El entrenador del Albacete Balompié, expulsado al reclamar un penalti por manos del defensa del Cordoba,
explicó sobre ese tema. "Estaba avisado que la próxima vez que protestase me iba a echar. Levanté los brazos en el penalti que no pitaron por manos de cisma y me expulsó".
También tenía claro el entrenador la jugada de las manos del meta visitante que fue castigado con tarjeta amarilla. "El portero del Córdoba tiene que ser expulsado, hace una parada fuera del área y es tarjeta roja". Dijo que los dos gallegos del partido se habían equivocado, él y el árbitro.
El mal inicio que tuvo el Albacete Balompié ante el líder. "El partido empieza sin poder controlar, robar y tener juego ofensivo. Los primeros 10 minutos no estuvimos cómodos. El Córdoba roba da un pase y monta la contra, es difícil tener todo esto controla. Hemos podido marcar algún gol, y también encajar algún gol. Creo que la victoria es justa".
Sampedro habló de pequeños detalles que marcan los partidos. "Los resultados en Segunda dependen de pequeños detalles. La no expulsión del portero es un pequeño detalle, yo lo he visto claro y he perdido el control. He visto como Domingo Cisma le hecha la mano al balón y también me molestó. Me molestó que dos situaciones tan graves no tuviesen premio para mi equipo porque las pequeñas cosas deciden los partidos de Segunda".
Dijo estar contento con lo que habían hecho los suyos."Me ha gustado mucho el equipo, hemos hecho un buen partido ante un equipo difícil de controlar donde los de arriba corren mucho. El córdoba sabe a lo que juega y por eso es el líder".
El míster enmascaró con palabras la forma de jugar del Alba, al menos de inicio, muy atrás y con la única idea ofensiva de rifar el balón. "Tenemos una manera de jugar que abarca dos fases, la defensiva y la ofensiva, para que una salga bien tenemos que hacer bien la defensiva, sino defendemos bien no podemos atacar bien. En líneas generales hemos hecho un buen partido y la victoria es merecida".
Evidentemente la victoria tapa las debilidades del equipo en los primeros minutos, en los que Juan Carlos fue el salvador de los suyos. El míster decía sobre el meta. "Juan Carlos es un buen portero y las veces que ha tenido que intervenir ha estado bien. En el descanso les dije a los jugadores que teníamos que insistir en el ritmo que llevábamos. El segundo gol teníamos que haberlo metido antes. Es imposible que mi equipo en Segunda no conceda ninguna ocasión de gol, porque eso no lo hace nadie".