El Gobierno de Castilla-La Mancha ha declarado el damasquinado de Toledo como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Bien Inmaterial. Esta decisión busca proteger la identidad y memoria colectiva de la región, reconociendo el valor patrimonial de esta técnica artesanal. La consejera portavoz, Esther Padilla, destacó que esta declaración es resultado de un trabajo conjunto con la comunidad que defiende este oficio, y agradeció a la Fundación Damasquinado de Toledo y a los maestros damasquinadores por su contribución. Además, se impulsará un certificado de profesionalidad en damasquinado para fomentar su transmisión y enseñanza. Para más información, visita el enlace.
El damasquinado de Toledo se convierte en Bien de Interés Cultural
El damasquinado de Toledo ha sido oficialmente declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el Gobierno de Castilla-La Mancha, en la categoría de Bien Inmaterial. Esta decisión busca proteger no solo la identidad y la memoria colectiva de la región, sino también asegurar el futuro de una tradición que es fundamental para la ciudad y su comunidad.
La consejera Portavoz, Esther Padilla, hizo este anuncio durante una rueda de prensa que tuvo lugar tras el primer Consejo de Gobierno del año. Según Padilla, “esta declaración representa un reconocimiento al valor patrimonial de una manifestación cultural que es ampliamente compartida y reconocida en nuestra comunidad, especialmente en la capital regional”.
La portavoz del Ejecutivo destacó que esta declaración es el resultado de un trabajo conjunto entre diversas consejerías del Gobierno regional, específicamente las de Educación, Cultura y Deportes y Economía, junto con la comunidad dedicada a preservar este oficio centenario.
En un día tan significativo para el damasquinado, Padilla expresó su agradecimiento a la Fundación Damasquinado de Toledo, impulsora de esta iniciativa. “Su compromiso ha sido clave para que hoy podamos celebrar este logro”, señaló. También reconoció el apoyo brindado por la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, que ha contribuido con una valoración rigurosa sobre el damasquinado, resaltando su importancia histórica y artística.
Padilla también hizo hincapié en el papel crucial desempeñado por los maestros damasquinadores y los talleres locales que han mantenido viva esta técnica a lo largo del tiempo. “El damasquinado es una seña de identidad para Toledo y nuestra región. Es un esfuerzo colectivo”, afirmó.
La consejera subrayó que esta declaración BIC abarca conceptos fundamentales como cultura, identidad y tradición. Además, enfatizó el compromiso del Gobierno con este arte milenario no solo para honrar el pasado, sino también para proyectar un futuro sostenible.
Gracias a esta nueva categoría BIC, se espera potenciar la investigación y promoción del damasquinado. Asimismo, se facilitará su transmisión mediante programas educativos. En este sentido, Padilla recordó que se está impulsando un certificado de profesionalidad en damasquinado dentro de la Oferta Integrada de Formación Profesional. Este ciclo formativo comenzará el 26 de enero en la Escuela de Artes de Toledo.
Por otro lado, el Consejo de Gobierno también autorizó la cesión del uso de una parcela en Alcázar de San Juan para continuar con el proyecto medioambiental ‘El Bosque de la Vida’. Este programa busca plantar un árbol por cada nacimiento registrado en el municipio desde su inicio en 2019.
‘El Bosque de la Vida’ simboliza el compromiso tanto del Ayuntamiento como del Gobierno regional hacia la sostenibilidad y el respeto por la naturaleza. Con esta iniciativa se pretende crear un cinturón verde que conecte espacios naturales importantes en Alcázar.