La provincia de Albacete sigue enfrentándose a las secuelas de las recientes borrascas que han afectado la región, con un impacto notable en las áreas montañosas y en la ribera del río Júcar. La situación se complica aún más debido a la presencia de cinco incidencias activas que requieren atención inmediata.
Los equipos del Servicio de Red Viaria y Parque Móvil de la Diputación están trabajando incansablemente sobre el terreno, preparados para cualquier eventualidad que pueda surgir a raíz del temporal. Así lo ha indicado Fran Valera, vicepresidente de la Diputación y responsable de Obras y Carreteras, quien destacó la importancia de mantener la vigilancia en estas zonas críticas.
Entre las incidencias más significativas se encuentra el corte total de la carretera AB-206, en la zona de Ribera de Cubas, provocado por un desprendimiento en un tramo municipal. Esta situación también afecta el tráfico en la vía provincial, obligando a los conductores a acceder a Ribera de Cubas únicamente a través de una carretera autonómica desde Valdeganga y Puente Torres.
En cuanto a las carreteras montañosas, Valera informó que actualmente se requiere el uso de cadenas para circular por la AB-516, que conduce al Puerto de las Crucetillas. Las intensas precipitaciones han generado varios cauces que cruzan esta vía, lo que representa un riesgo adicional para los conductores. El vicepresidente recomendó encarecidamente limitar los desplazamientos a situaciones estrictamente necesarias durante este periodo complicado.
Valera también mencionó tres incidencias parciales relacionadas con desprendimientos en diferentes tramos provinciales. En Molinicos, específicamente en Arroyo Morote (carretera AB-510), aunque hay maquinaria operando parcialmente en la vía, se puede continuar circulando con precaución. Se espera que estas labores permitan limpiar el camino durante el día.
Situaciones similares se reportan en la AB-515, entre Peñascosa y Bogarra, donde una máquina está trabajando para resolver problemas relacionados con desprendimientos. Asimismo, en la AB-513, cerca del municipio de Yeste y alrededor de Argüellite, se están realizando tareas para restablecer completamente el tráfico tras los deslizamientos.
A pesar de una posible disminución en las precipitaciones previstas para esta semana, Valera expresó su preocupación por el estado del terreno saturado. “No soy tan optimista”, afirmó, señalando que aunque las lluvias podrían ser menos frecuentes que la semana anterior, el riesgo de nuevos desprendimientos persiste debido al agua acumulada que debilita las rocas. Los cambios bruscos de temperatura podrían agravar esta situación.
El vicepresidente concluyó subrayando que se anticipa una semana difícil especialmente en las áreas montañosas y a lo largo del río Júcar debido a posibles desprendimientos. La Diputación mantiene activo su retén para atender cualquier incidente relacionado con estas condiciones climáticas adversas.