Cuenca celebra el Día Mundial de las Personas Refugiadas con una jornada de sensibilización el 22 de junio. Organizada por Accem, Cáritas Diocesana y Cruz Roja, la actividad comenzará a las 9:45 en la Plaza de la Hispanidad e incluirá un manifiesto, masterclass de zumba y dinámicas participativas como 'Pasapalabra' y talleres. Los asistentes podrán reflexionar sobre la experiencia de ser refugiado mediante testimonios reales y una exposición. Además, habrá una experiencia de realidad virtual que simula la vida en un campamento de refugiados. La jornada busca fomentar la convivencia intercultural y visibilizar la diversidad cultural en Cuenca.
Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas, la ciudad de Cuenca acogerá el próximo lunes 22 de junio una jornada de sensibilización organizada por Accem, Cáritas Diocesana de Cuenca y Cruz Roja. Esta actividad, que comenzará a las 9:45 horas en la Plaza de la Hispanidad, busca crear un espacio de encuentro y reflexión sobre la realidad que enfrentan las personas refugiadas y migrantes.
La jornada iniciará con la lectura de un manifiesto elaborado por Accem, seguido de diversas actividades participativas abiertas al público. Entre estas se incluye una masterclass de zumba y dinámicas interactivas como 'Pasapalabra', un puzzle colectivo titulado 'Las personas refugiadas suman', talleres de pulseras y juegos populares representativos de diferentes culturas.
Además, los asistentes tendrán la oportunidad de reflexionar sobre la pregunta '¿Qué es ser refugiado?', mediante propuestas que incluyen cartelería y testimonios reales, así como una exposición titulada 'Mujeres del Mundo'.
La jornada se caracterizará por una ambientación musical que fomentará un ambiente dinámico y accesible para todos. También se ofrecerá una experiencia única a través de gafas de realidad virtual, permitiendo a los participantes conocer dos historias distintas: la vida en un campamento de refugiados en Damasco (Siria) y la experiencia vivida por una mujer perteneciente a una tribu masái.
Las personas refugiadas serán protagonistas del evento, algunas vistiendo indumentaria tradicional de sus países de origen, lo que contribuirá a visibilizar la rica diversidad cultural presente en Cuenca.