Del 14 al 20 de junio tiene lugar en Albacete un curso de formación sobre técnicas de Observación de la Tierra por medio de imágenes hiperespectrales adquiridas desde el aire, y las correspondientes medidas en campo que permitan la validación de dichas imágenes.
El curso está organizado por el Dr. Alasdair MacArthur del FSF/GEF de la Universidad de Edimburgo, en colaboración con el Instituto Técnico Agronómico Provincial de Albacete (ITAP) y su sección de Teledetección y SIG, e involucra a dos instituciones de Reino Unido que son referentes mundiales en Observación de la Tierra y Teledetección: el Consejo para la Investigación del Entorno Natural (NERC del inglés) que proporciona la instrumentación y el avión, y el Centro Nacional para la Observación de la Tierra (NCEO) que financia el curso.
El objetivo del curso es proporcionar a estudiantes de doctorado y jóvenes investigadores la oportunidad única de adquirir experiencia práctica en procesado y análisis de datos hiperespectrales de observación de la Tierra desde su avión y su validación con medidas de campo. La parte teórica y de análisis tendrá lugar en la ciudad de Albacete, mientras que la experiencia práctica de campo (que incluye la adquisición de imágenes desde el avión) se llevará a cabo en la finca experimental “Las Tiesas” donde el ITAP desarrolla su actividad investigadora. La elección de esta finca tan alejada del Reino Unido responde a dos cuestiones prácticas, la primera es logística, pues la finca tiene un carácter experimental, por lo que se facilita el acceso a los cultivos para la instalación de los instrumentos de medida, así como el apoyo del personal del ITAP para poder llevar a cabo las medidas; la segunda es meteorológica, dada la alta probabilidad de cielos despejados de esta zona, lo cual facilita la toma de imágenes desde avión en las fechas del curso.
Esta no es la primera vez que el Dr. MacArthur lleva a cabo cursos de formación en Teledetección en “Las Tiesas”; ya en 2012 organizó un curso auspiciado por la Unión Europea. Así mismo, la finca experimental del ITAP ha atraído a diversos equipos de investigadores de Europa y EEUU desde 1998, por sus características agronómicas y ambientales, y por el apoyo recibido por el personal del ITAP.