El concejal presentará esta propuesta en una moción para que “estas zonas de ocio se adapten a la nueva normativa comunitaria vigente”.
Soriano ha aclarado que “no se trata de diseñar parques específicos para niños y niñas con discapacidad, sino de crear, en los ya existentes, lugares y estructuras en los que sientan integrados”.
También ha pedido que “se dé prioridad a aquellos lugares donde haya más demanda y en los que las características del recinto permitan una pronta actuación para su adaptación”.
Pedro Soriano, concejal en el Ayuntamiento de Albacete, solicitará que los parques infantiles se adecuen gradualmente a las necesidades de los niños y niñas con discapacidad. El edil presentará su propuesta mediante una moción en la sesión plenaria del próximo jueves. Según ha expuesto el edil, “estas zonas de ocio deben adaptarse a la nueva normativa comunitaria vigente (UNE-EN 1178 y 1177), que garantiza la accesibilidad de los niños y niñas con discapacidad”.
El concejal ha reiterado que los parques infantiles de Albacete no garantizan las condiciones de accesibilidad y que, por lo tanto, el Ayuntamiento infringe la normativa comunitaria vigente. El edil ha pedido que “se dé prioridad a aquellos lugares donde haya más demanda y en los que las características del recinto permitan una pronta actuación para su adaptación”.
En ese sentido, Soriano ha enumerado algunos ejemplos de accesibilidad: “Para los niños y niñas con discapacidad visual o escasa visión, se deberían instalar carteles con lenguaje Braille, y juegos pintados con colores llamativos y con diferentes texturas, mientras que las personas con discapacidad física deberían disfrutar de columpios que se impulsen solos y juegos a ras de suelo, así como espacios con arena más amplios y sin escalones para facilitar el acceso de la silla de ruedas”.
“De lo que se trata – ha dicho – es que niños y niñas con discapacidades y sin ellas puedan jugar en el mismo lugar”. Asimismo, el concejal ha asegurado que “los parques infantiles adaptados también ofrecerían ventajas a los adultos, sobre todo a los abuelos y a las abuelas, que podrían acompañar a sus familias a espacios accesibles sin bordillos, pavimentos y escalones”.
Para finalizar, Soriano ha aclarado que “no se trata de diseñar parques específicos para niños y niñas con discapacidad, sino de crear, en los ya existentes, lugares y estructuras en las que tengan cabida y se sientan integrados”.