El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado la ampliación del sistema de ayuda a domicilio en 185.000 horas, una medida que será aprobada por el Gobierno autonómico. Esta iniciativa se presentó durante la entrega de reconocimientos a la Iniciativa Social en Mondéjar. García-Page destacó la importancia de esta ampliación para humanizar la atención a quienes más lo necesitan y subrayó la gestión efectiva de los servicios públicos en la comunidad. Además, abogó por una redistribución equitativa de recursos y criticó el populismo que divide a la sociedad. La noticia resalta el compromiso del gobierno regional con el bienestar social y el cuidado comunitario.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado que el Gobierno autonómico aprobará este martes una significativa ampliación del sistema de ayuda a domicilio, que se incrementará en 185.000 horas. Esta información fue revelada por el mandatario durante la entrega de reconocimientos a la Iniciativa Social de Castilla-La Mancha, evento que tuvo lugar en el municipio guadalajareño de Mondéjar.
García-Page destacó que el Ejecutivo castellanomanchego tiene un compromiso firme con el cumplimiento de sus promesas y que esta aprobación representa un paso importante hacia uno de los objetivos establecidos en esta área. El presidente subrayó la capacidad de Castilla-La Mancha para gestionar eficazmente los servicios públicos, especialmente en lo que respecta al trato hacia las diferencias.
En su discurso, el presidente enfatizó que las 185.000 horas adicionales de ayuda a domicilio contribuirán a hacer la atención a quienes más lo necesitan "mucho más humana". Además, hizo un llamado a gestionar los intereses colectivos de forma inversa a las oportunidades que brinda la naturaleza. En este sentido, defendió una política fiscal progresiva donde se redistribuya la riqueza: "Se tiene que dar más a quien menos paga porque menos tiene".
"El reparto tiene que llegar a la mayoría, porque si no, no funciona", afirmó García-Page, quien también consideró que la industria del cuidado y el compartir tiene un futuro prometedor, especialmente en una época cada vez más dominada por lo artificial.
Asimismo, el presidente castellanomanchego abogó por una "política seria", alejada del populismo que actualmente prevalece en muchos ámbitos. García-Page advirtió sobre los peligros de fomentar el enfrentamiento y enfatizó que debería ser objetivo común entre los políticos "unir, no enfrentar; construir, no derribar".
El mandatario lamentó la presencia de aquellos que gestionan el odio y el conflicto social, señalando que España es un país caracterizado por su integración y solidaridad. Reflexionó sobre cómo solo cuando las grandes mayorías positivas se debilitan es cuando triunfan las minorías más violentas o hostiles.