Santiago Pozas, Saúl Ruiz de Marcos y Agustín Lázaro dejan de ser consejeros y entran
Pedro Ruiz Sáez y Manuel Saiz. Los cambios dentro del consejo fueron lo más llamativo de una junta general que contó con 21 personas y la mayoría eran de los medios de comunicación. Mäs de 269.000 acciones retiradas que representaban al 92,12% del accionariado, con gran mayoría para la mesa, que tenía el 89,63%. Todo estaba cantado. Quizá lo peor es ver con el Albacete ya no es el Albacete, hay un grupo que manda y a los demás, que en su día hicieron el esfuerzo de ser accionistas, antes de perder más tarde el valor de lo pagado, no les interesa nada, o simplemente no van porque saben que no pintan nada.
Se aprobó, evidentemente, todo lo que presentó el consejo, entre otras cosas la nueva forma de contabilizar el patrimonio, para evitar quiebra. Ahora resulta que se pueden contabilizar cosas inmateriales y el Consejo Superior de Deportes las acepta. En el caso del Albacete se capitaliza el uso del Carlos Belmonte. Debe ser lo mismo que si uno debe a un banco y le dice que en su patrimonio está que va todos los días al bar de la esquina y eso vale una cantidad de dinero.
La junta no tuvo más historia.