El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, propone transformar el polígono industrial Larache en un nuevo barrio tecnológico que combine residencias y empresas del sector tecnológico. Durante el evento 'Ciudad Real: oportunidades y retos de futuro', destacó la necesidad de trasladar industrias a un nuevo polígono Oretania para revitalizar Larache y convertirlo en un foco de desarrollo económico. Además, mencionó planes para crear viviendas y ampliar zonas verdes en la zona. Cañizares también aseguró que se completará el auditorio de Ciudad Real y anunció proyectos urbanísticos para aumentar la oferta de vivienda en la ciudad.
El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, ha expresado su intención de transformar el polígono industrial Larache en un innovador barrio tecnológico. Durante su intervención en el evento 'Ciudad Real: oportunidades y retos de futuro', organizado por La Tribuna, Cañizares destacó que este nuevo espacio buscará integrar áreas residenciales con la atracción de empresas del sector tecnológico, posicionándose como un núcleo central en el desarrollo futuro de la ciudad.
El regidor propuso que las industrias actualmente ubicadas en Larache se reubiquen en el nuevo polígono Oretania. Esta estrategia tiene como objetivo revitalizar una zona importante de la ciudad, convirtiéndola en un área atractiva para el desarrollo económico. Además, mencionó la necesidad de crear viviendas, mejorar la urbanización y ampliar las zonas verdes para que Larache vuelva a ser un foco de crecimiento.
Cañizares subrayó que Larache se ha quedado en una posición intermedia dentro de la ciudad y que muchos servicios allí presentes podrían trasladarse al polígono Oretania. Afirmó que Ciudad Real ha evolucionado en los últimos años gracias a la labor de la Universidad de Castilla-La Mancha y los empresarios, convirtiéndose en un polo atractivo para empresas tecnológicas.
El alcalde consideró que Larache ofrece características idóneas para albergar este tipo de negocios, señalando que cuenta con viales amplios y espacios verdes que facilitarían una transición adecuada. No obstante, enfatizó que no se forzará a ninguna empresa a abandonar Larache; más bien, se busca ofrecer alternativas viables para quienes deseen reubicarse.
Cañizares advirtió sobre la importancia de establecer precios razonables para el polígono Oretania-Sepes, sugiriendo que deben ser competitivos con otros polígonos más económicos en localidades cercanas como Daimiel o Manzanares.
En otro orden de cosas, el alcalde confirmó la finalización del auditorio de Ciudad Real, destacando la colaboración esperada con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Cañizares mencionó su intención de implementar un nuevo proyecto que reduzca costos y convierta esta instalación en un espacio multifuncional.
La vivienda fue otro tema clave abordado por Cañizares. Anunció planes para desarrollar mil nuevas viviendas en diversos regímenes en los próximos años, lo cual contribuirá al crecimiento continuo y atractivo de Ciudad Real. También informó sobre un próximo sorteo de viviendas destinado principalmente a jóvenes residentes.
Además, el alcalde presentó otros proyectos ambiciosos como el Cerro de Alarcos, adquirido por el Ayuntamiento con el fin de convertirlo en un centro cultural y recreativo destacado a nivel regional debido a su importancia arqueológica.
Cañizares resaltó las numerosas obras realizadas durante su mandato y aseguró que estas no cesarán. Se encuentran en estudio nuevos proyectos para remodelar diversas plazas y llevar a cabo importantes infraestructuras en barrios como La Granja.
Finalmente, defendió con firmeza que “Ciudad Real es la capital de La Mancha”, argumentando que debe ser un lugar donde sucedan eventos significativos, se tomen decisiones cruciales y se concentre talento para articular todo un territorio.