La consejera de Bienestar Social de Castilla-La Mancha, Bárbara García Torijano, reflexiona sobre la importancia de la justicia social en su artículo de opinión con motivo del Día de la Justicia Social. Destaca que esta no es solo una frase vacía, sino una obligación democrática que debe garantizar que nadie quede excluido. García Torijano señala que hay una deuda social que se manifiesta en las dificultades diarias de muchas familias y enfatiza la necesidad de actuar para mejorar las condiciones de vida de quienes más lo necesitan. Para leer el artículo completo, visita el enlace proporcionado.
La consejera de Bienestar Social de Castilla-La Mancha, Bárbara García Torijano, ha compartido un artículo de opinión en el que reflexiona sobre la importancia de la justicia social en la actualidad. En su escrito, García Torijano subraya que este no es un día para celebrar efemérides, sino más bien para reconocer una deuda pendiente con la sociedad.
Esta deuda, según la consejera, no se refleja en los balances económicos, sino que se manifiesta en los ascensores sociales averiados, en los trámites burocráticos que excluyen a muchos y en las familias que se encuentran al borde de la precariedad. Al conmemorar el Día de la Justicia Social, que se celebra el 20 de febrero, García Torijano enfatiza que la justicia social trasciende ser un simple eslogan; es una práctica fundamental que debe estar presente en todas las democracias.
La consejera destaca que el compromiso con la justicia social implica garantizar que nadie quede fuera del sistema. Este principio debe guiar las políticas públicas y las acciones del gobierno, asegurando así un entorno donde todos los ciudadanos tengan acceso a oportunidades equitativas.
García Torijano concluye su reflexión instando a todos los sectores de la sociedad a trabajar juntos para construir un futuro más justo y solidario. La justicia social no debe ser vista como una meta lejana, sino como una responsabilidad compartida que requiere esfuerzo y dedicación constante.