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Ecologistas en Acción critica el Plan del Conejo de Castilla-La Mancha por sus posibles impactos ambientales

Ecologistas en Acción exige una revisión del Plan del Conejo para evitar daños al medio ambiente y abordar las causas subyacentes de la problemática

Redacción | Lunes 27 de abril de 2026

Ecologistas en Acción ha solicitado a la Junta de Castilla-La Mancha una reformulación del 'Plan de Acción frente a la sobrepoblación de conejo de monte', advirtiendo que su implementación podría tener impactos negativos en el medio natural. La organización critica la falta de participación de grupos ambientales en la Mesa del Conejo y señala que el plan se centra erróneamente en la especie, ignorando las causas subyacentes del conflicto, como las tensiones con la actividad agrícola. Además, destaca que seis de las siete medidas propuestas buscan intensificar las capturas, lo que podría poner en riesgo tanto la seguridad pública como la biodiversidad. Ecologistas en Acción pide un enfoque más holístico que incluya la gestión del hábitat y cuestiona la efectividad de las ayudas para proteger cultivos.




Ecologistas en Acción ha manifestado su desacuerdo con el 'Plan de Acción frente a la sobrepoblación de conejo de monte', implementado por la Consejería de Desarrollo Sostenible. La organización ha criticado que no se haya invitado a ninguna entidad ambiental regional a participar en la Mesa permanente del conejo, lo que consideran una falta de cumplimiento por parte de la consejera, quien había prometido incluir a todas las organizaciones interesadas.

Desde Ecologistas en Acción sostienen que esta omisión puede deberse al deseo de evitar las voces críticas que conocen bien la problemática específica de la región. Por ello, han solicitado una reunión urgente con el departamento liderado por Mercedes Gómez y exigen una evaluación ambiental y una reformulación del plan, advirtiendo que su diseño actual podría causar impactos negativos significativos en el medio natural y en las especies protegidas, sin ofrecer soluciones efectivas al conflicto.



Críticas al enfoque del plan



La organización argumenta que el documento presentado recientemente perpetúa un error al centrarse en la especie del conejo en lugar de abordar los problemas subyacentes que han llevado a esta situación, los cuales están influidos por intereses particulares. Según Ecologistas, este plan se desarrolla tras múltiples campañas de presión por parte de organizaciones agrarias, especialmente Asaja, que ha amenazado con acciones legales contra las autoridades responsables por no haber implementado medidas adecuadas para controlar la plaga.

En cuanto a las medidas propuestas en el plan, Ecologistas destaca dos aspectos significativos. Primero, se observa un énfasis desmedido en la supuesta sobrepoblación del conejo, mientras que se ignoran factores sociales y los daños reales ocasionados. En segundo lugar, de las siete medidas planteadas para su ejecución, seis están destinadas exclusivamente a aumentar las capturas de conejos, lo cual implica una considerable inversión de recursos económicos y humanos.



Consecuencias para la biodiversidad



Entre estas medidas se incluye el uso de métodos como la caza nocturna y trampas que podrían poner en riesgo tanto la seguridad pública como la biodiversidad. Solo una medida se enfoca en gestionar el hábitat mediante protectores para cultivos; sin embargo, no establece obligaciones para los agricultores.

Ecologistas considera que el análisis realizado por la Consejería revela un reconocimiento del fracaso de la caza como estrategia efectiva para controlar poblaciones y mitigar conflictos. A pesar de más de diez años aplicando medidas extraordinarias para cazar conejos, ahora se admite la incapacidad del sector agrícola para resolver esta problemática.



Falta de interés en soluciones tradicionales



Otro punto crítico señalado es la resistencia del sector agrícola a adoptar medidas de autoprotección, incluso aquellas basadas en conocimientos tradicionales cuya eficacia está probada. El informe menciona que entre 2014 y 2020 solo se tramitaron 67 solicitudes para ayudas destinadas a instalar protectores y mallas contra conejos, siendo solo 22 las ejecutadas.

La organización cuestiona cómo es posible que los agricultores no protejan sus cultivos si realmente enfrentan un problema tan grave y además reciben subvenciones para ello. Sugieren que quizás sea hora de reconsiderar el apoyo financiero a explotaciones que no implementan medidas sencillas y gratuitas para proteger sus cosechas.

Finalmente, Ecologistas concluye que promover la caza como método necesario para el control poblacional y las constantes demandas de las organizaciones agrarias parecen ser factores clave detrás de un conflicto sobredimensionado, cuyas soluciones siguen sin abordarse adecuadamente.

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