El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anticipado que el Gobierno de Pedro Sánchez presentará unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) "muy expansivos" antes de las elecciones, aunque considera difícil su aprobación en el Congreso. En una entrevista, García-Page destacó que es probable que los presupuestos se presenten tras las elecciones andaluzas, pero advirtió sobre la posibilidad de que sean aprobados sin ser beneficiosos. Además, criticó la falta de un nuevo modelo de financiación autonómica y señaló que las comunidades autónomas llevan 11 años esperando un cambio, mientras el Estado incrementa sus ingresos a expensas de las autonomías.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anticipado que el Gobierno de Pedro Sánchez presentará unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) "muy expansivos" en el último momento, justo antes de las elecciones. Sin embargo, ha expresado sus dudas sobre la posibilidad de que estos sean aprobados en el Congreso de los Diputados, afirmando que "seguramente a casi nadie le interese" su aprobación.
En una entrevista concedida a 'Espejo Público' de Antena 3, García-Page se mostró convencido de que el Ejecutivo presentará los presupuestos. “Es muy verosímil”, subrayó, argumentando que es “muy complicado” agotar la legislatura sin haberlos presentado. Según su análisis, estas cuentas se darán a conocer “seguro” tras las elecciones andaluzas, aunque considera “muy difícil” su aprobación. “Tal y como está el panorama en el Congreso, se pueden aprobar y no ser buenos”, advirtió el presidente castellanomanchego, quien añadió que “a lo mejor es peor el remedio que la enfermedad”.
Por otro lado, García-Page coincidió con el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, en que no habrá un nuevo modelo de financiación autonómica durante esta legislatura. Según él, en el actual "galimatías parlamentario", existe un alto riesgo de que cualquier modelo propuesto sea "pésimo" en lugar de beneficioso.
El dirigente socialista enfatizó que lo menos conveniente para la financiación autonómica sería adoptar un modelo que represente solo a una mitad del Parlamento contra la otra. “Eso no parece razonable”, afirmó. A pesar de las dificultades inherentes a la creación de un nuevo modelo, García-Page destacó que es aún más complicado si no se intenta. Recordó que las comunidades autónomas llevan “11 años esperando un papel”.
García-Page criticó además la situación actual al señalar que mientras no hay un nuevo modelo de financiación, "el Estado crece el doble en sus ingresos" comparado con las autonomías. “Está haciendo caja el Estado”, reprochó García-Page, quien aseguró que mientras esto ocurre, las comunidades autónomas están "asfixiadas".