El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha manifestado su apoyo a Andalucía tras el severo temporal que ha afectado a esta comunidad. Durante un acto celebrado en Toledo, se comprometió a ofrecer toda la ayuda necesaria para mitigar las consecuencias de este fenómeno meteorológico.
«En eso consiste realmente ser buenos vecinos y buenos españoles», subrayó García-Page al referirse a la importancia de la colaboración entre regiones en momentos difíciles. Su declaración tuvo lugar durante la entrega de los Premios al Proyecto Constructivo de la nueva Facultad de Ciencias de la Salud en Talavera de la Reina.
El presidente regional también destacó que Andalucía está gestionando el temporal «con mucha seriedad». Afirmó que «lo está gestionando como debe, lo está gestionando bien», lo que refleja una actitud proactiva ante la adversidad.
Sin embargo, García-Page no ocultó su descontento ante el uso político que algunos representantes gubernamentales hacen en situaciones de crisis. Criticó la tendencia a buscar culpables y a hacer «cálculos políticos» durante tragedias, afirmando que esto es «además de inmoral, algo verdaderamente torpe». En su opinión, en Castilla-La Mancha siempre han actuado sin mirar si los alcaldes pertenecen a diferentes partidos políticos: «Nos hemos puesto a trabajar con la mejor voluntad», concluyó.