La Audiencia Provincial de Toledo juzgará del 18 al 22 de mayo a I.A.P., acusado de asesinar a J.D.M.S. en junio de 2022. El fiscal solicita 25 años de prisión por un crimen cometido con alevosía y ensañamiento, donde la víctima fue golpeada y abandonada en un arroyo en Bargas. Tras una pelea motivada por un incendio, el acusado atacó a J.D.M.S. mientras esperaba el autobús, causándole heridas mortales. Posteriormente, ocultó el cuerpo y limpió su vehículo antes de confesar a la policía. Además de la pena privativa de libertad, se le exige indemnizar al padre de la víctima con 150.000 euros.
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Toledo llevará a cabo del 18 al 22 de mayo un juicio con jurado popular para juzgar a I.A.P., un hombre acusado de asesinato con alevosía y ensañamiento. El procesado enfrenta una pena de 25 años de prisión por el homicidio de otro varón, cuyo cuerpo fue hallado en un arroyo de Bargas.
Según el relato del fiscal, tras sufrir un incendio cerca de su vivienda, I.A.P. comenzó a sentir un fuerte deseo de venganza hacia J.D.M.S., a quien culpaba del siniestro. Este sentimiento lo llevó a buscarlo para darle lo que consideraba "su merecido".
El 24 de junio de 2022, mientras J.D.M.S. esperaba el autobús junto a su padre en Recas, I.A.P. llegó en su vehículo Mercedes C180 y, sin previo aviso, le propinó varios golpes en la cabeza, dejándolo inconsciente. Acto seguido, lo introdujo en el maletero del coche.
Con la intención clara de acabar con su vida o al menos sabiendo que podría resultar fatal, I.A.P. continuó golpeando a J.D.M.S. con un objeto contundente como una maceta o martillo. Las lesiones infligidas causaron hemorragias incompatibles con la vida.
Tras cerrar el maletero con la víctima aún viva dentro, I.A.P. abandonó rápidamente el lugar después de agredir al padre de J.D.M.S., quien intentaba usar su teléfono móvil. Posteriormente, se dirigió por caminos rurales hacia Yunclillos y detuvo su vehículo en una zona cercana.
En ese momento, extrajo a J.D.M.S., que seguía con vida aunque gravemente herido, y lo ató utilizando cuerdas de nylon. Con el objetivo no solo de matar sino también de infligir sufrimiento, arrastró brutalmente a la víctima por el terreno antes de volver a introducirla en el maletero y llevarla a un arroyo donde ocultó el cuerpo entre la maleza.
Después de regresar a casa y limpiar su vehículo para eliminar cualquier rastro biológico, I.A.P. fue persuadido por su hermano y novia para presentarse ante la policía. En el cuartel de Illescas, declaró haber tenido una pelea y guió a los agentes hasta donde estaba el cuerpo semisumergido en el Arroyo Monte.
El 27 de junio se realizó un registro en su domicilio donde se encontró una moqueta del maletero manchada con sangre y fragmentos de cuerda similares a las utilizadas para atar a J.D.M.S.
La Fiscalía sostiene que I.A.P. no tenía alteradas sus capacidades intelectivas ni volitivas al momento del crimen. Presenta rasgos antisociales que no afectaron su comprensión ni voluntad respecto a sus acciones.
J.D.M.S., en el momento de su muerte, convivía con su padre en Yunclillos, quien ha sufrido un daño moral significativo debido a la violenta pérdida familiar. Los hechos constituyen un delito grave que justifica la petición fiscal: 25 años de prisión, inhabilitación absoluta durante ese tiempo y medidas restrictivas hacia el padre del fallecido durante diez años.
Aparte de asumir las costas procesales, I.A.P., quien permanece en prisión provisional desde junio de 2022, deberá indemnizar al padre con 150.000 euros.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 25 años | Pena solicitada para el acusado |
| 2022 | Año del asesinato |
| 18 al 22 de mayo | Fechas del juicio |
| 150,000 euros | Indemnización al padre de la víctima |