El programa Santa Marta de Cáritas Diocesana de Toledo ha logrado un importante avance en la lucha contra la prostitución, logrando que nueve mujeres consigan empleo tras abandonar esta actividad. Esta iniciativa está enfocada en mujeres en situación de trata y ha sido posible gracias al apoyo financiero de la Junta de Comunidades a través de fondos destinados a la inclusión social.
A lo largo del último año, un total de 26 mujeres han participado en este programa, el cual proporciona un entorno seguro y promueve el desarrollo personal. Al cierre del año, además de las nueve que ya han encontrado trabajo digno, otras cuatro están actualmente inmersas en procesos de formación especializada para facilitar su futura inserción laboral.
Virginia Sanz, responsable del Proyecto Santa Marta, subraya que "el camino hacia la autonomía no es lineal ni sencillo para las mujeres", lo que complica las intervenciones necesarias. Actualmente, 15 mujeres continúan activamente involucradas en el proyecto, mostrando su compromiso con el cambio y la mejora de sus vidas. Cáritas mantiene su esfuerzo para prevenir cualquier retroceso en este proceso.
La intervención del Proyecto Santa Marta se basa en cuatro pilares fundamentales: atención psicológica, donde 20 mujeres han recibido terapia especializada; apoyo a necesidades básicas y vivienda, que actúa como una red de seguridad; seguimiento individualizado desde la detección hasta la reinserción; y promoción y formación para potenciar las habilidades y aspiraciones laborales de cada mujer.
Cáritas Diocesana de Toledo puso en marcha el Proyecto Santa Marta en 2015. Desde entonces, ha brindado asistencia a aproximadamente 114 mujeres, muchas de ellas víctimas de trata y explotación sexual. El acceso al programa se realiza generalmente mediante derivaciones de otras entidades sociales o por recomendación entre las propias participantes.