El Ayuntamiento de Guadalajara ha iniciado una nueva campaña de control de mosquitos y otros insectos, que se llevará a cabo desde el 16 de mayo hasta octubre. Esta iniciativa, gestionada por la Concejalía de Medio Ambiente, busca controlar la proliferación de estos insectos durante los meses de verano para garantizar el bienestar ciudadano. Los tratamientos se realizarán en horario nocturno para minimizar molestias y maximizar la eficacia, con fechas programadas específicas para cada mes. Estas acciones son parte del plan preventivo habitual para el control de plagas en espacios públicos, mejorando así la calidad de vida en la ciudad.
El Ayuntamiento de Guadalajara, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, ha anunciado el lanzamiento de una nueva campaña destinada al control de mosquitos y otros insectos. Esta iniciativa se realiza de forma periódica y se intensifica durante los meses estivales con el objetivo de controlar la proliferación de estos insectos y asegurar el bienestar de la población.
La campaña comenzó el pasado 16 de mayo y se extenderá hasta octubre, abarcando intervenciones programadas en parques, áreas verdes y espacios arbolados en toda la ciudad, según ha informado el consistorio en un comunicado oficial.
Como es habitual, las labores se llevarán a cabo durante la noche, comenzando a partir de las 22:00 horas, para minimizar las molestias a los vecinos y garantizar una mayor efectividad en los tratamientos.
El calendario previsto para los tratamientos restantes incluye aplicaciones larvicidas en junio los días 11 y 12, así como el 25 y 26; en julio se realizarán los días 9 y 10, además del 23 y 24. En agosto, las fechas serán el 12 y 13, así como el 27 y 28. Septiembre contará con tratamientos los días 10 y 11, así como el 24 y 25; mientras que en octubre se llevarán a cabo el 15 y 16.
Desde el Ayuntamiento se subraya que estas acciones son parte integral de las labores preventivas habituales para el control de plagas en entornos urbanos. Estas iniciativas contribuyen significativamente a mejorar la calidad de vida en los espacios públicos durante los meses con mayor incidencia de insectos.