Albacete

El PSOE de Albacete afrontará en sus congresos una importante renovación de caras e ideas

Marino Martínez
Miércoles 13 de julio de 2016

Pasadas las elecciones generales y tras un resultado que ha sido malo en número de votos y escaños y que



lo único que ha tenido positivo para los socialistas es no ser superados por Podemos, ha llegado el momento de que se vayan poniendo las bases por los congresos, nacionales, regionales, provinciales o locales. En España se abordará el liderazgo de Sánchez, en la región el de Page, en la provincia de Albacete el de Manuel González Ramos y en las diferentes localidades los congresos locales elegirán nuevos o ‘viejos’ responsables.

En Albacete es  evidente que durante mucho tiempo se ha vivido en precampaña electoral y por tanto las aguas, que hace tiempo bajaban revueltas, se fueron calmando o más bien los ecos dejaron de escucharse, unas veces para entrar en las listas, otras porque hubo ‘reparto’ de cargos o trabajos, y otras porque muchas veces el militante de a pie está bastante más comprometido con sus ideas y su partido que los cargos que lo representan, que en muchos casos se representa a él o ella y a pocos más.

En la provincia los resultados de las generales no esconden ya que o hay un cambio radical en la forma de hacer las cosas o el PSOE dejará de ser una fuerza política importante en las grandes localidades. Es cierto que en muchos pueblos de la provincia el PSOE ha repetido casi los votos de diciembre, que ya eran parecidos a los de las municipales. Pero no es menos cierto que en las grandes localidades de la provincia el PSOE volvió a bajar y mucho. Lo hizo en la capital, donde de nuevo se fueron miles de votos, pero tampoco en Almansa o La Roda se remonta al PP, al contrario. En Almansa se sigue lejos de los ‘populares’ y en La Roda el PSOE casi ni existe. Pero quizá lo peor para los socialistas es ver como en los lugares en los que se gobierna, como Hellín y Villarrobledo, se pierden votos y además muchos, y eso de cara  a las próximas elecciones municipales (que gracias a Dios para el PSOE están todavía muy lejos, en tres años) supondría perder también esas alcaldías.

No es nuevo que en Albacete capital el PSOE está haciendo una buena labor en el Ayuntamiento pero no está llegando a los ciudadanos el trabajo de Modesto Belinchón y sus concejales y eso le puede pasar factura al actual dirigente del partido en la capital. Tampoco es descartable que siga en la ejecutiva cuando haya elecciones pero no como máximo dirigente, o que incluso pase a tener peso en el comité provincial.

En la provincia tampoco es descartable el cambio de secretario general, y ese es un cargo con poder de decisión que va a tener muchos ‘novios/as’. González Ramos ha hecho casi tantos amigos como enemigos al frente del PSOE provincial y los resultados en las elecciones tampoco le ayudan. Para continuar, que primero tendría que querer él, tendrá que abrir mucho más su comité y dar entrada a personas que suben en su peso ‘específico’ dentro del partido en Albacete, y de paso dar ‘salida’ a algunos otros. Entre los que lleguen al comité y lo hagan con peso estarán jóvenes de la rama juvenil del partido, que ha trabajado mucho y bien en los últimos tiempos, pese a que no era fácil llevar el mensaje a otros jóvenes albaceteños de que el PSOE es un partido de hoy y no de ayer.

Veremos lo que sucede, pero el PSOE de Albacete va a cambiar su fisonomía y va a ser un cambio de calado. 

Apuntar también que Page en la región quizá no tenga una oposición muy clara pero los resultados de las elecciones generales dejan a los socialistas muy lejos del PP y eso de cara a elecciones regionales también podría ser muy grave para el PSOE.