La Audiencia Provincial de Albacete ha suspendido el juicio contra un hombre acusado de violar y retener a una mujer durante cuatro días debido a la ausencia de la víctima, quien se encuentra en paradero desconocido. Las autoridades judiciales intentan localizarla, ya que su testimonio es fundamental para el proceso. El acusado, de origen rumano, enfrenta una petición de 25 años de prisión y una indemnización de 20.000 euros para la denunciante. Los hechos ocurrieron en agosto de 2024, cuando el agresor mantuvo a la mujer encerrada tras negarse a tener relaciones sexuales con él. El juicio se reprogramará una vez que se logre encontrar a la víctima.
La Audiencia Provincial de Albacete ha decidido suspender el juicio programado para este lunes contra un hombre acusado de retener y agredir sexualmente a una mujer durante cuatro días. La razón de esta decisión se debe a la ausencia de la denunciante, quien es considerada la principal testigo del caso y actualmente se encuentra en paradero desconocido.
Las autoridades judiciales informaron al inicio de la audiencia que no ha sido posible localizar a la víctima, quien presentó la denuncia que condujo a la detención e ingreso en prisión provisional del acusado en agosto de 2024. La defensa del procesado se opuso al aplazamiento del juicio, argumentando que su cliente lleva detenido desde su arresto. Sin embargo, la magistrada optó por postergar el proceso con el fin de intentar dar con la víctima, a quien considera esencial para el desarrollo del mismo.
La Fiscalía había solicitado una pena de 25 años de prisión, además de 10 años de libertad vigilada y una indemnización de 20.000 euros para la víctima. Según el escrito de acusación, los hechos ocurrieron en agosto de 2024, cuando el acusado, un hombre de origen rumano que trabajaba en el campo junto a la víctima, se quedó solo con ella en una casa alquilada a las afueras de Albacete. Esto ocurrió después de que otros compatriotas decidieran irse a Rumanía por vacaciones durante un mes.
El relato indica que tras negarse la joven a mantener relaciones sexuales con él, el acusado la agredió y violó una noche, le confiscó su teléfono móvil y procedió a mantenerla encerrada en la vivienda durante cuatro días. Durante ese tiempo, se repitieron las agresiones y vejaciones.
Finalmente, ante el inminente regreso del resto del grupo de trabajadores a la casa, el presunto agresor le abrió la puerta de la habitación donde estaba recluida. La joven logró escapar al día siguiente y denunció los hechos ante las autoridades.
El juicio queda ahora pendiente de una nueva fecha para su celebración, mientras se continúa buscando a la víctima para poder avanzar en este caso tan delicado.