Castilla La-Mancha

¿Pueden lograr los Policías Nacionales y Guardias Civiles la compatibilidad laboral y desempeñar un segundo empleo?

Redacción | Jueves 25 de febrero de 2021

No suele ser una práctica muy habitual, pero existen algunos casos dignos de mención de Policías Nacionales o Guardias Civiles que ejercen su profesión durante los días laborables y que en sus momentos libres quieren dedicar su tiempo a una segunda actividad. Imagínense, por ejemplo, a estos agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con el uniforme de trabajo durante la semana y como profesores, entrenadores personales, taxistas o cocineros durante sus días de descanso.



Si bien pueden parecer tareas perfectamente combinables, lo cierto es que la realidad es mucho más compleja y los interesados encuentran un camino verdaderamente complicado para solicitar a la Administración compatibilidad laboral y que ésta dé su visto bueno. De hecho, contados son los casos de los profesionales que han logrado superar con éxito este trámite, aunque poco a poco esta oportunidad se va abriendo gracias a sentencias judiciales favorables que alcanzan el Tribunal Supremo y sientan jurisprudencia.

¿Por qué se rechaza en la inmensa mayoría de los casos la petición de pluriempleo?

Uno de los abogados a nivel nacional que ha logrado que prosperara un caso de esta índole bajo su gestión es Juan Carlos Fernández. Especializado en asuntos relacionados con el derecho militar, este letrado aclara que el motivo esgrimido para rechazar estas peticiones es que “se les aplica la Ley de Incompatibilidades al Servicio de las Administraciones Públicas”, tal y como sucede “con el resto de los funcionarios públicos”.

El caso concreto de la Guardia Civil es un poco más especial dado que “estas condiciones se limitan aún más a raíz de su carácter militar, debido al Real Decreto de Incompatibilidades del personal militar”. En cualquier caso, el letrado apunta que tanto “Policías como Guardias Civiles siempre saben que su primera obligación es su servicio a la Administración y que, evidentemente, “la compatibilidad laboral está supeditada totalmente a cumplir con este servicio fundamental”.

Aun así Juan Carlos Fernández recalca que “la tónica general es la denegación sistemática de casi todas las peticiones, puesto que la administración pretende obtener la mayor dedicación posible del funcionario”. Algo que no termina de gustar entre aquellos agentes interesados, que en parte buscan la compatibilidad o bien por pasión personal, o bien por “los bajos sueldos que en los últimos años incentivó a buscar una fuente de ingresos adicional”.

Ejemplos de algunas solicitudes

Lo cierto es que la labor como Policía Nacional o Guardia Civil se puede compaginar con todo tipo de oficio imaginable. El especialista revela que “son muchas las compatibilidades que se han venido solicitando y se pide para una gran variedad de profesionales”. De hecho, comenta algunos ejemplos como “piloto de helicópteros, mantenimiento de piscinas y socorrismo, restauración, e incluso existen casos de ‘influencers’ en las redes sociales”.

A todos ellos les anima a iniciar el procedimiento y presentar una instancia ante la Administración donde especifiquen la actividad que desean realizar. Cabe apuntar que no se podrá desempeñar cualquier tipo de trabajo que guarde relación con la actividad cotidiana del funcionario. Es decir, no se podrá ejercer como detective, vigilante de seguridad o escolta.

Si se recibe la habitual respuesta negativa, el siguiente paso sería “llevar dicha solicitud ante el Tribunal Superior de Justicia en el plazo de dos meses”. Es en este punto cuando las comunicaciones pasan a realizarse entre abogado y procurador, que será el encargado de presentar la demanda detallando los motivos por los cuales se solicita la concesión de la compatibilidad.

Solo de esta manera, mediante el goteo de reclamaciones y de solicitudes de pluriempleo se irá poco a poco abriendo más las puertas de los juzgados a aquellos agentes de la Policía Nacional o la Guardia Civil cuyo sueño u objetivo es poder realizar una función laboral complementaria. La jurisprudencia invita a pensar en posibles soluciones.