Castilla La-Mancha

Los Reyes de España, aclamados en su visita a Castilla-La Mancha

Efe
Miércoles 18 de mayo de 2016

Los Reyes han visitado hoy Villanueva de los Infantes, enclave cervantino de Ciudad Real, cuyos vecinos



 se han echado a la calle para ofrecerles un entusiasta recibimiento, sin dejar de aclamarlos durante la hora que han pasado en esta población manchega.

"¡Felipe, Felipe, Felipe!", ha sido el grito que más se ha escuchado mientras don Felipe y doña Letizia saludaban a muchos de los centenares de infanteños que les esperaban, agolpados tras unas vallas, en la Plaza Mayor y a lo largo del recorrido que han hecho a pie hasta la Casa de Cultura del pueblo, de unos 5.000 habitantes.

Enseñas nacionales colgaban de terrazas y balcones, llenos también de vecinos que no paraban de aplaudir, mientras en las escaleras de la iglesia se han concentrado los niños a los que esta mañana se les ha permitido ausentarse de clase durante dos horas para poder recibir a los Reyes.

También han acudido a la plaza de Villanueva de los Infantes otros vecinos de poblaciones cercanas de la comarca de Campo de Montiel, y sus alcaldes, a quienes los Reyes han saludado en un breve acto celebrado en la Casa de Cultura.

La ministra de Agricultura en funciones, Isabel García Tejerina, les acompaña en la jornada de su visita a Castilla-La Mancha, que hoy también les llevará hasta Tomelloso (Ciudad Real) y a Talavera de la Reina (Toledo), ya por la tarde.

El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha hecho de anfitrión, y ha salido junto a ellos, con la ministra y el alcalde de la localidad, Antonio Ruiz Lucas, al balcón del Ayuntamiento, situado en la misma Plaza Mayor, desde donde los Reyes han sido correspondidos con la mayor ovación a cargo de los centenares de manchegos reunidos allí.

Después, en la Casa de Cultura, al agradecerles su visita, García-Page ha hecho hincapié en el "importante" papel institucional que en unos momentos difíciles desempeña la Corona "porque nos transmite tranquilidad, serenidad y una normalidad que en muchos otros ámbitos nos gustaría también tener".

Ha invocado el presidente el Quijote y a Cervantes, cuando se conmemora el cuarto centenario de su fallecimiento, en un pueblo que según algunos estudios sería el "lugar de La Mancha" de cuyo nombre no quiso acordarse Miguel de Cervantes.

Porque Cervantes, junto al vino y la tierra, y la igualdad, son los ejes sobre los que se desarrolla esta visita de don Felipe y doña Letizia a las tierras de Castilla-La Mancha.

Ha hablado de los "valores" que supo adivinar el autor del Quijote en su novela y de la "sabiduría" que encierra, compartida por una tierra en la que "no necesitamos apelar a demasiadas banderas, compartimos la historia de la nación más antigua de Europa y el idioma más pujante junto con el inglés del mundo entero".

"Reclamo como perfil de esta tierra las mejores señas de identidad que se reflejan en el Quijote", ha proclamado.

Como tras Villanueva de los Reyes se desplazan hasta Tomelloso para visitar la cooperativa vinícola "Virgen de las Viñas", el presidente ha reivindicado la fortaleza del sector primario, la calidad del vino castellanomanchego y de los demás productos de esta región.

Emiliano García-Page ha aprovechado además para agradecer la reacción de los servicios sanitarios, de emergencia y protección civil ante el incendio del vertedero de neumáticos de Seseña.

Tras contemplar en la Casa de Cultura una exposición sobre las rutas del Quijote y descubrir una placa conmemorativa, los Reyes se han encaminado hacia Tomelloso para proseguir con una visita que según García-Page "va a dejar una huella infinita de gratitud" en esta región. 

Más paradas

Después, en Tomelloso, los Reyes han acudido a la cooperativa vinícola "Virgen de las Viñas" -la más importante de Europa- aclamados a su llegada por vecinos que portaban banderas nacionales y también en el almacén de la empresa, en un acto donde han sido agasajados con continuos vítores, aplausos y expresiones de cariño.

En este recinto, acompañado de la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, y del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, el Rey ha mostrado su sincero agradecimiento por la acogida y ha resaltado el valor simbólico que tiene la tierra manchega y el conjunto de la Comunidad Autónoma para toda España.

"Una tierra que aporta a nuestra nación claves para entender la riqueza de nuestra identidad, fundamentos para avanzar en nuestro progreso económico y social, y fuertes símbolos para asegurar y extender aún más la proyección universal de España", ha proclamado en un discurso pronunciado ante dos millares de vecinos.

El cuarto centenario de la muerte de Cervantes ha servido de hilo y punto de arranque de este viaje de los Reyes por Castilla-La Mancha, que concluirá por la tarde en Talavera de la Reina (Toledo), donde conocerán el Observatorio de la Especificidad de la Comunidad Autónoma, dedicado a formar en la atención a discapacitados.

Por ello Felipe VI ha hecho hincapié en que Cervantes "supo identificar aquí una de las esencias de España y por eso estableció en La Mancha la patria de Don Quijote y de Sancho Panza".

La Mancha representa, en suma, según el Rey, "las raíces diversas y milenarias de nuestro país" porque "en sus campos, en sus pueblos y ciudades, vemos y sentimos la profundidad de nuestra historia y la autenticidad de nuestra cultura".

Otro valor simbólico que el Monarca ha resaltado es la lengua de Cervantes, el español, que hablan 500 millones de personas en todo el mundo y que cada vez se extiende más en todos los ámbitos.

Ante los cooperativistas de Tomelloso, don Felipe no ha olvidado referirse a la importancia que tiene el sector agrícola en España, al considerar el campo español "clave para nuestra economía, para nuestro desarrollo social y equilibrio territorial".

El presidente de la cooperativa, Rafael Torres, ha trasladado a los Reyes el agradecimiento de los viticultores por una visita que ha interpretado como "un homenaje al agricultor, a la clase socioeconómica más desfavorecida que se entrega al trabajo del campo sin escatimar tiempo y esfuerzo".