Manuel González Ramos, secretario provincial del PSOE de Albacete, será el candidato número 1 al
congreso de los diputados por el PSOE. La agrupación local dio su visto bueno y la provincial hará lo mismo. González Ramos será sin problemas el número 1 al congreso pero eso no quiere decir que haya unión en cuanto al candidato y a su gestión como secretario general, más pegas en este aspecto que en su trabajo en el congreso.
La escasa representación del PSOE de Albacete en el gobierno de Castilla-La Mancha, la elección de muchas personas que llevan muchos años estando en el pasado del PSOE de Albacete, la no elección de personas de mucho peso en el partido en Albacete y la provincia para puestos importantes en la Junta y la división que siempre ha habido en el partido en la provincia juegan en contra de González Ramos. Parece que incluso de cara al congreso provincial podría haber una alternativa a González Ramos, alternativa empujada por un buen número de afiliados que no entienden que el PSOE de Albacete no sea más fuerte en la región y que las decisiones que se toman parezcan más tomadas por los dirigentes de hace 20 años que por los actuales. Entiende que el PSOE de Albacete debe adecuarse al PSOE que representa Pedro Sánchez y no al que estuvo al frente de la Junta hace décadas. Tampoco se olvida que pese a recuperar alcaldías importantes como las de Hellín y Villarrobledo, y la Diputación, en todos los casos han venido con el apoyo de Ganemos o IU y con resultados en votos que no fueron para tirar cohetes.
Ya no es solo la oposición de González Cabrera, al que se han unido otras personas cercanas al PSOE (algunos cargos electos) en esa zona de la provincia (fue el alcalde de San Pedro), hay más gente en contra y en lugares importantísimos de la provincia Ramos carece de apoyos importantes.
De las zonas importantes de la provincia, en Albacete hay apoyo, al menos exterior, a González Ramos, pero ni mucho menos de todo el partido en la capital. En la provincia es claro que el secretario general tiene el apoyo de Hellín, al menos de la parte que representa el alcalde y los dirigentes que ahora están en el poder, no de los afiliados afines al anterior alcalde, pero estos cada vez son menos. Hellín sí es la única parte de la provincia que tiene algún peso en la Junta, más que toda la provincia.
En Almansa y su zona de influencia el secretario general actual ni tuvo ni tiene el apoyo mayoritario, más bien al contrario. A favor de González Ramos está que en Almansa los resultados no fueron buenos en las últimas elecciones. En La Roda el PSOE lleva perdiendo elecciones muchos años y el peso del partido en la provincia también es mínimo.
En Villarrobledo se recuperó la alcaldía con un aspirante socialista joven y desconocido, pero allí el partido no tiene demasiada unión y el apoyo es disperso. Algo parecido sucede en zonas de La Manchuela, especialmente Tarazona, y en La Mancha, donde el apoyo al secretario provincial no es unánime.
La candidatura alternativa podría estar encabezada por una persona de reconocido prestigio en toda la provincia y en la región, cargo electo y que hasta ahora ha mantenido una discreta actitud respecto a las decisiones que se tomaban dentro del partido, aunque no entendiera muchas de ellas.