobremanera, a las dos últimas grandes manifestaciones de los “Pro-Vida”, una el 22 de Noviembre de 2.014 y otra el 14 de Marzo de 2.015 y contradiciendo sus postulados, pues no en vano, en marzo de 2.010 el Partido Popular, nada más y nada menos que, con la rúbrica de setenta de sus parlamentarios, presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la citada Ley Aído, y encabezado por el propio Presidente del Gobierno, Sr. Rajoy Brey, seguido por la Vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, por los Ministros Jorge Fernández Díaz, Alfonso Alonso o Fátima Báñez, entre otros, en un ejemplo de tirar la piedra y ahora esconder la mano. Creen los muy ladinos e ilusos que le van a tomar otra vez el pelo a la inmensa marea blanca que exige acabar con el aborto libre y la configuración del mismo como un derecho absoluto, exclusivo y excluyente, de la mujer, mediante el parche que anunció, en su día, el nuevo Ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, otrora portavoz del PP en el Congreso, de exigir el consentimiento paterno para que las menores de 16 y 17 años puedan abortar. Pero el pueblo ya no se deja engañar y las consecuencias de constituirse en cómplices de un genocidio uterino, ya se han sentido en las recientes elecciones andaluzas.
Y, encima, bravuconadas como las de la Sra. Celia Villalobos, de que en el PP no cabe nadie que sea contrario al aborto, o la del Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Don Cristóbal Montoro, que se declara, públicamente,  católico y, además, practicante, convertidos en mercaderes dentro del Templo de Dios, a los que Jesucristo, según el Evangelio según San Mateo (capítulo 21, versículos 12 y 13), les tiene preparada la expulsión: “Entró Jesús en el Templo y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el Templo; volcó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas. Y les dijo: “Está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oraciones. ¡Pero vosotros estáis haciendo de ella una cueva de bandidos!”. ¡Qué gran premonición la hecha por el Evangelista!.
En fin, como se ve, al Partido Popular le ha salido el tiro por la culata, y el Papa Francisco I ha dado muestras, una vez más, de su gran olfato para no dejarse manipular y, menos, utilizar como un pelele, para embelecos electoralistas. Y es que alguien, en el Gobierno, se creía que Jorge Mario Bergoglio,  no sabe lo que son los juguetes.
MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ
1 de abril de 2.015
         
 
Lunes, 09 Marzo 2015 14:23

¡Adelante Albacete!

Albacete es esa ciudad que sorprende a propios y a extraños. Una ciudad que no deja indiferente a nadie.

Una capital de provincia de tamaño medio, sin historias de reyes ni caballeros, sin épicas conquistas romanas ni jardines árabes, y sin embargo, tenemos un verdadero tesoro escondido entre nuestras calles y plazas.

Ese potencial, ese gran foco de atracción y de vitalidad de la ciudad somos las personas que la habitamos. Las albaceteñas y los albaceteños somos de esas gentes amables y trabajadoras que hemos construido, con mucho esfuerzo, una ciudad moderna.

Hemos empujado la economía de la Región con nuestros polígonos industriales y nuestra gran zona comercial. Hemos sabido hacer de nuestro carácter acogedor nuestro mayor atractivo turístico llegando a convertir una feria ganadera en un evento de Interés Turístico Internacional. Somos la ciudad en la que siempre hay una asociación vecinal o sectorial a la que unirte e involucrarte en la toma de decisiones. Una sociedad con el encanto de las ciudades pequeñas y el potencial de una de las grandes.

No obstante, últimamente tengo una percepción algo diferente. En los últimos años, Albacete ha perdido algo del brillo que nos hace tan especiales. La gente, ante la falta de oportunidades, se está empezando a ir y con ella se va el alma y el motor de esta ciudad.

Albacete palidece con cada persona que tiene que irse fuera a buscarse un futuro. Esta ciudad sin su gente no es nada, ni sorprende a nadie.

Hay quien puede pensar que esto es, simplemente, consecuencia de la crisis, pero a mí me gusta matizarlo: Esto se debe a la gestión política que se está haciendo de la crisis. La situación económica puede destruir empleos, pero la esperanza y las oportunidades solo se destruyen con mala gestión y desgobierno.

A Carmen Bayod y a su Equipo de Gobierno se les recordará por aprovechar la crisis para paralizar la ciudad, para enfriar el espíritu y el potencial de la gente que vivimos en ella.

Hoy, nuestros polígonos industriales flaquean ante la falta de apuesta y de impulso municipal por la atracción de negocio, son varias las empresas que pasan de largo por Albacete sin que nadie llame a sus puertas, hace años que las portadas de los diarios no abren con la instalación de nuevas empresas y cada día vemos como cierran más negocios en el centro.

La gente, hoy, participa menos, hay menos colectivos donde hacerlo y menos oídos municipales dispuestos a escuchar lo que los ciudadanos tenemos que decir. La gente no pide nada de un Ayuntamiento que ha cortado los servicios sociales y que pone un muro entre los gobernantes y los gobernados.

Hoy,  hasta nuestra espectacular Feria está perdiendo fuelle.

No obstante, aun queda lugar para la esperanza, cuatro años de alcaldesa ausente no pueden terminar con el gran potencial de una ciudad hecha a sí misma. Aun quedamos muchas personas que no nos rendimos ante la desidia municipal y que creemos en un Albacete como el que proyectaron Salvador, Pepe, Carmina, Manuel y Carmen.

Quiero un Albacete que se vuelva a preocupar por las personas, que retenga a su talento proporcionando oportunidades y futuro. Que vuelva a sorprender y a brillar.

¡Adelante Albacete!

Manuel Martínez

 Albaceteño y militante socialista.

Domingo, 01 Marzo 2015 14:01

Abusos bancarios 2.0

Ante la inminente reforma legislativa que hará ilegales las cláusulas suelo en los préstamos hipotecarios, reforma que, no nos equivoquemos, se realiza a iniciativa de la patronal bancaria y cuyo único fin es permitir recuperar su denostada imagen, recuperación que sería imposible si durante los próximos 10 años sistemáticamente se produjeran (como ya se está produciendo) una sangría de sentencias condenatorias por parte de los tribunales al obligarles sistemáticamente a devolver lo cobrado en exceso  y a quitar la cláusula suelo…. una determinada entidad en esta ciudad ha decidido volverse “generosa” con sus clientes y ha decidido ofrecerles (porque son así de magnánimos) quitarles la cláusula suelo y cambiárselo a un tipo fijo, así un señor con un suelo del 3,5% le ofrecen la magnífica oportunidad de novar su préstamo a un tipo fijo muy cercano, por cierto, a ese suelo (3% de media), pero sin advertirle que de quitar simplemente dicha cláusula, su préstamo se quedaría en torno al 1,30% (de media), es decir, el triple de intereses que les van a tener que cobrar cuando se apruebe la eliminación de dichas cláusulas.

 Es tal interés que tienen por el bien de sus clientes que hasta les están llamando personalmente por teléfono para que no dejen pasar  esta magnífica oportunidad, que al estilo de las ofertas del Carrefour, son solo hasta final de mes.

Si es que la banca será siempre…. la banca.

José Velasco Aroca

Asesor Financiero.

Plataforma Stop-Desahucios Albacete

Sábado, 21 Febrero 2015 13:00

Hepatitis C. La vida no puede esperar

Cuando el pasado día 12 de febrero debatíamos en las Cortes de Castilla – La Mancha en torno a una Proposición del Grupo Socialista de apoyo a los enfermos de hepatitis C, de la actitud del Partido Popular me molestó, no los insultos que el Consejero de Sanidad profirió contra mí sino dos hechos . El Primero, que el Presidente de la Cámara expulsase de la tribuna del público a los cinco enfermos de hepatitis C que estaban invitados a la sesión, sin  que estos hiciesen otra cosa que lucir – sin ningún tipo de aspavientos – una camisita de color rojo con la leyenda : “TRATAMIENTO PARA TODOS” . Segundo, el cinísmo y la hipocresía, no disimulada, con que actuó el Consejero de Sanidad, Sr. Echaniz, avalado por la Sra. De Cospedal, sin tan siquiera intentar una resolución para que todos, conjuntamente, hubiésemos aprobado una propuesta que diese satisfacción a estos enfermos.

Los enfermos de hepatitis C son pacientes que tienen ante sí la posibilidad de tener nuevas terapias que suponen “un milagro” capaz de curar de forma definitiva una enfermedad que hasta ahora era casi de curso fatal. Ayer mismo el Gobierno amplió el número de pacientes que serán tratados con los nuevos fármacos, pero sin embargo se retrasa sistemáticamente la obligada respuesta ante este asunto, aún a sabiendas que ello tiene, desgraciadamente, un coste importante en salud, en desesperación y a veces,  incluso, en vidas. No se prevé un plan de financiación de este medicamento, cuyo elevado coste ha de recaer en las Comunidades Autónomas.

No bastan las palabras, ni los informes, sino van acompañadas de soluciones . La enfermedad no para y los enfermos no pueden esperar. El Gobierno de España no ha resuelto con la premura debida, pero el de Castilla-La Mancha ha respondido con una actitud entre ambigua y falsa, al decir que todos los enfermos están siendo tratados, cosa que es incierta como han señalado los afectados, que demandan una solución definitiva a la enfermedad. En este terreno no nos podemos mover ni en el engaño ni en la ambigüedad. Los enfermos quieren respuestas claras, precisas y sinceras.

Pocas veces en medicina nos encontramos con la posibilidad de disponer de un medicamento para poder curar definitivamente una enfermedad grave. Cuando eso ocurre, es lógico que los profesionales de la medicina y los pacientes vean con enorme expectación y esperanza la aparición de esas nuevas terapias.

Los pacientes, lógicamente, se impacientan si ven que no hay respuesta a sus necesidades cuando los médicos deciden que tienen derecho a una terapia que les da la esperanza de salvar la vida, mejorar o curar esta enfermedad. ¿Qué ha pasado? Pues que la Administración, tanto estatal como autonómica,  ha sido cicatera y huidiza en relación con la hepatitis C durante muchos meses,  o simplemente han mirado para otro lado pensando que la guerra no iba con ellos. Han obviado las reivindicaciones de las sociedades científicas médicas y de las propias asociaciones de pacientes. Lo han  hecho de una manera que no tiene explicación alguna, haciendo perder a los enfermos un tiempo precioso.

Está clara la importancia de las decisiones que se han de tomar y el Sistema Nacional de Salud debe ofrecer garantías a los pacientes de que se va a hacer prevención, detección precoz y atención sanitaria con las nuevas terapias que el mercado pone a nuestra disposición cuando la evidencia científica así lo determine y los hepatólogos, por tanto, así lo decidan con los recursos y la financiación que sean necesarios, sin interferencias restrictivas de los poderes públicos. Nadie puede quedar sin tratamiento por motivos económicos. La economía no es nada frente a una vida. Soy de la opinión de que son más importantes las personas que los números. Las personas tienen alma, vida, deseos, sueños, sentimientos y enfermedades; los números son un concepto que no atiende ni razones ni a sentimientos.

Pero ello no nos puede hacer olvidar que el precio de estas terapias, mas de 45.000 euros por paciente,  es absolutamente injustificable.  Es preciso por tanto, no solo llamar a la responsabilidad de los Gobiernos, también a las compañías farmacéuticas porque estos abusivos precios suponen en la práctica una dificultad de acceso para la inmensa mayoría de los pacientes. Y ahí tiene mucho que decir, también, la iniciativa de los Gobiernos de la Unión Europea, a la que debe unirse ¡ ya ¡ el Gobierno español, trabajando por una estrategia común de precios, que garantice el acceso a los nuevos fármacos sin poner en riesgo la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, porque a la derecha, desgraciadamente, hasta ahora solo la hemos visto “plegarse” ante los intereses de las grandes industrias farmacéuticas.

Pero hay que decir que el Gobierno no ha negociado el precio de estas terapias yno vamos a permanecer impasible ante el mercadeo y la comercialización a costa de la salud de las personas. No obstante, estoy seguro, que en poco tiempo tendremos precios menores, pero no porque el Gobierno hay sido diligente, sino porque la presión ciudadana, los enfermos, y la demanda así lo están exigiendo y consiguiendo.

Los científicos han fijado los criterios, pero ahora es el turno de los gestores públicos. Las comunidades autónomas tendrán que aprobarlo y comprometerse a aplicarlo. Son ellas las que tienen las competencias en sanidad y las que sufragan los fármacos y si no se crea un fondo específico, de carácter estatal, para los medicamentos de la hepatitis C, su implantación contará con grandes dificultades y se aplicará de desigual manera, dependiendo de las prioridades y la sensibilidad de cada gobierno regional, como ya viene sucediendo, y donde Andalucía o Asturias han mostrado una disposición de mayor presión hacia el Gobierno de España y más comprometido con los enfermos.

No es tiempo de juegos florales, ni de regates cortos, ni de engaños burocráticos para engañar a la gente. Es el tiempo de asegurar que las personas en España y en Castilla – La Mancha van a ver reconocidos sus derechos y beneficiarse de esa supuesta recuperación económica de la que nos hablan todos los días. Por eso vamos a insistir y a defender en todos los lugares, que los pacientes van a tener respuesta sí o sí, de acuerdo con lo que ha resuelto el llamado Plan estratégico para el abordaje de la hepatitis C. No se puede aceptar otro planteamiento. ¿ Quién puede permitir el padecimiento de una persona enferma, la incertidumbre sobre su futuro más inmediato, y su esperanza de vida, cuando existen remedios para ello. Quien puede decirle a él o a ella, a sus familias, que no van a tener respuesta ?.

Fernando Mora Rodríguez

Portavoz de Sanidad del Grupo Socialista en las Cortes de Castilla –La Mancha

 

Se fue Publike. El pasado 30 de noviembre nos dejó. Cesó su actividad, dejando tras de sí 27 años de historia que hubiera cumplido el próximo 2 de febrero. Fue la escuela de muchos profesionales que hoy seguimos dedicándonos al apasionante mundo de la Publicidad. Fue quien revolucionó este sector en nuestra provincia y casi en nuestra Región. Hay un antes y un después de la publicidad en Albacete.

Creo recordar que por aquel entonces, finales de los 80, en Albacete estaba solo Publicidad Condor, algunos profesionales que vendían medios, y también comenzaba su andadura Publial , auque dedicándose al mundo de la Publicidad exterior, y que, por cierto, hoy sigue su actividad casi 30 años después, todo un mérito.

Pero no existía en Albacete ninguna Agencia de Publicidad de verdad y mucho menos un estudio creativo. Comenzaba entonces una época diferente. Fernando Corominas, Carmelo Sánchez y  José Luis Fernández el “Vene” fueron sus fundadores. Fernando en la parte comercial y administrativa y Carmelo y el “Vene” eran los “artistas”. Entonces eso de llamarse “Creativo” no se sabía bien que quería decir. Hoy si le das una patada a una piedra aparecen 50 que dicen que son “creativos”. Pero eso es otra historia…., en fin.

Publike compró el primer ordenador Macintosh en el año 90, con una inversión que hoy parece astronómica. Mas de 5 millones de las antiguas pesetas para comprar el “potentísimo” ordenador de diseño y el Software adecuado. Aquel ordenador fue el inicio de una época dorada para la Agencia.

Fueron pasando los años, y la Agencia fue creciendo.  Llegamos a tener hasta dos turnos en el Departamento Creativo, algo inaudito en una empresa de servicios. Un turno de 8 a 15 horas y otro de 14 a 22 horas. Increible el potencial con los mejores Creativos locales, gente de la talla de Carmelo Sánchez, Luis Carrión, Pablo Gallardo, Ana Navarro, Juan Ramón Sánchez, Angel López, Hector Montoya, y muchos otros que seguro me dejo. 

Éramos jóvenes y disfrutábamos mucho de nuestro trabajo, las reuniones de “Brainstorming” para crear campañas en las que participábamos todos los departamentos de la Agencia eran una fiesta, y disfrutábamos como enanos…. Las campañas y trabajos se sucedian y el ritmo era frenético. Muy buenos años.

Luego poco a poco cada uno fue cogiendo caminos separados y Fernando Corominas quedo solo al frente de la nave, llegando a hacer la Agencia aún más grande, llegando a ser casi 30 personas en plantilla. Muchas anécdotas, muchas historias, muchas éxitos y grandes profesionales han pasado por Publike. Muchos recuerdos.

En los últimos años, y poco a poco la maldita crisis empezó a hacer mella, los recortes en todas las empresas sobre todo en el capítulo de la inversión publicitaria, la dura competencia y los márgenes tan estrechos con los que se trabaja,  han podido finalmente con un gigante ya venido a menos, aunque todavía mantenía el espíritu de años atrás. El espíritu de la creatividad y las cosas bien hechas.

Los últimos “supervivientes” de la Agencia podemos decir que nos hemos ido con toda la pena del mundo pero era el momento oportuno de decir adíos. Gracias Fernando. Gracias Publike. Eres la historia de la Publicidad en Albacete.

Jesús Alarcón Soler

Publicista

Miércoles, 14 Enero 2015 16:56

Nuestra respuesta unánime

Ante los aberrantes asesinatos cometidos estos días atrás en Francia, iniciándose con el ataque a la sede del diario “Charlie Hebdo”, pocas palabras podrían expresar nuestro más profundo rechazo y desaprobación a los mismos. Pocas palabras, especialmente una sí podría; la cual no requiere de complementos, la libertad.

En situaciones como estas, aunque desde Nuevas Generaciones, nuestra respuesta es unánime e inquebrantable junto al resto de partidos políticos, dirigentes, asociaciones y, en fin, ciudadanos que manifiestan su repulsa hacia la violencia, de cualquier tipo, que vulnere nuestros derechos. Y como son nuestros, hoy no es un día de siglas, diferencias, nacionalidades o desencuentros. Es un día de recuerdo, de conmemoración y de reflexión, pues también de nosotros depende cómo afrontar lo acaecido.

Nosotros apostaremos, como siempre hemos hecho, por la integración y el respeto pero, en momentos como los actuales, hemos de precisar nuestras palabras para dotarles del significado que hoy, más que nunca, merecen. Así pues, frente a los atentados terroristas que actúan camuflados en, y no amparados por, la religión, nuestra respuesta no será el rechazo del islam, sino su acogimiento. No será la discriminación de ningún tipo, sino la protección plena de derechos. Por ello, los que critican el multiculturalismo no sólo no entienden lo que éste es, sino que lo confunden con lo ocurrido en París.

Nosotros no rechazamos el islam, sino el islamismo; el cual consiste en una interpretación literal y dogmática del Corán con consecuencias radicales e impredecibles; donde la imposición y la conquista son los lemas y el diferente es el enemigo. Para esto requeriremos mayores y mejores medidas de seguridad, pero ello no deberá implicar ninguna merma a los derechos de cualquier persona, religiosa o no, islámica o no, ya que primero está la presunción de inocencia y la base de nuestra cultura, que ya ha sido desde Roma, la mezcla de culturas, debe presidir el proceso.

Por eso criticamos, como ha señalado el Papa Francisco, “cualquier interpretación fundamentalista y extremista de la religión que pretenda justificar actos de violencia” y por eso hoy nuestra respuesta es unánime en contra del terrorismo, pero igualmente será unánime para respaldar cualquier medida que favorezca la seguridad de los ciudadanos, de un lado, y que garantice la profesión lícita de cualquier religión, de otro lado.

Nos merecemos una sociedad integradora, porque nos merecemos una sociedad democrática. #Je suis Charlie.

Manuel Delgado

Secretario de Participación Política Nuevas Generaciones Albacete

Miércoles, 14 Enero 2015 01:47

Un nuevo drama

Parece que al Gobierno del PP, Presidido por el hierático Don Mariano Rajoy Brey,  le crecen los enanos en forma de dramas, como si contuviera una maldición que atrajera a su vera ese tipo de situaciones extremas que claman ante la opinión pública unas medidas rápidas, contundentes y apropiadas y suficientes para poner coto a las mismas, o, al menos, paliar, en la medida de lo posible, las tremendas e indeseables consecuencias que conllevan, sobre todo ante la actitud pasota, pusilánime e indecisa de quienes, por Ley, están obligados a buscar y aplicar las soluciones que están a su alcance para poner punto y final a tanto sufrimiento desgarrado, a tanta miseria humana, a tanta desesperanza desalentada, a tanto miedo a padecer un trauma final que puede acabar con la vida de los ciudadanos afectos por el problema y del de todos aquellos familiares, amigos, convecinos y en general, de toda la gente que de buena fe cree que un Gobierno está para gobernar como su propio nombre indica y no para lucirse en las efemérides hueras, vacías, lisonjeras y cortesanas que no hacen sino incrementar el gasto público y la parafernalia, mientras se desentienden asuntos en los que la ciudadanía se juega la vida o la muerte, la ruina o la supervivencia, en definitiva, el poder seguir siendo persona digna y humana que no pretende sino trabajar y vivir la vida lo más dignamente posible.

Pues bien, como un imán, este Gobierno parece atraer sobre sí el mal fario, y los dramas le crecen como las pulgas a un perro flaco. Así ocurrió con el tema del Ébola y la desdichada infección por parte de la enfermera, o ayudante de clínica, Teresa Romero, con los consiguientes bandazos que pusieron de patitas en la calle (es un decir) a la mismísima Ministra de Sanidad Ana Mato, y al impresentable Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Javier Rodríguez. Así ocurrió también, con la pretendida ley del aborto impulsada por Alberto Ruiz Gallardón y que acabó igualmente devorando a su progenitor, tal como Saturno devorara a sus hijos, según la versión del universal pintor aragonés, Don Francisco de Goya y Lucientes. Así ocurrió y sigue ocurriendo con el problema de los mal llamados desahucios por impago de la hipoteca, que siguen in crescendo, pese a la timorata aprehensión del mismo por parte del Gobierno, con medidas que no acaban de resolver el problema, mas bien lo agravan, mientras el Ejecutivo sigue mirando para otro lado, llamándose andana.

Ahora, siguiendo el refrán de que el hambre se junta con las ganas de comer, ya llevamos una larga temporada con los enfermos de la hepatitis C, de los que unos 30.000, uno arriba, uno abajo, se encuentran en situación de extrema gravedad y al borde de la muerte, si no se les dispensan los nuevos fármacos aprobados: simeprevir, sofosbuvir y daclastasvir, que ya sólo viendo el nombrecito nos pueden dar una idea de su coste, que es lo que al Ministerio de Sanidad y, a través de éste, a las Comunidades Autónomas, les está frenando para empezar a recetarlo a mansalva y con carácter de urgencia de imperiosa necesidad. Ya dijo, la por entonces Ministra de Sanidad, Ana Mato, a quien Dios la conserve en su escaño por muchos años, hace meses, que dichos fármacos serían adquiridos por el Ministerio para su distribución y tal es el día y la hora en que los que se encuentran a la puerta del más allá están esperando con una paciencia que empieza a ser tediosa y angustiosa, mientras se siguen dilapidando cientos de miles de millones de euros en gastos superfluos o, por lo menos, no necesarios. Y mientras van cayendo presos de la Parca, el pasado 29 de Diciembre (y van ya para dieciséis días) el Secretario General de Sanidad anunció que entre 5.000 y 6.000 pacientes, quizás hasta 7.000, serían tratados con esos nuevos fármacos aprobados. Y los días,  uno tras otro, van pasando en espera de que las golondrinas vuelvan de nuestros balcones sus nidos a colgar, tal como nos aventurara Gustavo Adolfo Bécquer en unas de sus famosas rimas. Y como lo que interesa es seguir mareando la perdiz y, como siempre, hacer algo, para que parezca que algo se hace, sin hacer nada, el nuevo ínclito Ministro de Sanidad, Don Alfonso Alonso, que, por cierto, ha manifestado a los medios de comunicación que él no sabe nada de la hepatitis C, y yo me pregunto, que un tipo así, ignorante total de la medicina, al frente de un Ministerio como el de Sanidad, vital para la supervivencia de la población y la garantía de su salud, ¿qué coño pinta en tal Ministerio?; como decía, como interesa aparentar que algo se hace sin hacer nada, ahora sale por peteneras y crea un comité de expertos al frente de la hepatitis C, ya que según el Ministro, “tienen que ser los expertos quienes nos digan de qué manera, a quiénes y cómo hay que prescribir los nuevos fármacos”, lo que, con todos los respetos que me merece este Sr. Ministro, que, a la vista de lo visto, es ninguno, me recuerda la creación de una comisión en sede parlamentaria para discutir sobre si son galgos o podencos los que choricean a diario y esquilman la Caja Pública de Caudales, o lo que es lo mismo, también, el que ahora se esté estudiando incorporar al Código Penal, como delito, la financiación ilegal de los partidos, ¿es que no lo era ni lo será hasta que una norma penal lo recoja? ¿no regula el propio Código Penal las penas para quienes hurten y roben y defrauden y malversen caudales públicos y se apropien indebidamente de ellos, etc. etc.? Esto viene así recogido desde el Código de Hammurabi y miren lo que ha llovido hasta hoy. ¿Es que la hepatitis C es una enfermedad que ha aparecido ex novo en la sociedad?.

Y es que la cuestión es la pela, ¡acabáramos, amigo! Ya decía yo que aquí olía a chamusquina y no precisamente porque se estuvieran quemando una hornada de castañas o de bellotas en el fuego de una estufa o de una chimenea. El problema es que el Gobierno no quiere gastar, al menos, en esto. ¡Acabáramos, haber empezado por ahí! Vamos a ver: dicen desde la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C que, en España, existen alrededor de 30.000 enfermos afectados por la misma, uno arriba, uno abajo, como ya hemos indicado, y que la nueva medicación viene a costar por unidad, o sea, por persona, sobre los 50.000 euros, en total 1.500 millones de euros. ¿Ha de regatearse esta cantidad cuando estamos hablando de la vida o la muerte de 30.000 ciudadanos españoles? ¿Qué son 1.500 millones de euros en unos Presupuestos Generales del Estado cien mil millonarios? ¿Por qué se devolvieron antes de plazo, y aún por vencer, parte del rescate bancario, en total 1.300 millones de euros? ¿Para sacar pecho Rajoy y su Gobierno? Pues, ahora, que apechuguen y vean de dónde sacan esos 1.500 millones de euros que, no lo dudemos, será una de las partidas más bien invertidas que haya hecho este Gobierno. ¿Cuánto costó la repatriación de los dos misioneros infectados de Ébola, y eran solo dos, y que nuestro eximio Presidente del Gobierno justificó por la razón de que el Gobierno de España ha de velar por la salud y la vida de sus ciudadanos dentro y fuera de nuestras fronteras? Ahora, aquí y ahora, a los pies del mayor Don Tancredo que haya dado la historia, a diario, están muriendo ciudadanos de hepatitis C y se les deja abandonados a su suerte como perros. Pues que sepa este Gobierno que estas muertes recaen sobre las espaldas y las conciencias del Ejecutivo en Pleno y sobre el Partido que lo sustenta, el PP.

 Claro, que, como un taumaturgo de medio pelo, nuestro Presidente, en la reunión que el pasado viernes mantuvo en Toledo con la cúpula de su partido para empezar a hacer boca sobre las elecciones que se avecinan, enfáticamente proclamó a los cuatro vientos: ”ni un solo español al que un médico le prescriba un medicamento, se quedará sin ese medicamento. Eso lo dice el Presidente del Gobierno”. ¡Para creerle estamos!, partiendo de los antecedentes desde que iniciara el  recorrido de esta legislatura, que ha ido de jalón en jalón, mentira tras mentira, y más si observamos que los médicos, con carácter general, tienen “orden política” de no recetar o de recetar cuanto menos mejor, para aliviar el gasto sanitario. ¡Como para creerle! No obstante, siempre hay crédulos, más bien diría yo, interesados en que los demás nos creamos las palabras que brotan de la boca de un Presidente ya amortizado, como el Jefe de Opinión y Subdirector de ABC,  Jaime González, para quien “su promesa es una cuestión de honor, un juramento”, mientras pone a caer de un burro al Presidente de la Plataforma de Afectados por la hepatitis C, Mario Cortés, a quien considera un manipulado por la oposición para hacer sangre al Gobierno, cuando la sangre es la que se está derramando a diario mientras se dan largas cambiadas a la solución que el problema requiere y que, por lo apuntado, no hacen falta sabios ni expertos para aplicarla, y algo o, más bien, toda la razón está de  parte de la Plataforma cuando la oposición en general (PSOE, IU, UpyD y Podemos) y la generalidad de los ciudadanos con corazón y alma, claman porque, desde ya, se empiecen a dispensar los medicamentos eficaces, porque no me cansaré de repetirlo, no estamos ante una situación accesoria e indiferente y de aliño indumentario, sino ante una situación que enfrenta la vida contra la muerte.

 MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

14 de enero de 2015

Página 14 de 21