Miércoles, 15 Marzo 2017 04:14

El brexit español

Ahora empieza el llanto y el crujir de dientes para España y los españoles. El Gobierno de España alerta de graves efectos del Brexit para España. Según pone de relieve el Diario “El País” del pasado 10 de marzo, “un informe oficial interno del Gobierno alerta del fuerte impacto que tendrá sobre España la salida británica de la UE. La economía sufrirá las consecuencias negativas de la marcha de un gran socio. España perderá hasta 1.000 millones en exportaciones, su economía soportará un impacto de hasta 4.000 millones y tendrá que aportar casi 900 millones más al presupuesto comunitario”. Asimismo se ponen de manifiesto los efectos negativos sobre las grandes empresas, verbigracia, Banco Santander, Telefónica e Iberdrola, entre otras. Dicho informe, citando al FMI y a la Comisión Europea, subraya que el Brexit  se llevará por delante entre dos y cuatro décimas del PIB (entre 2.000 y 4.000 millones de euros) y Murcia y Melilla podrían perder fondos europeos; y ello sin contar con otros muchos efectos, también negativos, tales como en materia de turismo, de migración y libre circulación, hasta el punto que bien podrían los gibraltareños necesitar un visado para cruzar la frontera, porque, en definitiva, y por mucho que nuestro anterior Ministro de Asuntos Exteriores, José-Manuel García Margallo, prácticamente se mofara y diera por hecho que en Gibraltar volvería, más bien antes que después, a ondear la bandera Española, no dejó de ser una bravata más de esas a las que nos tienen acostumbrados los Gobiernos de Don Mariano Rajoy Brey, que dirige, de vez en cuando, dicterios increíbles e irrealizables, pero que a los desavisados les suena a fortaleza y realidad sobre hechos y acontecimientos que realmente escapan a la voluntad de unos Gobiernos cuyos miembros están encantados de haberse conocido y constituirse en el ombligo del mundo. Aunque, como no podía ser de otra manera, siempre se hallará a algún plumilla, como José-María Carrascal que, en su columna del diario ABC de anteayer, contradiga lo que con toda crudeza proclama el propio Gobierno español, haciendo del Brexit una panacea para toda Europa, España, cómo no, incluida.

Lo cierto es que la Unión Europea, la UE, empieza a estar herida de muerte, tras la salida de Reino Unido, y más teniendo en cuenta que al frente de Downing Street, se halla una verdadera y auténtica política de los pies a la cabeza, de esas que cantan las verdades del barquero y que no se deja engatusar por palabrerías, mensajes y zarandajas inicuos e inocuos, y que, lisa y llanamente, llama al pan, pan y al vino, vino, no como ocurre entre nuestros políticos, la mayoría de ellos de medio pelo, incluido nuestro Presidente del Gobierno, y aquélla, en su discurso del pasado 17 de enero, según se muestra en el informe a que nos venimos refiriendo: “excluye un nuevo marco de relación que suponga el mantenimiento del Reino Unido en el mercado interior”, lo que quizás, en su caso, paliaría, en cierto modo, las desgracias que se avecinan sobre nuestra España de nuestros amores y desvelos. Pero, lo cierto es que, con políticos tan torpes y soberbios como los que ocupan actualmente el poder en nuestro país, bien podríamos decir que vamos e iremos de culo. Y una pequeña muestra de lo que vengo diciendo, nos la ha ofrecido, hace poco, nuestro actual Ministro de Educación, Cultura y Deporte, y, a su vez, Portavoz del Gobierno, Iñigo Méndez de Vigo, al manifestar, en portada de ABC del pasado día 7 de marzo, que “si se mete la mano, se paga; si se mete la pata, es distinto”. Buen silogismo en boca de un filósofo de pacotilla para enmascarar la primera acción, bajo la sombra de la segunda, que es lo que, a la postre, defiende el Presidente de la Comunidad Murciana, Pedro-Antonio Sánchez, que, además, con un morro que se lo pisa, descarga las culpas sobre las espaldas de los técnicos, como si lo que digan y propongan éstos haya de ir a misa y el Presidente no tenga que fiscalizar lo correcto o incorrecto de las propuestas. Así nos luce el pelo.

Y ante lo que se avecina, tengamos en cuenta las próximas elecciones, en Holanda, Francia y Alemania, las encuestas no presagian nada bueno para la UE, dejando, en aguas de borrajas, la ya manida cantinela de “más y mejor Europa”, con la que los líderes actuales europeos tratan de capear el temporal que se predice, que puede ser más bien un tsunami de imprevisibles consecuencias para esta destartalada y maltrecha Unión Europea, que empieza a hacer aguas por más de un boquete. Temblándoles están ya las piernas a tanto burócrata teórico, mediocre y despiadado dirigente de la UE, ante el vendaval que se vaticina en Holanda, por el Partido de la Libertad, liderado por el ultraderechista Geert Wilders.

Ante este panorama, como digo, y ante el canguelo que ha empezado a apoderarse de los mandamases europeos, que ven que su juguete, de unos Estados Unidos de Europa, empieza a derrumbarse, como un castillo de naipes, los que se autonominan “los cuatro grandes”, a saber, Alemania, Francia, España e Italia, que ya son ganas de tomarse el pelo a sí mismos, con sus cabezas de serie al frente, la canciller alemana, Angela Merkel, el Presidente francés, Francois Hollande, el Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, se reunieron en Versalles el pasado 6 de marzo, para intentar taponar los boquetes que se han empezado a abrir en el transatlántico europeo, y no se les ocurrió sino la feliz idea de plantear una UE a dos velocidades (o a tres o, incluso, a cuatro, si se tercia), con tal de dejar fuera de juego a los países que ellos llaman del Este y provenientes del viejo Telón de Acero, abandonándolos a su suerte y rompiendo uno de los principios básicos, o más de uno, sobre los que descansan el proyecto europeo, cuales son los de la igualdad y, sobremanera, el de la solidaridad, volviendo, en cierta forma, a levantar de nuevo ese Telón de Acero, precisamente, ahora, que tanto denostan al Presidente Norteamericano, Donald Trump, por, simplemente retomar un proyecto ya iniciado por el esposo de la candidata derrotada, Hillary Clinton, o sea, Bill Clinton, que bajo los años de su mandato, ya levantó más de mil kilómetros de muro con su vecino México, sin que, por aquel entonces, nadie se rasgara las vestiduras, y más teniendo en cuenta la política, más bien la no política, migratoria que ha adoptado la Unión Europea, de hacer oídos sordos y mirar para otro lado ante la avalancha de refugiados de los países del Oriente en guerra, que se los están encasquetando a países procedentes de ese otrora odiado Telón de Acero, incluida la Grecia del Partenón, abandonada a su suerte, ante su desgracia. Y no olvidemos las vallas levantadas por los Gobiernos Españoles en sus queridas ciudades Ceuta y Melilla, donde se dejan la piel, nunca mejor dicho, y algún jirón de carne incluida, los moros que quieren y buscan un mejor vivir en nuestro país. Así que, ¿de qué estamos hablando, señores mandamases de la UE?.

Y por si fuera poco, el pasado 10 de este mismo mes y año, otra reunión, esta vez de los Gobiernos de los países atrapados en la maraña y la tela de araña de la UE, para decidir sobre el nombramiento, más bien reelección del polaco Donald Tusk, como Presidente del Consejo Europeo, que ha levantado ampollas en Varsovia, pues el Gobierno polaco no quería bajo ningún concepto que su paisano repitiera el cargo; ¿cómo lo verán, cuando sus mismos conciudadanos intentaron vetar este nombramiento?. Lo cual no pone de manifiesto, sino que la UE empieza a ser una especie de la “casa de tócame, Roque”, y que la armonía hace tiempo que ha dejado de ser una de las características y virtudes de este megalómano empeño.

Y es que, esa Europa a dos velocidades que, como mínimo, plantean los autonombrados “cuatro grandes”, que ya son ganas de mentar la soga en casa del ahorcado y de dar pie y pábulo a una lluvia de chistes por doquier, ha levantado ampollas en los demás miembros de la Unión, que ven ya las orejas al lobo y empiezan a calibrar lo que todos desde el principio vieron, pero soslayaron, mirando para otro lado, que no es otra cuestión, que la finalidad de Alemania, con Frau Angela Merkel a la cabeza, de dominar Europa, lo que no consiguieron ni con la Primera, ni con la Segunda Guerra Mundiales.

Un último apunte, por el momento, y es un hecho que ha sido ocultado por todos los medios de comunicación, que yo sepa, españoles, quizás avergonzados ante el mundo, y es el que protagonizó nuestro Presidente del Gobierno en Bruselas, cuando le tocó salir a la palestra en la rueda de prensa, tras la reunión mantenida, el cual se llamó andana, con un despectivo “venga ya, grrrrrr.....”, cuando un periodista de la BBC británica, le hizo la primera pregunta en inglés, pasando a señalar a un periodista paisano y supongo que de su cuerda. Y es que la asignatura pendiente de los políticos españoles y especialmente de nuestros Presidentes del Gobierno, radica en que son analfabetos en idiomas, especialmente, respecto del inglés, lo cual respecto de nuestro actual Presidente roza ya el ridículo, pues si es cierto lo que se viene pregonando de que tiene a su disposición una profesora de la lengua de William Shakesperare, en exclusiva, a la manera como el Presidente francés, Monsieur Hollande, tiene a su disposición un peluquero las veinticuatro horas del día, para que la atuse los cuatro pelos que le quedan sobre su cabeza, no tiene sentido esa falta de conocimiento para, al menos, defenderse mínimamente en las reuniones que mantiene con sus homólogos en Bruselas o donde se tercien, en las que siempre aparece como fuera de lugar, al no enterarse de “ná”, aunque eso sí, procurando estar siempre al lado de la Merkel, cual perro faldero, a fin de aparentar poder y que es el que parte el bacalao, mas ello no es sino prueba irrebatible de dos cualidades que parecen insitas en nuestro prohombre, tales como la torpeza y la vagancia. Y ello, por muy mucho, que anteayer, en su columna del diario ABC, Salvador Sostres nos llame paletos a quienes nos admiramos del analfabetismo idiomático de nuestros prebostes, y aunque exhiba como argumentos que ni Hollande ni Sarkozy hablen sus conferencias de prensa en español, ni otros el francés, no hay que omitir que el inglés es el idioma que, por excelencia, prima en toda relación internacional.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  15 de marzo de 2017

 

Miércoles, 08 Marzo 2017 03:11

¡A buenas horas, mangas verdes!

Con este refrán, según el Diccionario de Refranes, Dichos y Proverbios, de Luis Junceda (Espasa Calpe), “se refiere a todo aquel remedio que llega a destiempo y, por tanto, en vano. Su origen se remonta a los días de la Santa Hermandad, cuyos cuadrilleros, vestidos de verde, tenían fama de llegar tarde, mal y nunca a los lugares de conflicto; por lo que, irónica y burlonamente, el pueblo vino a acuñar este refrán”. Y en el Diccionario Espasa de “Dichos y Frases Hechas”, de Alberto Buitrago Jiménez, se da una mayor razón del referido refrán: “Se emplea la expresión como reproche a alguien que llega tarde a ayudar a otra persona, o para aludir a una persona que dice (yo añadiría también, “hace”) algo fuera de tiempo y lugar. Se remonta a finales del siglo XV, cuando los Reyes Católicos fundan el cuerpo de los cuadrilleros de la Santa Hermandad, una especie de policía destinada a socorrer a las gentes de los pueblos y perseguir, juzgar y castigar los delitos que se cometieran fuera de las ciudades. Al parecer, dicho cuerpo no tenía a gala precisamente la puntualidad. En muchos textos de la época se alude precisamente a eso, al retraso con el que llegan a dar socorro...Por cierto, el uniforme de estos cuadrilleros consistía en una especie de casaca con las mangas verdes”.

Bien, pues eso es que lo que ha hecho Bruselas al entonar, el pasado uno de marzo, con motivo de la presentación del “Libro Blanco” sobre el futuro de Europa, tras el Brexit de Reino Unido, el “mea culpa” por la gestión de la crisis de los últimos diez años. Efectivamente, es para exclamar ese dicho de “¡A buenas horas, mangas verdes!”, cuando las medidas de ajustes, recortes y supresión de derechos, proclamadas a bombo y platillo y como un dogma que no admite contradicción alguna, bien puede decirse, que han asolado a todos los países integrantes de ese sueño, irrealizable, por lo demás, de alcanzar unos “Estados Unidos de Europa”, todo hay que decirlo, con la única misión de mojarle la oreja al amigo americano y contraponerlos a los hoy, de nuevo, emergentes todopoderosos Estados Unidos de América, o sea, los United States of America. Y en ese falaz sueño y pretensión, los mandamases europeos, con Frau Angela Merkel a la cabeza, no se han cortado un pelo en sumir a la ciudadanía europea, española incluida, en una de las peores crisis económica y moral dirigida a sumergir en la pobreza, la ruina y la miseria a los pueblos, eso sí, con la innoble y aviesa intención, de salvar a los Mercados, haciendo más ricos a los ricos, y más pobres a los pobres, amén de dinamitar a la siempre potente y trabajadora clase media a la que han hundido a la velocidad como se hundió, la noche entre el 14 y el 15 de abril de 1.912, en aguas del Atlántico, el considerado insumergible, transatlántico “Titanic”, dejando menos supervivientes que los que en aquel fatal accidente hubieron.

Ahora, “¡a buenas horas, mangas verdes!”, el Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en la Eurocámara en Bruselas, nos sale con esas, con motivo de la presentación de ya citado “Libro Blanco”, en el que se contienen algunas perlas que debieran hacer ingresar en prisión a todos quienes desde el inicio de la andadura de la Unión Europea, la UE, han estado al frente de la misma, y sobremanera en estos últimos diez años de extorsión y aniquilación del Estado de Derecho, retrotrayendo a los ciudadanos europeos poco menos que al nivel de vida que los siervos de la gleba llevaban en la Edad Media. Y este Libro Blanco tiene su origen en el canguelo que la salida de la Unión ha provocado el Brexit de Reino Unido y el triunfo en las Presidenciales Norteamericanas de Donald Trump, por cierto, el único Presidente que habiendo alcanzado el poder, desde el primer día, se puso a cumplir escrupulosa y literalmente, todas las promesas de su programa electoral, base de la captación de voto a su favor, y no como las comadrejas de los mandamases europeos, especialmente los españoles, léase Don Mariano Rajoy Brey, que su programa sólo se cumple al revés, es decir haciendo lo que prometieron no hacer y no haciendo lo que prometieron hacer, basándose en falaces y torticeras razones para hacer de su capa un sayo y a los ciudadanos que confiaron otorgándole el voto que les den morcilla o por la retambufa. Si a ello unimos, el temor de estos blandengues y calzonazos mandamases, a que se produzca un vuelco en las próximas elecciones generales en Alemania, Holanda y Francia, con una subida casi imparable de lo que llaman “extrema derecha” y “populismos” (otra forma de engañar y engatusar a los ciudadanos), no es de extrañar que junto al nerviosismo y la desesperanza cunda entre las filas de quienes se las prometían felices (como se las prometían en Estados Unidos, con Hillary-Obama), el pánico, pues la ciudadanía (en muchas ocasiones convertida en “masa cretinizada”, Juan-Manuel de Prada dixit, o en “masa idiotizada”, digo yo) ha empezado a despertar, a desperezarse y a quitarse de los ojos las gafas con cristales de culo de vaso, y ya no se limita simplemente a asomar la patita por debajo de la puerta, como hacían los cerditos en el cuento de los tres de ídem, sino que ya abre la puerta, incluso de par en par, y se ha puesto a hacer frente a quienes han sido sus secuestradores durante tantísimos años, a la vez que torturadores, abriendo también las ventanas para que el viento de la nueva primavera, del nuevo día, pleno de sol y de luz, inunde no sólo sus casas, sino también sus corazones.

De esta guisa, en ese dichoso Libro Blanco, que tiende a ser la contrición por los pecados cometidos por nuestros mandamases europeos, buscando, como siempre, irse de rositas y cargar el muerto sobre la propia ciudadanía, la Comisión (¡Ay, la Comisión!), hace un inusual y duro ejercicio de autocrítica sobre su papel en la policrisis del último decenio, y en él recoge algunas afirmaciones que no constituyen sino una confesión de culpabilidad que debiera tener consecuencias  políticas y judiciales. Así, reconoce que “La Unión ha estado por debajo de las expectativas en la peor crisis financiera, económica y social de la posguerra”; “La recuperación está mal distribuida entre la sociedad y las regiones. Solucionar el legado de la crisis, desde el desempleo de larga duración hasta los altos niveles de deuda, sigue siendo una prioridad urgente”; “Los acontecimientos han alimentado las dudas acerca de la economía social de mercado y su capacidad para conseguir que cada generación esté mejor que las anteriores”; “Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial hay un riesgo real de que los jóvenes vivan peor que sus padres”; “El papel de Europa se reduce”; “Europa no puede ser naíf: ser un poder blando ya no es suficiente para ser realmente poderoso cuando la fuerza puede prevalecer sobre las reglas”. Como se ve y según se pone de manifiesto en el Diario “El País”, del pasado día 2, “El diagnóstico, en fin, es demoledor, y su aplastante sinceridad contrasta con la complacencia que ha caracterizado a las instituciones”.

  Pues bien, ante tanta sinceridad y tanta verdad, ¿han presentado los dirigentes europeos, con Frau Merkel a la cabeza, su dimisión y su disposición a remediar el entuerto, incluso comparecer ante los tribunales que correspondan para dar cuenta de su gestión?. No. Y ahí seguirán, hasta que logren acabar esquilmando lo poco que queda en los bolsillos de los ciudadanos, todo ello en provecho y loor de estos gerifaltes a fin de que puedan seguir viviendo en el oropel más grandioso y grandilocuente y continuar, asimismo, sin dar un palo al agua. Ahora, se plantean abrir la puerta a un club a dos velocidades (o tres o más, según convenga a fin de seguir engañando a la ciudadanía, para cuyo fin ya han formado delantera: Francois Hollande, Angela Merkel, Paolo Gentiloni y Mariano Rajoy), y se recuerda con añoranza que, quizás, este empeño europeo debió ir dirigido simplemente a lograr “un solo mercado único”. Esto es lo que exige la razón, la sensatez, la cordura y el sentido común. Ya lo advertimos en reiteradas ocasiones. Podemos decir, en realidad, que de los resultados de las citadas inminentes elecciones, dependerá el fin o el seguir a trancas y barrancas con este sueño europeo, que, como su propio nombre indica, es sólo un sueño (y los sueños, sueños son, que decía el poeta), más bien, vistos los resultados, un mal sueño, una pesadilla de la que conviene cuanto antes despertar.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  8 de marzo de 2017

Antes de empezar, bueno será decir que desconozco bastante las interioridades del PP pero creo que en este caso no hace falta ser un lince para ver lo que ocurre en casa de los populares.

Estamos viendo estos días como el congreso regional del PP de Castilla-La Mancha se va a convertir en un ‘circo’ mediático por obra y gracia de Tomás Medina, el ‘don nadie’ de esta historia. Cospedal va a ganar el congreso, va a arrasar, pero le ha salido un ‘grano en el culo’ con este ‘don nadie’. Lleva ya tiempo que este Medina quiere hacerse notar, primero fue en el congreso nacional y ahora en el regional. Aquí, primero presenta candidatura, que no cumple el reglamento interno del partido, pero para que tenga la boca cerrada y no la lie al final le permiten ser candidato, pero ‘don nadie’ no está satisfecho. Él sabe que no va a ganar, que no tiene ni la más remota posibilidad y que si entra en la carrera por la presidencia regional del PP lo único que conseguirá al final es que le ‘pinten la cara’ con un resultado que daría vergüenza al más pintado.

 ‘Don nadie’ sabe que lo suyo es hacer ruido, estar en contra de todo, amenazar con impugnar la candidatura de Cospedal y amenazar con paralizar el congreso. Seguro que ambas amenazas las cumple, está en su papel de hacer daño al partido y a Cospedal. No tengo el gusto de saber, ni me interesa, nada del tal señor Medina (‘don nadie’) pero se le ve venir de lejos. Es un resentido con el partido y con Cospedal y quiere hacerse notar y hacer el año que pueda, cuanto más mejor. De paso hasta ya le hemos visto en la tele y escuchado y leído su nombre en muchas ocasiones. Lo que no sabe es que igual no es él el que utiliza a los medios de comunicación y sí los medios a él. Yo me pregunto ¿de verdad que este ‘don nadie’ resentido es noticia? ¿Merece la pena un segundo del tiempo de alguien este resentido?

Para mí la respuesta es no. No es más que un personaje que podría sufrir cualquier partido político y que en este país nuestro sería noticia porque aquí todo lo podrido es noticia.

En fin, que este ‘don nadie’ no merece la pena, ni él ni los cuatro (bien contados) que le apoyan. Es lo que alguno llamaría un ‘tocapelotas’ dispuesto a hacer que Cospedal pase algún mal trago de aquí al congreso.

Miércoles, 01 Marzo 2017 01:59

La mujer del César

Bien es sabido que la mujer del César, según el refranero español, tan certero, como, a veces, tan puñetero, y según dicho tradicional desde “ in illo tempore”, no sólo ha de ser honrada, sino que, además, ha de parecerlo. Y para mí, que esto último, quizás, fuera más importante y esencial que lo primero, pues, al fin y al cabo, lo que queda en la retina de la ciudadanía o del espectador es lo que se ve, lo que se aparenta, y si esa visión, esa apariencia, es nefasta, aunque no fuere cierta, cierto es, valga la redundancia, que la interfecta o el interfecto deberá acarrear con el Sambenito de su deshonra.

Pues bien, esa forma de actuación es la que es exigible a todo cargo público y, además, con un énfasis y exigencia a la enésima potencia, pues el cargo que se desempeña, lo sea por elección directa del electorado, en unas elecciones, o por el dedo de quien está facultado para proceder a esa elección, lo es con cargo a las arcas públicas de caudales, las cuales, no lo olvidemos, se nutren de ordeñar a la ciudadanía y proceden, a mayor inri, del trabajo desempeñado por los ciudadanos, en no pocas ocasiones, con esfuerzo redundante en el sudor de su frente, lágrimas, y, a veces, sangre, por lo que ese comportamiento público exigible exige, valga otra vez la redundancia, una conducta impecable, rayana en  la santidad o, como poco, ejemplar y ejemplarizante.

Y esto es lo que se ha echado en falta en la reciente decisión del Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, dirigida a relevar a varios cargos (fiscales) de la cúpula de la institución fiscal, que originó y desencadenó un cúmulo de críticas apuntando a injerencias que sobre los cesados se venían realizando, al parecer, sin ningún tipo de rubor ni la más mínima reserva ni sigilo. Y al respecto, la Unión Profesional de Fiscales, afirma que “el mensaje que se da es que se cambia a quien persigue la corrupción”, basándose en la denuncia realizada por el relevado Fiscal Superior de Murcia, Manuel López Bernal, del que partió el impulso en la investigación contra el Presidente de la Comunidad Murciana, Pedro Antonio Sánchez, del Partido Popular, investigado en la región por el “caso Auditorio”, sobre las presiones e intentos de intimidación por parte de algún Partido Político (adivinen de cuál), dejando al pie de los caballos a las dos fiscales, Carmen García Cerdá y Teresa Gálvez, que se encargaban del caso, y siendo sospechosa la más que probada entrevista, “sotto voce, detrás del abanico de oro”, tal como apuntara Gustavo Adolfo Bécquer en una de sus rimas, durante el pasado Congreso Nacional del PP, en la Caja Mágica de Madrid, entre el mentado Pedro Antonio Sánchez y el Ministro de Justicia, Rafael Catalá.

Este hecho, tan desubicado en el tiempo y tan coincidente con la investigación (antaño imputación) del Presidente de la Comunidad Murciana, ha hecho saltar chispas en los partidos de la oposición. Así, el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, anunció que su partido pedirá la dimisión del Fiscal General del Estado, si no justifica adecuadamente los relevos que llevó a cabo, lo que calificó de “purga masiva”. Ciudadanos consideró “intolerable” que un fiscal denuncie presiones, pidiendo explicaciones al Ministro de Justicia. Unidos Podemos pidió la comparecencia, en el Congreso de los Diputados, del Fiscal General del Estado, amén de los Ministros de Justicia y del Interior, éste último, Juan Ignacio Zoido. Por su parte, en un intento de quitar hierro al asunto o de echar agua sobre el incendio provocado, la vaporosa vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, rechazó que haya “ningún tipo de intencionalidad” en los relevos de las principales Fiscalías dedicadas a la lucha contra la corrupción, especialmente, en las de Murcia y Andalucía.

Y aunque el propio ex Fiscal Superior de la Comunidad de Murcia, Manuel López Bernal, a posteriori, haya matizado que ese tipo de presiones y de intimidación provienen de las declaraciones de algún partido político y de lo publicado por los medios de comunicación, nos deja la duda de si también, ahora, esas pretendidas presiones e intimidación hayan sido la causa de esta matización, con lo cual estaríamos ante la pescadilla que se muerde la cola o en un laberinto del que es imposible hallar la salida.

Y es que choca, que aquí y ahora, especialmente con el tema del Presidente de la Comunidad Murciana y ante la insistencia de seguir adelante con la investigación sobre su persona, por varios presuntos delitos (prevaricación continuada, fraude, falsedad en documento oficial y malversación de caudales públicos), haya sentido el Fiscal General del Estado ese impulso de proceder al relevo de ciertos puestos de relevancia en la Fiscalía, apartando, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, al Fiscal Superior de la Comunidad Murciana, Manuel López Bernal, que ya son ganas de tentar al diablo en la propia puerta del infierno, pese a que al Presidente del Gobierno de España, Don Mariano Rajoy Brey le parezca de lo más normal esta actitud, que enmarca dentro del ámbito de las competencias de la Fiscalía General del Estado, añadiendo que “el Gobierno nada más tiene que añadir sobre este asunto”, en su tono displicente y bobalicón de siempre, tratando de hacernos comulgar, una vez más, con ruedas de molino. Y todo ello bajo la sospecha de la no renovación de la anterior Fiscal General del Estado, Consuelo Madrigal, por no ceder a la presión del Ministro de Justicia para el relevo llevado a cabo y, especialmente respecto del anterior Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional Javier Zaragoza, que debía ser apartado del cargo y, sin embargo, gozaba de la plena confianza de la Sra. Madrigal. Y por si fuera poco o no bastara para acallar las duras críticas que se vierten contra el Gobierno, han salido a la palestra ciertas declaraciones peperas que dejan mucho que desear y dan mucho en qué pensar. Así, el Ministro de Justicia, Rafael Catalá, refiriéndose a las fiscales de Murcia: “Lo anómalo es que no acaten el criterio de sus superiores”. O del portavoz en el Congreso de los Diputados, Rafael Hernando: “La fiscalía tiene límites. Esto de que haya fiscales que deciden inventarse delitos que no existen en el Código Penal, tiene que tener una limitación”. O del portavoz del Gobierno, Iñigo Méndez de Vigo, pidiendo “contención” a los fiscales en sus declaraciones públicas.

Y es que, una vez más, la pretensión del Partido Popular de abogar y conseguir una verdadera y auténtica independencia entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, misión que se propuso como un dogma en su programa para las elecciones del año 2.011, que como casi todo aquel programa, en realidad, contenía una lectura al revés, o sea, hacer lo contrario de lo prometido, y con Ruiz Gallardón de Ministro de Justicia la promesa de despolitizar la justicia y de hacerla verdadera y ciertamente creíble en su independencia, quedó en aguas de borrajas, al reforzar aún más la inmisión del poder político en la elección de los Altos Órganos de Gobierno, Administración y Dirección del Poder Judicial (principalmente Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional), lo que parece haber quedado, hablando de togas, como una sentencia firme e irrecurrible, a mayor gloria y satisfacción de un Partido Popular que, en estas horas de desasosiego, en que se ve rodeado por la maza de la justicia en Juzgados y Tribunales, como consecuencia de una galopante e irrefrenable corrupción, que ya le llega al cogote, si no a las cejas, puede suponerle una cierta árnica para mantenerse en el poder como si la cosa no fuera con él, pero, como también se refleja en el refranero español, vuelvo a repetir, tan certero, como puñetero, a veces o casi siempre, arrieros somos y en el camino nos encontraremos.

Sea un relevo, una purga o un baile de fiscales, por el momento y las circunstancias en que ha tenido lugar ese cambio de una treintena larga de fiscales, especialmente los de anticorrupción, hace que algo huela a podrido en todo este asunto.

Volviendo al principio y para finiquitar, la mujer del César no sólo ha de ser honrada, sino que, además, ha de parecerlo. Y en el caso que nos ocupa, esa apariencia de honradez no se vislumbra por ningún lado, más bien todo lo contrario, dejando al ciudadano con la duda razonable de esa falta de honradez.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

                             1 de marzo de 2.017

 

 

 

Miércoles, 22 Febrero 2017 06:06

¿Es un pájaro, es un avión?

Esta es la pregunta que el vulgo, o sea, la ciudadanía, se plantea cuando ve pasar a Superman volando sobre sus cabezas antes o después de resolver un entuerto.

Esa misma pregunta parece que ha venido atormentando al  hoy concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid, Fernando Martínez Vidal, quien, en Enero de 1.989, diseñó el logotipo para el Partido, a instancias, entonces, de Don Manuel Fraga Iribarne, al que le pareció de maravilla la gaviota que se entreveraba entre los términos “Partido” y “Popular”.

Al menos, así se lo hizo saber, en llamada telefónica, Alejandro Muñoz Alonso (senador del PP fallecido en 2.016): “A Fraga le ha gustado mucho tu gaviota. Dice que le recuerda a Galicia”.

Y, al parecer, ahí empezó todo un calvario para el insigne autor del logotipo, pues, según él, lo que en realidad figura como pájaro volando, con las alas plenamente desplegadas,  en el mismo, no es una gaviota, sino un “charrán”. Él mismo es consciente, según confiesa, de que esta cábala identificativa está perdida para el común de la calle, pues “para la gente es una gaviota”.

Dice, que desde 1.989, viene luchando en defensa de que el tal pájaro “no es una gaviota, es un charrán”, porque, según él, “la gaviota es un ave carroñera, el buitre del mar, y el charrán, un pájaro muy simpático que vuela alto. En el vertedero de Valdemingómez, a 500 kilómetros de la costa, hay 7.000 gaviotas. No podemos identificarnos con un ave que está entre la basura y menos ahora. En el PP ha habido quienes se han comportado como gaviotas, como aves carroñeras, y nos han hecho mucho daño. Fuera gaviotas de nuestro partido. ¡Somos charranes!”.

Ahora el citado Sr. Martínez Vidal está feliz, porque en los estatutos del Partido que se aprobaron en el XVIII Congreso Nacional del Partido celebrado en la Caja Mágica de Madrid, se ha dado carta de naturaleza a que el pájaro que figura en el logotipo del PP es “un charrán”, quedando, por tanto, descartada la vieja teoría de que el mismo fuera una gaviota.

No sabemos, en realidad, si esta disquisición, entre si,  el mentado pájaro, es gaviota o si es charrán, la tenía muy clara el Sr. Martínez Vidal, cuando allá, por enero de 1.989, le hizo llegar a Don Manuel Fraga, el logotipo de marras, o si, viendo la deriva de su Partido, empezó a pensárselo mejor y, como a los ciclistas cuando van en carrera y sobre la bicicleta les sirven el avituallamiento, ha cambiado de idea y ha pasado a defender lo que defiende hoy.

No sabemos si en su intento de arreglar un desaguisado semántico, nuestro prohombre, en su afán de defender a ultranza al Partido de sus amores, trate ahora, precisamente cuando la corrupción agobia, como una bandada de gaviotas o de cuervos como en la película de Alfred Hichcock, por activa y por pasiva y por todos los puntos cardinales, al Partido Popular, cuyos dirigentes siguen como si la cosa no fuera con ellos y silbando y echando pelillos a la mar, haya querido separar esa inclinación, al parecer innata, según él, de las gaviotas, a alimentarse de la carroña, con cualquier parecido o analogía que los mal pensados, que somos muchos, predican.

Y para ello, nada mejor que meternos en el Diccionario, o mejor, en los Diccionarios, para tratar de llegar al meollo de asunto de tal calado, que parece sea definitorio de todo lo que representa un Partido Político:

Tomemos, en primer lugar, el Diccionario Oficial de la Lengua Española, para el que:

GAVIOTA: “Ave palmípeda, de unos 75 centímetros de largo desde el pico hasta el fin de la cola y de un metro de envergadura. Tiene plumaje muy tupido, blanco en general, dorso ceniciento; negras, pero de extremo blanco, las tres penas mayores de las alas, pico anaranjado y pies rojizos. Vive en las costas, vuela mucho, es voraz y se alimenta principalmente de los peces que coge en el mar. Hay otras especies, muy parecidas, pero más pequeñas”.

Y si acudimos al Diccionario de Uso del Español, de María Moliner,

GAVIOTA: Ave palmípeda de plumaje blanco y ceniciento, de largas alas, que vive en las costas y se alimenta de peces”.

Bien, parece que de estas definiciones, la gaviota, por ley natural, se alimenta principalmente, o quizás exclusivamente, si no le faltan, de peces. Otra cosa es que, como consecuencia del mal hacer de los humanos, de su depredación perversa y abusiva y su deriva a atentar contra el medio ambiente, les falte la materia prima en su hábitat natural, que es el litoral marítimo, y tenga, por fuerza, que buscar otro tipo de alimento, buscando, pudiera ser, en los vertederos, a los que, por tal motivo expresado, acuden otros muchos animales e, incluso, aunque parezca duro reconocerlo, el propio ser humano.

  Y llegados a este punto, vayamos, de nuevo, al Diccionario, o sea, a los Diccionarios, para escrutar acerca del significado o significados, del término CHARRAN:

Según el Diccionario de la Lengua Española, es “ave marina de cuerpo grácil, parte superior de la cabeza de color negro, pico largo y afilado y cola profundamente ahorquillada. Hay varias especies que, junto a fumareles y pagazas, se denominan golondrinas de mar”.

Y según el Diccionario de Uso del Español, de María Moliner, lo define, simplemente, como “golondrina de mar”.

Pero, héte aquí, que ambos Diccionarios, incluyen un significado más respecto del término CHARRAN, así, el de la Lengua Española, se despacha con un “pillo, tunante”; y el de María Moliner, con un “hombre que procede sin honradez o escrúpulos. Granuja”.

Con lo que, visto lo visto, no sé, si tratando de huir de cualquier concomitancia con la corrupción, en el Congreso Nacional, XVIII, del Partido Popular, se han devanado los sesos, para apartar esa connotación, mas parece como si el tiro les hubiere salido por la culata y más les hubiera valido guardar un sepulcral silencio, “no menealla”, en su intento de abstraer al Partido de cualquier relación con la corrupción, la cual, todo hay que decirlo, ya se ha colado en las filas del PP como un Sambenito...Y, además, con la agravante, de haber hecho llegar el término “charrán” a los propios Estatutos del Partido. Y es que, ya dice el refranero español, tan certero, como, a la vez, tan puñetero, que antes se coge a un mentiroso que a un cojo.

Y sin entrar en simplemente el término “pájaro” y sobre todo si le añadimos el apellido “de cuenta”. Pero esto lo dejaremos para otra ocasión, por no echar más leña al fuego.

Y es que, por más que se desgañiten, los próceres peperos en calmar a los cuatro vientos que la corrupción que afecta a la médula de su partido, es una cosa del pasado, lo cierto en que ésta, viene a ser como el “rayo que no cesa”, de Federico García Lorca, y ahora, una más que añadir a la lista, allende el Mar Mediterráneo, en la Comunidad Autónoma de Ceuta, donde las dos Consejeras, Rabea Mohamed (de Educación y Cultura) y Susana Román (de Hacienda), junto con un Diputado de la oposición, Mohamed Ali (líder de Caballas), así como el exviceconsejero y ex gerente de la Empresa Municipal de la Vivienda, Antonio López, fueron detenidas e ingresadas en prisión, por la adjudicación irregular de 300 casas de protección oficial. Que supone un suma y sigue, sin solución de continuidad, y que deja con el culo al aire a Doña Esperanza Aguirre, en su teoría de las dos manzanas podridas en el cesto, lo que nos conduce a la conclusión de que, en realidad, lo que hay que hacer, aunque duela, es talar toda la arboleda del huerto de manzanos y volver a plantar de nuevo, pero después de haber dejado en barbecho unos cuantos años, para que se oree y desinfecte, el campo.

 

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  22 de febrero de 2017

  

Miércoles, 15 Febrero 2017 01:20

Con cien cañones por banda

Con la prohibición de exhibir animales vivos en los Circos, ya extendida casi por toda la piel de toro, cuyo espectáculo constituía en sí la razón de ser fundamental de los Circos, sin ánimo de quitar importancia y relevancia a otros números, tales como los saltimbanquis, los trapecistas, el hombre bala o los payasos (¡Ay, los payasos!), entre otros, en aras de ese dogma animalista de querer tratar a los animales como personas humanas (aunque al hablar solamente de personas, ya se presume e intuye que nos referimos al ser humano, dotado, teóricamente, de voluntad e inteligencia, y aunque algunos, más de los deseados, tengan más de animal irracional que de hombre) y considerar, sin hacer un estudio e investigación exhaustivos, que los mismos en el espectáculo circense eran y son objeto de maltrato, tanto físico, como psicológico, sin tener en cuenta, ni para qué, que tal espectáculo circense contribuía a enseñar y mostrar a la ciudadanía en general, pero, especialmente a los niños, una serie de animales que quizás, nunca vieron ni verían en directo y en vivo, y sin tener en cuenta, ítem más, en descargo del Circo, que los animales que en ellos actuaban junto a sus dueños, por regla general, no sólo eran atendidos adecuadamente, sino, incluso, mimados, aunque solo fuera por el interés crematístico de seguir atrayendo al espectáculo a la mayor cantidad posible de espectadores, como medio de provisión de sus propias habichuelas diarias. Pues bien, con esta mendaz teoría, adoptada, como no podía ser de otra manera, por los políticos de turno, esos seres que, casi con el encefalograma plano, asumen la tarea de legislar sobre los bienes y las personas del pueblo, está llevando al extremo de que, ante el galopante descenso de espectadores a lo que se ha venido considerando como “el mayor espectáculo del mundo”, al cierre de muchos de ellos y a que, más bien pronto que tarde, ese considerado, repito, “el mayor espectáculo del mundo”, pase a ser historia, por culpa de unos lunáticos, que defienden a ultranza, en muchas ocasiones sin sentido, a los animales, sin distinguir, y que, sin embargo, se muestran tan proclives, dóciles y sumisos y también defensores de la práctica del aborto, que trunca la vida de un alter ego de esos descerebrados, que habría que ver qué dirían si en el momento de hallarse en el vientre de sus respectivas madres, éstas hubieran siquiera mencionado de pasada la posibilidad de abortarlos y haberlos arrojado, hechos papilla, y en su caso, desmembrados, a las alcantarillas a través de los desagües de sus lavabos, y dando pábulo al mayor genocidio, sin solución de continuidad, de la historia de la humanidad. Precisamente, por los niños en peligro de aborto, el Papa Francisco, en el Ángelus, el pasado día 5, propuso rezar por ellos. Por cierto que en el reciente cónclave del PP, lo que constituía esencia en sus programas electorales y en su ideario ideológico, el aborto, ha quedado pospuesto “ad calendas graecas”, abrazando la ideología relativista del Sr. Rodríguez Zapatero, en esta cuestión, renunciando a la defensa de la vida del no nato y convirtiéndose en cómplices de la masacre humana en el ámbito uterino.

Y no hablamos de oído, sino que uno de los Circos, con mayor antigüedad (146 años), el “Circo de los Hermanos Ringling”, que se define como “el mayor espectáculo sobre la Tierra”, en mayo de este año echará el cierre ante el descenso de espectadores, fundamentalmente por la ausencia de elefantes que fueron apartados del espectáculo en 2.016 ante las quejas de agrupaciones animalistas y ecologistas, por supuesto maltrato a los paquidermos.

Ahora bien, nos queda el consuelo de trasladar la pista circense a los saraos de los políticos, en cuyo gremio, más que elefantes, abundan los payasos y los titiriteros, y cuyo espectáculo bien podría suplir el de los Circos tradicionales, aunque, en realidad, estos individuos no arrostran el maltrato sobre sí, sino que son un peligro permanente para la ciudadanía en general. Pero, espectáculos, especialmente, de payasos, no nos faltan, aunque la mayoría de las veces, carezcan de un mínimo de gracia. En fin, quedarán para el recuerdo y para las historietas del abuelo a sus nietos: “había, una vez, un circo...”.

Pues bien, uno de esos espectáculos grandilocuentes, en sustitución de los que se venían dando en la pista circense, nos lo ha ofrecido recientemente nuestro Presidente del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, derivado de la llamada telefónica de su homólogo, Donald Trump, Presidente de los United States of America, que ha llenado de gozo a nuestro premier, que por un momento se ha sentido importante, cuando no indispensable, en el concierto internacional, tras hablar (es un decir, porque más bien parecería un dialogo entre sordos) durante quince minutos de cuantos asuntos y temas ocupan la actualidad (el Brexit, el yihadismo, la economía, las relaciones bilaterales y un sin fin más de asuntos, no reconocidos por la Casa Blanca, pero lanzados a bombo y platillo por la Moncloa), que ya son ganas de hacernos comulgar con ruedas de molino, una vez más, a los ciudadanos. Y es que si nos atenemos a pies juntillas a lo publicitado por España (que no por Washington) dicha conversación ha dado más de sí, en tan breve espacio de tiempo, que los productos que pueden derivarse de la matanza del cerdo, sea o no, por San Martín.

Ya de por sí, causa sorpresa y una cierta irrisoriedad no contenida, que se cacaree y se ponga en valor el contenido de la pretendida conversación que, probablemente, hablando en términos del castellano más puro y duro, habría que calificarla de “conversación entre dos besugos”. Y solamente, en principio, por el idioma, nulo por parte de nuestro primer mandatario en cuanto al inglés (y la misma deriva respecto del castellano del inquilino de la Casa Blanca), idioma que debiera conocer, hablar y escribir, con la soltura propia de un nativo, no ya del Wall Street de Nueva York, sino del Londres más castizo y puro del Big-Ban. Pero, en esto de los idiomas, especialmente respecto del inglés, nuestros sucesivos Presidentes del Gobierno de España y la mayoría, por no decir todos, nuestros políticos, se han destacado por ser un cero a la izquierda, siendo esta del inglés una asignatura pendiente que no acaban de aprobar, siendo sangrante e hiriente que el Sr. Rajoy, que dicen que desde su acceso a la Moncloa, tiene una profesora en exclusiva de inglés (a la manera como el Presidente francés, Monsieur Francois Hollande, tiene durante las veinticuatro horas del día a su disposición y servicio un peluquero, con sueldo de Ministro, para que le atuse los tres pelos que se desparraman por su cabeza) para ilustrarle en la lengua de William Shakespeare, pero ni por esas, lo que da la talla de “negado” que es este hombre, para una cosa que hasta un chiquillo recién nacido podría llevar a cabo con buen éxito, pero, claro, parece estar más preocupado de distanciar a su Partido y sus miembros de la corrupción, cosa harto difícil ante la reciente sentencia del primer juicio sobre la Gürtel (y los que te rondaré morena), que ha terminado con la prueba de la existencia de una trama criminal y organizada para financiar ilegalmente al PP, con abrumadoras sentencias condenatorias para sus cabecillas, teniendo poco trayecto el que el pájaro del logotipo del Partido, sea gaviota, charrán o albatros, lo quieran desconectar de constituir un ave caracterizado por alimentarse, en buena medida, de carroña, lo que empieza a ser bastante sintomático y definitorio respecto del Partido de marras.

Pero el colmo de los colmos, es que nuestro Presidente se haya ofrecido ante el mandatario americano como el único interlocutor ante Estados Unidos, respecto de la UE, de América Latina, del Norte de África y de Oriente Medio, y si se tercia también, del Próximo y del Lejano, que nada le arredra cual sastrecillo valiente, metiéndose en camisa de once varas y arrogándose una representación de la que carece absolutamente, ninguneando a su admirada y mentora, Frau Ángela Merkel, pasando por encima de su cadáver, y obviando a la jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini, que el pasado día 9 se reunió en Washington con Secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, considerando, tácitamente, que la totalidad de los mandamases mundiales fueran unos incapaces, judicialmente declarados como tales, y él hubiera sido nombrado su tutor o curador. Más o menos creyéndose como el único hombre sobre el planeta válido para mediar entre EEUU y el resto del mundo, precisamente quien no tiene repajolera idea siquiera de inglés, pues ya me dirán ustedes, de sus conocimientos del árabe, del francés, del ruso, del sueco, etc. Y es que la ignorancia y la indolencia es la madre de la osadía y la arrogancia. Poco menos que se eleva a la altura de todos los héroes habidos y por haber, quitándole el puesto a los Batman, Spiderman, los Vengadores y cualesquiera otros de la misma o parecida guisa. No sabe nuestro Presidente lo que se ha echado a las espaldas, poco menos que los trabajos de Hércules o de Persiles y Sigismunda. El magnate americano se quedaría haciéndose cruces y recordando la película de Luis García Berlanga, interpretada por el genial Pepe Isbert, “Bienvenido, Mr. Marshall”, y se daría una buena “panzá” de reír. No es de extrañar, que la oposición en general se haya quedado estupefacta, y así el PSOE le fustiga por actuar como “mayordomo” de Trump, acusándole de buscar la vuelta “a las Azores”, y en palabras de Patxi López “parece el chico de los recados del Presidente de EEUU”.  

                Ante este panorama, habría que sustituir la estatua (que en ello están) de Cristóbal Colón, en el Puerto de Barcelona, con el índice de su mano derecha apuntando a Las Américas, por otra de Mariano Rajoy Brey, pero con los cinco dedos de su mano diestra extendidos, signos de los cinco continentes cuya representación se ha arrogado, por sí y ante sí.

                Y para tal menester, está claro que habría que hacer algunos retoques en la “Canción del Pirata” de José de Espronceda:

 

“Con cien cañones por banda,

viento en popa, a toda vela,

no corta el mar, sino vuela,

un pepero bergantín.

Bajel pirata que llaman,

por su bravura, el Temido,

en todo mar conocido

del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,

en la lona gime el viento,

y alza en blando movimiento

olas de plata y azul;

y va el capitán pirata,

un tal Rajoy Brey,

cantando alegre en la popa,

Asia a un lado, al otro Europa,

y allá a su frente Estambul...”

               

 

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

   15 de febrero de 2017

 

Miércoles, 25 Enero 2017 05:17

Con un par

Parece mentira, por inesperado, que una mujer, una fémina, hecha de la misma madera, más bien del mismo hierro, que su antecesora Margaret Tacher, haya sido la que haya tenido que dar ejemplo a toda una cohorte de calzonazos y botarates, que de un tiempo a esta parte, se han elevado a las poltronas de los Países Europeos, conformando eso que llaman la UNION EUROPEA (la UE), que de Unión tiene más bien poco, y más de desunión, pues todos tienden a arrimar el ascua a su sardina, tratando de dar una imagen de unión y solidaridad que se las salta un galgo, pues en realidad y en petit comité, ninguno de esos jerifaltes está convencido de la bonanza de la tal unión, aunque todos ellos, para no ir contra corriente, para no dar sensación de políticamente incorrectos, no han dejado de comulgar con ruedas de molino, carros y carretas y lo que venga en turno, con tal de hacerse una foto con sonrisa impostada, después de haberse sentado a la mesa de la enésima reunión, como siempre para no resolver nada y, simplemente, fijar la fecha de la próxima, y darse el tradicional atracón de langostas y langostinos y ostras y caviar de Beluga y ponerse de Don Periñón hasta el culo, a costa de los ciudadanos de sus países respectivos que se quedan a la Luna de Valencia, admirando la presunta inteligencia de sus prebostes, pero cada día más sumidos en la ruina, la pobreza y la miseria, pues los bandazos de aquéllos no tienden, sino indefectiblemente, a hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, habiendo dado el tiro de gracia a la clase media, que venía salvando los escollos a base de esfuerzo, sacrificio, trabajo y con el sudor de su frente, cuando no también con lágrimas e, incluso, sangre, para engordar, cada vez más, al Becerro de Oro, que como siempre también, se lo tiene creído y, con la ayuda inestimable, de la mayoría de los medios de comunicación, estómagos agradecidos donde los haya, han colapsado las entendederas de la ciudadanía de a pie, que, a la postre y al final, sigue creyendo, pese a tantas y todas sus carencias, penurias y zozobras, que vive en el mejor de los mundos posibles, simplemente, porque pueden ver un programa de televisión degradante o asistir a un partido de fútbol. De tal manera, que esa masa “cretinizada”, Juan-Manuel de Prada dixit, o “idiotizada”, digo yo, asiste impertérrita a su bancarrota, con plena pérdida de lo que se ha venido llamando el “estado de bienestar”, si es que alguna vez lo llegamos a tener o saborear, mientras se pavonean de tenernos adormecidos en la creencia de que vivimos, como Alicia, en el País de las Maravillas.

No otra misión e intención, al menos subrepticiamente, se pergeñó con la pretendida constitución de los “Estados Unidos de Europa”, con el propósito, entre otros menos confesables (como el de convertir a la ciudadanía en una masa amorfa aborregada), de que sirviera de contraposición a los United States of America, sin tener en cuenta la idiosincrasia de unos y de otros y dentro de los unos, la multiciplicidad de las culturas, economías, valores éticos, morales y espirituales y ganas de trabajar en pos del progreso y el futuro, haciendo el bien sin mirar a quien. Pero, ¡Ay, amigos y amigas! (tal como se ha convertido esta alocución en una muletilla en los discursos del Partido Popular), no se contaba con la traición, con la maldad, del ser humano, que vió, en esa pretendida unión, no una solución bonancible y apetecible, en igualdad, para todos sus miembros, sino una excusa cuando no estratagema, para que unos pocos, los poderosos (como siempre) siguieran amasando más poder y dinero a costa de doblegar a los más débiles e indefensos, a los que se pretende contentar con un mísero plato de lentejas. Y con esos mimbres y esas miras, se pusieron en camino hacia la armonización entre los pueblos, dando como resultado una amalgama de miembros compronentes entre los que las desigualdades han aumentado a la velocidad de la luz y en el que los poderosos han aumentado su poder y, en realidad, aunque no se quiera reconocer, se ha esclavizado a los más débiles e indefensos, que han quedado al albur de lo que decidan aquéllos, decisiones que siempre irán en su propio beneficio y en contra de los intereses de los inocentes que creyeron alguna vez en la salvación que les ofrecían aquellos Jesucristos impostados que, entre otras cosas, previamente, se habían dedicado con afán, a la destrucción de todo resquicio de valor ético y moral, sea divino o humano, buscando una paganía entre éstos, que los hacen mansos y totalmente manipulables por los que ostentan las varas de mando del poder casi absoluto, seguidos, siempre, de esa cohorte de adláteres, acólitos, corifeos, paniaguados y mamandurrieros, que suelen crecer como setas alrededor de aquéllos, y que, como contrapartida a la adulación y su venta del alma al diablo, reciben a cambio las migajas de la mesa donde aquéllos celebran sus orgías gastronómicas, y otras, que no quiero mencionar, o como diría el autor del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, Don Miguel de Cervantes y Saavedra, “de cuyo nombre no quiero acordarme”.

Un ejemplo muy clarividente del abuso, del atropello por parte de la Administración Pública, respecto de los ciudadanos de a pie, lo hemos tenido en estos pasados días en que la borrasca nos ha inundado de frío polar, con la subida hasta las nubes y sin límites del recibo de la luz eléctrica, que ha dejado a la intemperie y a su suerte a innumerables conciudadanos que no pueden asumir el coste estratosférico del indicado recibo, a cuyo problema el Gobierno se ha llamado andana, tratando de justificar lo injustificable, a través del Ministro de Energía, Álvaro Nadal, en esa tendencia cuesta abajo y sin frenos de contentar a la ciudadanía con cuentos chinos, sin darse cuenta de que ésta ya es mayorcita y empieza a no creer en los Reyes Magos. Y es que, estas grandes multinacionales, entre otras Iberdrola, constituyen el cementerio de elefantes de los políticos de alto estanding amortizados, en cuyo seno encuentran cobijo con sueldos que quitan el hipo y que contribuyen, en este caso concreto, a engordar el déficit tarifario, en un laberinto del que nunca se halla la salida. Y ahí, tenemos la herencia que nos ha dejado el anterior Ministro de Energía, José-Manuel Soria, a cargo de los españolitos de a pie, nada más y nada menos que un agujero de 3.000 millones de euros, dejando la deuda del sistema eléctrico a su cierre en 2.015, en 25.057 millones de euros,  por lo que durante trece años, hasta 2.028, los consumidores de electricidad veremos incluido en nuestros recibos un concepto de coste asociado a su financiación, deuda generada por la vacilante gestión política que se ha llevado a cabo en el sistema eléctrico.

Ya he repetido, en no pocas ocasiones, que el Estado o País que renuncia a cualquiera de sus señas de identidad (lengua, bandera o moneda, primordialmente), está condenado a desaparecer y a sufrir la mayor de las ignominias posibles, pues con esa renuncia no ha hecho otra cosa, que cometer un delito de lesa majestad o, más de bien, de lesa humanidad, al constituir la misma una renuncia y, consiguientemente, una pérdida de su soberanía. Esto es lo que ha pasado y pasará con todos quienes tan alegre, como inconscientemente, se han aventurado, en renunciar a su moneda, cambiándola por el “euro”, salvo algunos que son muy listos, pongamos que hablo de Alemania, que ha mantenido la paridad marco alemán con el euro, y a los demás conmilitones que les den morcilla. Esta visión, la tuvieron muy clara dos Estados o Países, tales como Inglaterra y Dinamarca, que no renunciaron, pese a su integración en  el euro de esa vorágine llamada Unión Europea, a sus monedas de siempre, tales como la libra y la corona, respectivamente.

Ahora, no hay más que ver, que un País, Inglaterra, por más señas, ha despertado del letargo y del sueño de Morfeo a que fueron anestesiados los llamados “28” del club europeo, aunque, en realidad, nunca creyó ni se dejó engañar por músicas celestiales, para una plena integración, y ha dado un paso más al frente, con el Referéndum que la ha llevado al Brexit, es decir, a su desvinculación de un proyecto que, desde el principio, ha venido haciendo agua por todos sus flancos, y con determinación, firmeza y convicción, se ha salido definitivamente del club y se ha desligado totalmente del mismo, pues ya ha anunciado la primera ministra Theresa May, que la renuncia a Europa, incluye la renuncia al mercado único. Una decisión valiente, que casa con el alma y la creencia de un país que nunca se dejó embaucar por los cantos de sirena de la Merkel y otros advenedizos, y que va a recuperar su total soberanía, y se va a liberar de las cadenas que previsiblemente, le habrían ligado al futuro de una Unión, que más temprano que tarde, saltará por los aires y dejará a más de uno con el culo al aire.

Y es que, algo empieza a moverse e intuirse en el ambiente, ante las perspectivas de las inminentes elecciones generales en Alemania, Francia y Holanda, en cuyos países el auge de la extrema derecha, de los partidos que encabezan Frauke Petri, Marine Lepen y Geers Wilders, junto al italiano Matteo Salvini, junto con la entronización del norteamericano Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca, han puesto los pelos como escarpias al conjunto de mediocres que encabezan el calzonacismo y el botaratismo, dirigentes de los países del euro, que contemplan, boquiabiertos, como, la ciudadanía empieza a despertar del letargo en que fue sumida por unas políticas que despreciaron al ciudadano-individuo, abandonado a su suerte, mientras los más ricos, en unión de los gobernantes y otros advenedizos y oportunistas, han venido hinchando su faltriquera, con esa consigna indecente que ha sido el dogma de su actuación: “salvemos a los Mercados” y al pueblo que le den por la retambufa. Afortunadamente, repito, empieza a desperezarse ese pueblo, que jamás ha estado tan oprimido y constreñido de libertad, como lo está en el presente, anestesiado y adormecido y convencido, casi, de su desgraciada suerte y su aciago, catastrófico, infausto y trágico futuro. Y es que, a decir verdad, con la desdichada dirección hacia la Unión Europea, todos sus Estados miembros han perdido su soberanía, su poder y su libertad, en definitiva, en aras de un mañana jubiloso que, por cierto, nunca acaba de llegar. No es de extrañar que esos líderes de la llamada ultraderecha, en su reunión celebrada el pasado día 21, en la ciudad alemana de Coblenza, vaticinen una “nueva era” hacia “el despertar patriótico” en Europa, y que el holandés Geert Wilders hablara de “una primavera patriótica”, de “la revolución que liberará a los pueblos europeos del autoritarismo de Bruselas” y les permitirá recuperar su poder y dirigir su destino, proclamando “ayer, una nueva América, y mañana, una nueva Europa”.

De momento, Donald Trump (primero América y los americanos) y  Theresa May (recupero la total soberanía y, consiguientemente, la libertad de los ingleses), han dado el primer paso para cambiar las cosas, ambos “con un par” de esos que Vds. y yo sabemos y que parecía que ya habían desaparecido de la faz de la tierra. Prefiero morir con mis normas, antes que ser sacrificado en beneficio de Los Mercados, por la sacerdotisa mayor Frau Angela Merkel, y sobre todo y ante todo, recupero mi libertad y no renuncio a la misma, con un grito ensordecedor semejante al que diera Braveheart, libertad por la que dio su propia vida.

Es indudable que los actuales dirigentes de la Unión Europea van a tratar de poner cuantos palos en la rueda y minas en el camino estén a su alcance para que la nueva era que se intuye pueda llegar a buen fin, pues ellos son los que, a toda costa, defenderán con uñas y dientes, su estatus privilegiado, su modus vivendi en el oropel, el privilegio y la prebenda, su manera de “bons vivants”, a costa de los pueblos, de los ciudadanos de a pie, y procurarán, como sea, manterner el “establisment” actual y que tanto beneficio les ha procurado y, por el contrario, tanta miseria, pobreza y ruina ha reportado a la ciudadanía llana, sacrificada en el altar de las ofrendas en loor del nuevo Becerro de Oro, “Los Mercados”, que carecen de alma y de principios éticos y morales, por tanto, y a cuyo servicio, renunciando a todo, han estado y siguen estando los jerarcas actuales de los países miembros de la Unión Europea.

Mas, en el ambiente, en el horizonte ya se respira un nuevo aire, una incipiente nueva primavera, que acabará devolviendo a los ciudadanos oprimidos la libertad y a los Estados la soberanía y la capacidad de decisión y de poder propias.

Se acabarán los lamentos que el gran poeta Miguel Hernández dejó escritos en su Elegía Primera, dedicada al otro gran poeta Federico García Lorca: “Oigo pueblos de ayes y valles de lamentos, /veo un bosque de ojos nunca enjutos, / avenidas de lágrimas y mantos: / y en torbellino de hojas y de vientos, / lutos tras otros lutos y otros lutos, / llantos tras otros llantos y otros llantos...”/ Y podremos, con el mismo poeta oriholano, decir alto y claro, que “No soy de un pueblo de bueyes, / que soy de un pueblo que embargan / yacimientos de leones, / desfiladeros de águilas / y cordilleras de toros / con el orgullo en el asta. /  Nunca medraron los bueyes / en los páramos de España... “/ Y remata el citado poeta, en Vientos del Pueblo: “Yugos os quieren poner gentes de la hierba mala, / yugos que habéis de dejar rotos sobre sus espaldas. / Crepúsculo de los bueyes / está despuntando el alba...”/.

En esta nueva luz, en este nuevo panorama que se vislumbra, también encajan, como anillo al dedo, los versos que el poeta granadino Federico García Lorca expresó en su poema a la muerte de Antoñito el Camborio, premonitorio de la resurrección de los principios éticos y morales y del orden, que tanto precisa esta enferma y decadente Europa: “¡Se acabaron los gitanos / que iban por el monte solos! / Están los viejos cuchillos / tiritando bajo el polvo.../

Esperemos que a este ritmo poético, podamos ver el nuevo amanecer sobre nuestro horizonte y nuestra tierra, bajo el sol radiante tras la escarcha de la madrugada, y que el viento y la lluvia acaricien limpia y libremente nuestras mejillas, y el abandono de las sombras y las tinieblas que a día de hoy nos han sumido en una interminable y terrible noche sin luna y sin esperanza, llenas de miserias, espanto y llanto, de ayes, lutos y lamentos.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ.

27 de enero de 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

Miércoles, 04 Enero 2017 04:33

El impresentable

Hablamos de un impresentable en la Casa Blanca, de un tal Barack Obama, próximamente Presidente extinto de los United States of America, o sea, de los Estados Unidos de América, quien no ha digerido que su sucesor sea Donald Trump, que, contra todo pronóstico, dejó a la candidata patrocinada por aquél, Hillary Clinton, con un palmo de narices, al arrebatarle, en buena lid, el sueño de la mujer de Bill Clinton (otro ex-Presidente, que en el Despacho Oval se dedicaba a cepillarse a las becarias) de acceder a la Presidencia de la primera potencia mundial y ser la primera del sexo que tanto gusta a su esposo en alcanzar tal meta.

Este estrepitoso fracaso, que así hay que llamarlo, ya que todos los medios de comunicación, nacionales y extranjeros, incluidos los de esta España de nuestros sinsabores y desgracias, que también se apuntaron a caballo ganador y que, como aquéllos, sufrieron un batacazo de muy padre y señor mío, aún anda removiendo los estómagos de los agoreros. Fracaso de tal calibre que, hablando en términos pugilísticos, dejó KO a la aspirante demócrata, la cual, rompiendo una tradición multisecular americana, no pudo o no quiso o ambas cosas a la vez, salir, en la noche electoral, a dar la cara y reconocer su derrota y felicitar al ganador, que habría que ver cómo le sentó de mal a la pepona norteamericana la misma, que la emprendió contra todos sus colaboradores, y sólo accedió a salir a la luz pública venticuatro horas después, pareciendo que hubiera pasado sobre la misma una apisonadora, por la imagen que lució, trascendente del impacto que sobre su persona pesó en una de esas situaciones en que uno exclama ¡tierra, trágame!, pues tanto se lo creía y lo tenía asumido, que sólo con su sonrisa profidén e impostada se elevaría a la poltrona que dejaba vacía su mentor Barack.

Tal fue la sorpresa y lo inesperado del triunfo de Donald, que nada más saberse éste triunfador, no faltaron, como nunca había ocurrido, quien pusiera en almoneda el sistema electoral norteamericano, basado en la obtención de mayoría de delegados y espetando que la verdadera triunfadora era la chica de oro por haber conseguido un millón ochocientos mil votos más que el magnate Trump. Y a lo que no faltaron las algaradas y manifestaciones en contra del candidato electo en vísperas de la confirmación del mismo como sucesor en el Despacho Oval, sin que haya que ser un lince para saber quiénes eran los promotores y los que estaban detrás de tales contestaciones. Pero, quizás, lo más doliente para estos vocingleros fuera que Donald consiguiera una mayor diferencia en cuanto a votación entre la clase obrera y las mujeres, más teniendo en cuenta que sobre éstas volaron mil y una patrañas para defenestrarlo y reducirlo a la miseria, mas, una vez más, les salió el tiro por la culata, y aunque no faltaron escenificaciones propalándolas para hacer descarrilar a aquél, amén de los cantantes y actores que lamen el culo al poder izquierdoso y que no podían faltar, como no faltaron a la cita, para intentar bañar de mierda al magnate americano. Pero, en fin, en el pecado llevan la penitencia.

Y, aunque, a la fuerza ahorcan, los primeros contactos del electo con el extinto parecieron de lo más normal, ante la aproximación del relevo, el segundo (Barack) no ha podido resistir la presión y haciendo lo que no debe hacer un Presidente que se va, se ha metido a adoptar decisiones totalmente ilegítimas con la única finalidad de poner palos en la rueda y piedras en el camino de su sucesor para  dejarle un panorama terrorífico e ingobernable al electo y buscando un conflicto (como si el de Siria no fuera bastante y culpa del saliente) con la antigua URSS, de consecuencias incalculables. No de otra manera cabe calificar la abstención de EEUU en la reciente Resolución de Naciones Unidas condenando a Israel por los asentamientos en la franja de Cisjordania, poniendo de manifiesto su antisemitismo y, acaso, sus orígenes musulmanes; no es de extrañar, que el primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tema los últimos coletazos de la administración Obama, ante la Cumbre de Paz en Oriente Próximo, que se celebrará el 15 de enero en París a cinco días vista de la investidura de Donald Trump, viendo la actitud del Presidente saliente dirigida a torpedear la toma de posesión del magnate americano.

Y la última, por ahora, la decisión de expulsar de tierra americana a 35 agentes de la inteligencia rusa por considerarles autores o cómplices en el presunto “hackeo” en el proceso electoral, añadiendo que se reserva nuevas medidas, lo que es de todo punto  insólito, inédito e inexplicable en una persona que el día 20 ha de ceder el testigo a su oponente. No es sino el intento de dejar una herencia (ésta sí que es una herencia y no la que alega el PP y Mariano Rajoy respecto del PSOE y Zapatero) envenenada con la finalidad de entorpecer el Gobierno de Donald, sin darse cuenta de que con esta actitud no ha hecho sino encender una mecha en cuestiones tan sensibles como las relaciones con el Israel de Netanyahu (que ha reaccionado como debe reaccionar un verdadero Jefe de Estado que ve poner en peligro a su país) y con la Rusia de Vladimir Putin, el cual ha reaccionado como lo que es, un verdadero Hombre de Estado (así, con mayúsculas), no entrando al trapo que le ofreció Obama, corrigiendo a su Ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, que había propuesto, en reciprocidad con la medida del aún Presidente de Estados Unidos, expulsar de Rusia a 35 diplomáticos norteamericanos, para no perjudicar su relación con Trump, y cuyas respuestas habrá dejado helado y pasmado al payaso americano: “No vamos a expulsar a nadie. No vamos a caer en una diplomacia irresponsable. Rusia se reserva el derecho a tomar represalias en el futuro dependiendo de la política que adopte Donald Trump. Es una pena que el Presidente Obama acabe su trabajo de esta manera. Aun así, le deseo un feliz año, a él y a su familia”. No me digan Vds, si esta reacción del primer mandatario ruso no deja entrever a un verdadero Hombre de Estado, acaso el único que en la época actual queda al frente de un país, y al que se le puede sumar, con poco, el nuevo inquilino de la Casa Blanca, el cual replicó a las palabras del ruso aplaudiendo el “gran movimiento” de Putin: “Siempre supe que era muy listo”. El que habrá tenido que esconder, como una avestruz, la cabeza bajo el ala, habrá sido el Presidente saliente, que aún estará dándose con la cabeza en la pared ante el fracaso del intento de desestabilizar las futuras relaciones de Norteamérica con Israel y Rusia y lo que, quizás, haya conseguido, sea el haber contribuido a una mayor unión y armonía en esas relaciones. O sea, que se la habrá tenido que envainar y ya sabemos, que al igual que a su compañera de partido Hillary, cómo le habrá sentado al negro Presidente que sus planes se hayan ido al traste. Y no empleo negro en sentido despectivo, pues quizás, dado el carácter intelectual y personal, del extinto Presidente, de no haber sido por su color, dudo mucho que hubiera sido elegido y reelegido Presidente de los Estados Unidos. En este caso, la discriminación, de haberla, ha sido positiva para el interfecto.

En fin, que la llegada de Trump, contra viento y marea, y dejando en ridículo a los analistas de estómago agradecido, ha sentado como un tiro a quienes se las prometían muy felices con una Hillary al frente del país más poderoso del mundo (que ya habría que ir poniéndolo en duda), lo que garantizaba el triunfo del Stablisment, es decir, de que algo cambia para que nada cambie y a seguir tocando teta. No de otra manera ha de incardinarse el editorial del Diario “El Mundo”, del último día del año, pareciendo no haber podido aguantar más y haber explotado como le ha pasado a Obama, si no, no se entienden los epítetos con que inicia dicho Editorial y que dedica al nuevo Presidente Donald Trump: “RACISTA, DEMAGOGO, misógino, machista, populista, egocéntrico, excéntrico, sensacionalista, fanfarrón, grosero, rudo, calumniador...acumula multitud de condiciones que nunca lo harán merecedor de copar el especial que cada año elabora EL MUNDO para designar al personaje más influyente. Sin embargo, es este mismo hecho, que el hoy presidente electo de EEUU reúna estas características, el que ha motivado su elección por este periódico. Porque la victoria de Trump en las presidenciales estadounidenses del pasado 8 de noviembre significa mucho más que un nuevo inquilino en la Casa Blanca: es la victoria de un antisistema para colocarse en la cúspide del propio sistema...Son muchos los medios, analistas y políticos que ya han bautizado a su todavía nonato mendato como la “era del populismo...”.

¡Vaya, menos mal, que tras ponerlo a parir, a caer de un burro, como un trapo, de hoja perejil y de chupa de dómine, tenga la decencia de nombrarlo PERSONAJE DEL AÑO. En fin, no ofende quien quiere, sino quien puede. Y sobre el POPULISMO, es posible que tengan razón, pero su nacimiento está anclado en el calzonacismo que impera en todos los magnates del mundo, dedicados a robar pura y duramente, y a sumir a los ciudadanos de sus países en la plena indigencia y miseria, con recortes, ajustes, expropiación de derechos, sometiéndolos a una esclavitud más severa que la esclavitud en tiempos de la Roma Clásica y el imperialismo americano. Así, no es de extrañar que empiece a moverse un movimiento que tienda a mirar por los parias de la tierra y a poner a cada cual en su sitio. ¿Serán los populistas los que lo consigan? Si es así, bienvenidos sean, y los del “sistema”, los del “Stablishment”, que vayan echando sus barbas a remojar y, en cualquier caso, que les den morcilla y, si se tercia, también por la retambufa.

No es de extrañar, que el primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tema los últimos coletazos de la administración Obama, ante la Cumbre de Paz en Oriente Próximo, que se celebrará el 15 de enero en París a cinco días vista de la investidura de Donald Trump, viendo la actitud del Presidente saliente dirigida a torpedear la toma de posesión del magnate americano.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  4 de enero de 2017

Martes, 01 Noviembre 2016 07:06

A la fuerza ahorcan

Se consumó, después de 315 días de Gobierno en funciones, la traición del Partido Socialista Obrero Español a sus centenarias siglas y a los militantes y simpatizantes del mismo, en un día, 29 de Octubre, que junto con el Uno del mismo mes y año 2.016, quedarán como sendos baldones y lastrarán el devenir y el futuro de dicho Partido, por mucho que quienes son los auténticos responsables en poner en marcha la maquinaria para casi la destrucción del mismo, léanse la lozana andaluza, Susana Díaz, y el señor X, Felipe González, que partiendo de Andalucía, llevaron a casi todos los miembros del Comité Federal del PSOE a consumar un golpe de mano, en un antidemocratiquísimo acto, quieran revestirse de razones y fundamentos para llevar a cabo tales actos, en aras de la gobernabilidad del país y en bien de España y de los españoles, quebrantando principios fundamentales y programáticos del Partido, que, en realidad, hay que reconocerlo, ha quedado hecho unos zorros y echando sobre sus conciencias una vergonzante actitud que para su restauración (sea cosiendo, sea bordando) deberán pasar muchos lustros, si es que es posible volver a ser a lo que un día se fue. No había nada más que ver las caras de los diputados socialistas obligados a manifestar la “abstención” ante toda la nación, manifestando el malestar por la imposición de la gestora, con su presidente, Sr. Javier Fernández, a la cabeza, puesto como cabeza de turco, valga la redundancia, para hacerle el trabajo sucio a Susana Díaz, al anteponer a la palabra “abstención” el hacerlo por “imperativo de partido”, y conociendo el fondo de Susanita no sabemos qué les espera a los diputados díscolos que se han enfrentado con su mantenimiento del “no es no” del defenestrado Pedro Sánchez, por no acatar la disciplina de voto.

En cualquier caso, ya tenemos un nuevo Presidente, que es el mismo que nos ha venido gobernando durante los últimos cinco años, lo fuera en pleno o en funciones, y lo importante para Don Mariano Rajoy Brey era no salir de La Moncloa, y al final, su empeño ha tenido éxito y, en un principio, al menos otros cuatro años lo tendremos que sufrir, a no ser que pasado un año de esta legislatura que ahora comienza, y alegando la imposibilidad de gobernar o la ingobernabilidad del país, y en un gesto de amor a España y a los españoles, una vez más, disuelva las Cortes Generales y convoque de nuevo elecciones, haciendo recaer la responsabilidad de las mismas sobre la oposición, y quedando él y el PP absueltos de toda responsabilidad sobre los nuevos comicios, en un alarde semejante a su forma de actuar cuando alcanzó el poder en 2.011, olvidando todas las promesas contenidas en su programa electoral y gobernando totalmente en contra del mismo, en base, sobre todo, a que el Gobierno saliente, entonces del Sr. Rodríguez Zapatero, le había engañado en torno al déficit que dejaba en herencia, lo cual, en modo alguno, justificaba el darle la vuelta al calcetín electoral, para arrasar a España y a los Españoles a base de recortes, ajustes y subidas de impuestos a trote y moche, porque siendo oposición su obligación era controlar al Gobierno y estar al tanto de las cuentas de la nación española, y no, en caso contrario, dedicarse a sestear en el escaño.

Ahora, tras la entronización de nuevo, del Sr. Rajoy Brey, a la Presidencia del Gobierno de España, aun cuando lo sea para gobernar en minoría, a nadie se le escapa la importancia que para un partido tiene alcanzar el poder máximo en el país, con todo lo que ello conlleva y la posibilidad de controlar todos los resortes y los altos organismos del Estado y, sobre todo, mantener toda la trama organizativa en la Administración General y Central del Estado de cargos, carguetes, amiguetes, asesores y demás cohorte de corifeos, acólitos, paniaguados y mamandurrieros, cuyo futuro dependía y depende del mantenimiento del poder, y en cuanto a lo demás ya se verá, y lo que es ineludible es que esta elevación de Don Mariano Rajoy Brey a la cúpula del poder, con la inestimable e imprescindible ayuda de los abstencionistas del PSOE, va a suponer para el Partido Popular y para sus miembros involucrados en caso de corrupción como una absolución de sus pecados, pues pronto se han olvidado aquellas exigencias de regeneración democrática, de lucha contra la corrupción y la disposición a no pactar, bajo ningún punto de vista, por Ciudadanos y el propio PSOE, con un Partido Popular a cuyo frente estuviera el Sr. Rajoy Brey, y una vez más los españoles seremos tratados como basura y una vez más un crimen de Estado, como podría calificarse la financiación ilegal de un partido y precisamente, para más inri, el partido que gobierna (con tramas de corrupción ya comprobadas, con pagos en B, a propios y a extraños, regalos, etc. etc.).

Ahora, el Sr. Rajoy Brey se ha revestido de la piel de cordero y no se harta de propalar su predisposición al diálogo, al pacto y al consenso con todas las fuerzas políticas para echar a andar la nueva legislatura (aunque ya ha advertido en su discurso de investidura que no derogará ninguna ley), a lo que deberíamos decir que “a la fuerza ahorcan”, pues, en principio, no tendrá más remedio que acudir a ello si es que no quiere que la gobernabilidad del país siga lastrada como lo ha estado estos últimos 315 días de impasse, lo cual, además, se hace difícil de digerir, sobre todo para un partido y sus miembros que se han caracterizado, precisamente, por todo lo contrario, acostumbrados al ordeno y mando, a gobernar “manu militari” a  fuerza de decretazos (mediante decretos-leyes) y a abstraer del arco parlamentario todo intento de discutir sobre las proposiciones del partido Popular y despreciar y parar, en seco, las proposiciones de toda la oposición. Difícil papeleta la de este Mariano Rajoy, que gobierna con mano de hierro a su propio Partido, en el que, y aquí sí es verdad, se cumple el vaticinio del otrora todopoderoso vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, de que “el que se mueva, no sale en la foto”. Y porque, ¿cuándo se ha visto a la zorra en el papel de gallina?. Ocurrirá, lo de siempre y a lo que nos tiene acostumbrados, ya que la cabra tira al monte.

Ojalá, y por el bien verdadero de España y de los Españoles, esta legislatura dure sus cuatro años y discurra por la senda del diálogo, del pacto y del consenso, aunque mucho me temo que, encontrándose el PSOE, en su proceso destructivo, quede rehén y le facilite al Sr. Rajoy los votos suficientes, junto con los del, según él, el único que ha sabido dialogar y pactar, Albert Rivera, de Ciudadanos, y vuelva a convertirse esta legislatura en otro paseo demoledor del Partido Popular.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

2 DE NOVIEMBRE 2.016

Lunes, 31 Octubre 2016 10:39

Sánchez, buen viaje y hasta nunca

Me llegan a la mente varias palabras que definirían la actitud del militante Pedro Sánchez (PSOE) en los últimos días. Me voy a tener que reprimir muchas de ellas, porque serían un tanto malsonantes. Me quedo con otras mucho más comedidas, aun sabiendo que no definen su actitud. Sinvergüenza, cara dura, resentido, vendido o indecente (que le gusta mucho).

Salir de un sitio donde has sido jefe máximo parece no ser fácil, al menos por el ejemplo que da este personaje. Otras antes se han tenido que marchar del mismo sitio y en cambio han sido señores en su adiós y años después lo siguen siendo.

Las declaraciones de este personaje (Sánchez) desde que anunció su renuncia al acta de diputado, que por otra parte es lo único digno que ha hecho en el último trimestre, son absolutamente impresentables, son las que hace un personaje resentido y dolido, un personaje que no quiere lo que ha representado, que no quiere a su partido y que su única intención es la de hacer daño. Habla mucho este personaje del voto del militante, le diré que yo también espero ese voto. Habla del voto militante, él que se comportó como un dictador quitando a los elegidos en Madrid o Galicia. Habla mucho un personaje del voto militante cuando lo único que ha hecho estos últimos tiempos es hacer daño a su partido (quizá ya no es el suyo y por eso quiere hacerle tanto daño).

No voy a reproducir nada de lo dicho porque me produce repugnancia y no lo merece. Diré que anunció que iría por todas las ciudades, espero que venga a Albacete, igual aquí se le puede preguntar, porque es de los que gusta mucho dar su discurso, hacerse la víctima y coger la puerta. También diré que antes de unas elecciones cruciales no quiso ir al  programa ‘Salvados’, aun sabiendo de la importancia de ir, más que nada porque si no iba después su partido sería más criticado, en cambio ahora sí ha ido. En este caso tenía más razones, no tenía que defender la idea socialista, que tampoco gusta al presentador, ahora iba a decir que es una víctima de los medios y de sus compañeros de partido, ahora  iba a decir que se equivocó con Podemos, a echar más mierda a los suyos y hablar muy bien de los otros. Señor Sánchez, váyase y no vuelva, es más, váyase a Podemos, se parece mucho a los personajes mentirosos y rencorosos de esa formación.

‘Pedro I del PSOE’, también conocido por ‘Sánchez el perdedor’ ha resultado ser un patético político y por lo visto también muy mala persona, rencoroso y podrido. Vamos, veo al indecente caradura de los independentistas catalanes que el otro día insultó al PSOE y a todos los que creemos en la democracia y en la transición, y veo el mismo rencor en las palabras de ese personaje que en las de Sánchez. Menos mal que este último ya no está en el congreso y no tengo dudas de que no volverá (al menos por el PSOE), porque al otro lo tendremos que soportar, ha creído él y otros como él que hablar en el Congreso es insultar, y olvidan (o quizá no) que insultan a representantes de mucha gente como yo, millones y millones de personas.

Volviendo a Sánchez y a lo que representa. Viendo su actitud en los últimos días tengo clara una cosa. Su valedor en Albacete, Manuel González Ramos está tardando mucho en desmarcarse de ‘Sánchez el perdedor’, y no debía dejar ni el puente por medio, ni una hora más. Por supuesto la callada por respuesta no vale ahora señor González. O se desmarca o dimite como secretario provincial porque alguien que apoya a un personaje que hace daño al partido no puede ser representante de toda una provincia. Por supuesto, si apoya al rencoroso también puede dejar su acta de diputado.

Aquí no valen medias tintas, si ‘Sánchez el perdedor’ quiere hacer daño no puede haber un socialista que quiera seguir en el PSOE que le apoye y menos un cargo público y representante de los socialistas de toda la provincia.

Estamos tardando.

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