La fase de construcción del Centro Nacional de Estudios Penitenciarios en Cuenca comienza esta semana, con la llegada de maquinaria y trabajos de limpieza en la parcela. Este proyecto, impulsado por la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios, cuenta con un presupuesto superior a 14 millones de euros del Ministerio del Interior. La subdelegada del Gobierno en Cuenca, María Luz Fernández, destacó la importancia de este centro formativo, que incluirá un edificio exclusivo para simulaciones. La obra se inicia tras superar trámites administrativos y precede a una fase anterior de derribo de instalaciones.
Esta semana se dará inicio a la fase de construcción de la sede del Centro Nacional de Instituciones Penitenciarias en Cuenca. Durante los próximos días, se espera la llegada de maquinaria especializada, así como la limpieza y desbroce de la parcela, lo que permitirá cimentar las grúas y comenzar las obras tanto del edificio principal como del auditorio.
El proyecto, impulsado por la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (Siepse), cuenta con un presupuesto superior a 14 millones de euros, según ha informado el Ministerio del Interior en un comunicado.
La subdelegada del Gobierno de España en Cuenca, María Luz Fernández, ha expresado su satisfacción por el inicio de esta obra, que había sufrido retrasos debido a trámites administrativos. Fernández destacó que este proyecto representa uno de los grandes compromisos del Gobierno con la provincia, comenzando con la designación de Cuenca como sede nacional del Centro de Estudios Penitenciarios.
La subdelegada también enfatizó que esta nueva infraestructura será "vanguardista" y estará destinada a una formación integral. Por primera vez, un centro formativo penitenciario contará con un edificio específicamente diseñado para simulaciones.
El inicio de esta fase constructiva está programado para el primer trimestre de 2026, tal como adelantó el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz. Este avance sigue a una primera fase en la que se realizó el derribo de instalaciones interiores para crear espacios diáfanos adecuados para el nuevo centro.