El consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha exigido transparencia en la reforma de la financiación autonómica, denunciando un "chantaje" hacia las comunidades autónomas y advirtiendo que ya existe un acuerdo cerrado con ERC y Cataluña. En una rueda de prensa, criticó la falta de información y pidió igualdad en el acceso a datos sobre financiación. Ruiz Molina defendió un modelo que garantice la misma financiación por habitante para todas las comunidades y solicitó que el Gobierno central se abstenga en la próxima votación del Consejo de Política Fiscal y Financiera. La situación es considerada de "máxima importancia" por el Gobierno castellanomanchego, que busca asegurar justicia en la distribución de recursos.
El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha exigido al ministro de Hacienda, Arcadi España, que garantice la transparencia en la reforma de la financiación autonómica. Durante una rueda de prensa, Ruiz Molina denunció lo que considera un "chantaje" hacia las comunidades autónomas y alertó sobre un acuerdo ya establecido con ERC y Cataluña.
El consejero afirmó que se enfrenta a un "contrato de adhesión", un pacto cerrado con un partido político y una comunidad autónoma que resulta profundamente injusto. Este modelo genera privilegios para algunos y agravia a otros, resaltó el responsable de las finanzas en la región.
De cara a la reunión técnica programada para este martes, que tiene como objetivo preparar el Consejo de Política Fiscal y Financiera del 29 de julio, el Gobierno de Castilla-La Mancha busca asegurar que toda la información proporcionada sea transparente y objetiva.
Ruiz Molina criticó la falta de transparencia en el proceso actual, señalando que no se corresponde con ningún precedente en las negociaciones sobre financiación autonómica. Por ello, solicitó al ministro acceso igualitario a los datos relevantes para Castilla-La Mancha, equiparable al acceso que pueda tener la Generalitat de Cataluña o Esquerra Republicana.
El consejero también subrayó que este modelo implica un "chantaje", ya que aquellas comunidades que no acepten el nuevo sistema continuarán bajo el antiguo modelo y no podrán beneficiarse del paquete de 21.000 millones ofrecido por el Gobierno central.
A pesar del rechazo casi unánime entre las comunidades autónomas hacia esta propuesta gubernamental, Ruiz Molina considera esencial discutir este asunto en una Conferencia de Presidentes, tal como ha solicitado su presidente Emiliano García-Page.
Además, Ruiz Molina destacó que Castilla-La Mancha es la única comunidad autónoma que ha presentado una propuesta formal al Ministerio sobre financiación. Esta propuesta busca ser discutida en la Conferencia de Presidentes o, si no es posible, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
La región defiende un modelo que asegure el principio de igualdad en la distribución de recursos. Según Ruiz Molina, todos deben tener acceso a financiamiento equitativo por habitante para garantizar servicios públicos básicos en condiciones adecuadas.
"Castilla-La Mancha no quiere más que nadie", enfatizó el consejero. Sin embargo, también dejó claro que no aceptará recibir menos recursos financieros comparado con otras comunidades como Cataluña. De hecho, expresó su deseo de obtener un 10% más respecto a lo que actualmente recibe en comparación con dicha comunidad.
Finalmente, Ruiz Molina instó al Gobierno a no tratar a Castilla-La Mancha como "tontos" ni intentar simular un proceso negociador inexistente. El consejero anunció su intención de solicitar formalmente al Gobierno central que se abstenga en la votación del próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera para permitir que las decisiones reflejen verdaderamente los intereses colectivos de las comunidades autónomas.
Asimismo, recordó al delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, que durante el último congreso federal del PSOE se acordó negociar la financiación autonómica mediante un enfoque multilateral donde todas las voces regionales deben ser escuchadas.