Un hombre identificado como O.G.M. será juzgado en Toledo por un delito continuado de abuso sexual, con una solicitud de pena de 11 años de prisión por parte del Ministerio Público. Los hechos ocurrieron en abril de 2019, cuando el acusado, de 26 años, se relacionó con una joven de 14 años. A pesar de las negativas iniciales de la víctima para mantener relaciones sexuales, finalmente accedió en varias ocasiones. La situación fue revelada a su madre, lo que llevó a una investigación policial. Además de la pena privativa de libertad, se solicita libertad vigilada y una indemnización de 9.000 euros a la víctima.
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Toledo tiene programado el juicio para el próximo jueves, 14 de mayo, en el que se juzgará a un individuo identificado como O.G.M. por un delito continuado de abuso sexual. El Ministerio Público ha solicitado una pena de once años de prisión para el acusado.
De acuerdo con el escrito de acusación del Fiscal, los hechos ocurrieron en abril de 2019. En ese momento, el acusado, que conocía a la víctima desde su infancia y contaba con 26 años, se presentó en un vehículo junto a su hermano en una plaza donde la joven, que tenía apenas 14 años, se encontraba con dos amigas.
La diferencia de edad entre ambos y la personalidad disruptiva del procesado llamaron la atención de la chica, quien, debido a su inmadurez personal, aceptó la invitación del acusado y sus amigos para acompañarlos a un lugar apartado del pueblo.
Al llegar al sitio elegido, tras unos minutos juntos, el acusado y la joven se separaron del grupo y comenzaron a besarse y acariciarse. Durante este encuentro, el procesado mostró su intención de mantener relaciones sexuales coitales, pero ella se opuso afirmando que era virgen. El acusado respetó su decisión en ese momento.
Poco después, en casa de uno de los amigos del acusado, este volvió a sugerirle a la joven tener relaciones sexuales. A pesar de sus reticencias iniciales, finalmente accedió y ambos consumaron su relación sexual sin protección. Posteriormente, mantuvieron relaciones consentidas en al menos tres ocasiones más.
El 1 de junio, durante una visita que la joven realizó a su madre en un centro penitenciario, esta notó un estado anímico preocupante en su hija. Tras escuchar lo sucedido con el acusado, alertó a las autoridades correspondientes. Esto llevó a que agentes del Cuerpo Nacional de Policía iniciaran una investigación sobre los hechos.
El 12 de junio de 2019, el Juzgado de Instrucción número 1 de Illescas impuso al procesado medidas cautelares que incluyen la prohibición de acercarse a menos de quinientos metros de la joven y comunicarse con ella por cualquier medio durante el proceso judicial.
El Fiscal ha solicitado no solo once años de prisión sino también libertad vigilada por ocho años tras cumplir la condena. Además, se propone inhabilitar al acusado para cualquier actividad que implique contacto regular con menores durante quince años. También se exige una indemnización a la víctima por valor de 9.000 euros como compensación por los daños sufridos.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 11 años | Pena de prisión solicitada para el acusado |
| 14 años | Edad de la víctima al momento de los hechos |
| 26 años | Edad del acusado al momento de los hechos |
| 500 metros | Distancia mínima a la que no puede acercarse el acusado a la víctima |
| 15 años | Tiempo de inhabilitación y prohibición de aproximación |