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Juicio por asesinato de un bebé en Albacete. La Fiscalía pide prisión permanente revisabley la defensa responsabiliza al exesposo

Redacción | Lunes 17 de noviembre de 2025
Durante el juicio en Albacete, la defensa de una mujer acusada de asesinar a su bebé argumenta que sufría un síndrome de embarazo críptico, lo que la llevó a no reconocer su estado. La Fiscalía pide prisión permanente revisable, mientras que la defensa señala la responsabilidad del exesposo y suegra.

Durante el inicio del juicio en la Audiencia Provincial de Albacete, la defensa de la mujer acusada de asesinar a su bebé en su hogar de Elche de la Sierra ha argumentado este lunes que ella sufría de un síndrome de embarazo críptico. Este trastorno, según sus abogados, la llevó a no ser consciente de su condición. Además, al momento de dar a luz y "enfrentarse a la realidad", la mujer experimentó un "estado de shock de origen psicógeno que anuló su capacidad volitiva y física para actuar", lo que se vio agravado por una considerable pérdida de sangre.

Asimismo, el jurado popular ha escuchado al abogado defensor señalar la responsabilidad del esposo (actualmente exesposo) de la acusada y de su suegra. Este último ha afirmado que ambos la acompañaron durante el parto, que ocurrió en el baño de su hogar, donde ella dio a luz "a un bebé que ella vio que ni se movía ni respiraba".

Por esta razón, se ha solicitado que sea exenta de los hechos o, al menos, que se evalúe como una circunstancia atenuante o como responsable de un delito de homicidio involuntario. La Fiscalía, por su parte, ha requerido la prisión permanente revisable y la privación de la patria potestad sobre su otra hija menor de edad.

El abogado ha afirmado que su cliente "no desarrolló, a diferencia de su otro embarazo, ningún síntoma evidente físico y siguió teniendo menstruaciones irregulares". Además, ha subrayado que no recordaba que las visitas realizadas durante los primeros meses de gestación al servicio de obstetricia del Hospital de Hellín estuvieran vinculadas a su condición. "Vivió un embarazo que su cuerpo y su mente no pudo reconocer", ha argumentado el abogado, añadiendo que "no pudo procesar el momento del parto".

La defensa ha afirmado que fueron ellos, y no su defendida, los responsables de arrojar al recién nacido a la basura. Además, indicaron que le sugirieron "que pensara en su otra hija", quien tiene tres años, y que no revelara lo sucedido cuando fue llevada al Hospital de Hellín.

La defensa ha sostenido que la pareja estaba inmersa en un estado de "desafecto e indiferencia mutuos debido al deterioro de su relación". Este conflicto, según se argumenta, resultó en episodios de "agresiones verbales", algunas de las cuales han sido documentadas en las comunicaciones de WhatsApp que la Guardia Civil intervino. El marido, por su parte, afirma que ella le comunicó sobre el embarazo, lo que provocó su enfado.

Finalmente, se ha destacado que la encausada reveló lo sucedido a las autoridades después de ser separada de su familia y llevada a otra habitación. Sin embargo, el hecho de que las Fuerzas y Cuerpos del Estado no se presentaran para inspeccionar el domicilio hasta el día siguiente representa un retraso que podría haber prevenido la muerte del bebé.

La fiscal ha afirmado que ni el marido ni la suegra son culpables, recordando que "ambos han sido investigados desde el inicio y finalmente se archivó la causa contra ellos". Además, ha subrayado que "nadie sabía que estaba embarazada".

La Fiscalía, en su defensa, ha argumentado la culpabilidad de la mujer, quien contaba con 34 años al momento de los acontecimientos. Esta posición se basa en los testimonios obtenidos de los médicos y expertos que la atendieron y evaluaron psicológicamente. Ellos afirman que "ella sabía que estaba embarazada" y que se encontraba "en plena función de sus capacidades".

El documento de acusación explica que en abril de 2022, la mujer quedó embarazada y, a mitad de su gestación, dejó de asistir a las citas programadas con los servicios sanitarios del Hospital de Hellín. Su entorno no tenía conocimiento de que ella esperaba un bebé. Al dar a luz en el baño de su hogar, cortó el cordón umbilical y desechó al recién nacido en la papelera.

El próximo martes 18 de noviembre, en la Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete, se reanudarán las pruebas testificales del juicio.

Al enterarse de la sangre generada por el parto, la suegra de la encausada afirmó que esto se debía a una menstruación extremadamente dolorosa. Ante esta situación, su esposo decidió llevarla al hospital. En ese lugar, ella negó rotundamente ante los médicos haber dado a luz o haber estado embarazada.

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