El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se pronunció sobre el 'caso Koldo', que involucra a exministros y presuntas irregularidades en contratos de mascarillas durante la pandemia. Defendió la integridad del PSOE, afirmando que está lleno de miembros honestos y que no apoya la idea de financiación irregular. García-Page sugirió que el propio PSOE debería ejercer la acusación contra quienes han abusado del partido para diferenciar claramente entre los culpables y los militantes honestos. Criticó la cultura de responsabilidad en España, señalando que es necesario evaluar éticamente los comportamientos antes de llegar a los tribunales.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su postura en relación al inicio del 'caso Koldo', que involucra a varios miembros del PSOE. En declaraciones realizadas este jueves, García-Page defendió la integridad de la organización, asegurando que está “repleto” de militantes y dirigentes “limpios y honestos”. El mandatario se mostró rotundamente en desacuerdo con la idea de que el PSOE haya sido objeto de financiación irregular.
García-Page hizo estas afirmaciones en respuesta a las preguntas de los medios sobre el juicio que enfrenta al exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama. Este juicio se centra en presuntas irregularidades relacionadas con contratos de mascarillas adjudicados por el Ministerio de Transportes durante la pandemia. Las declaraciones se realizaron tras un acto en el Museo Diocesano de Arte Antiguo de Sigüenza (Guadalajara), donde estuvo acompañado por el ministro de Cultura, Ernesto Urtasun.
El presidente regional calificó como “doloroso” ver algunos testimonios relacionados con el caso y subrayó la importancia de que los jueces cumplan con su labor. En su intervención, enfatizó que no debe haber “ningún tipo de ambigüedad ni tolerancia” frente a la corrupción. Además, sugirió que debería ser el propio PSOE quien ejerciera la acusación contra aquellos que han abusado del partido para su beneficio personal.
“Es fundamental que ningún ciudadano dude del PSOE y pueda distinguir claramente entre quienes actúan correctamente y quienes no”, afirmó García-Page. A pesar de las dificultades, se mostró convencido de formar parte de un partido “enormemente honesto”, repleto de militantes comprometidos con ideales auténticos.
El presidente también rechazó categóricamente la idea de que el PSOE haya estado involucrado en prácticas irregulares relacionadas con financiación. Según sus palabras, hay una gran cantidad de personas dentro del partido que trabajan “honestamente y sin pensar en lo económico”. Sin embargo, reconoció la necesidad urgente de aclarar las acusaciones sobre dinero mal manejado.
García-Page insistió en que aunque algunas personas puedan haber actuado incorrectamente en nombre del partido, esto no refleja la realidad del PSOE como organización. “Es doblemente grave cuando alguien se beneficia personalmente a expensas del partido”, advirtió.
En sus comentarios finales, García-Page criticó la situación actual en España respecto a la responsabilidad política. Consideró que se ha estrechado tanto este concepto que los políticos pueden encontrar refugio en decisiones judiciales para evitar asumir responsabilidades éticas. “Este país debería haber hecho una valoración ética antes de llegar a los tribunales”, concluyó.
El presidente expresó su preocupación por cómo las denuncias y querellas han acelerado el proceso hacia los tribunales, sugiriendo que esto ha llevado a una falta generalizada de reflexión sobre lo moralmente aceptable en la política española.