Ilusión y expectación es lo que ha podido verse hoy en los rostros de los 400 aspirantes a participar en la cuarta edición de MasterChef, de TVE, que han llegado a Toledo, escenario del casting,
cargados con carritos de compra e incluso maletas con los platos que han elaborado y que confían en que sean su "salvoconducto" para entrar en el famoso concurso gastronómico.
La cita era a las 9,30 horas de la mañana en la Academia de Infantería, emplazamiento elegido por la organización del concurso "como un guiño a la capitalidad gastronómica Toledo 2016" y también por la bonita estampa que se divisa de la ciudad desde el entorno de la emblemática institución militar toledana.
Los participantes en el casting de hoy proceden de la zona centro de la península y han sido seleccionados entre las 20.000 solicitudes registradas para participar en MasterChef 4, unas 4.000 más que en la anterior edición.
Así lo ha resaltado ante los periodistas el chef Pepe Rodríguez, uno de los tres integrantes del jurado, quien ha señalado que "vamos batiendo récords año tras año" lo que "nos infunde cada vez más ilusión, ganas y fuerzas para hacer un gran programa que la gente vea y se divierta" y que sirve también de "trampolín" a nuevos cocineros.
En este aspecto ha incidido también el jurado Jordi Cruz, quien ha comentado que se da la circunstancia de que al 90 por ciento de los ganadores de MasterChef "les ha cambiado la vida" y ha puesto el ejemplo de Cristóbal, el ganador de la segunda edición, que hoy día trabaja en su restaurante ABaC de Barcelona (2 estrellas Michelín).
La tercer miembro del jurado, la empresaria de catering Samantha Vallejo-Nájera, ha destacado que este concurso se supera año a año en la "dificultad de las pruebas" lo que conlleva "un nivel de cocina muy alto", algo en lo que ha coincidido también la presentadora del programa, Eva González.
Para la presentadora andaluza, "ver a tantísima gente que quiere participar en el concurso nos llena de ilusión y el hecho de que el nivel de exigencia sea cada vez más alto hace que nosotros también nos exijamos más a nosotros mismos", ha aseverado.
Por su parte, los aspirantes al concurso han mostrado en todo momento caras sonrientes, expectantes y de emoción, aunque algunos, como Adriana, ha confesado cierto "nerviosismo" por el temor a que la lluvia que ha caído de forma intermitente durante buena parte de la mañana, estropeara los platos elaborados "con tanto esmero".
Otro aspirante, Iván, se ha mostrado ilusionado con "sorprender" con un plato llamado "campotinto", consistente en carne macerada de toro de lidia, con manzana confitada al romero, crujiente de jamón y un helado de vino tinto.
Más tradicional ha sido la propuesta culinaria de Patricia, una joven de Belmonte (Cuenca), que ha confesado haberse levantado hoy a las cuatro de la madrugada, para cocinar un arroz con garbanzos que esta "riquísimo", ha dicho.
Un equipo de 30 expertos culinarios de la Escuela de Hostelería y de la Escuela Superior de Gastronomía, Hostelería y Turismo de Toledo son los encargados de degustar los platos y valorarlos después con una nota, que será la que determine su pase o no a este "talent show", en el que concursarán finalmente quince cocineros amateurs.
En el casting celebrado hoy en Toledo, al que han precedido otros en las ciudades de Barcelona, Bilbao, Sevilla y Valencia, los 40 aspirantes que reciban mejor nota recibirán la "codiciada cuchara" de madera como regalo.