Villarrobledo ha implementado un innovador protocolo para la retirada de dispositivos elastoméricos en Atención Primaria, mejorando la atención a pacientes oncológicos. Esta medida permite a los pacientes recibir tratamientos quimioterápicos sin necesidad de desplazarse al hospital, lo que optimiza su comodidad y calidad de vida. Las enfermeras del Hospital de Día han desarrollado una guía detallada para asegurar la correcta desconexión del dispositivo y han creado materiales audiovisuales para la formación continua del personal sanitario. La iniciativa refuerza la colaboración entre Atención Primaria y Hospitalaria, garantizando una atención más accesible y humanizada. Este avance no solo reduce costos y desplazamientos, sino que también mejora la continuidad asistencial en el tratamiento oncológico. Para más información, se pueden consultar los recursos educativos disponibles en los centros de salud locales.
La administración de tratamientos quimioterápicos a través de dispositivos elastoméricos portátiles ha emergido como una estrategia innovadora en la atención ambulatoria oncológica. Esta técnica permite la infusión continua de medicamentos sin requerir hospitalización prolongada. En este contexto, la Gerencia de Villarrobledo ha dado un paso significativo hacia la mejora de la continuidad asistencial al implementar un protocolo para la retirada de elastómeros en los centros de salud de Atención Primaria, una medida que beneficia tanto a los pacientes como a la humanización de los cuidados.
El procedimiento ha sido desarrollado e implantado por las enfermeras del Hospital de Día de Villarrobledo, Patricia Casanova García y Susana Lozano Requena. Este protocolo establece una guía detallada para la desconexión del dispositivo elastomérico, limpieza del acceso venoso y el registro adecuado del proceso clínico.
Según informa el Gobierno regional, esta norma tiene como objetivo garantizar una atención homogénea y segura en los centros de salud, respetando las mejores prácticas y asegurando la correcta realización del procedimiento.
Para asegurar la adecuada implementación del protocolo, las profesionales han creado materiales audiovisuales explicativos que han sido distribuidos a todos los centros de salud del área sanitaria. Esto facilita la formación continua del personal de Atención Primaria y asegura una atención apropiada a los pacientes oncológicos en su entorno más cercano.
La adopción de este procedimiento ha generado avances significativos tanto para los pacientes como para el sistema sanitario. Entre los principales beneficios se encuentra la reducción de desplazamientos; los pacientes oncológicos, especialmente aquellos con tratamientos prolongados o limitaciones funcionales, ya no necesitan acudir al hospital para retirar el elastómero. Esto les permite evitar largos viajes, particularmente en días adversos.
Además, completar el proceso en su centro de salud más cercano mejora notablemente la calidad de vida de los pacientes y sus familias, proporcionando comodidad y cercanía durante un proceso tan delicado.
Por otro lado, esta medida refuerza la colaboración entre Atención Primaria y Hospitalaria, garantizando una atención fluida y eficaz. La implementación de un protocolo compartido asegura tanto la seguridad como la calidad del proceso.
Patricia Casanova ha destacado que con esta iniciativa "los pacientes oncológicos ya no necesitan desplazarse al hospital para retirar el elastómero, lo que mejora significativamente su calidad de vida". La enfermera subraya que recibir este procedimiento en su centro más cercano no solo ahorra tiempo y molestias, sino que también brinda mayor comodidad durante un tratamiento exigente.
Susana Lozano Requena también ha enfatizado que esta implementación representa un avance crucial hacia la humanización de los cuidados oncológicos. Al reducir desplazamientos y facilitar procedimientos en Atención Primaria, se logra mejorar la continuidad asistencial y fortalecer la coordinación entre niveles asistenciales.
Loli Trueba, subdirectora de Enfermería, resalta igualmente el compromiso activo de Atención Primaria en este proyecto. "Han estado totalmente volcada en asegurar que estos pacientes sean bien atendidos", afirma Trueba sobre el desafío que supone manejar catéteres poco comunes en su práctica diaria.
Desde el área de Recursos Materiales, Remedios Salvador destaca que el cambio a elastómeros ha demostrado ser más rentable y efectivo. Proporciona "comodidad y seguridad a los pacientes" además de reducir costes asociados. Salvador explica que "el elastómero evita traslados al hospital y problemas relacionados con las bombas", lo cual mejora notablemente la movilidad del paciente.
La descentralización en la retirada del elastómero hacia centros de Atención Primaria no solo optimiza recursos sino que también contribuye a un modelo sanitario más accesible, eficiente y humanizado. Con el compromiso activo de enfermería, farmacia y otros recursos sanitarios, la Gerencia de Villarrobledo ejemplifica cómo la innovación en procedimientos junto con formación continua pueden transformar positivamente la experiencia del paciente oncológico.
Para más información, pacientes y profesionales pueden consultar los materiales educativos proporcionados por el Hospital de Día de Villarrobledo disponibles en los centros de salud del área.