El Ministerio de Sanidad ha emitido un informe que subraya la importancia de la vacunación contra la Covid-19 para ciertos grupos poblacionales durante la campaña 2025-2026. En particular, se aconseja que los mayores de 70 años, el personal sanitario y aquellos que cuidan o conviven con personas vulnerables continúen recibiendo las dosis correspondientes.
Además, se recomienda inmunizar a individuos con enfermedades crónicas graves o sistemas inmunitarios debilitados, así como a residentes en instituciones cerradas. La recomendación implica recibir una dosis estacional, independientemente de si ya han sido vacunados anteriormente o han superado la enfermedad.
El informe destaca que deben transcurrir al menos tres meses desde la última dosis o infección antes de recibir una nueva vacuna, aunque en algunos casos específicos este plazo puede ser de seis meses. También se menciona que esta nueva dosis puede administrarse simultáneamente con la vacuna contra la gripe, lo que facilita su inclusión en las campañas anuales.
Desde el inicio de la vacunación el 27 de diciembre de 2020, se ha demostrado que esta estrategia es fundamental para salvar vidas y mitigar el impacto del virus. A nivel global, se estima que cerca de 20 millones de muertes fueron evitadas solo en el primer año de campaña. En Europa, se reportaron aproximadamente 1,6 millones de vidas salvadas; mientras que en España, se calcula que alrededor de 127.000 personas mayores de 25 años podrían haber fallecido sin la vacunación masiva.
Un análisis adicional revela que entre los niños de cinco a once años, la vacunación ha reducido significativamente las infecciones (entre un 2% y un 4% en condiciones similares a enero de 2022), con disminuciones más modestas en hospitalizaciones y fallecimientos (un 6% durante picos). Sanidad también advierte que aunque la protección frente a infecciones leves puede disminuir con el tiempo y nuevas variantes como Ómicron, los estudios indican que la defensa contra hospitalizaciones graves y muertes permanece alta, especialmente entre quienes han recibido dosis adicionales.
En relación a los mayores y residentes en centros geriátricos, se estima que solo en estas instituciones se evitaron al menos 3.500 muertes y más de 17.000 infecciones durante los primeros meses de vacunación. Esto representa un considerable ahorro para el sistema sanitario al reducir las hospitalizaciones e ingresos en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).
Por ejemplo, en el País Vasco se calcula que durante el año 2021, la vacunación evitó entre 15.000 y 24.000 muertes y entre 46.000 y 75.000 hospitalizaciones, lo cual resultó en un ahorro neto superior a los 26 millones de euros para el sistema sanitario regional.