Ciudad Real

El salón de actos de la Estación de Viticultura en Alcázar honra a Alipio Lara con su nuevo nombre

Un nuevo espacio en la Estación de Viticultura celebra el legado de un líder que transformó el sector vitivinícola en Castilla-La Mancha

Redacción | Lunes 25 de mayo de 2026

La Estación de Viticultura y Enología de Alcázar de San Juan ha inaugurado su Salón de Actos con el nombre de Alipio Lara Olivares, exdirector y figura destacada del sector vitivinícola en Castilla-La Mancha. El acto estuvo presidido por la alcaldesa Rosa Melchor y la delegada provincial Amparo Bremard, quienes destacaron la importancia de Lara en la reactivación de la estación tras su cierre. Melchor subrayó que renombrar el salón es un acto de justicia hacia alguien que ha sido un referente en el servicio público y en la promoción de los vinos castellano-manchegos. Alipio Lara expresó su agradecimiento y dedicó el reconocimiento a sus colegas, mentores, el sector vitivinícola y su familia.



La Estación de Viticultura y Enología de Alcázar de San Juan ha inaugurado un nuevo espacio dedicado a la divulgación y el encuentro técnico, que lleva el nombre de Alipio Lara Olivares, quien fue director de la institución y una figura destacada en el sector vitivinícola de Castilla-La Mancha.

El evento estuvo presidido por la alcaldesa Rosa Melchor, junto a la concejala y delegada provincial de Agricultura en Ciudad Real, Amparo Bremard. También asistieron José Luis Tenorio, director del Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal (IRIAF), y Esteban García, jefe del Servicio de Viticultura y Enología del Iriaf, quienes acompañaron al homenajeado junto a su familia, antiguos colegas, enólogos y representantes del ámbito cooperativo y agrario regional.

Reconocimiento a Alipio Lara

Durante su intervención, Melchor recordó los difíciles momentos en que la estación enológica estuvo cerrada, describiendo el desolador panorama que encontró al asumir la alcaldía. Destacó que gracias al esfuerzo conjunto del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, así como al compromiso inquebrantable de profesionales como Alipio Lara, se logró reabrir este servicio público. "Es de bien nacidos ser agradecidos", afirmó Melchor. "Rotular este salón con el nombre de Alipio es un acto de estricta justicia. Él nos enseñó casi todo lo que sabemos sobre este mundo".

Amparo Bremard también hizo eco de estas palabras, definiendo a Alipio Lara como "una bandera y un referente" que ha llevado la excelencia de los vinos castellano-manchegos a foros nacionales e internacionales, como la Asociación de Regiones Vitivinícolas Europeas (AREV). "Siempre tuvo la puerta abierta a organizaciones agrarias, bodegas y cooperativas porque tenía plena conciencia del servicio público", añadió.

Un legado profesional

El director del IRIAF explicó que la iniciativa para nombrar el salón en honor a Alipio Lara surgió del propio centro con el objetivo de combinar el reconocimiento profesional con la intención de dar vida a los espacios donde se realiza la actividad diaria.

Esteban García complementó esta visión técnica con una reflexión sobre los 38 años compartidos con Lara desde sus inicios en las estaciones de Alcázar y Valdepeñas hasta la creación del Instituto de la Vid y el Vino de Castilla-La Mancha (Ivicam) en 1999, donde Lara desempeñó un papel fundamental.

Emocionado, Alipio Lara expresó: "La única palabra que me viene a la cabeza es gracias". En su discurso, estructurado alrededor de recuerdos y experiencias profesionales, distribuyó el mérito del reconocimiento entre cuatro grupos: los profesionales que trabajaron junto a él, sus mentores en la Consejería de Agricultura, el sector vitivinícola en general y su familia.

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