La Diputación de Albacete ha lanzado un programa para mejorar la adherencia a la medicación en el medio rural, utilizando Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD). Este servicio ya atiende a cerca de 250 mayores en 30 municipios, facilitando su autonomía y salud. Durante una visita a la farmacia de Tiriez, el presidente Santi Cabañero destacó cómo este sistema organiza la medicación en blísteres semanales, evitando olvidos y errores. La iniciativa, que cuenta con una inversión anual de 80.000 euros, busca mantener a las personas mayores en sus hogares y combatir la soledad. El programa ha recibido elogios tanto de usuarios como de profesionales farmacéuticos por su impacto positivo en la calidad de vida. Para más información, visita el enlace: https://web.dipualba.es/la-diputacion-de-albacete-impulsa-la-adherencia-a-la-medicacion-en-el-medio-rural-con-el-sistema-spd-que-ya-atiende-a-cerca-de-250-mayores-en-30-municipios/.
Santi Cabañero ha visitado la farmacia de Tiriez para conocer de primera mano un servicio que mejora la autonomía de las personas mayores y contribuye a que puedan seguir viviendo en sus pueblos.
Tiriez (Lezuza) ha sido el escenario de una importante visita del presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, quien se ha acercado a esta farmacia rural para observar el funcionamiento del Servicio Profesional Farmacéutico de Adherencia mediante Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD). Este programa, desarrollado en colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete, tiene como objetivo primordial mejorar la salud y autonomía de los mayores en áreas rurales.
Acompañado por Pablo Silvestre, presidente del Colegio, el alcalde Alfonso Avendaño y la diputada provincial Yolanda Ballesteros, Cabañero se ha percatado de cómo este sistema asegura que los mayores sigan correctamente sus tratamientos médicos. “El objetivo de este convenio es facilitar que nuestros vecinos y vecinas más mayores puedan tomar correctamente su medicación y, por tanto, seguir viviendo en sus casas y en sus pueblos”, ha afirmado el presidente provincial.
Los sistemas personalizados organizan la medicación en blísteres semanales según lo prescrito, evitando olvidos o errores que podrían llevar a problemas graves. “Muchas personas mayores están polimedicadas y a veces necesitan ayuda para gestionar bien la medicación. Con este sistema evitamos que se olviden dosis o que se repitan por error”, ha añadido Cabañero.
El programa se implementa actualmente en 30 municipios rurales de la provincia, centrándose especialmente en aquellos con población envejecida o afectados por la despoblación. Según Cabañero, alrededor de 250 pacientes ya se benefician del sistema en toda la provincia.
La Diputación destina anualmente 80.000 euros a este convenio, una inversión que ha ido aumentando desde su inicio. “Es un programa con el que estamos muy satisfechos”, ha señalado Cabañero, resaltando el retorno social positivo: “Los usuarios están muy contentos, así como los farmacéuticos”.
Además de garantizar una toma segura de medicamentos, el SPD fomenta un contacto regular entre pacientes y profesionales sanitarios. “El funcionamiento del programa implica visitas frecuentes a la farmacia para recoger la medicación y devolver los blísteres usados”, ha explicado Cabañero. Esto no solo asegura el cumplimiento del tratamiento sino que también combate la soledad no deseada en comunidades pequeñas.
Pablo Silvestre, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete, detalló cómo funciona este servicio profesional: “La farmacia custodia la medicación del paciente y revisa semanalmente cualquier cambio en el tratamiento”. Cada semana se entrega un nuevo dispositivo mientras se recoge el anterior para verificar su uso correcto.
Durante su visita, Cabañero conversó con Encarnación López Moya, una usuaria del servicio que con casi 86 años recoge su medicación organizada semanalmente. “Esto está muy bien. No han podido sacar otra cosa tan buena”, expresó Encarnación al referirse al impacto positivo del sistema en su vida diaria.
Antes le resultaba complicado recordar si había tomado sus pastillas: “No me acordaba”. Sin embargo, ahora afirma tenerlo mucho más sencillo: “Yo me las tomo cuando me toca cada día”. Estas experiencias personales subrayan el valor tangible del programa.
Cabañero agradeció especialmente al Colegio Oficial de Farmacéuticos y a los profesionales involucrados por su colaboración incondicional: “Sin ellos este programa sería imposible”. El presidente provincial destacó cómo iniciativas como esta refuerzan los servicios en el medio rural y mejoran la calidad de vida local.
“Esto no va solo de preparar pastilleros. Va de cuidar a las personas y ayudarles a seguir viviendo donde quieren vivir”, concluyó Cabañero.