Jesús Alberto Pontones ha tomado posesión como concejal de Cuenca, ocupando el puesto dejado por el fallecido Isidoro Gómez Cavero. En un pleno marcado por la emoción, Pontones recordó a Gómez Cavero como un "referente político" y un "amigo excepcional", destacando su legado y compromiso con la ciudad. El nuevo edil se comprometió a trabajar por la Cuenca soñada por su predecesor, asegurando que su memoria guiará su labor en el Ayuntamiento. La ceremonia incluyó un minuto de silencio en honor a Gómez Cavero y otros fallecidos recientes.
Jesús Alberto Pontones ha tomado posesión este lunes como concejal de Cuenca, ocupando el puesto dejado por el fallecido Isidoro Gómez Cavero. Este momento ha sido calificado por el nuevo edil como "agridulce", dado el contexto de la pérdida.
Durante el pleno de julio, Pontones dedicó sus primeras palabras a Gómez Cavero, a quien describió como un "referente político para muchos" y un "amigo excepcional". Recordó cómo su compañero lo acompañó tanto en la vida personal como en el ámbito deportivo. "Tu partida nos duele, pero tu legado nos impulsa", expresó, subrayando que Gómez Cavero fue capaz de "mirar más allá del presente" y trazar una hoja de ruta para el futuro.
El nuevo concejal citó a Marie Curie al afirmar que "la mejor vida no es la más duradera, sino la que está repleta de buenas acciones". Manifestó su deseo de hacer realidad "la Cuenca que soñaste" y aseguró que "la tristeza de tu ausencia será la guía de mi trabajo en este Ayuntamiento". Además, enfatizó que su compromiso con la ciudad va unido a la memoria de Gómez Cavero.
Pontones, quien ya formaba parte de la Corporación Municipal en la legislatura anterior, recibió una cálida bienvenida del alcalde de Cuenca, Darío Dolz, así como por parte de los representantes de los distintos grupos municipales. La ceremonia también sirvió para recordar a Isidoro Gómez Cavero, destacando su vocación de servicio y compromiso con la comunidad.
Los ediles presentes guardaron un minuto de silencio en honor a su compañero fallecido. Asimismo, se recordó al trabajador municipal Juan Pablo Leiva Abascal, quien perdió la vida recientemente, así como a las víctimas de violencia machista. Este acto solidificó el sentido de comunidad y respeto hacia aquellos que han dejado una huella significativa en Cuenca.