La clave está en sorprender, sí, pero también en acertar con lo que el cliente o el colaborador va a usar, guardar y recordar.
Por eso, muchas marcas están apostando por productos personalizados, sostenibles o tecnológicos con una idea clara: que su marca permanezca presente, sin forzar. Si buscas ideas útiles y sectorizadas, regaloplus.es ofrece propuestas que se adaptan muy bien a cada tipo de público. Aquí van diez que funcionan, y muy bien.
Un clásico que ha ganado peso con la conciencia ecológica. Las botellas térmicas o de acero inoxidable no solo se usan a diario, también viajan. El logotipo está presente en la mesa del trabajo, en el gimnasio, en la mochila. Es un regalo útil, duradero y alineado con valores sostenibles.
En una sociedad que vive conectada, este tipo de regalo no se queda en el cajón. Los cargadores inalámbricos de diseño plano y minimalista encajan bien en cualquier escritorio. Si se elige bien el acabado, se convierten en una pieza funcional y elegante que hace que tu marca esté presente día tras día.
El papel no ha muerto. Y una libreta bonita, bien encuadernada y fabricada con materiales reciclados sigue siendo uno de los regalos más versátiles. Es fácil de transportar, de personalizar y de combinar con otros productos, como bolígrafos de bambú o bolsas de tela.
Las tazas siguen funcionando cuando se cuida el diseño. No es lo mismo entregar una taza blanca con logo, que una con una ilustración pensada, un mensaje sutil y tu marca bien integrada. Si además es de porcelana o cerámica de calidad, se convierte en un objeto que apetece tener sobre la mesa.
Una opción algo más premium, pero muy valorada. Los auriculares se usan a diario, en el trabajo y fuera de él. Si se presenta en un estuche personalizado con la marca y un diseño sobrio, el efecto es doble: tecnología y detalle.
Un regalo más emocional, ideal para campañas internas, agradecimientos o detalles personalizados. Las velas transmiten calma, cuidado y estilo. Elegir un aroma agradable y un envase reutilizable convierte este obsequio en una experiencia, no en un simple producto.
Especialmente útiles en campañas de bienestar o para premiar a equipos tras un periodo de esfuerzo. Los sets con cremas, geles, jabones artesanos o antifaces se perciben como regalos con intención. Y si la marca aparece en el envoltorio o en una pequeña tarjeta, mejor aún.
Cuando se elige una buena mochila o bolsa tote bien fabricada, el uso está garantizado. Es un soporte perfecto para tu logo, y a la vez una muestra de que la empresa invierte en productos útiles y duraderos. Perfectas para ferias, eventos o como bienvenida.
Bases para el móvil, organizadores, alfombrillas para ratón con diseño o lámparas de escritorio con luz cálida. Son objetos que permanecen a la vista y que, si están bien pensados, convierten tu marca en parte del entorno laboral.
El regalo intangible también gana terreno. Una sesión de yoga, una cata de vinos, un taller creativo… experiencias que pueden regalarse con una tarjeta física, acompañadas de una nota o un pequeño detalle. Transmiten cercanía y atención al detalle, dos cosas que toda marca quiere proyectar.