La Audiencia Provincial de Toledo juzgará a partir de mañana a los acusados de robar en octubre de 2013 en un supermercado de Yuncos (Toledo), de donde se llevaron 2.442 euros y dejaron parapléjico a un agente de la Guardia Civil tras dispararle en el cuello.
El fiscal, en su escrito de acusación, solicita penas de alrededor de 50 años para los tres acusados por estos hechos y de entre 4 y 10 años de cárcel para otras cuatro personas que también serán juzgadas por intentar cometer, junto a los primeros, otro robo pocos meses después.
Está previsto que el juicio se prolongue durante dos semanas y se celebre los días 16, 17, 18, 19, 22, 23, 24, 25 y 26 de mayo.
Por su actuación en Yuncos, el agente herido, Román David Gómez, recibió la Medalla de Oro de Illescas; la Cruz del Mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo; la medalla otorgada por la Junta al mérito en la iniciativa social, en la categoría de Acción Social, y fue nombrado 'Hijo Predilecto' de Villasequilla, entre otros reconocimientos.
Según el escrito de la Fiscalía, el primer robo ocurrió el 5 de octubre de 2013 sobre las 21:20 horas cuando los tres procesados llegaron al supermercado en un vehículo robado portando armas de fuego, tapados con caretas, con chalecos antibalas, gorros y guantes.
Entraron en el establecimiento, exigieron el dinero a los cajeros, hicieron ponerse de rodillas en un rincón a un cliente que intentó irse y apuntaron con la pistola a todos los presentes.
Con las bolsas de dinero en la mano, llegaron a la puerta y se encontraron con el agente de la Guardia Civil, al que dispararon en varias ocasiones "alcanzándole en el cuello, de forma que cayó al suelo".
El fiscal considera que, al pasar por encima de su cuerpo, los acusados dieron al agente "por fallecido".
Al salir, dispararon contra el vehículo oficial de la Guardia Civil, donde se encontraba otra agente, a la que no alcanzaron.
En total, efectuaron "al menos ocho disparos sobre ambos agentes", señala el fiscal.
Después, se fueron a una vivienda de Dehesa de Moratalaz, donde planearon el robo, y cogieron otro vehículo antes de deshacerse del que habían utilizado previamente.
Así, fueron a un paraje conocido como Las Canteras y lanzaron las armas de fuego empleadas al interior de una laguna y, después, hasta el paraje La Losa, donde prendieron fuego al vehículo utilizado.
Como consecuencia de los hechos, el agente herido necesitó casi un año de hospitalización y, como secuelas, padece tetraplejia C7-C8, con un grado de discapacidad del 84 por ciento.
La otra agente, por su parte, sufrió trastorno de estrés postraumático y el 21 de abril de 2016 el Ministerio de Defensa acordó su pase a la situación de retiro "por insuficiencia de condiciones psicofísicas que implica incapacidad permanente" para el ejercicio de sus funciones propias del Cuerpo de la Guardia Civil.
También resultó herida otra persona que se encontraba en el interior de su vehículo en el exterior del supermercado, por los cortes que sufrió en la piel después de que los tiros de los acusados rompieran la luna del coche.
Los tres procesados fueron detenidos tres meses y medio después, el 19 de diciembre de 2013, cuando intentaron cometer otro robo también con armas en un establecimiento comercial del polígono industrial "Polvoranca" de Leganés (Madrid), para lo que pidieron ayuda a otras cuatro personas.
Antes de entrar en el local, fueron detenidos por agentes de la Guardia Civil.
Como consecuencia de todos los hechos, el fiscal considera que los procesados cometieron diversos delitos, entre ellos, el de asesinato en grado de tentativa y el de robo con intimidación y empleo de armas de fuego.