La producción total de frutas de hueso en Castilla-La Mancha en la campaña de 2015 ha ascendido a 47.800 toneladas, de las que 32.000 corresponden al melocotón amarillo, 12.500 son de albaricoque y 3.300 de ciruela.
Cooperativas Agro-Alimentarias de Castilla-La Mancha ha informado de que, una vez finalizada la campaña, se ha corroborado el descenso de los cultivos de albaricoque y ciruelo y el aumento de las plantaciones de melocotón amarillo y, de hecho, prevé que la comarca de Hellín y Tobarra se convierta en una de las principales zonas productoras de España de este fruto.
En este punto, ha destacado que la superficie dedicada al cultivo de melocotón amarillo ha subido entre 2012 y 2015 un 56 por ciento, un crecimiento que, según esta organización, se ha debido a la menor incidencia que tienen las adversidades meteorológicas en este cultivo, así como su mayor techo de producción en comparación con el cultivo tradicional de albaricoque.
Por contra, la organización agraria ha señalado que, entre 2012 y 2015, la superficie dedicada al cultivo de albaricoque se ha reducido en un 10 pro ciento en Castilla-La Mancha, del mismo modo que también ha bajado la superficie dedicada a la ciruela, en un 12 por ciento.
Respecto al albaricoque, Cooperativas Agroalimentaria ha indicado que el destino mayoritario sigue siendo la industria, mientras que el en albaricoque para fresco, año tras año va incrementando la cantidad, tanto con destino al mercado nacional como a exportación.
En cuanto al precio de venta en origen de esta fruta, la calidad primera se ha situado en torno a los 0,48 euros/kg para industria, y en torno a un 25 por ciento más si el destino es para fresco.
En relación al melocotón amarillo, esta organización ha señalado que, como consecuencia de las granizadas, se ha podido destinar muy poco a fresco y el destino mayoritario es la industria, a un precio medio en origen de 0,35 euros/kg melocotón de primera industria y a 0,18 el kg de melocotón de segunda industria.
Cooperativas Agro-alimentarias ha señalado que, ante el retroceso en el cultivo del albaricoque, se hace necesario la puesta en marcha de un plan de reconversión de esta fruta, que permita incorporar nuevas variedades con destino a fresco, ya que ha apuntado que el mercado demanda albaricoque con chapa roja y variedades que aguanten el transporte y la manipulación.
Asimismo, la organización ha denunciado que la producción de frutas de hueso y hortalizas en Castilla-La Mancha compite en desventaja con las producciones obtenidas en las comunidades autónomas limítrofes, ya que no se ha contado con ayudas a la producción integrada.
Por ello, ha considerado que es "fundamental que en Castilla-La Mancha se cuente con una ayuda a la producción integrada en el Programa de Desarrollo Rural 2014-2020".