La procesión de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén en el Domingo de Ramos, que partió de la Iglesia
de Santa María, tras el acto de bendición de palmas y ramos, y concluyó en la Iglesia de San Blas, con centenares de personas a lo largo de su itinerario, ha marcado el inicio de los desfiles procesionales que se celebran en esta localidad. En jornada de tarde, destacó la bella procesión infantil, con inicio y regreso a la Plaza de Santa María.
Estas fiestas religiosas se celebran en Villarrobledo desde el siglo XVI, alcanzando durante los siglos XVII y XVIII su máximo esplendor, aunque con momentos intermedios de crisis. Tras vivir sus peores momentos en el siglo XIX y principios del XX, resurge en la década de los años 50 del siglo pasado. En la actualidad, gracias a la dedicación de todos los villarrobledenses, a través de sus cofradías y a la Junta de Hermandades, ha alcanzado su máximo apogeo, conjugando tradición y modernidad.
Dentro de la Semana de Pasión de Villarrobledo, considerada una de las más antiguas de la provincia de Albacete, ya que en el siglo XVI, llegó a contar con un total de 15 cofradías, es preciso hacer una mención especial a la procesión del Santo Entierro de Cristo, celebrada en la noche del Viernes Santo. Es la procesión más conocida de la Semana Santa local, destacando la tremenda solemnidad que rodea a la marcha.
Es el acto más antiguo de los celebrados en Villarrobledo, aunque no se puede datar su origen documentalmente sino por referencias indirectas. Su organización corre a cargo de la Hermandad del Santo Sepulcro y la Soledad que data del siglo XVI.
La participación de miles de personas en la procesión, como penitentes o público, crea uno de los silencios más estremecedores a los que se puede asistir. Sólo roto por algún tambor para marcar el paso, la Banda de Cornetas y Tambores de San Fernando, al principio, y la Banda Municipal de Música, al final, interpretando marchas fúnebres y componiendo un desfile impresionante, a lo largo de una procesión de varios kilómetros. Las imágenes que salen son portadas a hombros en el más absoluto silencio y se puede escuchar la respiración de los anderos en pleno esfuerzo a metros de distancia. Sin embargo, el momento más espeluznante es el del paso de penitentes con cadenas a los pies cuyo vibrar en el suelo sobrecoge a los participantes.
No se trata de la procesión que más imágenes porta, pero las que participan lo hacen de forma solemne sin ningún tipo de alardes, atrayendo cada año a multitud de creyentes y turistas.
Es preciso destacar la participación de la Cofradía del Santo Sepulcro y La Soledad en esta procesión. Esta Cofradía está considerada como una de las más antiguas de Villarrobledo, teniendo constancia documentada de que ya existía alrededor del año 1.572.
El gran trabajo y las aportaciones realizadas por las Hermandades y Cofradías de Semana Santa en los últimos años, en cuanto a incorporaciones de nuevos tronos e imágenes, hacen que esta Semana Santa, declarada de Interés Turístico Regional, cuente en cada nueva edición con mayores valores artísticos y culturales, manteniendo vivas su historia y tradición.
Certamen regional
En otro orden de cosas, es preciso destacar el éxito de público que congregó en la carpa de la Plaza de Ramón y Cajal el IV Certamen Regional "Sones de la Mancha", en el que se dieron cita seis formaciones musicales de Semana Santa de diferentes puntos de la región, y en el que tomaron parte más de 400 personas.
En esta ocasión, el buen tiempo acompañó y fueron cientos de personas las que presenciaron este ya consolidado certamen musical, y en el que tomaron parte la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de La Columna y María Santísima de la Amargura de Daimiel, la Agrupación Musical Jesús del Perdón de Alcázar de San Juan, la Banda de Cornetas y Tambores San Juan Evangelista, de Albacete, la Agrupación Musical Cruz Roja de Tobarra, la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora de La Soledad de Socuéllamos, y desde Las Mesas, una banda compuesta en su mayoría por gente joven y con gran ilusión por prosperar.
El tradicional pasacalles que venía partiendo en su itinerario desde la Plaza de la Constitución y Cajal, este año cambió su punto inicial, saliendo así desde los paseos del Santuario Mariano de la Virgen de la Caridad, y despertando un gran interés entre los vecinos por las calles del centro de la ciudad hasta su llegada a la Plaza de Ramón y Cajal.