El Circuito Provincial de BTT que organiza la Diputación de Albacete se ha convertido en los últimos tiempos
en una actividad peligrosa para los cientos de participantes que cada fin de semana toman parte en alguna de estas carreras. Un circuito que comenzó con un objetivo y que a día de hoy tiene otras metas personales que nada tienen que ver con las iniciales y que han convertido a estas carreras en peligrosas.
Este circuito nació con la idea de ofrecer a los muchísimos seguidores de este apasionante deporte la oportunidad de participar en carreras junto a otras personas con las mismas pasiones. Durante un buen tiempo las pruebas eran más una oportunidad de subir en bicicleta, ver el paisaje y pasar un buen día. Desde el inicio siempre hubo un grupo de corredores con alta competitividad que salían de inicio a ganar, eran seguramente los menos.
Con el paso de las pruebas y los años el circuito es hoy una prueba competitiva, casi de principio a fin del pelotón. Nadie ha fomentado esto y está en el ego de cada persona, la carrera es demasiado competitiva, cada uno quiere ganar a su compañeros y a su amigo, y son muchas veces más de 500 ó 600 ciclistas en carreteras y caminos estrechos, que desde luego no permite la velocidad de todo el mundo.
En las últimas carreras ha habido accidentes, algunos de ellos bastante graves. En casi todas ha habido caídas que han podido costado muy caro a algunos de los participantes. En carreras por la sierra todavía es más peligroso y los corredores pueden sufrir una lesión irreversible y quién sabe si algo todavía peor.
Se ha llegado a un punto que hace que muchos participantes se piensen que hacer. Les gustan las bicicletas, quieren participar cada fin de semana, pero son también personas, muchas veces cabezas de familia, que se están jugando algo más que darse un ‘coscorrón’. Puede haber un accidente grave y poner el futuro de ellos o sus familias contra las cuerdas.
La gente que vea esta información dirá ¿pues que vayan más despacio?, es cierto, algunos irán más despacio pero eso es como cuando vas por la carretera y un coche va mucho más deprisa que el tuyo, no es descartable que haya un accidente.
Es evidente que la concepción de la carrera no es la que es y que necesita una nueva reglamentación, no es normal que cinco o seis cientos de personas se jueguen la vida por caminos y carreteras de la provincia. En el Tour de Francia, que es el Tour, la participación es de tres veces menos y hay caídas que todos vemos peligrosas. Aquí son más participantes, menos seguridad y más dificultades, simplemente por el suelo que pisan.
Es necesaria, obligatoria, una nueva idea que cambie este circuito de BTT, antes de que haya un accidente grave que despierte a los ahora durmientes.