La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha emitido un aviso urgente para que los conductores extremen la precaución en las carreteras de la Sierra de Alcaraz y Segura. Esta recomendación se debe a los cortes en las vías ocasionados por las crecidas de los ríos y desprendimientos de tierra.
En particular, la carretera CM-3263 se encuentra completamente cerrada al tráfico en el tramo que va desde Yeste hasta Parolís. Asimismo, la CM-3203 presenta un cierre similar a la altura de Ayna, afectada por el desbordamiento del río Mundo entre los kilómetros 60 y 61.500. Por otro lado, la CM-412 tiene un corte parcial cerca del puerto de Crucetas debido a desprendimientos que han impactado uno de sus carriles.
Ante esta situación, las autoridades locales instan a los viajeros a planificar sus rutas con antelación y a evitar transitar por estas vías cuando sea posible. La seguridad es primordial, y se recomienda estar atentos a las actualizaciones sobre el estado de las carreteras.
Los servicios de emergencia están trabajando para restablecer la normalidad en las carreteras afectadas, pero se prevé que las condiciones climáticas continúen complicando la situación en los próximos días. Es fundamental seguir las indicaciones de las autoridades y mantenerse informado sobre cualquier cambio en el estado de las vías.
A esto se une la AB-516, que conecta Paterna del Madera y Bogarra, ha sido cerrada al tráfico por el desbordamiento del río en el kilómetro 18,700 tras intensas lluvias.
Luego de una mañana marcada por alertas y cortes en diversas vías de titularidad autonómica, la carretera CM-3263, que conecta Yeste y Parolís, ha sido reabierta al tráfico. Esto se debe a la disminución del nivel del caudal del río Segura, que había provocado su cierre temprano en el día. Sin embargo, se recomienda evitar circular por esta vía, a menos que sea absolutamente necesario.
Es importante señalar que la CM-3203 en Ayna sigue cerrada entre los kilómetros 61 y 63.
Se aconseja evitar la circulación en todas las carreteras de la Sierra, ya que existe el riesgo de que se produzcan nuevos desprendimientos.