Sara Carbonero ha recibido la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha en un emotivo acto en Cuenca, donde rindió homenaje a su madre, quien falleció recientemente. La periodista destacó la importancia de las raíces y el legado familiar en su discurso, recordando momentos significativos de su infancia en Corral de Almaguer. También se reconoció al exfutbolista Fernando Morientes y otros destacados como Hijos Predilectos de la región. Este evento celebró no solo los logros individuales, sino también el valor del esfuerzo y la conexión con la tierra natal.
La periodista Sara Carbonero ha sido galardonada con la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha en un emotivo acto celebrado en el Auditorio 'José Luis Perales' de Cuenca. Este reconocimiento, según sus propias palabras, es el que más ilusión le ha causado a lo largo de su carrera.
Durante su discurso, Carbonero dedicó la medalla a la memoria de su madre, quien compartió con ella la noticia del premio en sus últimos días. “Justo cuando me enteré de que iba a recibir este premio, mi mamá estaba malita en el hospital. Fue nuestra última conversación. Ella sonrió orgullosa, como siempre”, recordó emocionada.
La toledana destacó la importancia de las raíces y la memoria familiar en su vida. “Si siento que me faltan fuerzas, me refugio en un atardecer en la ermita del pueblo con una caña bajo la torre de la iglesia para recordar a mi madre”, afirmó. Carbonero enfatizó que “solo se muere lo que se olvida” y expresó su gratitud hacia su familia: “Parte de esta medalla es de mis hijos, de mi pareja Jota, que siempre está conmigo, y de mi hermana, un pilar fundamental”.
Asimismo, habló sobre el legado que le dejaron sus padres y abuelos: “El mejor legado que unos padres pueden dejar a sus hijos son raíces y alas. Yo tengo la suerte de que mis padres y mis abuelos me dieron unas raíces muy fuertes”. Recordó momentos significativos de su infancia en Corral de Almaguer, donde vivió experiencias inolvidables.
En el mismo evento, el exfutbolista Fernando Morientes expresó su agradecimiento por recibir una medalla que considera especialmente significativa. Nacido en Extremadura pero vinculado a Castilla-La Mancha desde niño, Morientes subrayó el valor del reconocimiento al señalar que “los premios tienen valor por quienes los conceden”.
El exjugador rememoró sus inicios futbolísticos en Sonseca y Albacete y destacó los valores inculcados por sus padres. Con lágrimas en los ojos, compartió una enseñanza paterna: “La seriedad y la formalidad, a la larga, siempre se imponen”. También hizo hincapié en la importancia del apoyo familiar detrás del éxito personal.
Aparte de Carbonero y Morientes, se otorgaron otras distinciones durante el evento. Se nombraron Hijos Predilectos a Alberto Jiménez Rodríguez, Gregorio Moya Lara e Isabel Valdés por sus contribuciones significativas en diversos campos. También se reconoció a Jorge Sánchez Albendea como Hijo Predilecto por su compromiso cultural y social.
Entre los Hijos Adoptivos se encuentran Paula Monreal Barral y Eva Maneiro Díaz, así como otros profesionales destacados vinculados a Castilla-La Mancha. Además, varias entidades recibieron Placas al Mérito por sus aportaciones a la sociedad regional.