El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Francisco
Martínez, ha situado hoy el agua y el vino como dos de sus prioridades de gobierno y ha añadido que la revisión de la ley de Caza será uno de los asuntos en los que comenzará a trabajar este mismo mes.
Martínez se ha pronunciado así en declaraciones a los periodistas tras tomar posesión de su cargo junto al resto de consejeros del Gobierno regional y del vicepresidente en un acto celebrado en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia regional.
El consejero ha reconocido que, "en una comunidad autónoma como ésta, con un territorio tan enorme, los objetivos y las tareas de futuro son enormes" y, con ello, ha dicho que van "a intentar hacerlo lo mejor posible" y "contar, desde ya, con la colaboración de todo el sector agrario, agroalimentario, rural y ambiental de la región".
En material rural, ha apuntado que su objetivo es hacer "los pueblos habitables" y que se "permita que la calidad de vida sea la adecuada, que la gente pueda vivir allí y que haya actividad desde todos los puntos de vista".
"Y que esa actividad, que ese desarrollo, sea sostenible, que es un poco la parte ambiental", ha apuntado.
Por otra parte, se ha comprometido a trabajar para "que haya suficiente agua para riego" y, en el caso del vino, ha apostado por ser "capaces de comercializar" lo que se produce.
A su juicio, "no puede ser que en una comunidad con una superficie de viñedo tan enorme, medio millón de hectáreas", existan problemas en la comercialización.
"Es una tarea pendiente y vamos a tener el apoyo de todo el sector de Castilla-La Mancha", ha asegurado.
Respecto a la ley de Caza, el consejero ha admitido que "hay que verla con tranquilidad" junto a "las partes interesadas, y ha asegurado que será "una de las prioridades" en las que empezará a trabajar "en este mes de julio".